27/07/2026

Defensa militar de Vizcaya en la Modernidad


De extensión más bien reducida y entre Guipúzcoa y Santander, el señorío de Vizcaya contaba con el puerto de Bilbao, en la ría, el único de cierta importancia existente en ese espacio geográfico, y tenía recintos amurallados en la capital, Bermeo, Valmaseda, Portugalete o Durango, pero como sucedería con las tierras situadas al oeste, Vizcaya no convirtió en escenario de guerras con otras potencias. No obstante, dos puertos tuvieron especial interés para la Corona, como son Portugalete y Lequeitio, pues de ellos dependía el sostén de Bilbao.

BILBAO, SIGLO XVI

En el caso de Portugalete, desde los inicios del siglo XVI hay proyectos para mejorar el canal de la bahía, cuya renovación constante llegó a ser la principal atención en la primera mitad del siglo, comprando boyas de señalización, mejorando la barra y construyendo los muelles. Para 1552 empezaba ya a perfilarse la conveniencia de fortificar la plaza, para lo que solicitó artillería y municiones, pero hubo que esperar hasta 1587 para que el Consejo de Guerra asumiese la indefensión en que se encontraba aquel sector de la costa, tanto por la escasez de armas como por la falta de gentes suficiente, ordenando a los habitantes del interior que acudieran en defensa de los puertos. Dos años después, en 1589, se decidía la construcción de un fuerte, que en realidad era una obra menor (un torreón y un terraplén) y hasta 1640 no aparecieron intereses en defensa, pues fue entonces cuando una junta de caballeros del Señorío reunida en Bilbao se planteó la fortificación de los puertos, sin que se avanzara gran cosa, y las visitas posteriores nada propusieron, de forma que en 1691 la defensa de Portugalete seguía estando necesitada de reparaciones.

También a mediados del siglo XVI solicitó Lequeitio al rey la subvención de una torre defensiva, alegando ser la plaza más cercana a Guipúzcoa y, por tanto, a la frontera con Francia, cuyas naves hacían acto de presencia por aquellas aguas; pero la ausencia de noticias posteriores hizo pensar que, aunque la obra fue aceptada, sería de muy escasa entidad.


MAPA HISTÓRICO DE VIZCAYA

Por otra parte, en el fuero de Vizcaya (en el Fuero Nuevo de 1526 ya estaba reconocida la hidalguía universal de todos los naturales) se encontraban unas disposiciones que delimitaban cuáles eran los deberes de los vizcaínos respecto a su señor, a cuya llamada tenían obligación de acudir sin esperar ni recibir sueldo alguno por ello, siempre y cuando no salieran de su territorio, es decir, se mantuvieran dentro de los límites del señorío, pues en caso contrario se les daría por anticipado dos o tres sueldos mensuales.

No obstante, los vizcaínos no estuvieron al margen de la conflictividad bélica de la Monarquía, y cuando se planteaban grandes acciones o problemas fronterizos, inmediatamente tenían repercusión en el Señorío, aparte de la puesta en marcha de otras iniciativas como las plantaciones de fresnos para fabricar picas o el envío de armamento.

Su colaboración en las empresas navales (realmente destacada en todo el siglo XVI) se inició muy tempranamente, pues en la expedición para la conquista de Orán (1509-1510) aportaron unas 20 naves de diversas clases (naos, carabelas y goletas) con sus correspondientes dotaciones. 

Cuando la guerra amenazaba la frontera próxima, se solicitaba su participación en el conjunto de las provincias vascas. Ilustrativa a este respecto es la formación de un ejército de 15.000 hombres alaveses, guipuzcoanos, vizcaínos, riojanos y burgaleses, por iniciativa del virrey navarro, duque de Nájera, en 1520-1521 para oponerse a la invasión francesa. 

Un muestra de ese esfuerzo es la ofrecida en 1579, cuando el 29 de septiembre la Junta General trató sobre la orden real de que el territorio tuviera armada y dispuesta a toda la población masculina útil para acudir a la llamada del capitán general de Guipúzcoa por llegar noticias de movilización de tropas en el Béarn. Para cumplir con las órdenes reales se dispuso la celebración el 18 de octubre de un alarde general de todos los hombres mayores de 18 años. 

Después, en 1582, se tuvieron que atender las peticiones de hombres para la armada, procediéndose a la correspondiente leva y a su reparto entre las poblaciones, arbitrándose unos remedios para cubrir los gastos iniciales.

En los años que siguieron se repitieron demandas de hombres para las naves y órdenes para realizar alardes y comprobar que la gente estaba presta para la movilización si fuese necesario, además de solicitar la construcción de navíos. A finales del siglo, en 1597, la Juna General solicitó que no se saque gente del Señorío y que se autorice llevar más pólvora de la prevista, pues no eran suficientes los 50 quintales que se esperaban de Zaragoza ni los 3.000 arcabuces que enviaba Guipúzcoa. Peticiones que fueron jalonando la vida vizcaína y que se agravaron cuando la situación internacional se complicó. Ya Felipe II recomendó a la Junta General en varias ocasiones que atendiera a su propia defensa, pero la presión de la Corona aumentó con Felipe IV, que en 1625 les pidió 600 hombres y las demandas ascendieron después de 1635, como sucedió en el resto de la Monarquía.

