02/03/2026

Álbum de las Tropas Carlistas del Norte, por Fernando de Miranda


El Álbum de las Tropas Carlistas del Norte fue publicado en Madrid, en 1844, por la editorial Litografía Nueva.

Es un conjunto de 30 estampas sobre los cuerpos militares del Ejército tradicionalista de Carlos María de Isidro de Borbón, Carlos VII, durante la Primera Guerra Carlista, además de una portada.

Todos los grabados son de Fernando Miranda excepto la portada de Francisco Sainz, las láminas 3 y 4 de Vicente Urrabieta, y la lámina 6 de Leopoldo López de Gonzalo. Cada grabado contiene un título y una descripción en la parte inferior de la imagen. Las litografías tienen un área de 175 x 266 milímetros.

Existe una variante con las mismas láminas incrementado en 4 más de Vicente Urrabieta, las números 31, 32, 33 y 34.

ÁLBUM DE LAS TROPAS CARLISTAS DEL NORTE


Lámina 1: Don Carlos y su acompañamiento

Don Carlos usaba generalmente levita de paisano abrochado como un surtu con carteras a los lados, sombrero de copa alta, pantalón oscuro y borceguí con escalopines. El peti militar de que se servía con una frecuencia lo formaba una levita de solapa con vivos correspondientes y pantalón adecuado. Llevaba, además la plaza de Carlos III, faja del general, espada con puño dorado y sombrero de tres picos. El uniforme de gala que vestía los días más señalados era el grande de coronel de Guardias de Corpos, con la banda de Carlos III sobrepuesta, y sombrero de capitán general. Su montura favorita era un caballo andaluz de cuatro dedos sobre la marca. Fuerte y vigoroso al par que dócil y de bella estampa, enjaezado ordinariamente con una silla a la Royal y borrel pequeño en la grupa, tafundas de charol negro y mantilla cuadrada de paño carmesí con ancho de oro. En los días de gala llevaba la silla desenfundada y las tafundas y mantillas con bordado de capitán general. Le acompañaban el marqués de Villafranca, grande de España y gentil-hombre; José de Villavicencio, gentil-hombre de lo interior; Wenceslao Sierra, encargado de la Secretaría de Estado; Juan Echevarria, miembro de la Juan de Navarra; el general Uranga, el conde de Orgaz, grande de España y gentil-hombre; Juan Guillén ayuda de Cámara; y José Tamariz encargado de la Secretaría de Estado.

DON CARLOS Y SU ACOMPAÑAMIENTO


Lámina 2: Guardia de honor de Infantería

Se componía de una compañía de cien hombres de la clase noble de las cuatro provincias, en la forma siguiente: 40 navarros, 20 guipuzcoano, 20 alaveses y 20 vizcaínos, sus jefes eran un capitán y un alférez navarro, un teniente guipuzcoano y otro vizcaíno, un subteniente alavés. La salida de los individuos que componía este cuerpo era para teniente en las respectivas armas. El uniforme es levita azul, botón blanco, cananas, pantalón gris y botín, mochilas negras, boina azul con borla blanca. Para las lluvias era capote gris con cuello negro. El armamento es fusil-carabina, bayoneta larga. Su instituto era la custodia de la persona de don Carlos.

GUARDIAS DE HONOR DE INFANTERÍA


Lámina 3: Guardia de honor de Caballería

Compuesta por 25 jóvenes voluntarios de las familias nobles del país mandados por un teniente. Tenían el carácter de Guardias de Corps, y cuando salían para el ejército era con dicho empleo de teniente. Su uniforme consistía en peti o casaquilla azul con vivo, vuelta y cuello encarnado; pantalón del mismo color con tira también encarnada; boina iden con borla de plata, cinturón blanco, sable cartuchera con funda imitada color carmesí; botas y espuelas, maletón redondo con vivo encarnado y chabrac azul con vivo y franja también encarnado.

