viernes, 15 de octubre de 2021

Francisco Antonio de Elorza y Aguirre


Militar, mariscal de campo de Artillería, director de las fábricas militares de Trubia y Oviedo, e impulsor de la siderurgia en España

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FRANCISCO ANTONIO DE ELORZA Y AGUIRRE

Francisco Antonio de Elorza y Aguirre era natural de Araoz, pequeña población situada en el municipio de Oñate, Guipúzcoa, donde nació en 1798.

En 1811, a la edad de trece años ingresó como en el Colegio de Artillería, alcanzando el grado de subteniente, tres años más tarde. Durante el Trienio Liberal, se puso a favor del bando insurreccional y combatió contra los Cien Mil hijos de San Luis en 1823.

Tras la restauración de Absolutismo de Fernando VII, tuvo que exiliarse a Bélgica, Alemania, Piamonte e Inglaterra. En esos mismos años comenzó una etapa de su vida profesional dedicado al estudio de la siderurgia. Recorrió durante seis años la Europa industrial y amplió sus conocimientos de metalurgia, ciencias naturales y explotación de minas en la Universidad de Lieja.

En 1829,el rey Fernando VII le permite el regreso a España, siendo destinado a establecer las instalaciones siderúrgicas de Marbella (Málaga), de Manuel Agustín Heredia. En 1832, se le encargó la dirección de las minas de El Pedro (Sevilla) y, al tiempo, organizó la explotación del carbón de Villa del Río. Por decreto de amnistía de 1833 se le hacían efectivos sus empleos, aunque solicitó continuar en la situación de supernumerario, como estaba desde su retorno, para poder seguir con sus trabajos en El Pedroso.

El año de 1843 fue crucial para la vida de Elorza y para la siderurgia española. Se le encomendó la redacción de una memoria sobre la antigua fábrica de Trubia, y sus posibilidades de futuro. Al año siguiente, se el nombró director de ese complejo industrial, entonces en estado ruinoso. Compaginó su actividad de levantar un gran centro industrial como numerosos viajes al extranjero: visitó fábricas y fundiciones, y tomó contacto con los ejércitos europeos mejor dotados en material. Su intención era implantar en España todos aquellos adelantos tecnológicos.

Por iniciativa de Elorza, comenzaron a construirse las instalaciones del primer alto horno de España. Fueron la Fábrica Militar de Trubia (Asturias), cuyo primer horno fue llamado Daoíz, en 1848, y el segundo fue Velarde, al año siguiente. Allí se fabricaron cañones para la Real Marina española, en horno con reverbero y con molde de arena y polvo de cok.

Entre 1855 y 1859, Elorza también se encargó de la reforma de la Fábrica de Armas Portátiles de Fuego de Oviedo.

En 1851, realizó un fructífero viaje por Europa. A su vuelta, introdujo en España novedades tecnológicas como la fabricación de cañones de fusil con cilindros laminados, así como la artillería rayada y de retrocarga.

Sin duda, Trubia fue su gran obra. El periodo comprendido entre 1845 y 1867, fue el más productivo del recinto industrial. En ella fundó la Escuela de Formación Profesional Obrera, en 1850, que debía instruir a los maestros y jefes de taller de la fábrica, además de una sección de producción artística.

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FRANCISCO ANTONIO DE ELORZA Y AGUIRRE

En 1863, abandonó su actividad industrial en Asturias al ser ascendido a brigadier de Artillería. Pasó a la Junta Superior Facultativa, donde continuó a pesar de su promoción a mariscal de campo, en 1864. Su último ascenso en la jerarquía militar del Cuerpo de Artillería fue el de coronel, en 1874.

Murió a los 75 años, de los cuales dedicó 40 a la modernización de los establecimiento fabriles de material y armamento de España.

Consiguió numerosas distinciones nacionales y extranjeras. Consiguió la medalla de plata de 1ª clase para el Cuerpo de Artillería en la Exposición Universal de París de 1855; así como la de bronce de 1ª clase para las fábricas de Oviedo, Trubia y Toledo en la Exposición Universal de París de 1862.

En reconocimiento a su aportación militar, científica e industrial, Elorza consiguió ser miembro de las sociedad científicas de aquellos país europeos en los que vivió y trabajó, y condecoraciones tales como las Grandes Cruces de San Hermenegildo, de Isabel la Católica y del Mérito Militar, Gran Cruz y Encomienda de San Benito de Avis de Portugal, Encomienda de la Legión de Honor francesa, de Leopoldo de Bélgica, de San Mauricio y San Lázaro de Italia y del Águila Roja y de la Corona Estrellada de Prusia.

En 1887, el ayuntamiento de Oviedo puso su nombre a una calle que comunicaba la Estación del Norte con la Fábrica de Armas de la Vega.

miércoles, 13 de octubre de 2021

¿Qué es Vasconia o Baskonia?


Vasconia es un término geográfico de raíz étnica, como muchos otros de origen latino: Hispania, Lusitania, Aquitania, Britania, Franconia o Sajonia; por tanto posee mayor antigüedad que muchos otros topónimos vascos surgidos en el Medievo (Guipúzcoa, Vizcaya, Álava, Navarra), en la Modernidad (Euskal Herria), y en la Contemporaneidad (Euskadi).

El nombre de Wasconia aparece ya en el siglo VI en las crónicas de Gregorio de Tours y Fredegario. Es en la obra del anónimo cosmógrafo de Rávena (un recuperador de Ptolomeo) donde se intenta delimitar por primera vez su territorio, pero con la grafía Guasconia, referida además a una región que solo en una pequeña parte corresponde a la que en la actualidad se identifica como Vasconia. Aunque el texto del cosmógrafo es confuso, su Guasconia parece designar a la totalidad de Aquitania y a otras tierras al norte de esta, que incluirían la Gironda. La franja meridional de la región, entre el río Garona y los montes Pirineos, es denominada por el mismo autor Spanoguasconia, es decir, Hispanovasconia, pero no se refiere a tierras hispanas, sino a lo que en la actualidad y en la antigüedad se conoce como Aquitania.