Precisamente, la existencia del fuero permitía un régimen fiscal especial, que la Corona tuvo presente a la hora de reclamar apoyo económico y humano a sus empresas militares; este régimen especial fue el que provocó un malestar creciente entre la población ante las pretensiones reales, que tuvieron uno de sus exponentes más gráficos en la “rebelión de la sal” (1631-1634), surgida como consecuencia de la imposición del estanco de este producto, lo que era un claro contrafuero, circunstancia que no disuadió al rey y que vino precedida de otras medidas de la Corona recaudadoras de recursos, como sucedió en 1629, cuando el soberano pidió un servicio de soldados, reconvertido en donativo económico pagado por las Juntas Generales del Señorío (consistió en dos galeones, 36.000 ducados para artillería y munición y el sueldo de 200 marineros durante seis meses, sumas que se recaudaron con la creación de arbitrios sobre el vino, el pescado y las mercancías que pasasen por las aduanas). Un nuevo servicio de hombres fue demandado en 1631, además de un donativo y de la imposición del estanco de la sal.

Esta presión fiscal venía coincidiendo con un alza de precios, reduciendo el nivel de vida general de la población, sin que ello fuera óbice para que los órganos de poder del Señorío aceptaran las demandas reales y dispusieran su cobro. Dado que el donativo anterior había recaído sobre el consumo y que la medida sobre la sal era un contrafuero, la población vio en la revuelta una forma de protestar o sacudirse esa presión: así se generó la crisis y estalló un largo conflicto.


24/07/2026

María Victoria Gondra Oraá


Historiadora que publicó monográficos sobre la historia de varios municipios vizcaínos, y primera mujer de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País en la Comisión de Ejercicios en Vizcaya, y cofundadora de la Fundación Gondra Barandiarán

MARÍA VICTORIA GONDRA ORAÁ

María Victoria Gondra Oraá nació en Busturia, Vizcaya, en 1931. Pertenecía a una familia con cierto renombre social, tanto por vía paterna como materna, con destacados empresarios entre sus miembros.

Estudio Bachillerato en el Colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón de Bilbao, en la calle Tívoli. Pero no decidió continuar estudios superiores, prefiriendo ser autodidacta, especializándose en la historia. Disponía de una amplia biblioteca familiar, que fue completando con aportes editoriales procedentes de varios países. Buena parte de esos libros provenían de la biblioteca del historiador Pedro Garmendia, coautor de Torres de Vizcaya. Posteriormente, los fondos bibliográficos se fueron encuadernando por artistas como Brugalla, Barcelona y Palomino, al igual que otros relevantes artistas nacionales y extranjeros, quienes consiguieron una mayor ornamentación a su extensa biblioteca.

Gondra sentía una inquietud por las bibliografías y una vocación por la investigación histórica de forma autodidacta. Durante años estuvo recorriendo montes, ermitas, torres y palacios, a la vez que estudiando documentos de archivos municipales. En los años 80 comenzó a publicar los resultados de sus investigaciones y viajes sobre municipios de la comarca vizcaína de Bustirialdea, entre ellos, Mundaca, Pedernales, Forúa, Murueta, Luno y Arrieta de Líbano. Estas publicaciones fueron las siguientes:

Mundaka y Pedernales. Primeras anteiglesias de una vieja merindad, en 1981

Forua y Murueta. La historia de Vizcaya presente en estas Anteiglesias hoy desconocidas, en 1982

Las Anteiglesias de Luno y Arrieta de Líbano. Vigilando desde las cumbres una vieja merindad, en 1984

Monografía de la Anteiglesia de Ugarte de Muxica. Estudiando la realidad de un pariente mayor, su linaje y su solar, en 1985

Monografía de la Ledanía o Concejo de Axangiz. Aclarando unos textos originales, en 1988

Monografía de Busturia. Anteiglesia y Merindad, en 1990

MONOGRAFÍA DE UGARTE DE MUXICA POR MARÍA GONDRA ORAÁ

A través de una rigurosa narrativa, realizó una evocación de los Tremendos de Kanala, aquellos capitanes de marina que retrató como Manuel de Arrotegui el naviero o Nicolás de Arrotegui el corsario real, entre otros. En esta narrativa presentó edificaciones antiguas, torres desconocidas, por ejemplo, la Casa de Chirapozu, casa donde murió el pintor José María Ucelai.

Como escribió Enrique Ybarra, leer a María Gondra es "palpar la Historia de la Merindad de Busturia", era conocer las casas armeras y marineras, como la de Simitur, vieja casa torre de los corsarios, era estudiar a intrépidos marinos mundaqueses.

Es destacable el Vigilando desde las cumbres una vieja merindad, en el que aborda, a lo largo de diecinueve capítulos, acontecimientos históricos, y formulaba diversas conjeturas con cierto atrevimiento sobre el panorama social vizcaíno que tomaba al documento como cimiento de sus conclusiones.

Sin embargo, su principal estudio biográfico fue la redacción de su propia genealogía familiar, llegando a la conclusión que Julio Lazúrtegui era antepasado suyo. Para ello se sirvió de la colaboración de los párrocos Ángel Arrien y Julen Kaltzada. Aquel monográfico fue El Bilbao de Julio Lazúrtegui: la acertada visión del futuro industrial y mercantil del País Vasco adelantada por un bilbaíno del XIX, publicado en 1984. Su biografiado fue protagonista en del desarrollo del Bilbao del siglo XIX, había defendido a ultranza las relaciones entre España y diversos países hispanoamericanos. Nacido en 1859, era hijo de un empresario que promovió la fundación del Banco de Bilbao junto con otros, pues era el paradigma de emprendedor bilbaíno experto de minería. Propuso al ayuntamiento de su ciudad la celebración de una Exposición Iberoamericana, entre otros proyectos, iniciativa fallida que derivó en la fundación de un Centro Iberoamericano. Además, realizó un proyecto urbanístico para el espacio de Abando-Ibarra, incluido el parque del Ensanche.