GUARDIAS DE HONOR DE CABALLERÍA


Lámina 4: Escolta del Estandarte

Fuerte de 40 jinetes mandados por un Exento de Guardias de Coprs, era compuesta por individuos que procedentes de dicho cuerpo se habían presentado en provincias y se hallaban excedentes por no tener colocaciones en los batallones correspondientes a su clase. Dedicados exclusivamente a la custodia de un estandarte en que estaba representada la imagen de Nuestra Señora de los Dolores y que había sido bordado por la augusta esposa de don Carlos vestían el uniforme siguiente: Casaquilla azul con cuello y vueltas encarnados, pantalón de igual color que el peti y boina encarnada con borla de plata.

ESCOLTA DEL ESTANDARTE


Lámina 5. Zumalacárregui y su Estado Mayor

El traje que ordinariamente vestía este general consistía: boina y zamarra: debajo de esta un chaleco abrochado, pantalón con trabilla y espuelas. El grande uniforme de teniente general con cruz de San Fernando y boina lo usaba en los días de gala. El Estado Mayor vestía levita azul a la inglesa y boina.

ZUMALACÁRREGUI Y SU ESTADO MAYOR


Lámina 6: Guías de Navarra

Constaban de 800 hombres sacados voluntarios de los demás cuerpos hasta 1836. Uniforme: casquilla gris con ojaladura amarilla en el pecho, pantalón grano, boina encarnada, morral y alpargata. Desde el año 1836, usó el mismo uniforma que el resto del ejército. Armamento: fusil, bayoneta y canana. El cañón representado en esta lámina era uno muy viejo, desbocado y desfogonado; por esta razón era conocido por el abuelo. A pesar de su estado contribuyó a las glorias de Zumalacárregui pues era el único que poseía el ejército a la toma de las Casernas de los Arcos, Echarri, Aranaz, Villafranca de Guipúzcoa y Ochandiano.

ZUMALACÁRREGUI Y SU ESTADO MAYOR


Lámina 7: Lanceros de Navarra

Este cuerpo constaba de cuatro escuadrones. Uniforme: pantalón grano con trabillas y espuelas; chaqueta verde con cuello y vivos carmesí; boina encarnada con borla blanca, capote de esclavina larga y cuello encarnado. Armamento: lanza con banderola amarilla y encarnada, sable con puño dorado, montura con caparazón de piel.

LANCEROS DE NAVARRA


Lámina 8: Infantería de Guipúzcoa

Constaba de 8 batallones de a 1.000 plazas cada uno. Su uniforme, como el del ejército en general: capote gris con golpe encarnado en el cuello, pantalón grano, boina azul, morral y zapato. El 5º batallón usaba boina blanca. Armamento: fusil, bayoneta y canana.

INFANTERÍA DE GUIPÚZCOA


Lámina 9: Aduaneros

Los individuos que formaban este cuerpo estaban encargados del cobro de derechos impuestos sobre varios artículos de consumo. Dependían inmediatamente de las Juntas y posteriormente de los jefes de Hacienda Civil. Durante los primeros años de la guerra en que existían caseros y pueblos fortificados en el interior del país, bloqueaban estas pequeñas partidas al mando de oficiales subalternos y desde entonces tomaron celebridades los aduaneros, denominación que les daban los bloqueados. Uniforme: pantalón de pana, chaqueta y chaleco de lo mismo, faja encarnada, vino azul con borla blanca y alpargatas. El capote gris en el hombre izquierdo. Armamento: Canana y carabina.

ADUANEROS


Lámina 10: Estado Mayor General, jefe el teniente general Vicente González Moreno

A la muerte del general Zumalacárregui, don Carlos tomó personalmente el mando del Ejército Vasco Navarro; creó el Estado Mayor General y nombró jefe al general Moreno. Uniforme: levita a la inglesa, faja encarnada y amarilla, pantalón azul, boina idéntica con borla de oro.

ESTADO MAYOR GENERAL, TENIENTE GENERAL GONZÁLEZ MORENO


Lámina 11: Infantería de Navarra

Constaba de 13 batallones de 800 hombres cada uno. Entra en este número el de Guías. Uniforme: como el del Ejército General, boina blanca y el quinto azul.