Wasconia aparece en el mapamundi de Saint Sever del siglo XI y realizado por el monje Estéfano García. Se ha encontrado en escritos en latín hacia el año 394.

Este nombre también remite al histórico Ducado de Vasconia, que se extendía por la actual Gascuña (Gascogne), cuyo nombre deriva de Vasconia. Fue fundado por los reyes francos merovingios en el siglo V y su territorio se extendía desde el río Garona hasta la vertiente continental de los montes Pirineos, incluyendo a parte de los territorios vascos franceses contemporáneos.

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MAPAMUNDI MEDIEVAL DE SAINT SERVER

El topónimo Vasconia ha sido utilizado tanto por nacionalistas vascos como por nacionalistas españoles. Entre los vascos españolistas hay que destacar al eclesiástico vizcaíno Zacarías Vizcarra Arana, uno de los principales impulsores del movimiento cultural de la Hispanidad, que publicó en San Sebastián en 1939 un apasionado elogio a favor de la tradicional españolidad de los vascos llamado Vasconia españolísima. Por la otra parte, el vizcaíno Federico Krutwig Sagredo publicó en París en 1963 un ensayo llamado Vasconia. Análisis dialéctico de una nacionalidad, que constituye una de las principales fuentes de la ideología del nacionalismo revolucionario vasco.

Ante todo el topónimo Vasconia es un cultismo, más utilizado por clérigos e intelectuales como Vizcarra o Krutwig que por el pueblo. Durante el siglo XX fue utilizado como nombre para empresas industriales y publicaciones periódicas, pero no ha arraigado en el discurso político o en el habla popular.

En la actualidad, el término de Vasconia se utiliza fundamentalmente en el ámbito académico, para evitar las connotaciones políticas del término Euskal Herria. También se lleva utilizando esta denominación para asignar nombre a clubes deportivos del País Vascos, como por ejemplo el Club Deportivo Basconia de fútbol, afincado en Basauri, o el Club Deportivo Saski-Baskonia de baloncesto, con sede en Vitoria.

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DUCADO DE VASCONIA

viernes, 8 de octubre de 2021

Evolución de la fortaleza de Fuenterrabía antes del Sitio de 1638


El recinto fortificado que las tropas atacantes francesas contemplaron en el verano de 1638, previo a su sitio, había sido levantado en su mayor parte hacía ya un siglo.

A pesar de tan gran lapso de tiempo transcurrido, de los progresos en la potencia, alcance y precisión de la artillería y de la endémica falta de dinero de la hacienda real para las adecuaciones y mantenimientos necesarios, la plaza poseía un sólidos muros.

El apoyo francés a la causa de Juana la Beltraneja frente a Isabel la Católica en la Guerra de Sucesión de Enrique IV supuso el fin de la tradicional alianza castellano-francesa en la baja Edad Media. Desde entonces, Guipúzcoa se convertía en tierra de frontera frente a un estado que estuvo en guerra con la Monarquía hispánica durante buena parte de la Edad Moderna por la supremacía en Europa. El sitio puesto por los franceses a Fuenterrabía en 1476 en el marco de aquella guerra sucesoria señaló el comienzo de una época de gran transcendencia en la historia de la ciudad por lo que suponía su consideración de plaza fuerte y primer bastión en la defensa del reino castellano ante las acometidas desde el otro lado del Bidasoa. 

Los progresos experimentados paralelamente en el manejo de la pólvora y las armas de fuego trajeron como consecuencia nuevos modos de fortificar las poblaciones para hacer frente al creciente poder del cañón, provocando en Fuenterrabía un cambio muy importante en su fisonomía urbana que perdura hasta la actualidad como uno de los rasgos característicos de la población.

PLANO DE LA PLAZA CON AMPLIACIONES POSTERIORES AL SITIO DE 1638 EN SOMBREADO

Inmediatamente después del sitio de 1476, se acometieron importantes obras en las defensas de la plaza que desembocaron, antes de que finalizase el siglo, en la construcción de un nuevo recinto formado por una barrera en la que se levantan cubos de planta circular en los frentes oeste y sur, todo ello al exterior de una muralla medieval que continuaba en pie y mantenía toda su funcionalidad, especialmente en los otros frentes.

Durante los primeros años del siglo XVI continuaron las obras en las fortificaciones pero fue a partir de la conquista castellana de Navarra en 1512, el incremento de la tensión bélica y el inicio de enfrentamientos armados en este sector de la frontera cuando las autoridades militares impulsaron con especial relieve los trabajos de fortificación de la plaza.

En el cuarto de siglo que va del período de ocupación francesa de la plaza (1521-1524) a mediados de siglo, se hizo levantar, en una primera fase, dos nuevos cubos de planta circular, por los arquitectos Leiva y Santa María, y buena parte de los lienzos de las murallas adyacentes. Pero fue especialmente en una segunda fase, desde 1530, cuando se produjeron los cambios más importantes con la erección de los dos baluartes "clásicos" de San Nicolás y la Reina, la finalización de las cortinas y la conversión del antiguo castillo en una auténtica plataforma artillera en lo alto de la población desde la que dominar el contorno. Un fortuito derrumbe de un tramo de muro en el ángulo sureste de la plaza en 1572 propició la construcción del baluarte de San Felipe para la defensa de este sector, siendo éste el último gran elemento de las fortificaciones construido antes del sitio de 1638.

