Mostrando entradas con la etiqueta Alonso de Idiáquez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alonso de Idiáquez. Mostrar todas las entradas

08/03/2026

Alonso de Idiáquez de Butrón y Mújica


Maestre de Campo del Tercio de Idiáquez en Flandes, capitán general de Caballería y del Consejo secreto del Estado durante los últimos años del reinado de Felipe II

ALONSO DE IDIÁQUEZ DE BUTRÓN Y MÚJICA

Alonso de Idiáquez de Butrón y Mújica era natural de San Sebastián, Guipúzcoa, donde nació en 1565. Fue hijo único de Juan Alonso de Idiáquez y Olazábal, comendador mayor de Santiago, consejero de Estado y Guerra de los reyes Felipe II y III, y presidente del Consejo de Ordenes. Era nieto del tolosarra Alonso Idiáquez y Yurramendia, secretario del Consejo de Estado de Carlos V y del Consejo de Italia, fundador y patrón del Convento de San Telmo de San Sebastián.

A los 18 años, ingresó en la Orden de Santiago, siendo su padre presidente del Consejo de Ordenes, tras haber desempeñado las embajadas de Génova durante los años 1573 y 1576 y de Venecia durante 1576 y 1579. Alonso sirvió primeramente algún puesto cortesano en Turín, junto a la infanta Margarita.

Aunque la mayor parte de su carrera militar se desarrolló en los ejércitos de tierra no faltaron los episodios marítimos. Tomó parte en el combate de San Miguel (islas Azores) en 1582, mostrando "gran asistencia y valor" según testimonio de la época. Organizó además la defensa de San Sebastián ante un ataque por mar lanzado desde Bayona y los puertos de Lapurdi.

Desde entonces y hasta su muerte, se distinguió en las guerras de Flandes y liga de Francia contra los hugonotes, destacándose en acciones militares como las de Bergen-op-Zoom, San Quintín, Noyón, Charlemón, le Chapelle y otras.

En 1588, estuvo en Flandes proveído con una de las 14 compañías de caballería española de las que servían en aquellos estados. Carecía de experiencia militar, aunque quizá fuera uno de aquellos 7 capitanes que escoltaron hasta Turín al duque de Saboya, embrión del tercio del mismo nombre. En todo caso, como tantos otros nobles e hidalgos, había acudido a Flandes para tomar parte en la proyectada invasión de Inglaterra.

El 20 de octubre de aquel año, sirviendo como voluntario, tomó parte en el asedio al fuerte de la Cabeza, antemural y el mayor de los que protegían la plaza de Bergen-op-Zoom.

Muy poco después, el general Farnese ordenó a su compañía de lanzas marchar a la frontera de Francia, donde se hallaba el 31 de octubre, alojada entre Bapaume y Hesdin, junto a las siguientes: Juan de Córdoba y Pedro Moreo, de lanzas; L'Escolle y La Biche (arcabuceros del país) y las de Bandes d'Ordonnance del duque de Arschot, el conde de Egmond y el Príncipe de Chimay.

TERCIO DE IDIÁQUEZ

El 26 de julio de 1590, decidió Farnese formar un nuevo tercio de infantería española, de 16 compañías, en el que entraron las 8 no extinguidas del antiguo Tercio Viejo, algunas de las supervivientes de la Invencible y otras de guarniciones, cuyo mando dio a Alonso de Idiáquez y la sargentía mayor a Alonso de Itúrbeda. Fue el llamado Tercio de Idiáquez.

En la acción de Fontaine-francaise, en 1595, después de haberse batido gloriosamente, cayó del caballo herido en un río y quedó prisionero; y puesto en libertad por la suma de 20.000 escudos, volvió al servicio del rey.

Fue nombrado capitán general de caballería de Milán y del Consejo Secreto del Estado en 1593. Además ocupó otros cargos de gran importancia en la administración de la Monarquía hispánica como el de virrey de Navarra en 1610, maestre de campo general del Tercio de Lombardía en 1618, grandeza de España y señor de las casa nobiliarias de Butrón y Mújica en 1604. Además, fue conde de Aramayona y duque de Ciudad Real, secretario de las Juntas y Diputaciones de Guipúzcoa, al igual que su padre, y capitán general de Guipúzcoa en 1615.