JULIO LAZÚRTEGUI

Los diversos descendientes del linaje de los Gondra tienen un origen diferente, pero siempre dentro de la geografía vizcaína. Una de las ramas fueron los vinculados a Mungia y Maruri, línea que enlazó con los Eguía, y también constan los Gondra de Lumo, ubicados luego en Bilbao y que enlazaron con los Ipiña. Posteriormente, el apellido Gondra se fue extendiendo por Argentina y Paraguay. Su significado etimológico es "llano o valle de los más alto", y según los estudios de María Gondra tuvo su lugar de origen en el caserío Gondra, ubicado en el barrio Billela de la anteiglesia de Munguia, desde tiempo lejano.

La línea familiar de procedencia de María Gondra entronca hasta Ciriaco de Gondra Robles, nacido en Meñaka, en 1857. Dedicado profesionalmente como un destacado abogado civilista, que casó con Juana María de la Asunción Lazurtegui González, hija de Blas de Lazurtegui. Este había emigrado a México, donde casó con oriunda Joaquina González, y se trasladaron a Bilbao a los pocos años. Sus hijos volverían a América en su mayoría de edad, uno a Estados Unidos y otro a Bolivia. Ciriaco de Gondra y Juana Lazurtegui fueron padres de varios hijos, de los cuales Ricardo, José María, Mari Carmen, Fernando y Julio dejaron descendencia.

Este Julio Gondra Lazurtegui fue el benjamín, su tío y su padrino en el bautizo de la bebé María Gondra. También ingeniero industrial, fue director de Laminación de Hojalata y asesor técnico de Basconia.

Fernando de Gondra Lazurtegui nació en Bilbao, en 1897, y bautizado en la parroquia de San Nicolás. Fue director gerente de la empresa Laminación de Bandas en Frío, ubicada en Etxebarri, responsable de la huelga de bandas entre noviembre de 1966 y mayo de 1967, la más larga del Régimen franquista. Su madre fue Emilia Oraá Sanz, hija de Manuel y Emilia, de cuyo matrimonio nació María Victoria Gondra Oraá, quien casó con Guillermo de Barandiaran Alday.

EL BILBAO DE JULIO DE LAZÁRTUGUI, POR MARÍA GONDRA ORAÁ

Su primer reconocimiento fue realizado por José María de Areilza, alcalde de Bilbao en 1937, y embajador de España en Estados Unidos y Argentina, además de ministro de Asuntos Exteriores. El 3 de febrero de 1983, citó a María Victoria Gondra en un artículo dedicado a las historias locales para destacar sus investigaciones sobre las Merindades de Vizcaya, que fue publicado en el periódico El Correo Español – El Pueblo Vasco. Este además realizó el prólogo de su libro biográfico sobre Julio Lazurtegui.

El 9 de febrero de 1986, el periodista Luis de Castresana dedicó una reseña a Mariví Gondra en su sección el País Vasco desde dentro, en el mismo periódico bilbaíno. Había intervenido en una charla dedicada al gran músico Crisóstomo de Arriaga, durante el programa de actos conmemorativos que organizaba la Cámara de Comercio de Bilbao.

María Gondra fue alcanzando reconocimiento en los círculos periodísticos e intelectuales de la Bilbao de los años 80. Y dado su perfil de religiosidad, se fue divulgando la labor asistencial que ejercía. Siendo una pionera de la divulgación sobre diversos territorios la provincia, el 14 de noviembre de 1982, fue nombrada miembro de número de la Real Sociedad Económica Bascongada de Amigos del País. Fue la primera socia de la Comisión de Vizcaya de esta sociedad y más tarde presidenta. Juan Ramón de Urquijo hizo el acto de presentación de ingreso en la Comisión, mientras que Adrián Celaya actuó como presidente de la Biblioteca de la Diputación. Este político expresó entonces que:
"María Victoria de Gondra y Oraá, siendo una etxekoandre auténtica, con dedicación especialísima hacia los suyos, participa además en otras muchas actividades, y dedica muchas horas del día a la investigación artística e histórica."

En 1989, abrió la Fundación Gondra Barandiarán, en colaboración con su esposo. Además, perteneció a la Junta benéfica de Damas de Gorliz.

En 1990, falleció en Madrid, a la edad de sesenta años, por una rápida enfermedad, en un momento en el que trabajaba para reeditar una monografía sobre Busturia, traducida al euskera.

En 2013, la Fundación Gondra Barandiarán donó el cuadro Paseo del Arenal, de Manuel Losada al Museo de Bellas Artes de Bilbao, y más tarde, en 2017 la Fundación se incorporó al Patronato de este museo. En 2009, sus primemos Gondra Romero, descendientes de su tía Juana Lazurtegui, habían donado al museo un cuadro pintado por Anselmo Guinea.

En 2010, la biblioteca de Gondra fue donada a la Universidad de Deusto, y los archivos de María del Pilar Careaga Basabe al Archivo Municipal de Bilbao.