A pesar del gran esfuerzo económico que había cambiado la fisonomía de las defensas de la ciudad, éstas presentaban importantes carencias según el experto arquitecto Tiburcio Espanochi ya a finales del mismo siglo XVI. Y su valoración cobró especial sentido tras los sucesos de 1638 y las reformas propuestas con posterioridad. Espanochi consideraba necesario engrandecer los baluartes de San Nicolás y la Reina para obtener mayor y más cómoda capacidad artillera y levantar otro baluarte por delante del cubo de la Magdalena. Aunque apreciaba la consistencia de la fábrica de las murallas, calificándola de "eterna" y "bonsissima", llamó la atención el dominio que sobre la plaza tienen las colinas del frente oeste y el cómodo alojamiento cubierto de los fuegos de la plaza que ofrecían a los atacantes los vallecillos existentes entre ellas, permitiéndoles batir directamente el recinto magistral de la plaza sin tener que vencer otros obstáculos previos.


FUENTERRABÍA SIGLO XVII

lunes, 4 de octubre de 2021

Escultura a Domingo Martínez de Irala en Asunción


Domingo Martínez de Irala es posiblemente el hijo más ilustre de la guipuzcoana villa de Vergara. Tomó parte de la expedición al Río de la Plata en 1536 al mando de Pedro de Mendoza y en la primera fundación de Buenos Aires. Después, exploró Río Paraná, fundó las ciudades de Candelaria y Asunción, actual capital de Paraguay, construyendo su puerto fluvial y un sistema monetario para ordenar el comercio. Llamado "Capitán Vergara", fue nombrado dos veces gobernador general del Río de la Plata.

Tras explorar el río Paraná y el territorio de actual estado de Paraguay, fundó varias ciudades entre las que destacan Candelaria y Asunción. Siendo gobernador general del Río de la Plata fue el principal precursor de la mezcla racial entre los primeros conquistadores españoles y la población guaraní.

escultura monolito domingo irala asunción
ESCULTURA A IRALA

La escultura de Domingo Martínez de Irala en Asunción se encuentra al lado de la entrada principal de la catedral de la ciudad de Asunción, capital de Paraguay. Fue donada por el gobierno español en 1965.

Se trata de una estela de piedra en la que aparece el capitán Irala abrazado a un cacique guaraní, rodeado de tres mujeres y otro colonizador español, mientras le observan otra mujer y un guerrero en la parte inferior.

escultura piedra domingo irala uruguay asunción
ESCULTURA A IRALA

Esta catedral metropolitana de Asunción fue construida por primera vez a mediados del siglo XVI, y reconstruida hasta en otras cinco ocasiones debido a que sus débiles materiales no pudieron soportar su erosión. La actual catedral fue remodelada por el arquitecto vascongado Pascual de Urdapilleta a mediados del siglo XIX. Este templo está ubicado en el céntrico barrio de Catedral, frente a la plaza de la Independencia.

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CATEDRAL METROPOLITANA DE ASUNCIÓN

Domingo Martínez de Irala cuenta con otro conjunto escultórico en su honor en la villa de Ypané, en la República de Paragua. Esta villa fue fundada por él en 1538.

ypané paraguay domingo irala escultura
 ESCULTURA A IRALA EN YPANÉ

Por último, una localidad de la República de Argentina lleva su nombre en su honor: Irala. Pertenece al Partido de Bragado de la Provincia de Buenos Aires.

viernes, 24 de septiembre de 2021

Aportación lingüística del Euskera al Castellano


1. ÁREAS DE INFLUENCIA VASCOIDE

Existen dos áreas geográficas donde el euskera ha influenciado y aportado rasgos fonéticos, sintácticos o gramaticales, comunes a las lenguas que se hablaban en dichos territorios:

1. Rasgos que tienen un epicentro en la zona vasca y que se difunden a zonas limítrofes afectando al castellano, al navarro-aragonés, al gascón y en parte al dialecto occidental del catalán. De este tipo de rasgos puede discutirse si se trata de una innovación local compartida o de un influjo de la pronunciación vasca, aunque los datos de reconstrucción del protovasco inducen a creer que al menos la mayoría serían rasgos de origen vasco.

2. Rasgos que se extienden desde Aquitania por la cornisa Cantábrica hasta Galicia y el norte de Portugal. En ocasiones se ha considerado que se habrían originado en un substrato previo desconocido que habría influido en toda la zona, incluso sobre el euskera. Este substrato supuestamente explicaría una serie de coincidencias fonéticas comunes entre el galaico-portugués y el vasco-aquitano, como la caída de /n/ intervocálica y la palatalización del diptongo /au/ originario, así como los restos de un sistema de cuenta vigesimal en Zamora, Santander y Portugal (sistema que es el único existente en vasco).

Se ha propuesto incluso identificar este substrato con los ligures (Gamillscheg). Con todo, tampoco puede descartarse el origen vasco de estos rasgos o que ese substrato fuese euskérico, y los ligures son un pueblo del que, aunque muy mencionado en las fuentes, apenas se sabe nada seguro sobre su lengua.

VERSOLARIS, POR VALENTÍN DE ZUBIAURRE


2. SUBSTRATO VASCO EN LENGUA CASTELLANA

Se llama Adstrato lingüístico a la influencia léxica, fonética y gramatical que dos lenguas ejercen entre si durante la convivencia en un mismo territorio, pero sin implantarse una sobre la otra. Por ejemplo, el dominio romano en la península ibérica produjo la desaparición de las lenguas aborígenes de la región, con excepción del vascuence. Sin embargo, muchas de sus características aún quedan como sustrato en el castellano; así, algunos lingüistas consideran que la desaparición de la inicial latina -f resultando una -h, inicialmente aspirada y posteriormente muda, parece deberse a la influencia vascuence, pues esta lengua rechazaba el fonema /f/.

