El ambiente literario patriótico surgido durante la larga empresa de la Reconquista renació vigoroso con los grandes sucesos de la España unida por los Reyes Católicos, a fines del siglo XV. Las hazañas en la colonización del Nuevo Mundo y la defensa del Imperio de la Monarquía hispánica por vascos y navarros, como unos españoles especiales, quedaron expresadas de forma literaria por medio de la pluma de autores como Lope de Vega, García de Alarcón y Alonso de Ercilla.
La eclosión de un patriotismo desbordado surgió al cantar las glorias de los Reales Tercios de Infantería y las Reales Armadas, así como de las expediciones colonizadoras de las Indias, en las cuales fueron vascos y navarros unos protagonistas de honor.
La bizarría del vasco quedó elogiada por la pluma de Lope de Vega sobre la participación en los Tercios de Infantería:
¡... Qué brava infantería
tiene esta tierra!
En cuanto el mundo abarca
no hay mejores soldados...
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| DESEMBARCO EN LA ISLA TERCERA |
Cristóbal de Eraso fue un general de la Armada Real, perteneciente a una familia vizcaína de tradición marinera. Tuvo una actuación destacada en su nave San Mateo como segundo al mando en la expedición de la isla Tercera (Azores) liderada por el marqués Álvaro de Bazán en 1582. Al año siguiente realizó el desembarco en dicha isla.
García de Alarcón le compuso una poesía como elogio a su determinación en la contienda:
"Don Cristobal de Eraso, que miraba
lo que delenate del hacía el Marqués,
como furioso rayo de arrojaba
por medio el gran reparo del francés.
Y a la diestra y siniestra destrozaba;
ya da estocada , tajo ya revés,
ya redobla, ya embate, ya se alarga,
ya sobre el enemigo apriesa carga."
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| ALONSO DE ERCILLA Y ZÚÑIGA |
En 1557, llegaban a Chile Alonso de Ercilla y Zúñiga y Francisco González de Andía e Irarrázabal. En octubre Ercilla se distinguió en la defensa del fuerte de Penco, y en noviembre los sometió en Millarape. Al año siguiente, atravesó el canal de Chacao llegando a la isla de Chiloé. Esculpió en un árbol los versos siguientes:
".....do un escrito
quise dejar para señal bastante,
y en el tronco que vi de más grandeza,
escribí con cuchillo en la corteza:
Aquí llegó donde otro no ha llegado
Don Alonso de Ercilla, que el primero
en un pequeño barco deslastrado,
con sólo diez pasó el desaguadero,
el año cincuenta y ocho entrado
sobre mil y quinientos, por Hebrero
a las dos de la tarde el postrer día
volviendo a la dejada compañía."
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| JERÓNIMO DE AYANZ Y BEAUMONT |
Jerónimo de Ayanz y Beaumont fue una auténtica celebridad en su época entre los siglos XVI y XVII, especialmente en el campo militar. Había combatido en Túnez, San Quintín, Flandes, Portugal, las Azores, La Coruña, etc., e incluso había desmantelado una conjura francesa para asesinar en Lisboa a Felipe II. Lope de Vega le dedicó unos versos en su comedia Lo que pasa en una tarde:
"Tú sola peregrina no te humillas
¡oh Muerte!, a don Jerónimo de Ayanza
Flandes te diga en campo, en muro, en villas
cual español tan alta fama alcanza.
Luchar con él es vana confianza
que hará de tu guadaña lechuguillas."
Ayanz, caballero de la Orden de Calatrava, desempeñó importantes cargos públicos: regidor de Murcia y gobernador de Martos, Felipe II le nombró en 1587 administrador general de las minas del Reino, es decir, gerente de las 550 minas que había entonces en España y de las que se explotaban en América. Pero, además, don Jerónimo fue músico, pintor, cosmógrafo, empresario y, sobre todo, inventor. En 1606 se le reconoció la patente ("privilegio de invención", se llamaba entonces) de medio centenar de inventos. Entre ellos, la primera máquina de vapor.