20/07/2026

Palacio de Ozpinas en Salinas de Añana


La Casa de Ozpinas, también llamada Palacio de Añana, se sitúa en la parte baja de la villa alavesa de Salinas Añana, en la cuadrilla de Añana, concretamente en la plaza de Ozpinas. Fue construida en siglo XVII de forma contemporánea a la otra gran casa-torre de la villa, el Palacio de los Zambrana-Herrán, ubicado en la parte alta, en la calle de la Carrera.

En pleno Valle Salado, su historia estuvo muy relacionada con la producción de sal desde su contigua explotación salinera. Este valle es uno de los conjuntos arquitectónicos, paisajísticos, arqueológicos, geológicos e históricos más singulares del mundo, un entorno natural declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Tras una profunda remodelación, en la actualidad, este edificio alberga un restaurante y hotel rural. Es bien protegido por la Ley del Patrimonio Histórico Español del 1985.

CASA-PALACIO DE OZPINAS

El palacio es una casa-torre exenta de planta rectangular sobre la que se levantan tres pisos y cubierta con un tejado a cuatro aguas. Entre el edificio y la avenida principal, la calle Real o carretera A-2622, aparece un jardín y terraza, desde cuyo lateral aparece una bella galería acristalada que parte desde el primer piso, siendo una de las dependencias del actual restaurante. El otro lateral en la calle de Hornos es prácticamente un muro con algunos ventanucos superiores.

Sus muros están construidos principalmente en mampostería, utilizando sillería en esquinales, impostas, cornisa bajo alero y recercos de vanos. Otro de los materiales es el hierro forjado en barandillas, rejas, cartelas y puerta principal, así como el de la madera en la portada, aleros e interior.

La fachada principal con acceso desde la plaza de Ozpinas está distribuida en tres ejes de vanos verticales. La planta baja contiene el pórtico central y dos ventanales laterales. La primera planta posee tres amplios vanos y un vistoso balcón corrido. Este último está formado por una barandilla con balaustres cilíndricos lisos, y apoyado en cuatro barrotes. El pasamanos superior se decora en los ángulos con bolas metálicas. En la parte inferior de la barandilla aparece un faldón de chapa recortada con adornos de flores y pequeños rectángulos.

FACHADA DEL PALACIO DE AÑANA

La segunda planta está formada por tres vanos que contienen una reja hasta media altura. Llama la atención el vano central de proporciones menores a las laterales, tiene una base sobre la que se asienta la reja dando la apariencia de balcón, pero curiosamente es el único de los nueve vanos que no contiene recercos de sillares en su dintel y pilares.

Las dos impostas horizontales de sillería separan cada piso de forma muy marcada, así como la cornisa tallada que sostiene el alero de madera que sobresale de la vertical y sobre el que se asienta el tejado.

Estas características arquitectónicas y elementos decorativos de la fachada son casi los mismos que los de su compañero Palacio de los Zambrana, por lo que podría haber sido construido por el mismo arquitecto Phelipe del Castillo. Pero, a diferencia de esta otra casa palacial, la de Ozpinas no conserva ningún escudo de armas en su fachada.

CASA DE OZPINAS - PALACIO DE AÑANA

16/07/2026

Los Oquendo. Una estirpe de almirantes, por Agustín Rodríguez González


LOS OQUENDO ESTIRPE DE ALMIRANTES, POR AGUSTÍN RODRÍGUEZ


Los Oquendo. Una estirpe de almirantes. La increíble vida de don Miguel Oquendo, marino, constructor de barcos y fundador de una saga irrepetible
Agustín R. Rodríguez González, Editorial Sekotia, Córdoba (2022), 288 páginas

Es realmente excepcional, en cualquier profesión, que se mantenga una tradición familiar durante más de tres siglos, y que el nivel alcanzado siga siendo alto: este es el caso de una dinastía de marinos, vascos y españoles, que durante varias generaciones y del siglo XVI al XVIII llegaron a almirantes de la Armada Miguel de Oquendo y Segura, fundador de tal dinastía, no inició su andadura histórica desde una situación privilegiada, que entonces determinaba el destino de cualquier persona, sino desde la muy modesta condición de grumete y de calafate. Operario de las reparaciones a bordo de los buques, llegó al más alto mando por méritos propios, combinándolo con exitosas actividades empresariales que fueron desde el comercio ultramarino hasta al diseño y la construcción de grandes buques de guerra y de comercio: los galeones. Lo que le reportó la más alta consideración desde el trono.

Su hijo, Antonio de Oquendo y Zandátegui, superó incluso a su padre en sus mandos navales, con un valor y determinación pocas veces igualado. Casi todas ellas en condiciones de lucha difíciles, muchas de ellas impuestas por una dirección política poco acertada. Ambos, padre e hijo, pagaron con sus vidas los errores que no eran suyos con total entrega, marcando una decisiva diferencia con otros más reconocidos y valorados por la historia. Sus herederos y sucesores no tuvieron vidas tan gloriosas, pero fueron igualmente de trayectorias destacadas, desde las propias navegaciones a labores organizativas y de administración, aparte de las empresariales.

Los Oquendo, una estirpe de almirantes pretende dar a conocer y llamar la atención sobre una época y unos personajes que no han tenido normalmente el reconocimiento y valoración que merecen, que es achaque común entre españoles el desconocer o no valorar debidamente nuestra Historia, los hechos y personajes de ella. Y esto, sorprendentemente, en un país en que sus mayores logros, se dieron en la mar y por la mar. 

"Ya no me queda más que morir, pues he traído a puerto con reputación la nave y el estandarte."
Antonio de Oquendo tras la batalla de Las Dunas, 1639.