INFANTERÍA DE NAVARRA


Lámina 12: Escuadrón de jefes y oficiales

Siendo excesivo el número de jefes, oficiales e individuos del Cuerpo de Guardias de la Real Persona que se presentaban al Ejército Vasco, y no teniendo colocación en los escuadrones, el general Zumalacárregui dispuso que se formase uno de todos los excedentes al mando de un brigadier. No se uniformaron hasta 1836, pues cada cual usaba el del cuerpo que anteriormente había pertenecido.

ESCUADRÓN DE JEFES Y OFICIALES


Lámina 13: Batallón de guías de Álava

Constaba de 800 plazas. Uniforme como el del Ejército en general, boina encarnada.

BATALLÓN DE GUÍAS DE ÁLAVA


Lámina 14: Escuadrón de Vizcaya

Constaba de 90 caballos mandados por un comandante. Uniforme: el de la caballería del Ejército

ESCUADRÓN DE VIZCAYA


Lámina 15: Eguía y su Estado Mayor

A fines de 1835, fue nombrado el conde Casa Eguía por general en jefe dando nueva organización al ejército.

EGUÍA Y SU ESTADO MAYOR


Lámina 16: Batallón de Granaderos del Ejército

Constaba de 800 plazas y los componían en su mayor parte soldados procedentes de la Guardia Real. Se creo en 1836. Uniforme: capote azul con golpe blanco en el cuello, pantalón grano, boina azul con borla blanca.

BATALLÓN DE GRANADEROS DEL EJÉRCITO


Lámina 17: Caballería de Castilla

Se componía de tres Regimientos de Lanceros.Uniforme: chaqueta verde, pantalón grano, boina encarnada con borla blanca, capote gris con cuello encarnado.

CABALLERÍA DE CASTILLA


Lámina 18: Artilleros de batir

Al principio se componían de una compañía. Desde de 1836, se organizó un batallón y de él se seguían la instrucción o alternativamente se sacaban dotaciones para batir o de campaña. Uniforme: casaca larga azul con solapa y cuello, vivos y cartera en las mangas encarnadas, botones de artillería española, boina encarnada con borla negra. Batallón: capote gris con cuello negro, bombas de latón en él y botones como la artillería española. La 1ª Compañía estuvo de expedición y en el cuartel general, recibió en Cantavieja casaquilla corta con golpes y barras encarnados, bombas de latón y botones como la artillería en general, boina azul con borla negra todo el batallón. Los oficiales del batallón tenían casquillas exactamente iguales a las que hoy usan los de artillería rodada.

ARTILLEROS DE BATIR


Lámina 19: Zapadores

Se componía este cuerpo de cuatro compañías cada una de las cuales existía en una de las cuatro provincias, a las inmediatas órdenes del comandante de ingenieros de la misma. Uniforme: capote celeste con cuello encarnado y castillo blanco bordado, boina encarnada sin borla. Armamento: fusil con bayoneta y canana negra.

ZAPADORES


Lámina 20: Villarreal y su Estado Mayor

Villarreal usaba generalmente levita azul a la inglesa con dos carreras de botones, su faja de general y boina encarnada con borla de oro. Su Estado Mayor iba uniformado exactamente como el de Eguía.

VILLARREAL Y SU ESTADO MAYOR


Lámina 21: Infantería de Álava

El uniforme de este cuerpo era también igual al adoptado por la Infantería Castellana. Constaba de siete batallones y uno de guías, y la fuerza de cada uno era de 800 plazas.

INFANTERÍA DE ÁLAVA


Lámina 22: Escuadrón de Álava

Constaba de 120 caballones y jinetes, uniformados con casaquilla azul celeste y vivos encarnados, pantalón grano, boina encarnada y capote gris, su armamento se componía de lanza, sable y pistola, y una mitad usaban carabinas.

ESCUADRÓN DE ÁLAVA


Lámina 23: Infantería de Vizcaya

Se componía de 9 batallones de 900 plazas cada uno. Uniforme y armamento como la Infantería de Guipúzcoa.

