25/02/2026

Homenajes institucionales y obras literarias dedicadas a Cosme Damián de Churruca


El brigadier Cosme Damián de Churruca y Elorza que pasó a la historia por distinguirse en el combate de Trafalgar, el 21 de octubre de 1805, donde murió luchando al mando del navío San Juan Nepomuceno.

Por encima de sus habilidades y valores militares, era un consumado políglota, astrónomo, cartógrafo y nauta. Encabezaba a un reducido y selecto grupo de oficiales "científicos" de las últimas décadas del siglo XVIII. Su servicio a la Marina Real transcurrió entre el batir de los cañones y las mediciones de astros y costas americanas, participando en expediciones e instituciones de la Ilustración científica española.

Tras su muerte, las autoridades británicas mantuvieron en el puerto de Gibraltar el navío San Juan Nepomuceno durante varios años en un claro homenaje a su rival militar pero admirado científico ilustrado. En el dintel de la puerta de acceso a su camarote grabaron su nombre con letras de oro.

BUSTO DE CHURRUCA POR L. SAVADELL

Aunque el combate de Trafalgar supuso una de las mayores derrotas de la Armada española, también encumbró a algunos almirantes que entregaron la vida por su patria. Desde entonces, el marino guipuzcoano ha tenido una serie de homenajes y reconocimientos institucionales, acompañados de iniciáticas culturales y literarias, algo que no sucedió con el otro gran marino vasco del siglo XVIII el teniente general Blas de Lezo y Olavarrieta, que quedó en el ostracismo.

Primero, fue nombrado almirante a título póstumo, y en su recuerdo su sobrino recibió el título nobiliario de conde de Churruca.

En la sesión del 14 de abril de 1814, las Cortes Constituyentes de Cádiz aprobaron dar el nombre del comandante Cosme Damián de Churruca a un barco que se construía en el astillero de El Ferrol, así como que siempre hubiese en la Armada Real un navío que llevase este ilustre nombre.

En su guipuzcoana villa natal de Motrico se levantó una estatua a su memoria, promovida por suscripción popular.

ESTATUILLAS DE CHURRUCA

El Busto de Churruca fue realizado por el escultor catalán L. Savadell, durante la primera mitad del siglo XX, mientras trabajaba en la fábrica de cerámica que la familia Churruca tenía en Barcelona. Fue ejecutado en material terracota y tiene unas dimensiones de 54 x 49 x 24 centímetros. La escultura fue donada en 1943 al Museo Naval de Madrid por Ricardo Churruca y Güell.

Aparece representado de uniforme sin que se aprecie la graduación, mientras una capa al estilo neoclásico le cubre el torso y los hombros. Quizás, este manto clásico pretendía engrandecer la figura del brigadier mediante la identificación con el pasado grecorromano.

Junto al busto, en este museo existen unas estatuillas del brigadier con su uniforme de almirante de la Real Armada española de la época.

En 1976, la empresa pública Correos España editó una colección de sellos sobre personajes históricos nacionales. Churruca estuvo entre aquellos Sellos vascos de la Historia de España. entre los que hubo algunos vascos y navarros. El sello Churruca tenía un valor de 7 pesetas, aparecía el típico retrato de perfil y su navío San Juan Nepomuceno.

SELLO DE CHURRUCA

Un Monumento a Churruca en El Ferrol fue promovido por el comandante general del Reino de Galicia, el teniente general Francisco Javier Abadía, levantándose en 1812 en la plaza del Carmen de esta ciudad. Es un homenaje a su paso por la Academia de Guardiamarinas del Departamento Naval de Ferrol, donde estuvo estudiando durante años tanto el curso de oficial de marina, así como el curso de Estudios Sublimes para oficiales destacados en las ciencias. La obra está formada por una fuente con un pedestal de planta cuadrada sobre el que se asienta un obelisco coronado por una urna cineraria. El pedestal lleva la siguiente inscripción:
INMORTALITI CHURRUCAE INCLITI FERRALI DECORIS
OBITI PRO PATRIA MDCCCV
SUUS ABADIA GALLETIAM POSTEA GUBERNANS
HUNC FONTEM EREXIT, NOMINIQUE TANTO DICAVIT MDCCCXII

OBELISCO A CHURRUCA EN FERROL

En el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando también se le ha dedicado una lápida colocada en la tercera capilla Oeste del mausoleo, cuyo lema es:
A LA MEMORIA
DEL BRIGADIER DE LA ARMADA
D. COSME DAMIAN DE CHURRUCA
MUERTO GLORIOSAMENTE SOBRE EL NAVIO DE SU MANDO
SAN JUAN NEPOMUCENO EN EL COMBATE DE TRAFALGAR
EL 21 DE OCTUBRE DE 1805

LÁPIDA A CHURRUCA EN EL PANTEÓN DE MARINOS ILUSTRES

Con motivo del II Centenario de su nacimiento (1761 – 1971), se colocó una Placa honorífica en Motrico, en agradecimiento a promover la construcción de la parroquia municipal mientras fue alcalde de la villa en 1803.

LÁPIDA A CHURRUCA EN MOTRICO

Cosme de Churruca también recibió calles con su nombre en varias ciudades españolas como San Sebastián, Madrid, Alicante, Vigo, Cádiz, Murcia y La Habana.

La batalla de Trafalgar supuso el alzamiento de la marina británica como potencia militar durante todo el siglo XIX, por eso Londres dedica a este enfrentamiento naval una de sus principales plazas: Trafalgar Squard. Otras ciudades españolas también dedican nombres a alguna calle o plaza: Barcelona, Málaga o Leganés.

CALLES A CHURRUCA EN ESPAÑA

Estas iniciativas promovidas por las administraciones públicas fueron continuadas por la historiografía decimonónica y la pintura heroica de la época. Un pionero fue su hermano Julián Baldomero de Churruca cuando publicó la primera biografía oficial Elogio del Brigadier Churruca.

Las noticias que fueron llegando sobre la heroica defensa de Trafalgar fue inspirando a varios literatos del momento, en alabanza a los valientes marinos con títulos como Al combate de Trafalgar o La sombra de Nelson de Leandro Fernández de Moratín.

En recuerdo a las tres décadas de servicio que Churruca empleó a la Armada ilustrada, también se escribieron elogios y composiciones poéticas. Es destacable la oda Gloria del Parnaso español, por el poeta Quintan. En ella también hizo homenaje a otros marinos vascongados que entregaron su vida a la Marina española.