Murió en Milán hallándose ejerciendo el cargo de maestre de Campo general. Su cuerpo fue enterrado en el convento San Telmo (museo en la actualidad), junto a su padre.

TERCIO DE IDIÁQUEZ

21/02/2023

Alonso de Idiázquez y Yurramendia


Consejo Real de Estado y secretario íntimo del emperador Carlos V

ALONSO DE IDIÁQUEZ Y YURRAMENDI

Alonso de Idiáquez y Yurramendi era natural de Tolosa, Guipúzcoa, donde nació en 1497. Perteneciente a un antiguo linaje nobiliario de Guipúzcoa, fue el III señor de la Casa de Idiáquez. Esta condición nobiliaria fue muy valorada por el emperador Carlos V, por ello solicitó sus servicios para trabajar en la Corte como secretario real y del Consejo de Estado desde 1520 hasta su muerte en 1547.

Participó como soldado en la jornada de Túnez contra Suleimán, aliado con Francia, en 1535, donde consiguió ser miembro de la orden de Calatrava.

Posteriormente, dedicó su actividad a labores diplomáticas y de gobierno, interviniendo en varios tratados que la Corte española estableció con Francia.

Fue comisionado por Carlos V para pactar las condiciones de concordia de 1544 con Francisco I de Francia, conocida como Paz de Crépy, por lo que recibió el hábito de la orden de Alcántara. Entre las condiciones se encontraba la de establecer un enlace matrimonial entre el hijo de Francisco I y duque de Orleans, Carlos, con la hermana de Felipe II, María de Habsburgo, o con la hija de su tío Fernando, Ana de Habsburgo.

Murió emboscado en Alemania por un grupo de protestantes luteranos.

ANTIGUO CONVENTO Y ACTUAL MUSEO DE SAN TELMO

Hombre renacentista, Alonso de Idiáquez estuvo interesado en las corrientes humanistas de su tiempo. Mantuvo una estrecha relación con el célebre humanista Luis Vives, hábil compositor de cartas latinas, mereció el honor de que el renacentista valenciano le dedicara su trabajo De conscribendis epistolis.

Defendió tanto de beneficiar los intereses de San Sebastián que era considerado como oriundo de esta población. Dejó un excelente legado arquitectónico en la ciudad de San Sebastián: la casa palacio de Idiáquez y los conventos de San Telmo y de Santo Domingo; en el primero está enterrado junto a otros miembros de su familia, y se halla hoy en la capilla del cementerio de Polloe.

El palacio de Alonso de Idiáquez en San Sebastián ocupaba más de la mitad de la actual calle Mayor, antes de Santa María, su fachada se extendía en una línea de más de cien metros, con un fondo de mayor longitud. Incorporaba cuatro torres que daban singularidad a estas "casas", en cuyo recinto existían varios patios, jardines, capilla y otros servicios. En este palacio se alojaron varios reyes de las dinastías Habsburgo y Borbón. Desapareció en el incendio de 31 de agosto de 1813 durante la batalla de San Marcial.


Por acuerdo de 12 de Septiembre de 1866, hay una calle que lleva el nombre de los Idiáquez.

SEPULCRO DE ALONSO DE IDIÁQUEZ EN EL MUSEO DE SAN TELMO

14/11/2021

Sepulcro de Alonso de Idiáquez en el Monasterio de San Telmo


Sepulcro Idiáquez Museo San Telmo Donostia
SEPULCRO DE LOS IDIÁQUEZ

Alonso de Idiáquez y Yurramendia fue consejero real de Estado y secretario íntimo del emperador Carlos V de Alemania y I de España desde 1520 hasta su muerte en 1547. Había nacido en Tolosa en 1497, siendo el III señor de la Casa de Idiáquez, pero había beneficiado mucho los intereses de la ciudad de San Sebastián dejando un legado arquitectónico. Uno de aquellos edificios fue el Convento de San Telmo, en la actualidad Museo Etnográfico de San Telmo.

