El brigadier Cosme Damián de Churruca y Elorza que pasó a la historia por distinguirse en el combate de Trafalgar, el 21 de octubre de 1805, donde murió luchando al mando del navío San Juan Nepomuceno.
Por encima de sus habilidades y valores militares, era un consumado políglota, astrónomo, cartógrafo y nauta. Encabezaba a un reducido y selecto grupo de oficiales "científicos" de las últimas décadas del siglo XVIII. Su servicio a la Marina Real transcurrió entre el batir de los cañones y las mediciones de astros y costas americanas, participando en expediciones e instituciones de la Ilustración científica española.
Tras su muerte, las autoridades británicas mantuvieron en el puerto de Gibraltar el navío San Juan Nepomuceno durante varios años en un claro homenaje a su rival militar pero admirado científico ilustrado. En el dintel de la puerta de acceso a su camarote grabaron su nombre con letras de oro.
| BUSTO DE CHURRUCA POR L. SAVADELL |
Aunque el combate de Trafalgar supuso una de las mayores derrotas de la Armada española, también encumbró a algunos almirantes que entregaron la vida por su patria. Desde entonces, el marino guipuzcoano ha tenido una serie de homenajes y reconocimientos institucionales, acompañados de iniciáticas culturales y literarias, algo que no sucedió con el otro gran marino vasco del siglo XVIII el teniente general Blas de Lezo y Olavarrieta, que quedó en el ostracismo.
Primero, fue nombrado almirante a título póstumo, y en su recuerdo su sobrino recibió el título nobiliario de conde de Churruca.
En la sesión del 14 de abril de 1814, las Cortes Constituyentes de Cádiz aprobaron dar el nombre del comandante Cosme Damián de Churruca a un barco que se construía en el astillero de El Ferrol, así como que siempre hubiese en la Armada Real un navío que llevase este ilustre nombre.
En su guipuzcoana villa natal de Motrico se levantó una estatua a su memoria, promovida por suscripción popular.
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| ESTATUILLAS DE CHURRUCA |
El Busto de Churruca fue realizado por el escultor catalán L. Savadell, durante la primera mitad del siglo XX, mientras trabajaba en la fábrica de cerámica que la familia Churruca tenía en Barcelona. Fue ejecutado en material terracota y tiene unas dimensiones de 54 x 49 x 24 centímetros. La escultura fue donada en 1943 al Museo Naval de Madrid por Ricardo Churruca y Güell.
Aparece representado de uniforme sin que se aprecie la graduación, mientras una capa al estilo neoclásico le cubre el torso y los hombros. Quizás, este manto clásico pretendía engrandecer la figura del brigadier mediante la identificación con el pasado grecorromano.
Junto al busto, en este museo existen unas estatuillas del brigadier con su uniforme de almirante de la Real Armada española de la época.
En 1976, la empresa pública Correos España editó una colección de sellos sobre personajes históricos nacionales. Churruca estuvo entre aquellos Sellos vascos de la Historia de España. entre los que hubo algunos vascos y navarros. El sello Churruca tenía un valor de 7 pesetas, aparecía el típico retrato de perfil y su navío San Juan Nepomuceno.
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| SELLO DE CHURRUCA |
Un Monumento a Churruca en El Ferrol fue promovido por el comandante general del Reino de Galicia, el teniente general Francisco Javier Abadía, levantándose en 1812 en la plaza del Carmen de esta ciudad. Es un homenaje a su paso por la Academia de Guardiamarinas del Departamento Naval de Ferrol, donde estuvo estudiando durante años tanto el curso de oficial de marina, así como el curso de Estudios Sublimes para oficiales destacados en las ciencias. La obra está formada por una fuente con un pedestal de planta cuadrada sobre el que se asienta un obelisco coronado por una urna cineraria. El pedestal lleva la siguiente inscripción:
INMORTALITI CHURRUCAE INCLITI FERRALI DECORIS
OBITI PRO PATRIA MDCCCV
SUUS ABADIA GALLETIAM POSTEA GUBERNANS
HUNC FONTEM EREXIT, NOMINIQUE TANTO DICAVIT MDCCCXII
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| OBELISCO A CHURRUCA EN FERROL |
En el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando también se le ha dedicado una lápida colocada en la tercera capilla Oeste del mausoleo, cuyo lema es:
A LA MEMORIA
DEL BRIGADIER DE LA ARMADA
D. COSME DAMIAN DE CHURRUCA
MUERTO GLORIOSAMENTE SOBRE EL NAVIO DE SU MANDO
SAN JUAN NEPOMUCENO EN EL COMBATE DE TRAFALGAR
EL 21 DE OCTUBRE DE 1805
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| LÁPIDA A CHURRUCA EN EL PANTEÓN DE MARINOS ILUSTRES |
Con motivo del II Centenario de su nacimiento (1761 – 1971), se colocó una Placa honorífica en Motrico, en agradecimiento a promover la construcción de la parroquia municipal mientras fue alcalde de la villa en 1803.
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| LÁPIDA A CHURRUCA EN MOTRICO |
Cosme de Churruca también recibió calles con su nombre en varias ciudades españolas como San Sebastián, Madrid, Alicante, Vigo, Cádiz, Murcia y La Habana.