TRAFALGAR, POR BENITO PÉREZ GALDÓS

Los hechos del combate fueron plasmados por Benito Pérez Galdós en uno de sus Episodios Ncionales con el título Trafalgar. En esta novela, la figura de Churruca tomó un papel principal.

También, en los libros de texto escolares de buena parte del siglo XX, Churruca se convirtió en uno de los personajes más elogiados de la historia militar de España. Un claro ejemplo fue este grabado El Valor para la publicación Virtud y Patria. Lectura manuscrita, un manual elaborado por Juan Ruiz Romero y María Ángeles Muncunill, maestros públicos de la Segunda República. Fue publicado por la Editorial Ruiz Romero, en Barcelona, en 1935.

EL VALOR. CHURRUCA, POR VIRTUD Y PATRIA

Entre finales del siglo XX e inicios del siguiente, se han realizado diversos trabajos e investigaciones sobre la vida y obra de Churruca, así como novelas históricas:

El estudio de la travesía de Cartagena de Indias a Cuba por la expedición hidrográfica del Atlas Americano; escrita por Manuel Lucena Giraldo para la editorial Asclepio, volumen XLIII, fascículo 2, en 1991.

Trinidad: la otra llave de América. Descripción de la isla de Trinidad por Cosme de Churruca y la expedición del Atlas de la América Septentrional (1792-1810); escrita por María Dolores González-Ripoll Navarro, publicada en Cuadernos Lagoven, en Caracas, en 1992.

A las órdenes de las estrellas. La vida del marino Cosme de Churruca y Elorza y sus expediciones a América; escrita también por María Dolores González-Ripoll Navarro, publicada por la Fundación BBV-CSIC, en Madrid, en 1995.

CHURRUCA Y OTROS MARINOS VASCOS DE LA ILUSTRACIÓN

Bajo pólvora y estrellas. Churruca y otros marinos vascos de la Ilustración; escrita por José María Unsain, María Dolores González-Ripoll y Mikel Lertxundi, publicada por Editorial Diputación Foral de Gipuzkoa, Untzi Museoa-Museo Naval, en San Sebastián, en 2000.

Trafalgar. Hombres y naves entre dos épocas; escrita por José Cayuela Fernández y Ángel Pozuelo Reina, publicada en la editorial Ariel-Planeta, en Barcelona, en 2004.

De Numancia a Trafalgar: victorias y derrotas de nuestra historia; escrita por José Luis Olaizola, publicada en 2005.

El historiador Olaizola rescató un relato realizado por el guardiamarina Daniel Salcedo que dejó en sus numerosas notas acerca de la personalidad de Cosme Damián de Churruca, cuyo recuerdo honró la casa de Salcedo con su visita:
"A nuestra casa vino el señor Churruca decírnoslo, y el único que se entristeció fui yo, deseoso como estaba de largar velas en el Príncipe de Asturias. El contento de mi madre es excusado. Era este Churruca personaje en extremo afable, con un aire melancólico que lo hacía muy atractivo. De edad madura, como de cuarenta y cinco años, el cuerpo enjuto, todo él delicado, de manera que cuando no vestía el uniforme más bien parecía un apacible terrateniente o un funcionario del Consejo de Indias. La lengua vasca la hablaba muy bien, y de ella se servía con sus marineros, muchos de aquellas tierras. Tenía un deje simpático en el hablar, propio también de las Vascongadas. El cabello lo tenía rubio, sujeto por una coleta, y no se servía de peluca, como era costumbre de la época, sobre todo entre los oficiales franceses. Lo hacía por el calor, y en ese punto, aunque mucho amaba Cádiz, echaba de menos las frescuras de Motrico, que yo no he llegado a conocer, pero de la que Churruca hacía grandes loas. También era muy religioso."

Churruca. Elogio histórico; escrita por José Andrés Álvaro Ocariz, publicada por Desiréediciones, en San Sebastián, en 2020.

CHURRUCA. ELOGIO HISTÓRICO, POR JOSÉ OCARIZ

Trafalgar. La gran intriga de la épica batalla; escita por José Luis Corral, publicada por la editorial Planeta, en Barcelona, en 2016.

TRAFALGAR, POR JOSÉ LUIS CORRAL

22/02/2026

Cristóbal de Oñate


Gobernador de Nueva Galicia del Virreinato de Nueva España, fundador de Zacatecas

CRISTÓBAL DE OÑATE

Cristóbal de Oñate nació en Vitoria, Álava, en 1504, aunque algunas fuentes le asignan su procedencia a la villa guipuzcoana de Oñate. Su padre era Juan Pérez de Narriondo, que al cambiar de asentamiento fue llamado Juan de Oñate. Pasó a la historia por llegar a los territorios que poco después constituirían el virreinato de Nueva España, en 1524, con Juan y Vicente de Zaldívar Oñate. En 1529, acompañó con el grado de capitán a Nuño Beltrán de Guzmán en su expedición hacia el noroeste de México, recorriendo Nayarit, Jalisco, Colima, Aguascalientes y parte de Sinaloa, Zacatecas y San Luis de Potosí. Toda esa zona fue llamada Nueva Galicia, siendo Cristóbal el vicegobernador.

Durante la expedición, Oñate conquistó la ciudad de Zapotlanejo a los tecuexes. Así mismo, intervino en la fundación de varias ciudades, tales como Compostela y Tepic, en 1530, en el actual estado de Nayarit, así como las ciudades de Zacatecas y Guadalajara, en 1530, con el nombre de Espíritu Santo.

En 1541, fue designado de nuevo gobernador interino de Nueva Galicia, enfrentándose a una importante sublevación indígena que costó la vida a Pedro de Alvarado. Debido a esta revuelta cambió el emplazamiento de Espíritu Santo a su ubicación actual.

Cristóbal trató de encontrar recursos económicos suficientemente ricos para mantener y estabilizar la población de aquella provincia, por eso, en 1546, encomendó a una expedición compuesta de españoles de su propio grupo y esclavos indios, capitaneados por otro vasco llamado Juan de Tolosa, a quien acompañaba Miguel de Ibarra. Partieron de Guadalajara, en agosto de 1546, para dirigirse al lugar donde hoy se alza Zacatecas.