Romance de la Defensa de Cartagena, escrito por fray Felipe de Jesús, en 1789:
... don Blas de Lezo
cavallero acrisolado
por su nobleza y valor
y conosido de quantos
estrangeros tiene el orve
por su espiritu y su garbo,
que en esta como otras veses
en combates se ha portado
con indesible constancia
siento esto tan cierto y fixo
que tiene pierna de palo.
Soneto a Blas de Lezo, por su defensa de Cartagena de Indias:
Guardián de la honra hispana en Cartagena,
fiel siempre al mandato de tu espada,
nunca pudo de Albión la impía Armada
quebrar firmeza al lienzo de tu almena.
Hidalguía, blasón de sangre buena,
de Marte orgullo l'oriflama honrada,
te dio ardiente lauro la Niké alada
que unió a tu arrojo en la sangrienta escena.
Del inglés los sueños de conquista
al lodo tú arrojaste en la porfía,
y a un león humillaste l'afán fiero.
Si estaba por mitades ya su vista,
cojo y manco el cuerpo que vencía,
¿qué Lezo haría si estuviese entero?
Uno de los llamados "últimos de Filipinas" fue el teniente coronel Felipe Dugiols Balanzategui cuyo recibimiento en su ciudad natal Tolosa fue multitudinario, como un héroe, en una guerra perdida y que pasó a la historia como El Desastre del 98. El archipiélago de Filipinas se había conseguido para el Imperio español en 1565 por dos guipuzcoanos ilustres como son Miguel López de Legazpi y Andrés de Urdaneta, y defendido por hasta el final por este otro guipuzcoano de honor en 1899.
Uno de sus admiradores fue el berzolari tolosarra Emeterio Arrese, quien en una larga composición de 120 versos en euskera señaló:
"Orregatikan zeradelako
ernai, kementsu, zolia,
zerutaraño igo dezuna
euskaldunen jatorria,
dezubelako fedeaz muiñdu
Legazpi´tarren obia,
merezi eta eman dizute
San Fernandon gurutzia,
gudari batek geien-geiena
opa lezaken saria"
(Porque eran de Orregi
vivaz, enérgico, rápido,
Has ascendido al cielo.
El origen de los vascos,
Porque estás lleno de fe.
La tumba del pueblo de Legazpi,
Te lo mereces y te lo han dado La cruz en San Fernando,
la grandeza de un guerrero
El premio que podrías desear)
Sus compañeros ideológicos republicanos de La Voz de Guipúzcoa compusieron unos versos pues eran especialistas en la oda. Kaietano Sánchez Irure decía un mes antes de su recibimiento en abril de 1899:
"Badakit, bai, egongo
gerala begira,
danok zoratu nairik,
zure arpegira, esanaz: Au da Dugiols,
ale(re) etorri da,
gerran nekaturikan,
gaur Euskal-Errira."
(Lo sé, sí lo habrá.
mirando
Todos queremos volvernos locos,
a tu cara, diciendo: Este es Dugiols,
El grano ha llegado,
cansado de la guerra,
al País Vasco hoy.)
Otro bertsolari, anónimo este, también en La Voz de Guipúzcoa, le recibía con cinco estrofas con el título Ongi etorri bat on Dugiols jaunari. La tercera estroza decía:
"Emen geraden lagun guztiyak
aiñ gaudez gaur bateturik,
egin dituzun azain ederrak
lenbailen banatu nairik;
ondo dakigu, Dugiols argiya,
iñork esan gabetandik,
Filipinetan ez dala izan
zu beziñ gizon bizkorrik."
Todos nuestros amigos aquí
seguimos unidos hoy,
Los hermosos ojos que has hecho
queriendo compartirlo lo más pronto posible;
Lo sabemos bien, Dugiols,
sin que nadie diga nada,
no fue en Filipinas.
Un hombre tan rápido como tú.
... don Blas de Lezo
cavallero acrisolado
por su nobleza y valor
y conosido de quantos
estrangeros tiene el orve
por su espiritu y su garbo,
que en esta como otras veses
en combates se ha portado
con indesible constancia
siento esto tan cierto y fixo
que tiene pierna de palo.