El Substrato es el influjo que una lengua que desaparece ejerce sobre la que se implanta. Cuando el fenómeno se produce al revés, se llama Superestrato.

El substrato vasco en las lenguas románicas comprende todos los fenómenos de interferencia lingüística o influjos lingüísticos léxicos, fonéticos y gramaticales del euskera (o más correctamente su antecesor histórico, protoeuskera, pre-protoeuskera o prerrománico) sobre algunas variantes del latín de la península Ibérica y sobre algunas de las lenguas romances que le sucedieron como lenguas habladas.

El castellano, idioma romance cuya raíz fue el latín, se vio impregnado de elementos vascos con una serie de rasgos que le confieren una fuerte personalidad entre sus lenguas hermanas románicas.

Las variedades de navarro-aragonés son las hablas romances que tuvieron un mayor contacto con el euskera. Estas variedades presentan igualmente varios de los cambios fonéticos del castellano que han sido atribuidos a una posible influencia vasca.

El estudio de la etimología, origen y evolución de las palabras aporta claras evidencias del contacto e influencia mutua entre las lenguas. Esta influencia se ve también en el caso del euskera. Desde que se produjo el primer contacto con el latín, en torno al siglo II a. C., el euskera y las lenguas romances se han influido mutuamente, de diferentes maneras. Obviamente, la influencia se ha producido sobre todo desde el latín hacia el euskera, pero también existen algunas aportaciones vascas a las lenguas romances (al aragonés, al castellano y al gascón principalmente).

La influencia posible del substrato vasco-aquitano no habría sido antigua, sino que se habría podido prolongar hasta tiempos relativamente tardíos. Parece confirmada la idea de Coromines de que la lengua vasca tuvo una gran vitalidad y prestigio en la Baja Antigüedad y Alta Edad Media.

No en vano, el Reino de Navarra es uno de los protagonistas del inicio de la Reconquista, junto a eso, las tierras que los castellanos iban ganando a los árabes se repoblaban con vascos y navarros, que, lógicamente, llevaron sus hábitos lingüísticos y, además, ocuparon puestos preeminentes en la corte castellana hasta el siglo XIV. El Camino de Santiago, en pleno apogeo entonces, recorría precisamente la ruta desde Aquitania a Galicia pasando por el País Vasco.

ROMERÍA VASCA, POR AURELIO DE ARTETA


3. RASGOS LINGÜÍSTICOS CASTELLANOS DE INFLUENCIA VASCA

Rasgos sintácticos

1. Presencia de la letra A ante un complemento directo de persona, como: "miró a su hermano", frente a "miró su herida".

2. Repetición del complemento indirecto, como: "le dije al moderador que..."


Rasgos fonéticos

3. Estructura vocálica con sólo 5 vocales: a, e, i, o, u. No distingue como el catalán o el gallego entre e/o abierta y cerrada.

4. Betacismo o la indistinción entre V y B, es decir que ambas letras suenen como B, bien oclusiva como bala, o bien fricativa como lobo, no se oponen como labiodental y bilabial respectivamente, en otras lenguas si ocurre.

5. Caída de /f/ inicial, tras pasar por una fase de aspirada /h/. El cambio también se encuentra en el gascón por lo que la explicación a partir del substrato vasco parece plausible. Sin embargo, el cambio se encuentra también en las variedades interiores más arcaicas del sardo, en el italiano calabrés y en variedades rumanos (meglenorrumano e istrorrumano). En estos otros casos, el recurso al vasco no parece razonable. De hecho, es posible que dicho cambio incluso en español originalmente no tenga que ver con el vasco.

Como ejemplo, harina: farina > harina en castellano, pero farina en catalán, italiano y provenzal, fariña en gallego, farinha en portugués, farine en francés y faina en rumano; en vasco es irin.

6. Pérdida de las sibilantes sonoras que se ensordecen y pasan a confundirse con las sordas. Esta simplificación hace que el complicado sistema de sibilantes del castellano antiguo se convierta en uno similar al del euskera. Este rasgo también diferencia al gallego del portugués. Sin embargo, este reajuste es tardío y no se dio hasta el siglo XVI, por lo que podría ser independiente de la influencia del euskera.

7. Aparición eventual de una vocal protética delante de /r/ inicial. Este fenómeno se documenta con claridad en gascón y castellano antiguo (así "arredondo" por "redondo"), aunque ha dejado algunos rastros en el actual (arrepentirse cast. ant. "repentirse" lat. "repaenitere"; "arruga" lat. "ruga"). Nuevamente la epéntesis también se da en italiano, con lo cual la influencia vasca no sería la única posibilidad.

8. Existencia de una apicoalveolar /s/ en oposición a un fonema dentoalveolar o dental /s
̺/, /θ/. Sin embargo, la primera también se encuentra en varios dialectos romances del norte de Italia, lo que descartaría la influencia vasca.

9. Introducción del sufijo -rro. Este fenómeno está presente en vocablos como carro, cerro, cazurro, guijarro, pizarra, etc.; llevaba consigo un fonema extravagante y ajeno al latín y a todas las lenguas románicas, que es, sin embargo, uno de los rasgos definidores del sistema fonético español; se trata del fonema ápico-alveolar vibrante múltiple de la /r/.