El hijo de los fundadores, Juan de Idiáquez y Olazabal, siendo embajador en Génova, encargó en 1577 al artista Taddeo Carlone, un conjunto funerario de mármol blanco de Carrara formado por una cama sepulcral exenta sobre la que reposaban los bultos yacentes de sus padres.

En la iglesia de aquel convento fueron enterrados los fundadores Alonso de Idiáquez y Gracia de Olazabal, junto a otros miembros de su familia. Era privilegio de los fundadores ser representados en una cama sepulcral exenta, sobre la que reposarían sus esculturas yacentes. El resto, como descendientes, patronos, etc., sólo podían representarse en arcosolio, laudas o bulbos orantes.

Sepulcro Idiáquez Museo San Telmo Donostia
SEPULCRO DE LOS IDIÁQUEZ

Alonso, aparece representado con paca y la Cruz de la Orden de Santiago, de la que era caballero, una cruz flordelisada en forma de espada. Su rostro es su propio retrato, calvo, con bigote y barba como era la moda de la época de Felipe II. Gracia de Olazabal aparece más idealizada, joven e hierática, está representada como viuda, vistiendo hábito de dominica y un rosario entre las manos.

En la escritura de fundación y patronato de la capilla mayor de 1541 se disponía la realización de un conjunto funerario para los fundadores en medio de una capilla mayor sobre el pavimento y delante del altar mayor. Del conjunto, la cama sepulcral resultó muy afectada por el saqueo francés durante la Guerra de la Independencia, conservándose únicamente los bultos yacentes y los escudos de los Idiáquez y los Olazabal. Los restos de este sepulcro fueron trasladados en los siglos XIX y XX, hallándose en la actualidad en la capilla del cementerio de Polloe.

Escudo armas sepulcro Idiáquez Museo San Telmo Sebastián Donostia
ESCUDO DE ARMAS DE IDIÁQUEZ EN SEPULCRO

El Monumento Funerario de Taddeo Carlone está recuperado y restaurado en su concepción original. Sin embargo, no se ha colocado en su posición primitiva, en la zona central del crucero, y formando parte de la llamada Capilla Mayor. Las necesidades de la proyección audiovisual han impedido colocarlo en dicho lugar histórico, como solución un curioso bastidor de ruedas, oculto bajo la cama sepulcral permite que recupere su posición original cuando sea posible.

Desaparecida la cama sepulcral y separados los yacentes por una intervención anterior, se ha procedido a devolver su privilegio y su lectura histórico-artística realizándose una reconstrucción fidedigna, en nuevos materiales, de cómo era la primitiva cama sepulcral, incluido su epitafio y sobre la misma se han asentado las esculturas y escudos realizados en mármol de Carrara por el artista genovés Taddeo Carlone, en 1577.

tumba Idiáquez convento San Telmo Sebastián Donostia
SEPULCRO DE LOS IDIÁQUEZ

29/03/2021

Casa-torre de Idiáquez - Etxe Beltz en Azkoitia


CASA-TORRE-IDIÁQUEZ

La casa-torre de Idiáquez, situada en la villa de Azkoitia, es conocida como Etxe Beltz, que en euskera significa Casa Negra. Es llamada así debido a sus oscuros muros, consecuencia del incendio sufrido durante la III Guerra Carlista en el siglo XIX. Posteriormente, se pintó la fachada de color negro.

Este edificio es el solar natal del poderoso linaje aristocrático de los Idiáquez, duques de Granada de Ega, titulares del mayorazgo de Loyola.

Esta fortaleza medieval fue escenario de significativos hechos históricos, como el denominado Desafío de Azkoitia. Por otra parte, cerca de esta se encuentra la casa de Idiáquez-Ederra, que conserva una interesante doble logia de arquillos de características mudéjares.

 CASA-TORRE IDIÁQUEZ

ESCUDO DE ARMAS DE IDIÁQUEZ

04/07/2020

Juan de Idiáquez y Eguía


Maestre de Campo de los Reales Tercios de Infantería en Flandes en el reinado de Carlos II de Habsburgo, secretario real y capitán general del Ejército español en el de Felipe V de Borbón

JUAN DE IDIÁQUEZ Y EGUÍA

Juan de Idiáquez y Eguía nació en Azcoitia, Guipúzcoa, en 1665, procedía de una poderosa familia nobiliaria que había ocupado altos cargos en la Corte de la Monarquía española y en algunas de sus instituciones desde el siglo XVI. Sus padres fueron Francisco de Idiáquez e Isasi, alcalde de Azcoitia, caballero de la Orden Santiago y señor de Idiáquez, y Luisa María Eguía.