INFANTERÍA DE VIZCAYA


Lámina 24: Infantería de Cantabria

Consistía en 3 batallones de 900 plazas cada uno. Uniforme el mismo que la Infantería de Castilla.

INFANTERÍA DE CANTABRIA


Lámina 25: Batallón de voluntarios distinguidos de Madrid

En 1836, eran tantas las personas que se presentaban en el campo carlista que era imposible darles colocación en el Ejército. Por esta causa y con el objeto de ocuparlos y satisfacer su patriotismo, se formó este cuerpo destinado a guarnecer la costa. Uniforme: levita azul a la inglesa, pantalón gris y boina encarnada. Armamento: fusil y canana.

BATALLÓN DE VOLUNTARIOS DISTINGUIDOS DE MADRID


Lámina 26: Infante de Sebastián y su Estado Mayor

Uniforme: generalmente levita inglesa, cruz de San Juan, faja de capitán general, boina encarnada de oro. Su acompañamiento se componía de un gran séquito de generales, todos con boina y a una distancia proporcional una escolta de lanceros.

INFANTERÍA DE SAN SEBASTIÁN Y SU ESTADO MAYOR


Lámina 27: Artillería de batalla y montaña, y tren de la misma

Consistía en un solo batallón. Uniforme: exactamente igual que la Artillería de Batir, expresados en la lámina 18.

ARTILLERÍA DE BATALLA Y MONTAÑA


Lámina 28: Usares de Arlaban

Consistía en 100 jinetes y caballos. Uniforme: Dorman blanco con trenzas azules y carmesíes mezclada con pantalón grano, cuello y vueltas de la casaca azul claro, maleta y demás correspondiente.

USARES DE ARLABAN


Lámina 29: Infantería de Castilla

Compuesta de 4 batallones de 800 plazas cada uno. Uniforme: exactamente igual al adoptado por la Infantería Alavesa expresado en la lámina 21.

INFANTERÍA DE CASTILLA


Lámina 30: Escuadrón de Guipúzcoa

Consistía en 100 jinetes y caballos. Uniforme: chaqueta encarnada con cuello y bocamangas de piel negra y pantalón gris con tira encarnada.

ESCUADRÓN DE GUIPÚZCOA


Lámina 31. Guardia Real de Infantería

1. Guardia Real de Infantería (conocidos también por Guardias Española, había cuatro regimientos de a 2 batallones
2. Regimiento de Granaderos Provinciales de la Guardia Real
3. Regimiento de Cazadores de la Guardia Real Provincial
4. Regimiento de Ingenieros de la Guardia Real

GUARDIA REAL DE INFANTERÍA


Lámina 32. Guardia Real de Caballería

1. Regimiento de Granaderos a caballo
2. Regimiento de Lanceros
3. Regimiento de Cazadores
4. Regimiento de Coraceros

GUARDIA REAL DE CABALLERÍA


Lámina 33. Tropas de la Reina

1. Regimiento de Infantería de línea
2. Regimiento de Infantería de ligera
3. Regimiento de Milicias Provinciales

TROPAS DE LA REINA


Lámina 34. Tropas de la Reina

1. Regimiento de Usares de la Princesa
2. Regimiento de Dragones
3. Escuadrones ligeros
4. Artillería montada de la Guardia Real
5. Artillería de línea de la Guardia Real

TROPAS DE LA REINA

25/02/2026

Homenajes institucionales y obras literarias dedicadas a Cosme Damián de Churruca


El brigadier Cosme Damián de Churruca y Elorza que pasó a la historia por distinguirse en el combate de Trafalgar, el 21 de octubre de 1805, donde murió luchando al mando del navío San Juan Nepomuceno.

Por encima de sus habilidades y valores militares, era un consumado políglota, astrónomo, cartógrafo y nauta. Encabezaba a un reducido y selecto grupo de oficiales "científicos" de las últimas décadas del siglo XVIII. Su servicio a la Marina Real transcurrió entre el batir de los cañones y las mediciones de astros y costas americanas, participando en expediciones e instituciones de la Ilustración científica española.