Después de diversas exploraciones, el resultado de una serie de descubrimientos fue la localización del primer yacimiento que llamaron "la mina pobre de Miguel de Ibarra", para mediados de 1547, por atribuírsele a este el descubrimiento, según informe de Juan de Tolosa.

Estas ricas minas de plata, convirtieron a Cristóbal de Oñate en uno de los hombres más ricos de la Nueva España junto con sus socios Miguel de Ibarra y Juan de Tolosa. Se avecinó en el mineral de Pánuco Zacatecas, lugar donde nacieron cinco de sus seis hijos.

Uno de sus hijos, Juan de Oñate, fue explorador del oeste norteamericano y fundador del primer asentamiento europeo en la ribera norte del río Bravo. Se le considera el conquistador y colonizador del actual estado de Nuevo México en los Estados Unidos.

Como gobernador de Nueva Galicia, por tercera vez, hizo frente a la rebelión chichimeca y caxcán. Enfrentamiento que fue conocido como la Guerra del Miztón y que un año antes había acabado con la vida de Pedro de Alvarado. Afortunadamente, fue socorrido por un grupo al mando de Andrés de Urdaneta en 1541.

Llegó a convertirse en un rico criollo minero, agricultor y ganadero vasco, fundador de las minas de plata de Zacatecas, junto con otros de sus socios pertenecientes a los linajes de Oñate y de Ibarra. Fue un político, explorador y benefactor de las ciudades que fundó. La dinastía de los Oñate controló abundante poder y riqueza.

PLACA A ZACATECAS EN OÑATE

14/02/2026

Arte Prehistórico de Álava


Hasta el siglo XX, en el Señorío de Vizcaya se desconocía su enrome riqueza en arte prehistórico. La afición por explorar el interior de la tierra por los antropólogos ha descubierto una rica estela de cuevas prehistóricas donde el tiempo ha guardado celosamente muestras bellísimas del arte rupestre.

La cultura dolménica que se fue desarrollando en el Eneolítico y la Edad del Bronce tuvo en las zona sur del País Vasco (Llanada alavesa, Rioja alavesa y valle de Cuartango), así como en la zona media de Navarra, un carácter más monumental que en el resto de territorios.

En Álava es destacable el espectacular dolmen de Aizkomendi en Eguilaz, en la Llanada, formado por diez grandes losas y una cubierta que está partida. También, en la Llanada, se encuentra el dolmen de Sorguinetxe, en Arrizala, compuesto por seis losas, una de las cuales forma una ventana por la que penetran los rayos del crepúsculo.

DOLMEN DE AIZKOMENDI

Como ejemplo de tipo de corredor, puede señalarse el dolmen de San Martín, en Laguardia, que dio un riquísimo ajuar del que se pueden mencionar los fragmentos de huesos de forma antropomorfa. También de corredor y de interesante ajuar son los dolmens de la Choza de la Hechicera, en Elvillar, y el dolmen de El Sotillo, en Leza.

DOLMEN DE LA CHOZA DE LA HECHICERA

De la Edad del Hierro o de finales del Bronce son las pinturas rupestres de tipo esquemático existentes en varias cuevas, entre las que destaca las pinturas de Solacueva de Lazcomonte, en Jócano. Este arte evoluciona desde representaciones estilizadas de arqueros principalmente hasta esquematizaciones de figuras humanas, acabando en la más pura abstracción. Siempre aparecen en el interior de cuevas y pintadas de negro, en el arte ligado a rituales funerarios, en la mayor parte de los casos existentes en estas cuevas depósitos de materiales, principalmente cerámicos.

PINTURAS DE SOLACUEVA

Del complejo período de la Edad del Hierro, con numerosos yacimientos en Álava y Navarra, hay que señalar el notable desarrollo de la metalurgia y la cerámica. En el nivel celtibérico del poblado de La Hoya, resaltan las cajas rectangulares de cerámica con ornamentación angulosa y las piezas de bronce, de formas humanas esquemáticas.

Del final de la Edad del Hierro es la estela de Iruña, en Traspuentes, de tradición indígena localizada en el nivel romanizado, que representa en fina línea incisa a un jinete en intención de arrojar su lanza.

ESTELA DEL JINETE EN IRUÑA

11/02/2026

Casa-palacio de Otazu en Zurbano


La Casa solariega de Otazu, también conocido por Palacio de Otazu, está en la villa alavesa de Zurbano, perteneciente al municipio de Arrazua-Ubarrundia. Está considerado como monumento del Patrimonio Cultural de Álava.

Es un magnífico ejemplo de arquitectura palaciega rural vasca del siglo XVII en estilo barroco, tanto por sus características como por sus dimensiones.

CASA-PALACIO DE OTAZU

En el solar que ocupa la casa solariega de Otazu debió existir una torre-fuente denominada Torre de Basterra, propiedad de Juan Ruiz de Trocóniz y su mujer Francisca Vélez de Guevara, en 1649. Fue su única hija, María Ruiz de Trocóniz y Vélez de Guevara, quien la heredó tras la muerte de su madre, en 1665, y quien junto a su marido, Juan Ruiz de Otazu e Ibáñez de Matauco, sustituyó la incómoda torre por la elegante casa actual, de ahí que el gran escudo que muestra en el centro de su fachada principal lleve los atributos nobiliarios de los Otazu y Guevara.

El gran salón fue testigo de varias reuniones de Tierras Esparsas de las Juntas Generales de Álava, como las acontecidas a fines del siglo XVIII, en 1773 y 1799, siendo anfitrión Carlos Antonio de Otazu y Moyúa y Vélez de Guevara, entonces diputado general de Álava; o ya a inicios del XIX, en 1817, siendo dueño su nieto Fausto María de Otazu Valenzegui, alcalde constitucional de Vitoria durante el Trienio Liberal, en 1821, y diputado general pocos años después, entre 1829 y 1830.

La estructura palacial consta de dos cuerpos diferenciados: el palacio de la fachada principal, y el elegante pabellón con galería que se adosa al principal por la parte posterior. En su origen, la planta baja servía de zaguán que distribuía estancias para uso agropecuario y doméstico; la planta primera se hacía un uso residencial con su gran salón, sala de estar, dependencias y terraza de la galería; y el piso superior era un desván.