LOS BOLOS, GUIPÚZCOA, POR JOAQUÍN SOROLLA


4. PRESTAMOS VASCOS AL CASTELLANO 
  • agur: término vasco de despedida procedente del latín augurium
  • alud, lurte: derrumbamiento de tierra; euskera: elur (nieve), lur (tierra)
  • aquelarre: reunión nocturna de brujas; eusk: aker-larra (campo del diablo)
  • azcona: arma arrojadiza; eusk: azkon (dardo)
  • cencerro: campana que se cuelga a la cabeza de los rebaños para saber dónde se encuentran estos; eusk: zinzerri
  • chabola: casucha; eusk: txabola, pasó de indicar la caseta temporal de los pastores vascos en la montaña a referirse a las casuchas en barracón en las que se apiñaban los mineros de Trápaga y Ortuella a principios del siglo XX.
  • chaparro: rechoncho; eusk: txapar (chaparro, mata de encina)
  • charro: algo recargado de adornos, de mal gusto; eusk: txar (malo)
  • chatarra: hierro viejo; eusk: txatar
  • chirimbolo: rodaja circular; eusk: txirimbol
  • chispear, chirimiri: lluvia fina; eusk: zirimiri
  • cococha: barbilla de la merluza; eusk: kokotxa
  • gamarra: del euskera gamarra
  • izquierda: eusk. ezkerr
  • jorguín: hechicero; eusk. sorgin (bruja)
  • laya: instrumento agrícola; eusk: lai (laya)
  • mochil: joven que ayudaba y llevaba los recados a los campesinos, del que deriva mochila; eusk: mutil (muchacho) y mothil (criado)
  • narria: un tipo de carretilla; eusk. narria
  • órdago: expresión del mus; eusk: hor dago (ahí está)
  • socarrar; del eusk. su (fuego) y gar (llama)
  • zamarra: chaqueta de piel con lana y su variante chamarra; del eusk. zamar (lana esquilada, vellón de lana)
  • zatico / zatillo: mendrugo de pan y zatiquero: panadero; eusk: zati (trozo, pedazo)
  • zulo: agujero; del eusk: zulo agujero
  • zurrón; del eusk: zorro (saco)
También existen términos muy específicos vascos como chacolí (un tipo de vino vasco), chistu (flauta típica vasca), pacharán (un licor navarro) o zorcico (tipo de composición musical vasca en octavas; zortzi: ocho); términos que la Real Academia reconoce pero indicando su uso dialectal en el País Vasco (larra, 'prado'), o préstamos muy recientes que incluye el Diccionario de la Real Academia y fácilmente reconocibles como euskéricos, tales como aberzale, aurresku o lendakari.

LOS REMEROS, POR MANUEL LOSADA


5. NOMBRES Y APELLIDOS CASTELLANOS DE ORIGEN VASCO

Aparte de los apellidos fácilmente reconocibles como vascos y que se encuentran con normalidad como apellidos castellanos, por ejemplo Mendizábal, son numerosos los apellidos vascos incorporados a la onomástica española.

La más exitosa aportación del euskera a la antroponimia mundial es el nombre Javier. Proviene del pueblo de Javier (Navarra), y se popularizó porque habiendo nacido allí, Francisco de Jassu, tomó como nombre religioso el de Francisco Xavier. Javier es un topónimo que es una de las diversas variantes de Etxaberri (casa nueva).

Por otra parte, el apellido de probable origen vasco más extendido es García (formas antiguas: Garsea, Garzea, Gartzia), que se cree proviene del vasco medieval gaztea (joven) o de hartza (oso). Al comienzo fue usado como nombre, pero al cabo de los años, al prohibirse el uso de nombres no cristianos, se pasó a usar como apellido; pero Michelena no considera segura esta relación.

Otros patronímicos de origen vasco son los siguientes, si bien eran muy comunes en la Edad Media como nombres de pila, actualmente se los conoce más como apellidos:

Íñigo proviene de Eneko, que significa "mi pequeño" o "hijo" está compuesto de Ene "mi" + el diminutivo ko.

Jimeno derivado de Xemeno también significa "pequeño hijo", compuesto de Xeme "hijo" + el diminutivo no.

El que sean nombres vascos en origen no quiere decir que sean nombres de raíces etimológicas de la lengua vasca necesariamente, sino que se consolidaron en un ámbito lingüístico vasco. Por ejemplo, Lope es de origen latino Lupus; y Aznar proveniente del vasco medieval azenari que significa "zorro", también documentado como Azeari, que a su vez descienden del término latino asinarius cuyo significado es "asno".

Tanto Galindo como Martín son germánicos; y Sancho derivado del sanctus latino que significa "santo" o de raíz eusquérica anso más un S protética. Un patronímico, que aunque no tenga origen vasco, fue popularizado en territorio lingüístico vasco y comenzado a utilizar en otras tierras fuera de este ámbito.

Velasco, Belasco y Blasco son provenientes del vasco Belasko "pequeño Bela", proveniente a su vez de Bela, tratándose este de una adaptación fonética vasca del patronímico visigodo Vigila + el diminutivo (s)ko.

Urraco de Urrako que significa "pequeño Áureo", a su vez es proveniente de Urre "oro, áureo" + el diminutivo ko. Si bien este nombre es conocido más por su modalidad femenina, Urraka, que fue nombre de condesas de Gascuña o reinas de Navarra y de Castilla.

Otros conocidos apellidos de origen vasco son:
  • Mendoza de Mendi-otza, "Monte Frío"; Barrios a partir de berrioz, "nuevo caserío" formado por la unión matrimonial entre miembros de dos caseríos vecinos
  • Bolívar de bolu-ibar "vega del molino"
  • Cortázar de korta-zahar "establo viejo"
  • Chaves: de etxabe "casa de abajo", el escudo del apellido Chaves son dos llaves cruzadas
  • Ercilla aparentemente de erze+illa "pastizal"
  • Muñoz de muno-otz "colina fría"
  • Ochoa: de otso-a "el lobo"
  • Ortiz es una adaptación vasca de Fortuno

PARTIDA DE BOLOS, POR JOSÉ ARRÚE

Es destacable la onomástica navarra del ámbito pirenaico, y en concreto de Jaca al Nervión en los siglos X, XI, XII. Destacan nombres como García, Sancho, Enneco/Íñigo, Galindo, Aznar, Oveco, Jimeno o Lope. Estos fueron muy frecuentes en las gentes navarras de la época, como ejemplarizan los nombres de los reyes y nobles del condado de Pamplona y el reino de Navarra. Tuvieron origen en ese ámbito geográfico navarro pirenaico y después se extendieron por toda la península.