Con 16 años de edad, Juan Idiáquez comenzó su carrera de las armas enrolado en los tercios de Flandes. Ascendió a capitán de infantería, capitán de caballos y maestre de campo de un tercio viejo de españoles. Al comienzo de la Guerra de Sucesión española, estuvo al servicio de Felipe V de Borbón como brigadier de sus ejércitos. En 1703 recibió el nombramiento de general de la caballería, empleo que se extinguió a los pocos meses como consecuencia de la reforma del generalato.

En los primeros años del siglo XVIII, el gobernador de Flandes, el vitoriano Francisco Antonio de Agurto y Salcedo, marqués de Gaztañaga, le destinó a Madrid para diversas cuestiones de la Corte borbónica, iniciando desde entonces una importante carrera administrativa. Entre los asuntos que se encomendaron estuvo el de conseguir permiso de Felipe V para que pudieran reclutarse hombres para los ejércitos de Flandes. Como recompensa a la este objetivo que consiguió a la perfección fue nombrado sargento mayor de las Guardias de Corps. En 1704, fue requerido por el por el duque de Berwick con el mismo encargo, reclutar hombres para las compañías españolas de este cuerpo.

Juan de Idiáquez había conseguido introducirse en el un reducido y exclusivo núcleo de militares próximos al entorno real. Entre sus actividades estaban la de encargarse del nombramiento y consulta con el monarca de los empleos administrativos y técnicos del Estado mayor de la Guardia, por eso, pudo alcanzar los grados militares de mariscal de campo y teniente general.

REALES TERCIOS DE INFANTERÍA ESPAÑOLES

En 1708, fue nombrado miembro de la Orden de Santiago. Desde entonces fue acumulando títulos nobiliarios como el de encomendero de la Orden de Santiago de Yeste y Taibilla, situada Albacete, o del conde de Salazar y conde de Castilnovo, por casar con María Antonia de Velasco e Ibáñez de Segovia, hija de Juan de Velasco, maestre de campo de infantería y general de caballería del ejército de Flandes, y gobernador de Gante.

Sus servicios militares en el Ejército y administrativos en la Corte agradaron al rey Felipe V, quien en 1721 le confió la educación del infante Fernando. Además fue ascendiendo en las Guardias de Corps, primero sargento mayor, en 1724, y ayo y sumiller un año después.

Y esta proximidad al rey fue aprovechada en su propio beneficio para introducir en la Corte a familiares y amigos, entregando nombramientos y honores tanto para él como para sus más allegados, principalmente cargos de las Guardias de Corps y de las Casas Reales.

Por los numerosos méritos y servicios que había desempeñado a lo largo de su carrera, en 1728 logró el grado de capitán general del Ejército español y la distinción de "Grande de España libre personalmente de lanzas y media annata", especialmente, por sus servicios como ayo y sumiller de Corps del infante. Al año siguiente, fue nombrado duque de Granada Ega.

17/10/2015

Domingo de Idiáquez y Goicoechea


Coronel de Infantería, teniente del castillo de Amberes, gobernador de Dendermonde, superintendente de astilleros de Guipúzcoa y virrey de Navarra, entre los siglos XVI y XVII

DOMINGO DE IDIÁQUEZ Y GOICOECHEA

Domingo de Idiáquez y Goicoechea era natural de Astigarraga, Guipúzcoa, donde nació en 1559. Fue hijo natural de Francisco de Idiáquez, vecino de Azcoitia, y de Catalina de Goicoechea, natural de Astigarraga, villa del valle y alcaldía mayor de Arería.

Comenzó a servir con 15 años de edad en los Reales Tercios españoles , siendo su primer hecho de armas conocido el 6 de febrero de 1580, cuando era alférez de una de las 4 compañías destacadas del Tercio del Estado de Milán que se hallaban en Gibraltar, junto a otras tres del Tercio de Sicilia, para tomar parte en la campaña de anexión de Portugal.