Esta construido principalmente en mampostería en el nivel bajo, con sillares en vanos y esquineras, y con ladrillo en los dos niveles superiores. También contiene elementos de madera, especialmente utilizado para el alero barroco del tejado, y de hierro forjado para las rejas, barandillas y clavazón.

CASA-PALACIO DE OTAZU

El palacio tiene planta rectangular, con tres niveles: planta baja, primera planta y planta cubierta.

La fachada principal está dividida verticalmente de forma simétrica mediante el eje que forman el pórtico de acceso y el escudo de armas. Esta portada está adintelada con encuadre resaltado por líneas molduradas. Conserva su portón original "de postigo" (puerta menor que se abre en otra mayor), realizada en madera de roble, con clavazón embutido en el centro de bases en estrella, como una perduración tardía del arte plateresco, y decorado con molduras y orejas en los cuatro ángulos.

En cada lado de la portada hay aparece un banco de piedra y una ventanita rectangular con cerco de sillería y orejetas, que iluminan el zaguán. Más cerca de cada extremo aparece otra ventada rectangular de mayor área, también de cerco de sillería y reja de tipo jaula.

Una cornisa separa la planta baja de la primera en las tres fachadas. En esta planta noble se expone un gran escudo de armas de los Otazu y Guevara en estilo barroco. El blasón se divide en dos sectores en forma vertical. La parte izquierda expone las armas de los Otazu; tres panelas (hojas de álamo). La parte derecha expone las armas de los Guevara, dividida a su vez por cuatro cuadrantes: 1º y 4º son tres bandas inclinadas con armiños; 2º y 3º contiene cinco panelas. A ambos lados del blasón aparece un león rampante en el centro, un niño desnudo en el superior y lambrequines en la inferior, y todo el conjunto está coronado con un yelmo con penacho de cimera en la parte superior.

ESCUDO DE ARMAS DE OTAZU-GUEVARA

A cada lado del escudo aparecen dos balcones de barrotes anillados de hierro forjado en forma de sección circular con faldón de chapa calada.

En la parte superior de la fachada se han habilitado seis ventanitas de arco de medio punto y los arcos se han realizado mediante estructura de ladrillo en sardinel. Corona la fachada un magnífico alero de madera con cabezas de vigas talladas con ménsulas, roleos y cordoncillo central.

Son destacables las pilastras esquineras colocadas en las plantas baja y noble que flanquean la fachada y aportan mayor fortaleza estructural. Están labradas en estilo toscano al igual que las columnas de la solana.

CASA-PALACIO DE OTAZU

El pabellón está adosado al palacio en la mitad izquierda de la fachada posterior, es decir, de lado oeste, con planta casi rectangular y algo inclinada hacia el sur, formando un pequeño ángulo con dicha fachada posterior.

Tiene dos niveles, siendo el superior el más elegante por su solana. Esta consiste en una galería abierta al suroeste, con una arquería de cuatro arcos carpaneles asentados sobre cinco columnas toscanas y una balconada con parte central más saliente. La rosca de cada uno de los arcos aparece decorada con una fina moldura, y en las enjutas hay resaltes triangulares con clípeos en el centro.

Al pie de la galería se localiza una interesante fuente, construcción en piedra que cubre un manantial de agua. Presenta una pequeña entrada en arco de medio punto y una cubierta a tres vertientes rematada con pináculo y bolas.

Todo este conjunto palaciego está rodeado patio cercado con murete de mampostería adornada con bolas frente a la fachada principal, con jardín por el lado sur y con huerto en los lados norte y oeste.

CASA-PALACIO DE OTAZU

07/02/2026

Pedro González de Castejón y Salazar


Teniente general de la Real Armada española que participó en el combate de Tolón de 1744 y en la toma de La Habana de 1762, y secretario del Real Consejo de Marina que reformó la Armada que organizó la toma de Menorca y los territorios de Luisiana y Florida en 1782, además de emprender la Reforma ilustrada de la Marina

PEDRO GONZÁLEZ DE CASTEJÓN Y SALAZAR

Pedro González Castejón y Salazar era natural de Tudela, donde nació en 1719. Fue el segundo hijo de los cuatro que tuvieron sus padres Juan Manuel González de Castejón y Camargo, alcalde mayor de Tudela, y Juana Salazar y Gascón.

En noviembre 1737, a la edad de dieciocho años, se enroló en la Real Armada española para servir como cadete de la Compañía de Guardiamarinas de Cádiz. Y un año después, tras demostrar las pruebas teóricas fue ascendido a oficial de Marina de forma temprana con el primer grado, el de alférez de fragata. A bordo del navío América de la flota del general Miguel de Sada y Antillón, sus primeras comisiones tuvieron lugar en el Mediterráneo, realizando vigilancias en búsqueda de piratas berberiscos. Otra de las misiones fue el transporte de tropas y armas con destino al Reino de Nápoles y Sicilia, territorio bajo dominio del infante Carlos III, hijo de Felipe V de Borbón. Un territorio anexionado a la Monarquía hispánica por el Tratado de Viena de 1738 y su matrimonio con Isabel de Farnesio.

A través de Segundo Pacto de Familia entre Felipe V España y Luis XV Francia se renovó la anterior alianza política y militar. En estos años se desarrollaba la Guerra de Sucesión austriaca, que enfrentaba a ambos países borbónicos y el Reino de Nápoles y Sicilia, además de otros aliados, contra otro grupo de potencias europeas liderados por el Archiducado de Austria y Sajonia, Gran Bretaña y Países Bajos. Felipe V debía defender sus posesiones italianas frente a las aspiraciones de la archiduquesa María Teresa de Austria. Por otra parte, un año antes, en 1739, España se enfrentaba a Inglaterra en la Guerra del Asiento de 1739-1748. Este era el contexto geopolítico y bélico en que vivir González Castejón durante sus primeros años como oficial de la armada.

COMBATE DEL CABO SICIÉ DE 1744

En junio de 1741, transbordó al navío Hércules, de sesenta coñones, integrado en la misma flota de Miguel de Sada.

En febrero de 1744, estaba aún en el Hércules, formando parte de una flota de 12 navíos que portaba un total de 818 cañones, al mando del general Juan José Navarro embarcado en el Real Felipe. Esta flota estaba anclada en el puerto de Tolón, junto a otra francesa formado una armada combinada borbónica, con el objetivo de arrebatar el control del Mediterráneo a los británicos.