Durante los siglos de formación del lenguaje castellano y abandono del latín en tierras consideradas como vascas, navarras, riojanas, aragonesas y castellanas van surgiendo los patronímicos terminados en -ez. Partiendo de un nombre del padre, el apellido del hijo se formará con el nombre del padre, seguido del sufijo -ez, que indica procedencia familiar. Por ejemplo, Lope se transformará en apellido Lope + ez = López. La partícula -ez significa "hijo de". En un sentido onomástico, los términos que la llevan son derivados, ocupan un momento posterior.

Como ejemplos del uso de este patronímico en tierras navarras y vizcaínas durante el Medievo, toman las sagas de reyes de Navarra y la saga de señores de Vizcaya: Sancho Garcés, fue hijo del rey García; García Sánchez fue hijo del rey Sancho; Diego López de Haro, hijo del señor Lope de Haro; Lope Dieguez de Haro, hijo del señor Diego López.

Así tenemos que Martínez de Martín, Gómez de Gome, Rodríguez de Rodrigo, Jiménez de Jimeno, Fernández de Fernando, Pérez de Pedro, Márquez de Marco, Idiáquez de Idiaco, Ramírez de Ramiro, Iñiguez de Iñigo, Velázquez de Velasco, Sáez, Suarez, Gálvez, etc. son ahora apellidos, antes patronímicos, formados con el nombre del padre más el sufijo -ez, que indica procedencia paternal.

El sufijo -ez es derivado del euskérico -is, que al escribirlo se transforma en -iz, y más tarde, evolucionando durante los siglos, en -ez.

Algunos de estos apellidos con sufijo en -iz no evolucionaron en -ez, y quedaron con su forma original: Siyoniz, Ustáriz, Istúriz, Muzquiz, Ruiz, Ortiz, Arbelaiz, Daoiz, etc.

Otros casos particulares de patronímicos poseen una terminación -az (Imaz, Aranaz, Larraz, Díaz), -anz (Sanz, Ayanz, Estebaranz, Sáenz, Sainz), -oz (Muñoz).

Por ello, hay que constatar que una serie de apellidos que surgieron durante el Medievo como patronímicos fueron comunes a un conjunto de tierras vascas, navarras, riojanas, castellanas y aragonesas. La razón principal es la simbiosis entre sus lenguas: castellano, navarro-aragonés y euskera.

VASCOS DE ROMERÍA

Además, están los valiosísimos ejemplos de nombres vascones en el Bronce de Ascoli como Arrenez(s), Eneguez(s) o el popularismo -(V)belez(s) por no hablar ya de los Chavarris, Chaornas, Iturioz, Chavez, Mendozas, Velascos, etc.

Los apellidos simples Martínez, García, Rodríguez, Sánchez, Jiménez, etc., muy frecuentemente fueron en origen compuestos por una parte patronímica y una parte toponímica. Por ejemplo Martínez de Quel fue un apellido formado en zonas de la ribera navarra y en La Rioja, y denominaba a personas apellidadas Martínez y originarias de la localidad riojana de Quel, que llegaban a un cierto sitio de la ribera navarra y de La Rioja, donde había otros Martínez. Entonces los funcionarios municipales o del señorío, los curas en las partidas de bautismo de sus descendientes, etc., los distinguían durante la época del Medievo de los otros Martínez con el topónimo de procedencia.

Existen centenares de ejemplos sobre personalidades que han hecho historia y cuyos nombres han sido escritos seguidos de su patronímico y toponímico correspondiente:


2. López: Diego López de HaroMartín López de Zamalbide, Gil López de Oñaz Loyola, Miguel López de Legazpi, Pedro López de Ayala, Íñigo Ortiz de Retes, Juan López de Larrazaga, Juan López de Lazcano

3. Pérez: Juan Pérez de Loyola, Hernán Pérez de YarzaJuan Pérez de Azcue

4. González: Domejón González de AndíaPedro González de MendozaFrancisco González de Irarrazábal 





9. Otros: Juan de Garay Otáñez, Íñigo Vélez de Guevara, Miguel Díez de ArmendárizRodrigo Ximénez de Rada, Martín Íñiguez de Carcicano

Con el tiempo la parte toponímica se fue perdiendo, el indicativo de procedencia -de se fue perdiendo en su uso ante registro, aunque aún sigan quedando muchos apellidos con esta preposición.

Por lo tanto, si además el castellano es una lengua históricamente tan utilizada por las gentes en el territorio vasco como el euskera, también lo deberían ser los apellidos que terminan en -ez. Normal que abunden tanto los apellidos de personalidades históricas vascas y navarras con terminación en -ez: García Iñiguez, Pérez de Unzueta, González de Legizamon, García Jiménez, García Azenariz, Pérez de Abendaño, López Iturriaga, Martínez de Iturrioz, López de Salazar, Fernández de Ochoa,...

BRONCE DE ASCOLI

martes, 21 de septiembre de 2021

Berenguela de Tudela, la reina apátrida de Inglaterra


Prueba de la influencia y prestigio que tuvo el Reino de Navarra con otros reinos europeos durante buen parte de la Edad Media fue el hecho de que el rey Sancho VII el Fuerte casase con Clemencia, hija de Federico I de Alemania, llamado Barbarroja.