Tras su muerte, las autoridades británicas mantuvieron en el puerto de Gibraltar el navío San Juan Nepomuceno durante varios años en un claro homenaje a su rival militar pero admirado científico ilustrado. En el dintel de la puerta de acceso a su camarote grabaron su nombre con letras de oro.

BUSTO DE CHURRUCA POR L. SAVADELL

Aunque el combate de Trafalgar supuso una de las mayores derrotas de la Armada española, también encumbró a algunos almirantes que entregaron la vida por su patria. Desde entonces, el marino guipuzcoano ha tenido una serie de homenajes y reconocimientos institucionales, acompañados de iniciáticas culturales y literarias, algo que no sucedió con el otro gran marino vasco del siglo XVIII el teniente general Blas de Lezo y Olavarrieta, que quedó en el ostracismo.

Primero, fue nombrado almirante a título póstumo, y en su recuerdo su sobrino recibió el título nobiliario de conde de Churruca.

En la sesión del 14 de abril de 1814, las Cortes Constituyentes de Cádiz aprobaron dar el nombre del comandante Cosme Damián de Churruca a un barco que se construía en el astillero de El Ferrol, así como que siempre hubiese en la Armada Real un navío que llevase este ilustre nombre.

En su guipuzcoana villa natal de Motrico se levantó una estatua a su memoria, promovida por suscripción popular.

ESTATUILLAS DE CHURRUCA

El Busto de Churruca fue realizado por el escultor catalán L. Savadell, durante la primera mitad del siglo XX, mientras trabajaba en la fábrica de cerámica que la familia Churruca tenía en Barcelona. Fue ejecutado en material terracota y tiene unas dimensiones de 54 x 49 x 24 centímetros. La escultura fue donada en 1943 al Museo Naval de Madrid por Ricardo Churruca y Güell.

Aparece representado de uniforme sin que se aprecie la graduación, mientras una capa al estilo neoclásico le cubre el torso y los hombros. Quizás, este manto clásico pretendía engrandecer la figura del brigadier mediante la identificación con el pasado grecorromano.

Junto al busto, en este museo existen unas estatuillas del brigadier con su uniforme de almirante de la Real Armada española de la época.

En 1976, la empresa pública Correos España editó una colección de sellos sobre personajes históricos nacionales. Churruca estuvo entre aquellos Sellos vascos de la Historia de España. entre los que hubo algunos vascos y navarros. El sello Churruca tenía un valor de 7 pesetas, aparecía el típico retrato de perfil y su navío San Juan Nepomuceno.

SELLO DE CHURRUCA

Un Monumento a Churruca en El Ferrol fue promovido por el comandante general del Reino de Galicia, el teniente general Francisco Javier Abadía, levantándose en 1812 en la plaza del Carmen de esta ciudad. Es un homenaje a su paso por la Academia de Guardiamarinas del Departamento Naval de Ferrol, donde estuvo estudiando durante años tanto el curso de oficial de marina, así como el curso de Estudios Sublimes para oficiales destacados en las ciencias. La obra está formada por una fuente con un pedestal de planta cuadrada sobre el que se asienta un obelisco coronado por una urna cineraria. El pedestal lleva la siguiente inscripción:
INMORTALITI CHURRUCAE INCLITI FERRALI DECORIS
OBITI PRO PATRIA MDCCCV
SUUS ABADIA GALLETIAM POSTEA GUBERNANS
HUNC FONTEM EREXIT, NOMINIQUE TANTO DICAVIT MDCCCXII

OBELISCO A CHURRUCA EN FERROL

En el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando también se le ha dedicado una lápida colocada en la tercera capilla Oeste del mausoleo, cuyo lema es:
A LA MEMORIA
DEL BRIGADIER DE LA ARMADA
D. COSME DAMIAN DE CHURRUCA
MUERTO GLORIOSAMENTE SOBRE EL NAVIO DE SU MANDO
SAN JUAN NEPOMUCENO EN EL COMBATE DE TRAFALGAR
EL 21 DE OCTUBRE DE 1805

LÁPIDA A CHURRUCA EN EL PANTEÓN DE MARINOS ILUSTRES

Con motivo del II Centenario de su nacimiento (1761 – 1971), se colocó una Placa honorífica en Motrico, en agradecimiento a promover la construcción de la parroquia municipal mientras fue alcalde de la villa en 1803.