El 22 de aquel mes, una potente escuadra británica de 41 buques de guerra al mando de almirante Thomas Mathews bloqueó el puerto de Tolón, dando comienzo el combate del Cabo Sicié. Su intención era impedía que desde España se enviasen refuerzos por mar con destino a Nápoles, donde españoles luchaban contra austríacos y sardos.

Encontrándose separada la escuadra del general Navarro, la británica abrió fuego aprovechando su superioridad numérica. Tras seis horas de combate, la flota Mathews deshizo el bloqueo, se marchó en retirada, incapaz de rendir a la inferior hispánica y viendo la llegada de la francesa. Aunque el resultado fue algo mejor para los españoles en cuanto al número de bajas, la flota combinada consiguió el control del Mediterráneo.

El navío Hércules en el que estaba González de Castejón sufrió desperfectos en un lateral con muchos balazos a flor de agua, además había perdido sus palos, masteleros, vergas y casi todo su velamen, y cortado todo su aparejo y parte de sus jarcias. Según el parte de guerra, González Castejón fue “herido demostró en la lucha valor, actividad y gran presencia de ánimo”. Pero, pocos días después, la escuadra de Navarro volvió al Departamento Naval de Cartagena.

COMBATE DE LA HABANA DE 1762

En reconocimiento a su actuación en este combate de Tolón, fue ascendido a alférez de navío, el 13 de mayo de 1744.

A partir de este año y hasta 1760, González de Castejón estuvo realizando diversos servicios marítimos y comisiones en aguas del mar Mediterráneo, y de los océanos Atlántico y Mediterráneo, transbordado en distintos buques de guerra y ascendiendo en la jerarquía naval.

En noviembre de 1749, ascendió a teniente de navío, que le valió para ser nombrado ayudante de Juan José Navarro, mayor general de la Armada, en enero de 1750. A bordo del navío Sorpresa, marchó al Virreinato de la Nueva España, donde permaneció hasta su regreso a Cádiz, en 1753. Por eso, en marzo de 1754, fue ascendido a capitán de fragata.

En diciembre de 1760, obtuvo el máximo grado de la oficialidad española, capitán de navío, al mando del buque Asia, que formaba parte de la escuadra del teniente general Gutierre de Hevia y Bustamante.

España había vuelto a entrar en conflicto con el Gran Bretaña en la Guerra anglo-española de 1761-1763, englobada en la Guerra de los Siete Años con otras potencias. El motivo fue la firma del Tercer Pacto de Familia entre España y Francia, en agosto de 1761.

En primavera de 1762, estaba al mando del navío Conquistador de la flota 12 navíos de línea y 4 fragatas del mismo general, con la que partió al Caribe. El 6 de junio, cuando la flota española llegaba al puerto de La Habana, se aproximó una armada británica formada por 22 navíos de línea, 11 fragatas y decenas de barcos de transporte, con diez mil hombres de infantería, al mando del comandante George Keppel. Su objetivo era el de bloquear el puerto, colapsar las rutas mercantes, y establecer alguna base comercial.

Para impedir la entrada de los atacantes, el capitán general y gobernador de la isla, Juan Prado Portocarrero, ordenó a l capitán navarro hundir su navío Conquistador, junto a otros dos Neptuno, Europa. Después, se al mando de las fortificaciones en la defensa de la Puerta de la Tierra y sus baluartes.

El 30 de junio, los invasores tomaron el castillo de San Pedro de la Roca, muriendo su comandante el capitán de navío Luis Vicente de Velasco e Isla, su segundo al mando el capitán de navío navarro Vicente González de Bassecourt, y la mayor parte de la guarnición. El 11 de agosto, cayeron los baluartes del Puerta de la Tierra, en el que defendía González Castejón. Fue la toma de la Habana de 1762, que sería devuelta junto a toda Cuba por el Tratado de París de 1763.

Cuando regresó a Cádiz, el Consejo de Guerra le entregó la encomienda de la Orden de Santiago en reconocimiento a su heroica defensa de La Habana. Aquel año de 1762, recibió el navío Velasco para practicar el corso a piratas de Berbería por el Mediterráneo, durante cuatro años.

En veranos de 1767, fue nombrado subinspector de batallones. Después, fue director del Real Astillero de Guarnizo, en Santander. En esta dirección estuvo poco tiempo, pues en junio de 1769, fue ascendido a jefe de escuadra, el primer nivel dentro de la jerarquía de general de la armada antes de que existiese el de brigadier años después.

En julio de 1772, recibió el cargo de inspector general de Marina, lo que implicaba que fuese uno de los consejeros de la Real Juta de Guerra.

Por último, en 1774, fue elevado al rango de teniente general de la Armada, alcanzando su cima en la jerarquía naval.

ARMADA ESPAÑOLA EN LA EXPEDICIÓN A ARGEL DE 1774

En 1775, el Real Consejo de Guerra decidió emprender una Campaña bélica sobre Argel, plaza norteafricana base de piratas de Berbería que tanto daño hacían sobre las costas de Levante y el tráfico mercante. El teniente general Alejandro de O’Reilly sería el general de las tropas de asalto, mientras que el comandante de la flota era González de Castejón, que se encargaría de transportar a 8.000 solados. El 8 de julio de aquel año, comenzó el desembarco de tropas y el posterior despliegue, pero finalmente tuvieron que retroceder, emprender un plan de fuga y reembarque con el menor coste de efectivos posibles. En aquel repliegue comenzaba a destacar un joven bilbaíno José de Mazarredo y Salazar.

En enero de 1776, fue nombrado nuevo secretario del Consejo de Estado y secretario del despacho del Consejo de Marina, en sustitución del fallecido Julián de Arriaga y Ribera, además de recibir el título aristocrático de marqués. González de Castejón había conseguido ser el primer marino que, partiendo desde el nivel más bajo en la jerarquía naval, la de cadete guardiamarinas, accedió al máximo cargo, el de ministro de Marina.

Desde su alta administración, emprendió importantes reformas ilustradas en la Armada, orientadas a mejorar la formación de los oficiales, como fue la fundación de dos nuevas Academias Navales en los Departamentos de Cartagena y de Ferrol, que se sumaron a la que ya funcionaba en Cádiz desde inicios de siglo.