12/07/2026

Sanchicorrota y bandidos de las Bardenas Reales


El Parque natural de las Bardenas Reales es punto final de la Cañada de los Roncaleses, una ruta que desde hace siglos siguen los pastores con sus rebaños recorren desde los altos picos de los Pirineos hasta las cálidas tierras de la Vega del Ebro a finales de verano, y sentido inverso mediada la primavera. Desde los frondosos bosques y las cumbres nevadas, llegaban en tan solo cinco etapas a los áridos paisajes bardeneros.

Como tierra frecuentada de pastores y rebaños, aparecen cabañas y corrales por todo el parque, que servían de refugio a ganaderos. Son construcciones sencillas donde al calor de un fuego se cocinaban las tradicionales migas de pastor, hechas con pan duro, sebo de cordero, agua, ajos y sal.

Este territorio fronterizo y despoblado favoreció la existencia continuada de salteadores de caminos y ladrones de ganado. Si bien no había bosques frondosos donde ocultarse, había barrancos y cumbres de fatiga, mucha tierra por donde escapar y pocos caminos por donde acotar.

Esta situación de asaltos y escaramuzas condujo a una veintena de pueblos limítrofes de Navarra y Aragón a formar una Hermandad para la defensa en 1302. Así decía uno de sus artículos:"Que cogiendo a los malhechores in fraganti los ahorcasen, sin esperar orden del rey ni de la justicia."

BARDENAS REALES Y MONUMENTO AL PASTOR

De toda la casta de bandoleros destacó el legendario Sancho Rota "Sanchicorrota", acompañado por su banda de "treinta de a caballo", cuyas monturas cazaban las herraduras al revés para despistar a sus perseguidores.

En 1452, el rey Juan II organizó un ejército de 200 caballeros que cercaron su partida, pero antes de ser capturado se suicidó con un puñal. El cadáver fue mostrado por los pueblos, llevado a Tudela y colgado de una horca. Pero extrañamente, no se usa su nombre para asustar a los niños, gozó de buena reputación, pues decían que robaba a los ricos para dárselo a los pobres y como señalaban los cronistas "era muy cortés con los que robaba". Sanchicorrota fue el más famoso bandido en las Bardenas Reales, pero no fue el único.

En 1590, el virrey de Navarra ordenó formar una partida con 300 hombres en Tudela y 150 de Ejea de los Caballeros para capturar a una banda de 50 gitanos, mandados por Gaspar de Malla y su secuaz Bustamante, que estaban asaltando diversas zonas de la Ribera, aunque no dieron con ellos.

En 1657, una cuadrilla compuesta por bandidos de Novillas, Fustiñana, Azagra, Mallén, Borja y un francés llamado "el malo" asaltaron en las Bardenas de Caparroso a once arrieros cargados de aceite, seda. azafrán y almendras. Cerca de cuarenta vecinos de Arguedas y otros tantos de Valtierra armados de arcabuces salieron en su búsqueda aunque solo pudieron capturar a uno, quien confesó que se había repartido el botín a partes iguales "como buenos amigos".

También fueron perseguidos José Fernández de Allo, alias "el trapo", en 1688, y capturados Miguel Jiménez "el entendido" en 1666 y "el gordillo" en 1683.

SANCHICORROTA ASALTANDO UN CARRUAJE

El 29 de mayo de 1657, entre Marcilla y la Venta de San Miguel, una partida de hombres con pañuelo en la cara y la ropa vuelta para no ser reconocidos asaltaron una diligencia y redujeron a sus ocupantes: el justicia de Marcilla que llevaba al delincuente "mala cara", dos guardias y un arriero, quien declaró que el jefe de la partida "tenía las manos morenas y pisaba muy a lo guapo". Les escondieron en un recodo, donde ya estaban maniatados de un atraco previo el herrero de Villafranca y su criado. Los ladrones detuvieron otro carro con cuatro portuguesas y dos portugueses que, procedentes de Madrid, se dirigían a Pamplona. Les registraron y desvalijaron, al conductor no le encontraban nada hasta que le hicieron descalzarse "que muy ancho llevaba el zapato y que lo quitase", allí guardaba sus reales de plata. Los ladrones reunieron a todos sus cautivos y se solidarizaron con el preso a quien preguntaron "si le importaba algo la libertad" y quedó suelto tras contestar que "no menos que la vida". El botín fue de unos tres mil reales y pronto se detuvo a "mala cara" y a "el pardillo", mientras el resto lograron escapar de la justicia: los hermanos Virto, Diego y José de Ayala, Juan Garrido "el fraile", José Olloqui "chupón", una tal Heredia y un estudiante de cirugía de Corella llamado Pascual Mostajo, que era el capitán de los bandidos.

En 1821, destacó Gabriel Marcuello "Páxara", quien asaltó el Palacio de los Escuderos, o de los Munárriz, en Mélida, torturó y quemó viva a la dueña, Josefa Lapuerta. Tres de los asaltantes fueron capturados y su líder condenado a la horca y a descuartizamiento. Su cuerpo permaneció colgado tres horas, bajaron el cadáver e hicieron cuatro cuartos: la cabeza se metió en una jaula y la expusieron en Mélida; la pierna izquierda se clavó en una poste junto a la Ermita del Yugo; la otra pierna y los brazos se colgaron en Caparroso, en Muruarte de Reta y en Pitillas. Los nombres de sus secuaces que siguieron parecido destino eran: Clemente Salas "el manco de Blesa", Vicente Serrano "Chandarme de Plou", Baltasar de Gracia "el pusilador de Montalbán", José Urtiles "el ruin" y Pedro Royo "el rayado", quien antes de morir fusilado gritó al pelotón: "Hace mucho tiempo que debo la vida al rey, y ahora se la pago."