Asu vez, la hermana del navarro, Berenguela, se casó con el rey inglés Ricardo Corazón de León, en Chipre, en 1191. Berenguela fue conocida como la reina apátrida, pues jamás llegó a conocer Inglaterra. Fue conocida como Berenguela de Tudela, pues la mayoría de las fuentes indican que nació en esta villa ribereña.

BERENGUELA DE TUDELA

Tampoco se sabe si estuvo en su lecho conyugal, pues mucho se ha especulado sobre la supuesta homosexualidad de Ricardo. De hecho, en la efigie mortuoria de Berenguela (sepulcro de la abadía del l'Epau) aparece con la melena suelta, alegoría que en la iconografía de la época representaba a las doncellas.

Entre 1191 y 1192, permaneció en San Juan de Acre (Palestina) mientras Ricardo de Inglaterra luchaba en las terceras cruzadas contra los sarracenos. Después regresaron a Europa en diferentes viajes.

Berenguela vivió en Poitiers mientras Ricardo estuvo preso en Alemania, cuando Sancho VII, siendo aún un infante, tomó parte de la Guerra de Aquitania de 1191-1194. Encabezó un contingente de 800 hombres armados y arrasó aquel condado para apoyar a su cuñado Ricardo, dejando allí al infante Fernando (hermano de Sancho y Berenguela) como garantía de rescate pendiente de pago.

viernes, 17 de septiembre de 2021

El día que España derrotó a Inglaterra, por Pablo Victoria



El día que España derrotó a Inglaterra
Pablo Victoria, Editorial Áltera, (2005)

La vida y obra de Blas de Lezo constituye una de las carreras militares más fulgurantes y menos conocidas de España. Herido en combates, perdió una pierna, un brazo lo tenía inutilizado y había quedado tuerto.

Este "medio hombre", como le apodaron sus contemporáneos, fue quien derrotó a Inglaterra y a una nueva "Armada Invencible", inglesa esa vez, de 180 navíos frente a la costas de Cartagena de Indias en 1741.

La derrota fue la mayor humillación que nación alguna hubiese sufrido: las pérdidas humanas y materiales de los ingleses fueron inmensas y por ello Inglaterra escondió su derrota; ocultó monedas y medallas grabadas con anterioridad y enterró en el olvido a su desmantelada Armada.

España olvidó a Lezo y lo destituyó del mando por intrigas del virrey Eslava. Esta historia es un esfuerzo para rescatar su nombre, hacer justicia histórica y mostrar a los españoles cómo este marino manco, tuerto y cojo dio buena cuenta de Inglaterra.




martes, 14 de septiembre de 2021

Mondragón - Arrasate medieval y banderiza, según Esteban de Garibay


Mondragón, históricamente llamada Arrasate, se ubica en la guipuzcoana comarca del Alto Deva, en la confluencia de los ríos Deba y Aramaio.

Los reyes de Castilla estuvieron muy interesados en fundar villas en la provincia de Guipúzcoa a fin de asegurar las vías mercantiles que transcurrían de la meseta al mar Cantábrico, de hacer frente a la influencia de los banderizos, a vigilar la frontera con los Reinos de Navarra y de Francia. A tales objetos, en el 15 de mayo de 1260, Alfonso X el Sabio, desde San Esteban del Puerto (Jaén), le concedió el título de villa, llamándola MontdragónSegún el cronista Esteban de Garibay, la carta puebla de su villa natal es una de las más viejas y de mayor alcance, fue escrita así en nombre del rey castellano:
"Por sabor que habemos de facer bien é merced a todos los pobladores de la puebla que es en Leniz, que avie antes nombre Arrasate, a que nos ponemos nombre Montdragon…"
El heraldista Guerra sostiene que se puso ese nombre porque sonaba bien a los "oídos de músico y poeta galaico" de Alfonso X, aunque señala que en su corte hubo un Guillén de Mondragón, comendador de San Juan, y antes hubo un Raimond de Mondragón.

Plano casco histórico Arrasate
PLANO DE ARRASATE - MONDRAGÓN

Pese a los incendios repetidos y cambios posteriores en la arquitectura urbana, el plan inicial de la puebla medieval ha influido en la forma de la villa, en su desarrollo económico y demográfico.

La puebla se ordena en torno a un eje central que vertebra el conjunto, es la calle del Medio, Erdico kaleaSegún Esteban de Garibay esta arteria principal fue fundada en 1391 bajo el nombra de Artekale. Comienza en el Portal de Abajo y atraviesa la villa hasta el desaparecido Portal de Gazteluondo. En ella se integra la plaza con la iglesia de San Juan a un lado y el ayuntamiento barroco al otro. Camino Real y vía de tránsito de personas y mercancías, fue el eje principal de la villa desde su fundación.

ERDIKO KALEA - CALLE DEL MEDIO

La calle de Ferrerías y la de Iturrioz son bastante curvas y envuelven de forma simétrica al casco antiguo a ambos lados, formando una elipse. Ambas calles quedan conectadas a su eje principal a través de una serie de cantones, como es el caso del llamado Surguincantoi o Surguincale, equivalente al cantón de las Herrerías.

La calle de Iturriotz está documentada desde 1402. Recibe su nombre de la antigua fuente de Iturriotz, principal suministradora de agua potable a la población hasta finales del siglo XIX. Comienza junto al Portal de Abajo y continúa su ascenso en pendiente hasta encontrase con el desaparecido Portal de Gazteluondo. Fue una calle de carácter residencial en la puebla medieval, donde el concejo tuvo una de sus sedes hasta la construcción del nuevo Ayuntamiento en 1763. Para la construcción del nuevo Camino Real en el siglo XVIII, por el Paseo de Arrasate, se derribaron varias casas que modificaron su primitiva fisionomía.