En cuento a la investigación académica, colaboró con la Real Sociedad Económica Vascongada de Amigos del País, de la que era miembro, patrocinando las cátedras de Mineralogía y Metalúrgica de su Seminario de Vergara. Esta academia fue el semillero de muchos alumnos ilustrados que terminaron sirviendo en los buques de la Real Armada española durante los reinados de Carlos III y Carlos IV.

MAQUETA DEL ARSENAL DE EL FERROL, SIGLO XVIII

Sobre construcción naval, fomentó la industria en los astilleros y las obras civiles de arsenales, aumentando la armada decenas de nuevas naves de guerra. Bajo su mando se terminó de construir el Arsenal de Cartagena, y potenció los de Ferrol y La Habana. Ayudó a las explotaciones madereras y férreas españolas con el objetivo de ofrecer más autonomía y calidad a la Armada y dejar de depender de las empresas extranjeras, dotándose de las mejores materias primas. No faltó la práctica del espionaje industrial, pues envió introdujo un científico en la fábrica de siderurgia de Carron en el Reino Unido, y a otro en las fábricas en Noruega y Suecia, con el objetivo de actualizar las técnicas de elaboración de cañones de artillería.

Su programa de reformas internas en la Armada estuvo dirigida a lograr un incremento del número de efectivos, así como la mejor cualificación de sus oficiales: la publicación de las ordenanzas de arsenales, el establecimiento de un nuevo sistema de ascensos y de informes anuales, un aumento del prestigio de la clase de pilotos, la fundación la clase de artilleros marítimos, una mejora de la recompensa de la clase de tropa, la apertura de la matrícula marítima para los virreinatos americanos, un incremento de las fuerzas de batallones, una reglamentación sobre la revisión de tropas y buques.

En 1776, organizó la Segunda Expedición a Río Grande en el límite entre los imperios español y portugués, en la Banda Oriental de Sudamérica, entre el Virreinato del Río de la Plata y el Reino de Brasil. El objetivo era expulsar a los invasores portugueses de los territorios que estaban hostigando y terminar con el contrabando inglés.

El 13 de noviembre, la escuadra y convoy zarparon desde Cádiz. Una vez en el virreinato, conquistó la Colonia del Sacramento, el Fuerte de San Miguel, la Fortaleza de Santa Teresa, la villa de Río Grande de San Pedro, y algunos puertos francos del contrabando inglés. El 12 de mayo de 1763, el gobernador de Buenos Aires, Pedro de Cevallos, invadió la villa de Río Grande conquistando el Fuerte de Jesús, María, José de Río Grande. Además, la expedición se apoderó de una importante escuadra inglesa en aguas de Sacramento.

Con la formalización del Tratado de San Ildefonso entre ambos países ibéricos, España reintegraba la Colonia del Sacramento en Suramérica y las islas de Fernando Poo y Annobón en el golfo de Guinea. Y el marqués González de Castejón fue condecorado con la Gran Cruz de la Real Orden de Carlos III, 28 de octubre de 1777.

INFANTERÍA ESPAÑOLA EN LA TOMA DE MENORCA

La reconquista de aquellas plazas rioplatenses fuer continuada por la toma de Menorca, en poder británico desde 1708. El 12 de abril de 1779, España y Francia renovaron el Tercer Pacto de Familia, enfrentándose a Gran Bretaña en la guerra de Independencia de los Estados Unidos. Fue la Guerra anglo-española de 1779-1783.

González de Castejón organizó el plan de ataque y la flota anfibia española, en colaboración con la francesa, que arrió en las costas de isla balear en agosto de 1781 y cuya campaña se alargó hasta febrero del siguiente año. La victoria del ejército hispano-francés supuso el retorno de la isla a la corona española, hecho ratificado en el Tratado de París de 1783.

En cambio, fracasó el intento de conquistar el peñón de Gibraltar a través de baterías flotantes.

Mientras esto sucedía en Europa, el enfrentamiento con Gran Bretaña también se desarrollaba en los virreinatos españoles de América, especialmente en el mar Caribe. Así, el consejero de Marina, González de Castejón, organizó una armada de guerra al mando del general José Solano y Bote, que ofrecería protección a una flota de transporte de 62 embarcaciones que llevaban 12.400 soldados de infantería. Esta campaña americana consiguió la conquista de los territorios de La Luisiana y La Florida, reintegradas al Virreinato de la Nueva España, que fueron cedidas en el intercambio por La Habana, también la expulsión de los ingleses de Tierra Firme, parte sur de virreinato, y el control de las islas Bahamas.

El 19 de marzo de 1783, Pedro González de Castejón y Salazar murió sin dejar descendencia, aunque había casado con Felipa Campbell y Wadron.

PEDRO GONZÁLEZ DE CASTEJÓN Y SALAZAR

03/02/2026

Retratos de vascos y navarros por Francisco de Goya


Por diversas razones, Francisco de Goya y Lucientes llegó a retratar hasta veinticinco personajes vascos y navarros, entre finales del siglo XVIII y Principios del XIX. Era el pintor oficial de la Corte de Carlos IV, y tenía la obligación de pintar lo que le ordenasen, pero tenía la libertad de realizar otros retratos a clientes de forma privada.

Se sabe que tenía un tatarabuelo nacido en la guipuzcoana villa de Zerain. Y tuvo una especial conexión con Navarra debido a que su consuegro Martín Miguel de Goikoetxea, natural de Altsasu, era navarro.

Otro motivo sería el hecho de que hubiese tantos secretarios y consejeros reales de origen vasco y navarro sirviendo en la Corte, así como militares, comerciantes y aristócratas.


Juan Bautista de Goicoechea y Urrutia, natural de Elorrio, caballero de la Real Orden de Carlos III. En 1796, obtuvo el cargo de oficial jurado en la Real Secretaría de Comercio y Moneda en Madrid. En 1810, fue miembro de la Real Secretaría de Estado y del Despacho de Guerra en lo concerniente a Indias, donde estuvo hasta 1822. Además, Goya retrató a su esposa Narcisa Barañana.

JUAN BAUTISTA DE GOICOECHEA Y URRUTIA


Martín Miguel de Goicoechea, natural de Alsasua, estuvo conectado familiarmente con el anterior y fue consuegro de Goya. Fue un ilustrado y poderoso hombre de negocios dentro del sector textil en Madrid natural de Elorrio y uno de los accionistas más importantes de la Compañía de Filipinas. Fue miembro del Banco de San Carlos en 1805. Su esposa Juana de Galarza e hijas Manuela y Gumersinda también fueron retratadas. Este óleo sobre lienzo fue realizado en 1810, en plena Guerra de la Independencia española y pertenece a la Colección Abelló.