PARTIDA DE BANDIDOS BARDENEROS

07/07/2026

Sebastián Fernández de Leceta


Líder guerrillero al mando del Primer Batallón de Álava durante la Guerra de la Independencia española desde 1809 a 1814

SEBASTIÁN FERNÁNDEZ DE LECETA

Sebastián Fernández de Leceta nació en Ullíbarri-Arana, en el concejo alavés de Arana, en 1770. Fue denominado con el pseudónimo "Dos Pelos".

Tras el estallido de la Guerra de la Independencia española, en 1808, se convirtió en un voluntario guerrillero a las órdenes de Francisco Espoz y Mina, del cual se convirtió en su segundo en jefe. Este era el líder del Corso Terrestre de Navarra, un amplio cuerpo de voluntarios civiles armados contra los franceses del Ejército de Napoleón Bonaparte.

En julio de 1809, fue requerido por Espoz y Mina para formar una partida de guerrilla en la provincia de Álava, recibiendo el cargo de subteniente, en septiembre de ese año. Fue el Primer Batallón de la muy noble y muy Leal Provincia de Álava, cuya bandera se conserva en el Museo de Armería de Álava.

Con el tiempo fue engrosando su cuerpo de guerrilleros hasta tener bajo su control a cuatro batallones, con el nombre de 5º Regimiento de Voluntarios de Navarra y 1º de Alaveses.

Bandera Batallón Alavés Sebastián Fernández Leceta Museo Armería
BANDERA DEL PRIMER BATALLÓN DE ÁLAVA

Actuó principalmente en Álava, pero también realizó acciones militares contra el Ejército francés en Vizcaya, Guipúzcoa, Navarra y Aragón. En la montaña alavesa, tuvo enfrentamientos en Maeztu, en Santa Cruz de Campezo y en San Vicente de Arana entre otros lugares.

Por su alto conocimiento de la orografía, fue el principal organizador de la emboscada de Arlabán, el 25 de mayo de 1811. Fue una emboscada en el puerto entre las provincias de Álava y Guipúzcoa en la que capturó un convoy francés con prisioneros de guerra españoles y británicos, así como el equipaje personal del mariscal francés Massena. Tras este combate, la fama de la guerrilla de "Dos Pelos" fue inmensa en toda la zona, por lo que recibió el ascenso a capitán.

Desde entonces, tomó parte de sucesivos enfrentamientos contra los franceses: en la batalla de Puente la Reina, el 25 de diciembre de 1811; en la batalla de Rocafuerte, el 11 de enero de 1812; en la segunda sorpresa de Arlabán, el 9 de abril; y en el ataque a Vitoria, el 4 de julio.

Por méritos propios, fue ascendido a teniente coronel del 5º Batallón de Voluntarios de Navarra, el 14 de octubre de 1812. La guerrilla navarra ya funcionaba como un ejército regular, pasando a llamarse División Ibera.

Sus combates contra los franceses continuaron al año siguiente, 1813: en la batalla de Mendivil, el 28 de enero; en el sitio y rendición de Tafalla, el 11 de febrero; y en la batalla de Sos del Rey Católico, el 2 de marzo.

También fue notable su participación en la batalla de Vitoria, el 21 de junio, situado en el flanco derecho, entre los Montes de Vitoria, al mando de un millar de hombres que formaban su 5º Regimiento de Navarra y 1º de Álava. Continuó en la acción de Tolosa, siete días después.

El 12 de enero de 1814, Fernández de Leceta fue ascendido a coronel. Se distinguió en el sitio de la ciudadela de Jaca, el 18 de febrero; y en la toma del castillo de Benasque, el 4 de abril, ambos en Huesca.

MONUMENTO A FERNÁNDEZ DE LECETA EN ULLÍBARRI

Tras la finalización de la Guerra de la Independencia, se negó a apoyar a su líder navarro Francisco Espoz y Mina ante la sublevación de Pamplona, el 26 de septiembre de 1814, a pesar de que ambos tenían ideas liberales.

El Primer Batallón de Alaveses fue disuelto, y Fernández de Leceta quedó integrado en el Regimiento de Murcia, al ser disueltos los batallones de voluntarios. Y, en 1815, se casó con Ramona de Miguel y Gómez Urra.

Estuvo destinado en Daroca, hasta que durante el Trienio Liberal de 1820-1823, solicitó destino en el cuartel en Zúñiga, hasta enero de 1822, que pasó a Vitoria. Defendía el Constitucionalismo, luchando contra el Régimen Absolutista de Fernando VII.

En junio de 1822, ante el incremento de las partidas realistas en Navarra, fue nombrado comandante de Estella, desde donde marchó al frente de un batallón de doscientos hombres.

El 15 de octubre, fue derrotado en Dicastillo, por las fuerzas realistas del cura Gorostidi, de Guergué y de Zabala. Refugiado en la iglesia tuvo que rendirse, siendo conducido a Echarri-Aranaz. El 17 de octubre de 1822, fue fusilado junto a sus hombres por orden del vizcaíno Fernando Zabala, en represalia de la ejecución de 17 realistas a manos de "Dos Pelos", meses atrás.