La batalla de Trafalgar supuso el alzamiento de la marina británica como potencia militar durante todo el siglo XIX, por eso Londres dedica a este enfrentamiento naval una de sus principales plazas: Trafalgar Squard. Otras ciudades españolas también dedican nombres a alguna calle o plaza: Barcelona, Málaga o Leganés.
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| CALLES A CHURRUCA EN ESPAÑA |
Estas iniciativas promovidas por las administraciones públicas fueron continuadas por la historiografía decimonónica y la pintura heroica de la época. Un pionero fue su hermano Julián Baldomero de Churruca cuando publicó la primera biografía oficial Elogio del Brigadier Churruca.
Las noticias que fueron llegando sobre la heroica defensa de Trafalgar fue inspirando a varios literatos del momento, en alabanza a los valientes marinos con títulos como Al combate de Trafalgar o La sombra de Nelson de Leandro Fernández de Moratín.
En recuerdo a las tres décadas de servicio que Churruca empleó a la Armada ilustrada, también se escribieron elogios y composiciones poéticas. Es destacable la oda Gloria del Parnaso español, por el poeta Quintan. En ella también hizo homenaje a otros marinos vascongados que entregaron su vida a la Marina española.
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| TRAFALGAR, POR BENITO PÉREZ GALDÓS |
Los hechos del combate fueron plasmados por Benito Pérez Galdós en uno de sus Episodios Ncionales con el título Trafalgar. En esta novela, la figura de Churruca tomó un papel principal.
También, en los libros de texto escolares de buena parte del siglo XX, Churruca se convirtió en uno de los personajes más elogiados de la historia militar de España. Un claro ejemplo fue este grabado El Valor para la publicación Virtud y Patria. Lectura manuscrita, un manual elaborado por Juan Ruiz Romero y María Ángeles Muncunill, maestros públicos de la Segunda República. Fue publicado por la Editorial Ruiz Romero, en Barcelona, en 1935.
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| EL VALOR. CHURRUCA, POR VIRTUD Y PATRIA |
Entre finales del siglo XX e inicios del siguiente, se han realizado diversos trabajos e investigaciones sobre la vida y obra de Churruca, así como novelas históricas:
El estudio de la travesía de Cartagena de Indias a Cuba por la expedición hidrográfica del Atlas Americano; escrita por Manuel Lucena Giraldo para la editorial Asclepio, volumen XLIII, fascículo 2, en 1991.
Trinidad: la otra llave de América. Descripción de la isla de Trinidad por Cosme de Churruca y la expedición del Atlas de la América Septentrional (1792-1810); escrita por María Dolores González-Ripoll Navarro, publicada en Cuadernos Lagoven, en Caracas, en 1992.
A las órdenes de las estrellas. La vida del marino Cosme de Churruca y Elorza y sus expediciones a América; escrita también por María Dolores González-Ripoll Navarro, publicada por la Fundación BBV-CSIC, en Madrid, en 1995.
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| CHURRUCA Y OTROS MARINOS VASCOS DE LA ILUSTRACIÓN |
Bajo pólvora y estrellas. Churruca y otros marinos vascos de la Ilustración; escrita por José María Unsain, María Dolores González-Ripoll y Mikel Lertxundi, publicada por Editorial Diputación Foral de Gipuzkoa, Untzi Museoa-Museo Naval, en San Sebastián, en 2000.
Trafalgar. Hombres y naves entre dos épocas; escrita por José Cayuela Fernández y Ángel Pozuelo Reina, publicada en la editorial Ariel-Planeta, en Barcelona, en 2004.
De Numancia a Trafalgar: victorias y derrotas de nuestra historia; escrita por José Luis Olaizola, publicada en 2005.
El historiador Olaizola rescató un relato realizado por el guardiamarina Daniel Salcedo que dejó en sus numerosas notas acerca de la personalidad de Cosme Damián de Churruca, cuyo recuerdo honró la casa de Salcedo con su visita:
"A nuestra casa vino el señor Churruca decírnoslo, y el único que se entristeció fui yo, deseoso como estaba de largar velas en el Príncipe de Asturias. El contento de mi madre es excusado. Era este Churruca personaje en extremo afable, con un aire melancólico que lo hacía muy atractivo. De edad madura, como de cuarenta y cinco años, el cuerpo enjuto, todo él delicado, de manera que cuando no vestía el uniforme más bien parecía un apacible terrateniente o un funcionario del Consejo de Indias. La lengua vasca la hablaba muy bien, y de ella se servía con sus marineros, muchos de aquellas tierras. Tenía un deje simpático en el hablar, propio también de las Vascongadas. El cabello lo tenía rubio, sujeto por una coleta, y no se servía de peluca, como era costumbre de la época, sobre todo entre los oficiales franceses. Lo hacía por el calor, y en ese punto, aunque mucho amaba Cádiz, echaba de menos las frescuras de Motrico, que yo no he llegado a conocer, pero de la que Churruca hacía grandes loas. También era muy religioso."
Churruca. Elogio histórico; escrita por José Andrés Álvaro Ocariz, publicada por Desiréediciones, en San Sebastián, en 2020.
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| CHURRUCA. ELOGIO HISTÓRICO, POR JOSÉ OCARIZ |














