MARTÍN MIGUEL DE GOICOECHEA


Juana Galarza de Goicoechea, esposa de Martín Miguel de Goicoechea, fue madre de cuatro hijas, entre ellas Gumersinda Goicoechea, que se casó con Javier Goya, uno de los hijos de Francisco de Goya. Todas fueron también retratadas por el pintor aragonés al igual que su marido y su yerno. Goya ya había retratado anteriormente a Juana Galarza, su consuegra, en dos ocasiones, en un dibujo de perfil y en la miniatura que formaba parte de la serie de medallones que el maestro pintó con motivo del enlace matrimonial entre su hijo Javier con Gumersinda.

JUANA GALARZA DE GOICOECHEA


Miguel de Múzquiz y Goyeneche, natural de Elbete, marqués de Villar de Ladrón y conde de Gausa. Conocía a Goya con anterioridad a 1783, ya que este había firmado las facturas de los cartones entregados entre 1775 y 1779 a la Fábrica de Tapices, lo que debió de propiciar que lo eligiera para hacer su retrato. Por otro lado, la técnica y el estilo indican una datación anterior a 1783. En esos años Goya había recibido pocos encargos de esta naturaleza y en los años posteriores demostró más capacidades. Este óleo sobre lienzo fue realizado en 1783, y se encuentra en el Banco de España.

MIGUEL DE MÚZQUIZ Y GOYENECHE


María Amalia de Aguirre y Acedo, duquesa de Castro Terreño, condesa de Echauz y del Vado, señora de Villafañe y marquesa de Montehermoso, fue retratada a los diez años en 1810. Este óleo sobre lienzo pertenece a una colección particular del Palacio de Atodo, en Tolosa.

MARÍA AMALI DE AGUIRRE Y ACEDO


Gabriel de Mendizábal e Iraeta, natural de Vergara, conde de Cuadro de Alba de Tormes, fue comandante del Batallón de Voluntarios de Guipúzcoa en la Guerra de la Convención francesa en 1793-1795, y capitán general del Real Ejército español durante la Guerra de la Independencia en 1808-18014.

GABRIEL DE MENDIZÁBAL E IRAETA


José de Urrutia y de las Casas, natural de Zalla, fue militar y cartógrafo, comendador de la Orden de Calatrava, caballero de la Orden de San Jorge de Rusia, y condecorado con la Cruz de la Orden de Carlos III. Capitán general del Real Ejército española durante la Guerra de la Convención francesa en 1793-1795, además de comandante militar de Cataluña y de Extremadura.

JOSÉ DE URRUTIA Y DE LAS CASAS


Pantaleón Pérez de Nenín, natural de Bilbao, fue primer teniente del Regimiento de los Húsares de la reina María Luisa. Pertenecía a una familia de comerciantes acomodados en la villa de Nervión. Llegó a alcanzar el grado de capitán del Ejército española tras pasar por la Guerra de las Naranjas entre España y Portugal. Goya realizó este óleo sobre lienzo en 1808, durante la Guerra de la Independencia española. Estuvo en la colección de Pedro Labat y Arrizabalaga de Madrid, después en la colección del Banco Argentaria y ahora colección del Banco Bilbao Vizcaya desde 1999.

PANTALEÓN PÉREZ DE NENÍN


José Domingo de Mazarredo-Salazar, natural de Bilbao, fue marino y militar que llegó a ser teniente general de la Real Armada española. Está considerado el mejor marino de su época por muchos historiadores, uno de los impulsores de la modernización e ilustración científica de la Real Armada y promotor de las carreras de marinos vascos en esta institución. Este óleo sobre lienzo fue ejecutado por Goya en 1785.

JOSÉ DOMINGO DE MAZARREDO-SALAZAR


Joaquín María de Ferrer y Cafranga, natural de Pasajes, fue un político y militar de ideas liberales, hermano del matemático y astrónomo José Joaquín de Ferrer y Cafranga. Fue diputado en 1822 durante el Trienio Liberal, y ministro de finanzas en 1836, presidente del Consejo de Ministros y ministro de Hacienda en 1841, entre otros varios cargos durante la Regencia de María Cristina. Durante el reinado de Fernando VII, Ferrer tuvo que exiliarse en París con su mujer por sus ideales liberales y revolucionarios. En aquel tiempo, Goya también estuvo en París para tomar de las aguas de Plombiéres y recuperarse se sus dolencias físicas. Tras coincidir, el pintor aragonés se ofreció retratar tanto a Ferrer como a su mujer, en 1824, cuyos cuadros pertenecen a una colección particular. Por desgracias, el Régimen absolutista sospechó de Goya debido a su relación con Ferrer, constatada a través del retrato y de las cartas que le envió.

JOAQUÍN MARÍA DE FERRER Y CAFRANGA


José María Magallón y Armendáriz, natural de Tudela, marqués de San Adrián y de Castelfuerte, era descendiente de una aristocrática familia navarra. Fue nombrado miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Había casado con María de la Soledad Fernández de los Ríos, IV marquesa de Santiago. Magallón fue retratado por Goya en 1804, cuyo óleo sobre lienzo se encuentra en el Museo de Navarra, mientras que Fernández de los Ríos lo fue en 1809, cuyo óleo sobre lienzo se localiza en The Paul J. Getty Museum, de Los Ángeles.

JOSÉ MARÍA DE MAGALLÓN Y ARMENDÁRIZ

MARÍA DE LA SOLEDAD FERNANDÉZ DE LOS RIOS


En 2018, el Museo de Bellas Artes de Bilbao realizó la exposición Goya y la Corte Ilustrada, a partir de 72 obras cedidas por el Museo del Prado de Madrid. La pinacoteca vizcaína reunió un total de 96 piezas con el objetivo de estudiar los años de Goya como pintor de Corte de forma monográfica.