En su localidad natal de Ullíbarri-Arana se conserva un monumento en su honor, así como una calle en Vitoria, en homenaje a su participación en la batalla de 1813.

01/07/2026

Pabellón de Navarra en la Exposición Universal de Sevilla'92


La Comunidad Foral de Navarra participó en la Exposición Universal de Sevilla 1992 por medio de su Pabellón de Navarra, levantado junto al lago de España, y a través de numerosas actividades culturales de todo tipo que realizaron en los 176 días del calendario expositivo, entre el 20 de abril y el 12 de octubre.

NAVARRA EN LA EXPO SEVILLA'92

El Pabellón de Navarra fue obra de Fernando Redón, que fue ambientado en un bosque de hayas trasplantadas del Pirineo navarro. Se trata de un escenario en el que a través de los más avanzados medios audiovisuales y escénicos del momento pudo ofrecer un rico surtido de su multiforme cultura, su historia milenaria, sus arraigadas tradiciones, su deliciosa gastronomía y su diversidad natural.

A lo largo de los seis meses que duró la Expo 92, Navarra trasladó a Sevilla lo más destacado de su producción cultural y artística.

Desde la iniciativa del presidente Juan Cruz Alli Aranguren, Navarra desarrolló un esfuerzo por participar activamente en esta convocatoria mundial al que concurrieron más de un centenar de países, representados en un recinto que visitaron varios millones de personas.

PABELLÓN DE NAVARRA DE LA EXPO SEVILLA'92

Navarra es una comunidad pequeña. Situada entre los montes Pirineos y las vegas del Ebro, en 10.500 kilómetros cuadrados comprende una extraordinaria pluralidad de climas y paisajes, lenguas y culturas diferentes, variedad de escenarios ecosistemas naturales que constituyen la base de una excelente gastronomía. A lo largo de los siglos ha sido lugar de paso, a través del Camino de Santiago, de las culturas europeas que han dejado un hermoso legado monumental.

El visitante del Pabellón de Navarra pudo vivir la rica diversidad, cruce de caminos, puerta de contacto entre Europa y la península Ibérica, que conserva desde hace ya siglos su vocación de universalidad y de hospitalidad; que conserva la fidelidad a sus raíces y, al mismo tiempo, posee el dinamismo que la cualificación para asumir los retos del futuro.

Todo ello lo muestra Navarra en su edificio concebido en consonancia con la Comunidad a la que representa: como un contenedor de volumen simple, fácilmente desmontable, sin larde ni ostentación, identificable, de comprensión inmediata, y aspecto agradable.

PABELLÓN DE NAVARRA

El pabellón se levanta en un rectángulo de 40 metros de anchura por 21 de profundidad, con cubierta a dos aguas de acusada pendiente sobre la que se extienden unas lamas opacas de protección solar que amortiguan el calentamiento de la cubierta. A lo largo de toda la cumbrera se abría un gran lucernario protegido también por lamas filtrantes de infrarrojos.

Toda esta cubierta, lacada en blanco, se sustenta con nueve armaduras tipo Polonceau separadas 4,5 metros entre ejes, que se cubren, al igual que todos los parámetros interiores del pabellón, con paneles de madera de haya, dejando libre la parte superior correspondiente al lucernario. La luz que penetra se tamiza nuevamente a través de una gran transparencia fotográfica de la bóveda de un hayedo en primavera. Hacia esta luz suben los troncos rectos y limpios de quince hayas visibles desde cualquier punto o nivel del espacio interior.

De la planta baja, pavimentada en mármol gris procedente de Aldatz, se desciende hacia el salón de actos y de proyección de audiovisuales, junto a una corriente de agua que cae en cascada entre rocas y hayedos. La planta primera se abre en un patio de 15 metros por 8 rodeado por el restaurante, el bar, la sala de recepciones y las oficinas, todo ello con vistas sobre el motivo central del hayedo.

Las partes vidriadas de las fachadas se protegen con vidrios filtrantes, a 1,8 metros colgados por medio de piezas de bronce y tensores. El resto de las fachadas lleva protección de piedra gris de Aldatz colocada a 20 centímetros de distancia.

PABELLÓN DE NAVARRA

Junto a la puerta de acceso al pabellón se encontraba un puesto de control e información general. Pero fue el mural de vídeo el que presentaba informaciones sobre Navarra a través de la imagen y el sonido. Se trata de varios monitores o retroproyectores para conseguir imágenes a mayor tamaño. Mediante un programa informático se ofrecieron visiones diferentes: a toda pantalla, repetidas en cualquiera de los monitores, varias imágenes simultáneamente, etc. Además, pueden programarse efectos digitales: solarización, espejo, inversión, ampliación, congelado, zoom, etc.

Los visitantes del pabellón pudieron obtener información general sobre naturaleza, costumbres, arte, economía y calidad de vida de Navarra; y también información puntual. A este objeto se ha realizado una primera división territorial en siete zonas y una segunda en cuarenta y siete subzonas. La pantalla gigante ofreció las imágenes en diapositiva y vídeo (el disco láser, es capaz de almacenar 55.000 imágenes), acompañadas de una banda sonora que consta de melodías y danzas tradicionales y de obras de compositores navarros.

JOALDUNAK NAVARROS

El juego de gran formato en la planta baja es también un elemento informativo y lúdico al mismo tiempo, sobre el Camino de Santiago en Navarra.