En el verano de 1582 pasó a Flandes como alférez reformado en el tercio de Pedro de Paz, que había estado acuartelado en Sicilia. En octubre de 1583 recibió una compañía en dicho tercio con la que sirvió en el asedio de Dendermonde un año más tarde, en agosto de 1584. Su compañía se quedó de guarnición durante los siguientes tres años a las órdenes de los capitanes Juan del Águila y Juan de Rivas.

A finales de junio de 1587 todo el tercio de Juan del Águila se congregó en Dendermonde para tomar parte en el asedio de Sluis (La Esclusa), para el que también fue llamada la Compañía de Idiáquez, sustituida en la guarnición por otra del Tercio de Mondragón. El entonces soldado Alonso Vázquez, perteneciente a su mismo tercio, narró diariamente las peripecias de aquel complicado asedio en que las trincheras se inundaban de agua cavando apenas a la altura de las rodillas. Aunque una vez privada la plaza de su comunicación marítima y plantadas las baterías en julio, las dificultades comenzaron a allanarse. Domingo de Idiáquez se erigió en protagonista al tomar una esclusa entre las dos puertas de la villa que daban al muro batido por la artillería española, donde consiguió fortificarse y rechazar todos los intentos del enemigo para desalojarle el 28 de julio. Una vez reforzado, se tendió un puente entre los diques y pudo apuntarse directamente una pieza contra una de las puertas el 2 de agosto, por lo que la guarnición tuvo que capitular el día 5.

Antes de que finalizara el año, Domingo de Idiáquez y Goicoechea fue nombrado gobernador del castillo de Amberes, que gobernó en numerosas ocasiones dadas las reiteradas ausencias de su superior, Cristóbal de Mondragón, uno de los generales de los Tercios de Flandes.

DOMINGO DE IDIÁQUEZ EN AMBERES

A finales de mayo de 1593, intentó enviar refuerzos a la plaza de Geertruidenberg, sitiada por las tropas de Mauricio de Nassau, pero no pudo hallar ningún pasadizo. El 25 de junio, la guarnición defensora tuvo que capitular.
El 17 de diciembre del año siguiente, fue nombrado gobernador de Dendermonde, sustituyendo a Miguel de Esquivel, dirigiendo la ciudad y el castillo durante cinco años.

En 1601, fue nombrado superintendente de la fábrica de navíos y arqueamientos de la Provincia de Guipúzcoa y de la conservación de los plantíos de los montes, con un sueldo de 800 reales mensuales, en sustitución del general Urquiola. Este era un cargo desempeñado hasta entonces por marinos. Idiáquez carecía de capacitación técnica, pero en su elección había pesado más la necesidad de privar a las Juntas provinciales de cualquier intervención en la política de talas y plantaciones, que era preciso subordinar a las apremiantes necesidades de la construcción naval.

Desde 1611 hasta 1617, fue capitán general de Melilla. Durante su mandato, recibió a su hijo segundo Martín de Idiáquez, como héroe de Nordlingen, al mando de una compañía de caballos que le confirió su padre.

En el verano de 1617, fue nombrado virrey de Navarra, cargo que conllevaba ser el maestre de campo de Pamplona, y que desempeñó hasta su muerte en esta ciudad, en abril de 1619.

DOMINGO DE IDIÁQUEZ Y GOICOECHEA

En 1590, había casado con María Camarena y San Juan en Amberes, teniendo cuatro hijos, dos varones y dos hembras. Los varones fueron Alonso de Idiáquez y Camarena, que fue también superintendente de la fábrica de navíos y plantaciones de Guipúzcoa, y Martín de Idiáquez, maestre de campo de infantería española. Las hembras se llamaron Úrsula y Ana. Su nieto fue Cristóbal de Idiáquez y Gaínza y su bisnieto Alonso de Idiáquez y Echániz.

Esta saga familiar fue la propietaria de un mayorazgo en Azcoitia, la llamada casa-torre Idiáquez (Idiakaitz), sita frente a la parroquia y del palacio Etxe Beltz.