Un año después, el Museo de Bellas Artes de Bilbao adquirió tres retratos ejecutados por Francisco de Goya en 1788 para su estudio y restauración. Esas tres pinturas pertenecen a la familia Adán de Yarza, de Lequeitio, siempre habían estado en los salones del Palacio Zubieta. En 1937, fueron llevados a Francia por su propietaria María Adán de Yarza durante la Guerra Civil en colaboración con el Gobierno Vasco. Sin embargo, no se han permitido la exposición pública. Ellos son Antonio Adán de Yarza y Tavira, su madre Bernarda de Tavira y Cerón Cuevas, y su mujer María Ramona de Barbachano.

ANTONIO ADÁN DE YARZA Y TAVIRA

BERNARDA DE TAVIRA

MARÍA RAMONA DE BARBACHANO

27/01/2026

Fundación de Pamplona de Indias por Pedro de Ursúa


Existe una veintena de ciudades con el nombre de Pamplona por todo el Mundo. Hay ocho localidades en las islas de Filipinas, tres en la República de México, otras tres en Colombia, dos en Perú, una en Cuba, otra en Panamá y otra, llamada Pamplonita, también en Colombia, y por supuesto la originaria y española Pamplona de la Comunidad foral de Navarra. Son ciudades fundadas por expedicionarios, colonizadores o administradores de origen navarro durante la época del Imperio español.

De todas estas, la más poblada e importante es Pamplona de Indias, fundada por el adelantado Pedro de Ursúa y el capitán Ortún Velázquez de Velasco en 1549. Todo comenzó cuando, en 1544, el navarro Miguel Díez de Aux y Armendáriz Saavedra llegaba a Cartagena de Indias con el cargo de juez de residencia y visitador de indios de un territorio que abarcaba las provincias de Cartagena, Santa Marta, Río San Juan y Popayán, conquistadas hacía pocos años y que pronto se integrarían en la gobernación del Nuevo Reino de Granada, a su vez en el Virreinato del Perú. Llegó acompañado de su sobrino Pedro de Ursúa y Díaz de Armendáriz, ambos pertenecientes al linaje aristocrático de los Armendáriz del valle del Baztán, cuando el Reino de Navarra ya formaba parte de la Monarquía del emperador Carlos V.

FUNDACIÓN DE PAMPLONA DE INDIAS POR PEDRO DE URSÚA

Mientras el gobernador Miguel se dedicaba a visitar, ajusticiar, fiscalizar y hacer la residencia de esta gobernación, en plena transición neogranadina entre la conquista y la colonización, envió a Pedro a colonizar y pacificar el territorio inexplorado. Siendo teniente de gobernación de la recién fundada Santa Fe de Bogotá y justicia mayor de Santa Marta, Ursúa se destacó en la pacificación de los indios panches al suroccidente de Santa Fe.

Su siguiente misión fue la expedición a la Sierra Nevada de Santa Marta, que estuvo dividida en dos partes. Una partió de Tunja al mando de Velázquez en agosto de 1549 con el objetivo de explorar y poblar la Sierra Nevada, próxima a este enclave de la que era encomendero. Por orden del gobernador Miguel Díez de Armendáriz, Ursúa comenzó casi inmediatamente otra partida desde Santa Fe. Llegó al territorio Guane, pacificó a los indios panches al suroeste de Santa Fe, y exploró el norte del Nuevo Reino de Granada. Ambos grupos expedicionarios se unieron bajo el liderazgo del comandante Ursúa, después de haber recorrido las tierras de Sogamoso y el territorio ocupado por los indios Laches.

ACTO FUNDACIONAL DE PAMPLONA DE INDIAS POR PEDRO DE URSÚA

El 1 de noviembre de 1549, día de Todos los Santos, Ursúa fundó la ciudad de Nueva Pamplona del Valle del Espíritu Santo, en tierra de indios chitareros. El término de Nueva Pamplona era un homenaje a la capital de Navarra y el Valle del Espíritu Santo hacía referencia a un espacio que fue descubierto en la víspera de Pentecostés. Por este valle discurre el río Pamplonita, está rodeado de altos cerros y tiene un ecuatorial clima frío y húmedo.

La ciudad de Pamplona de Indias, también denominada Ciudad de Ursúa, fue organizada por los 136 expedicionarios supervivientes, quedando dividida en 136 solares originarios. Alrededor de un centenar de indios chitareros fueron repartidos entre 53 encomiendas. Ursúa dejó bien organizada la ciudad, que gobernó durante un año.

A su regreso a Santa Fe, su tío había sido apartado de sus cargos administrativos, pero las buenas actuaciones de Ursúa le valieron para que la recién fundada Real Audiencia renovase su confianza en él. La siguiente misión era la expedición para la pacificación del territorio de los muzos. Derrotados los indígenas, Ursúa fundó la ciudad de Tudela de los Muzos, y también derrotó a los indios tayronas y sofocó una rebelión de cimarrones. Sin embargo, Tudela fue destruida por los muzos poco tiempo después.

PAMPLONA SOBRE EL VALLE DE ESPÍRITU SANTO

Por real cédula del 3 de agosto de 1555, el emperador Carlos V concedió a Pamplona de Indias el título de "Muy noble y muy hidalga ciudad", y se fundó la Provincia de Pamplona, siendo esta ciudad su cabecera administrativa.

Desde Pamplona de Indias partieron las expediciones que más tarde fundaron entre otras las poblaciones de Ocaña, Salazar de las Palmas, Chinácota, San Faustino, Bucaramanga y San José de Cúcuta (en la actual Colombia) y de Mérida, San Cristóbal y La Grita (en la actual Venezuela).

A finales del siglo XVI, las provincias de Santa Marta, Cartagena, Popayán, Santa Fe y Pamplona, entre otras, formaría el Nuevo Reino de Granada en el Virreinato del Perú. A partir de 1717, esta gobernación pasaría a ser el Virreinato de Nueva Granada, por orden del rey Felipe V, administración en la que permaneció Pamplona de Indias hasta el proceso de emancipación colombiana entre 1810 y 1821.

En la actualidad, Pamplona de Colombia está ubicada al norte de la república, en el departamento de Norte de Santander, y habitada por unos 60.000 habitantes. Esta hermanada con la Pamplona española.

En el Parque Principal Águeda Gallardo y frente a la Catedra de Santa Clara se levanta un busto de Pedro de Ursúa, en homenaje al fundador de la ciudad, escoltado por los bustos de la aristócrata revolucionaria Águeda Gallardo de Villamizar y el general y presidente Ramon González Valencia.

ESCULTURA DE PEDRO DE URSÚA EN PAMPLONA