LÁPIDA A CHURRUCA EN MOTRICO

Cosme de Churruca también recibió calles con su nombre en varias ciudades españolas como San Sebastián, Madrid, Alicante, Vigo, Cádiz, Murcia y La Habana.

La batalla de Trafalgar supuso el alzamiento de la marina británica como potencia militar durante todo el siglo XIX, por eso Londres dedica a este enfrentamiento naval una de sus principales plazas: Trafalgar Squard. Otras ciudades españolas también dedican nombres a alguna calle o plaza: Barcelona, Málaga o Leganés.

CALLES A CHURRUCA EN ESPAÑA

Estas iniciativas promovidas por las administraciones públicas fueron continuadas por la historiografía decimonónica y la pintura heroica de la época. Un pionero fue su hermano Julián Baldomero de Churruca cuando publicó la primera biografía oficial Elogio del Brigadier Churruca.

Las noticias que fueron llegando sobre la heroica defensa de Trafalgar fue inspirando a varios literatos del momento, en alabanza a los valientes marinos con títulos como Al combate de Trafalgar o La sombra de Nelson de Leandro Fernández de Moratín.

En recuerdo a las tres décadas de servicio que Churruca empleó a la Armada ilustrada, también se escribieron elogios y composiciones poéticas. Es destacable la oda Gloria del Parnaso español, por el poeta Quintan. En ella también hizo homenaje a otros marinos vascongados que entregaron su vida a la Marina española.

TRAFALGAR, POR BENITO PÉREZ GALDÓS

Los hechos del combate fueron plasmados por Benito Pérez Galdós en uno de sus Episodios Ncionales con el título Trafalgar. En esta novela, la figura de Churruca tomó un papel principal.

También, en los libros de texto escolares de buena parte del siglo XX, Churruca se convirtió en uno de los personajes más elogiados de la historia militar de España. Un claro ejemplo fue este grabado El Valor para la publicación Virtud y Patria. Lectura manuscrita, un manual elaborado por Juan Ruiz Romero y María Ángeles Muncunill, maestros públicos de la Segunda República. Fue publicado por la Editorial Ruiz Romero, en Barcelona, en 1935.

EL VALOR. CHURRUCA, POR VIRTUD Y PATRIA

Entre finales del siglo XX e inicios del siguiente, se han realizado diversos trabajos e investigaciones sobre la vida y obra de Churruca, así como novelas históricas:

El estudio de la travesía de Cartagena de Indias a Cuba por la expedición hidrográfica del Atlas Americano; escrita por Manuel Lucena Giraldo para la editorial Asclepio, volumen XLIII, fascículo 2, en 1991.

Trinidad: la otra llave de América. Descripción de la isla de Trinidad por Cosme de Churruca y la expedición del Atlas de la América Septentrional (1792-1810); escrita por María Dolores González-Ripoll Navarro, publicada en Cuadernos Lagoven, en Caracas, en 1992.

A las órdenes de las estrellas. La vida del marino Cosme de Churruca y Elorza y sus expediciones a América; escrita también por María Dolores González-Ripoll Navarro, publicada por la Fundación BBV-CSIC, en Madrid, en 1995.

CHURRUCA Y OTROS MARINOS VASCOS DE LA ILUSTRACIÓN

Bajo pólvora y estrellas. Churruca y otros marinos vascos de la Ilustración; escrita por José María Unsain, María Dolores González-Ripoll y Mikel Lertxundi, publicada por Editorial Diputación Foral de Gipuzkoa, Untzi Museoa-Museo Naval, en San Sebastián, en 2000.

Trafalgar. Hombres y naves entre dos épocas; escrita por José Cayuela Fernández y Ángel Pozuelo Reina, publicada en la editorial Ariel-Planeta, en Barcelona, en 2004.