El segundo sistema de aberturas es el que forma el cantón de Olarte que, arrancando de la calle del Medio, entre los números veinte y dieciocho va a la de las Ferrerías y de allí salía a la cerca de Olarte, con otro arco que ya no existe, y un cantón que ha desaparecido, que de la calle de Iturrioz debía salir a la cerca de Osteta.

En la calle de Olarte y en la de Ferrerías se concentraba la principal actividad económica de la villa: la industria férrea. Ya en el siglo XIII, gran parte de la población se dedicaba a la extracción y laboreo del mineral de hierro para la obtención del acero y su transformación artesanal en la "cal de las ferrerías". La producción metalúrgica de estas ferrerías llegó a ser tan importante que sus piezas se comercializaron por parte de Europa y a los Virreinatos del Imperio español. El acero de Mondragón alcanzó renombrada fama que hasta el Toledo fabricaron las mejores espadas con este metal.

ARCO DE LA CONCEPCIÓN

Durante la Guerra de Bandos, Mondragón estuvo amenazada por las pretensiones del señor de Oñate, que reclamó contra ciertos nombramientos reales, que consideraba como desafueros. La villa obtuvo de los reyes la seguridad de que no la enagenarían de la Corona, con dos conformaciones, conociéndose tres documentos de estos hechos fechados en los años 1367, 1479 y 1411.

En época de García de Salazar, en Mondragón existía una clara división de los linajes entre ambos bandos. En el bando gamboíno estaban Juan Báñez de Artazubiaga, Pedro Sánchez de Orozco, Pedro Martínez de Orozco o Lope Ibáñez de Olabarrieta. En el bando oñacino, los Guraya, estaban encabezados por los Oro y Avendaño. Junto a ellos, en los enfrentamientos entre ambos bandos aparecen familias como Arrazola, Vidaur, Ciorrola, Osinaga, Olabarrieta, Cuadra u Orozco, permanentemente presentes en los cargos concejiles durante las primeras décadas del siglo XVI.

El 23 de junio de 1448, el señor de Oñate, Bletrán de Guevara, prendió fuego a Mondragón. Un terrible incendio relatado por Lope García de Salazar en Las bienandanzas e fortunas, y por Esteban de Garibay en su Compendio historial un siglo después. Debido a este y a otros desastres producidos por el enfrentamiento entre bandos, la planta inicial de la puebla fue reconstruida varias veces. Por eso, se levantó una muralla defensiva que rodeaba la estructura urbana, con acceso a su interior a través de cinco puertas, que en la actualidad se mantienen tres: el de la Concepción (cantón de San Juan), el del Portal de Abajo (calle del Medio), y de Olarte (cantón de Surgin).

Durante el reinado de Enrique IV, se sucedieron las medidas para combatir a los banderizos: en 1451, fue el derribo de la casa-torre de los Gevara de Zalgibar y adquirir sus tierras; en 1457, construyeron la carretera Arlaban-Arrasate-Oñati-Legazpi-Beasain y derribaron el castillo de Goikobalu; en 1463, en las Juntas de la Hermandad de Arrasate, se redactaron las Ordenanzas de Guipúzcoa, conocido como Cuaderno Nuevo; en 1464, fue asesinado Martin Bañez, líder mondragonés del otro bando.

Los Reyes Católicos impusieron la presencia continua del corregidor del reino, en 1480, para la defensa de la villa frente a los banderizos. En 1490, prohibieron los bandos de Bañez y Guraya. Y, en 1497, Leintz se incorpora a la Hermandad de Guipúzcoa.

CASA GARIBAY

Uno de los edificios que salió perjudicado por la quema de la villa en 1448, fue parroquia de San Juan Bautista, que tuvo que ser reconstruida. Esta iglesia de estilo gótico de los siglo XIII-XIV, es una de las más antiguas de Guipúzcoa. Consta de tres naves de la misma altura y sendos ábsides poligonales en la cabecera, un retablo renacentista y otro plateresco con la imagen de San Miguel. Destaca la torre del campanario, construida en el siglo XVI sobre el cantón con grandes arcos ojivales y alberga ocho campanas, dos de ellas de las más grandes de Guipúzcoa. El interior ha sido rehabilitado a finales del siglo XX.

PARROQUIA DE SAN JUAN BAUTISTA Y CALLE DEL MEDIO

Fuera de los muros, se levantaron varios arrabales, como por ejemplo el de la Magdalena, con alguna suntuosa casa de época barroca. El arrabal de Zarugalde constituye otra calle, saliendo por el cantón de los "surguinac" al palacio de Monterrón, atravesando el río Aramayona. El arrabal de Gazteluondo es un conjunto de casas pegadas al castillo. En 1353, las anteiglesias de Udala, Uribarri, Garagartza y Gesalibar se sumaron a la villa.

En dirección sur-sudoeste, se encuentra el cerro de Santa Bárbara, donde estaba el castillo, a unos 250 metros de altura. Los montes y colinas que le rodean y que hacen que quede como en un hoyo, no pasan de algo más de 300 o 400 metros. Resultando así que por el norte parece imponente el Udalaitz o Peña de Udala con 1.092 metros y en lo alto de la cual está el límite de Vizcaya y Guipúzcoa. Al sur la altura de "Gurutze chiqui" no llega a más de 556 metros.

En el inicio de la calle del Medio, se encuentra la moderna escultura de Íñigo Arregui, Harresi ezkutua. Representa la muralla de Mondragón, hoy oculta a la vista, pero todavía conservada en algunos puntos ocultos de la villa. Su permanencia ha forjado el carácter Mondragón, determinando la configuración de la puebla medieval.

CALLE DEL MEDIO, ESCULTURA HARRESI Y PALACIO BARRUTIA-SALINAS

Tras tres siglos de vida desde su fundación, esta era la estructura del pueblo natal de Esteban de Garibay y Zamalloa en el siglo XVI.