Soneto a Blas de Lezo, por su defensa de Cartagena de Indias:
Guardián de la honra hispana en Cartagena,
fiel siempre al mandato de tu espada,
nunca pudo de Albión la impía Armada
quebrar firmeza al lienzo de tu almena.
Hidalguía, blasón de sangre buena,
de Marte orgullo l'oriflama honrada,
te dio ardiente lauro la Niké alada
que unió a tu arrojo en la sangrienta escena.
Del inglés los sueños de conquista
al lodo tú arrojaste en la porfía,
y a un león humillaste l'afán fiero.
Si estaba por mitades ya su vista,
cojo y manco el cuerpo que vencía,
¿qué Lezo haría si estuviese entero?
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| EDWARD VERNON Y BLAS DE LEZO |
Uno de los llamados "últimos de Filipinas" fue el teniente coronel Felipe Dugiols Balanzategui cuyo recibimiento en su ciudad natal Tolosa fue multitudinario, como un héroe, en una guerra perdida y que pasó a la historia como El Desastre del 98. El archipiélago de Filipinas se había conseguido para el Imperio español en 1565 por dos guipuzcoanos ilustres como son Miguel López de Legazpi y Andrés de Urdaneta, y defendido por hasta el final por este otro guipuzcoano de honor en 1899.
Uno de sus admiradores fue el berzolari tolosarra Emeterio Arrese, quien en una larga composición de 120 versos en euskera señaló:
"Orregatikan zeradelako
ernai, kementsu, zolia,
zerutaraño igo dezuna
euskaldunen jatorria,
dezubelako fedeaz muiñdu
Legazpi´tarren obia,
merezi eta eman dizute
San Fernandon gurutzia,
gudari batek geien-geiena
opa lezaken saria"
(Porque eran de Orregi
vivaz, enérgico, rápido,
Has ascendido al cielo.
El origen de los vascos,
Porque estás lleno de fe.
La tumba del pueblo de Legazpi,
Te lo mereces y te lo han dado La cruz en San Fernando,
la grandeza de un guerrero
El premio que podrías desear)
Sus compañeros ideológicos republicanos de La Voz de Guipúzcoa compusieron unos versos pues eran especialistas en la oda. Kaietano Sánchez Irure decía un mes antes de su recibimiento en abril de 1899:
"Badakit, bai, egongo
gerala begira,
danok zoratu nairik,
zure arpegira, esanaz: Au da Dugiols,
ale(re) etorri da,
gerran nekaturikan,
gaur Euskal-Errira."
(Lo sé, sí lo habrá.
mirando
Todos queremos volvernos locos,
a tu cara, diciendo: Este es Dugiols,
El grano ha llegado,
cansado de la guerra,
al País Vasco hoy.)
Otro bertsolari, anónimo este, también en La Voz de Guipúzcoa, le recibía con cinco estrofas con el título Ongi etorri bat on Dugiols jaunari. La tercera estroza decía:
"Emen geraden lagun guztiyak
aiñ gaudez gaur bateturik,
egin dituzun azain ederrak
lenbailen banatu nairik;
ondo dakigu, Dugiols argiya,
iñork esan gabetandik,
Filipinetan ez dala izan
zu beziñ gizon bizkorrik."
Todos nuestros amigos aquí
seguimos unidos hoy,
Los hermosos ojos que has hecho
queriendo compartirlo lo más pronto posible;
Lo sabemos bien, Dugiols,
sin que nadie diga nada,
no fue en Filipinas.
Un hombre tan rápido como tú.
El poeta Gratia Dei compuso este poema realizando una
exaltación a la nobleza y grandeza de los naturales de Guipúzcoa, especialmente
de la villa de Tolosa:
Es todo en grandeza
de Guipúzcoa sexta parte,
de solares estandarte,
fundada sobre nobleza.
Sus armas son fortaleza,
ha hecho grandes hazañas
en las navarras montañas.
Rige veinte y cuatro varas,
y en poblaciones claras
no hay tal en las Españas.

