De Numancia a Trafalgar: victorias y derrotas de nuestra historia; escrita por José Luis Olaizola, publicada en 2005.

El historiador Olaizola rescató un relato realizado por el guardiamarina Daniel Salcedo que dejó en sus numerosas notas acerca de la personalidad de Cosme Damián de Churruca, cuyo recuerdo honró la casa de Salcedo con su visita:
"A nuestra casa vino el señor Churruca decírnoslo, y el único que se entristeció fui yo, deseoso como estaba de largar velas en el Príncipe de Asturias. El contento de mi madre es excusado. Era este Churruca personaje en extremo afable, con un aire melancólico que lo hacía muy atractivo. De edad madura, como de cuarenta y cinco años, el cuerpo enjuto, todo él delicado, de manera que cuando no vestía el uniforme más bien parecía un apacible terrateniente o un funcionario del Consejo de Indias. La lengua vasca la hablaba muy bien, y de ella se servía con sus marineros, muchos de aquellas tierras. Tenía un deje simpático en el hablar, propio también de las Vascongadas. El cabello lo tenía rubio, sujeto por una coleta, y no se servía de peluca, como era costumbre de la época, sobre todo entre los oficiales franceses. Lo hacía por el calor, y en ese punto, aunque mucho amaba Cádiz, echaba de menos las frescuras de Motrico, que yo no he llegado a conocer, pero de la que Churruca hacía grandes loas. También era muy religioso."

Churruca. Elogio histórico; escrita por José Andrés Álvaro Ocariz, publicada por Desiréediciones, en San Sebastián, en 2020.

CHURRUCA. ELOGIO HISTÓRICO, POR JOSÉ OCARIZ

Trafalgar. La gran intriga de la épica batalla; escita por José Luis Corral, publicada por la editorial Planeta, en Barcelona, en 2016.

TRAFALGAR, POR JOSÉ LUIS CORRAL

22/02/2026

Cristóbal de Oñate


Gobernador de Nueva Galicia del Virreinato de Nueva España, fundador de Zacatecas

CRISTÓBAL DE OÑATE

Cristóbal de Oñate nació en Vitoria, Álava, en 1504, aunque algunas fuentes le asignan su procedencia a la villa guipuzcoana de Oñate. Su padre era Juan Pérez de Narriondo, que al cambiar de asentamiento fue llamado Juan de Oñate. Pasó a la historia por llegar a los territorios que poco después constituirían el virreinato de Nueva España, en 1524, con Juan y Vicente de Zaldívar Oñate. En 1529, acompañó con el grado de capitán a Nuño Beltrán de Guzmán en su expedición hacia el noroeste de México, recorriendo Nayarit, Jalisco, Colima, Aguascalientes y parte de Sinaloa, Zacatecas y San Luis de Potosí. Toda esa zona fue llamada Nueva Galicia, siendo Cristóbal el vicegobernador.

Durante la expedición, Oñate conquistó la ciudad de Zapotlanejo a los tecuexes. Así mismo, intervino en la fundación de varias ciudades, tales como Compostela y Tepic, en 1530, en el actual estado de Nayarit, así como las ciudades de Zacatecas y Guadalajara, en 1530, con el nombre de Espíritu Santo.

En 1541, fue designado de nuevo gobernador interino de Nueva Galicia, enfrentándose a una importante sublevación indígena que costó la vida a Pedro de Alvarado. Debido a esta revuelta cambió el emplazamiento de Espíritu Santo a su ubicación actual.

Cristóbal trató de encontrar recursos económicos suficientemente ricos para mantener y estabilizar la población de aquella provincia, por eso, en 1546, encomendó a una expedición compuesta de españoles de su propio grupo y esclavos indios, capitaneados por otro vasco llamado Juan de Tolosa, a quien acompañaba Miguel de Ibarra. Partieron de Guadalajara, en agosto de 1546, para dirigirse al lugar donde hoy se alza Zacatecas.

Después de diversas exploraciones, el resultado de una serie de descubrimientos fue la localización del primer yacimiento que llamaron "la mina pobre de Miguel de Ibarra", para mediados de 1547, por atribuírsele a este el descubrimiento, según informe de Juan de Tolosa.

Estas ricas minas de plata, convirtieron a Cristóbal de Oñate en uno de los hombres más ricos de la Nueva España junto con sus socios Miguel de Ibarra y Juan de Tolosa. Se avecinó en el mineral de Pánuco Zacatecas, lugar donde nacieron cinco de sus seis hijos.

Uno de sus hijos, Juan de Oñate, fue explorador del oeste norteamericano y fundador del primer asentamiento europeo en la ribera norte del río Bravo. Se le considera el conquistador y colonizador del actual estado de Nuevo México en los Estados Unidos.

Como gobernador de Nueva Galicia, por tercera vez, hizo frente a la rebelión chichimeca y caxcán. Enfrentamiento que fue conocido como la Guerra del Miztón y que un año antes había acabado con la vida de Pedro de Alvarado. Afortunadamente, fue socorrido por un grupo al mando de Andrés de Urdaneta en 1541.

Llegó a convertirse en un rico criollo minero, agricultor y ganadero vasco, fundador de las minas de plata de Zacatecas, junto con otros de sus socios pertenecientes a los linajes de Oñate y de Ibarra. Fue un político, explorador y benefactor de las ciudades que fundó. La dinastía de los Oñate controló abundante poder y riqueza.

PLACA A ZACATECAS EN OÑATE

14/02/2026

Arte Prehistórico de Álava


Hasta el siglo XX, en el Señorío de Vizcaya se desconocía su enrome riqueza en arte prehistórico. La afición por explorar el interior de la tierra por los antropólogos ha descubierto una rica estela de cuevas prehistóricas donde el tiempo ha guardado celosamente muestras bellísimas del arte rupestre.

La cultura dolménica que se fue desarrollando en el Eneolítico y la Edad del Bronce tuvo en las zona sur del País Vasco (Llanada alavesa, Rioja alavesa y valle de Cuartango), así como en la zona media de Navarra, un carácter más monumental que en el resto de territorios.

En Álava es destacable el espectacular dolmen de Aizkomendi en Eguilaz, en la Llanada, formado por diez grandes losas y una cubierta que está partida. También, en la Llanada, se encuentra el dolmen de Sorguinetxe, en Arrizala, compuesto por seis losas, una de las cuales forma una ventana por la que penetran los rayos del crepúsculo.

DOLMEN DE AIZKOMENDI

Como ejemplo de tipo de corredor, puede señalarse el dolmen de San Martín, en Laguardia, que dio un riquísimo ajuar del que se pueden mencionar los fragmentos de huesos de forma antropomorfa. También de corredor y de interesante ajuar son los dolmens de la Choza de la Hechicera, en Elvillar, y el dolmen de El Sotillo, en Leza.

DOLMEN DE LA CHOZA DE LA HECHICERA

De la Edad del Hierro o de finales del Bronce son las pinturas rupestres de tipo esquemático existentes en varias cuevas, entre las que destaca las pinturas de Solacueva de Lazcomonte, en Jócano. Este arte evoluciona desde representaciones estilizadas de arqueros principalmente hasta esquematizaciones de figuras humanas, acabando en la más pura abstracción. Siempre aparecen en el interior de cuevas y pintadas de negro, en el arte ligado a rituales funerarios, en la mayor parte de los casos existentes en estas cuevas depósitos de materiales, principalmente cerámicos.

PINTURAS DE SOLACUEVA

Del complejo período de la Edad del Hierro, con numerosos yacimientos en Álava y Navarra, hay que señalar el notable desarrollo de la metalurgia y la cerámica. En el nivel celtibérico del poblado de La Hoya, resaltan las cajas rectangulares de cerámica con ornamentación angulosa y las piezas de bronce, de formas humanas esquemáticas.

Del final de la Edad del Hierro es la estela de Iruña, en Traspuentes, de tradición indígena localizada en el nivel romanizado, que representa en fina línea incisa a un jinete en intención de arrojar su lanza.

ESTELA DEL JINETE EN IRUÑA