Mediante la colocación aleatoria de vidrios polarizados, el visitante del pabellón recorrió la ruta jacobea y, al mismo tiempo, obtener premios, dependiendo de sus conocimientos y de su suerte.

Un souvenir de las fiestas fue la posibilidad de fotografiarse corriendo delante de los toros integrándose en la composición del encierro.

Al lado del juego y junto a la salida del edificio se encuentra la tienda-exposición de productos navarros.

CABEZA PARA EL APÓSTOL NÚMERO 9 DE ARÁNZAZU

Durante los seis meses que duró la Exposición Universal, la Sala de Exhibiciones del Pabellón de Navarra acogió una exposición sobre dos indiscutibles figuras del arte navarro de finales del siglo XX: Jorge Oteiza en escultura y Rafael Moneo en Arquitectura.

OBRAS DE MONEO Y DE OTEIZA

Además, toda el ala derecha de la planta baja del edificio se destina a publicaciones y exposiciones. Junto a la puerta de acceso se encontraba el espacio de exposición y venta de publicaciones de instituciones y editoriales navarras.

Fueron muy destacables las dos exposiciones en los medios digitales de la sala de la planta baja basadas en hologramas. La primera es la Exposición Navarra, Historia y Camino, basado en 25 escenas de la historia del reino relacionadas con la ruta jacobea a su paso por la tierra foral. La segunda es la Exposición Piezas de Arte, seis obras de arte cristiano navarro de importante valor.

También, permanecieron expuestas la Colección de Estampa de Antonio Eslava titulada Navarros en América, realizada por encargo del Gobierno Foral para conmemorar el V Centenario del Descubrimiento de América 1492-1992 y documentación sobre Oteiza y su obra literaria.

JUEGO DEL CAMINO

La película en tres dimensiones que se proyectaba en el teatro del pabellón recogió, en doce minutos, aspectos significativos de la comunidad foral. Dado que no tenía un comentario que prestase continuidad a sus diferentes partes, se decidió que fuese la propia imagen la que marque el desarrollo del guión. Por eso, se recurrió a las figuras de contraste y analogía entre las sucesivas imágenes y a su agrupación temática de forma que se dedujese fácilmente su hilo conductor.

Ordenación de montaje:

1. Relieve geográfico: Alta montaña, Foces, Bosques, El llano y la huerta, El gran río

2. Encrucijada de caminos: Puente actual (Castejón), Puente antiguo (La Magdalena)

3. País histórico y moderno: Edificio Caja de Ahorros de Navarra, Palacio Real de Olite, Hospital Ubarmin de Elcano, Santuario de Ujué

4. Producto de la tierra: Leñadores, Almadieros, Pastores y el queso, Hortelanos y los espárragos, Pesca de la trucha, Vid y vino

5. Homo ludens y homo faber: El juego de pelota (frontones), La "pelota" de piedra (Iñaki Perurena, arrijasotzaile), Corta de troncos (aizkolaris), La forja de hachas, Las "forjas" actuales (corte de láser, fábrica Seat-Volkswagen de Pamplona), Ala Delta

6. Bestiario: Buitres, Caballos, Toros en la Bardena, Encierro

7. Musicalia: Gigantes y cabezudos, Danzas populares, Música "culta": homenaje a Gayarre

ALMADIEROS NAVARROS

Además de las exposiciones de la planta baja del pabellón, en otros espacios tanto públicos como restringidos representaron las artes plásticas a través de obras de artistas navarros, o muy vinculados a Navarra, históricos y actuales de aquel momento.

La sala de recepciones y reuniones se ha dedicado a los artistas históricos: Ciga, Basiano, Lorenzo Aguirre, Ricardo Baroja y Asenjo. Frente a la escalera de acceso de la primera planta del edificio se colocó un gran lienzo cedido por el ayuntamiento de Estella (Museo Gustavo de Maeztu) alusivo a la comunidad anfitriona.

Otras cuatro salas de reuniones, los despachos y el restaurante acogieron obras de artistas más actuales como Juan José Aquerreta, José Miguel Ascunce, Javier Balda, Isabel Baquedano, Miguel Ángel Echauri, Fernando Iriarte y Pedro Salaberria.

LA COPLA ANDALUZA, POR GUSTAVO DE MAEZTU

Los días 13 de junio, elegido como Día de Navarra en la Expo 92, y el 25 de septiembre fueron fechas destacadas en la intensa programación cultural que tuvo como escenarios el Teatro de la Maestranza, el Convento de Santa Isabel, el Centro Andaluz de Teatro, los espacios abiertos del recinto y el pequeño teatro del Pabellón de Navarra.

En estos espacios actuaron la Agrupación Coral de Cámara de Pamplona, el Coro de Cámara del Orfeón Pamplonés, el Coro de Elizondo, el Coro de San Fermín, en cuanto a música coral. Sobre teatro lírico, tonadilla escénica, se ofrecieron las obras El Majo y la Italiana fingida, La Vizcaína, y Los amantes chasqueados; el concierto de la Orquesta de Euskadi; la danza La Maja Vestida; las danzas de la Banda de gaiteros de Barañáin Ardanbera; las danzas del Grupo de Lesaka; la danza Duruguna y Iruña Taldea del grupo Mascarada de Zuberoa; además de otras danzas, conciertos, comparsas de gigantes y cabezudos.

DANZANTES DE CORTES

MASCARADA DE VALCARLOS

El día 13 de junio de 1992 fue la fecha más destacada en la presencia de Navarra en la Exposición Universal de Sevilla, porque se celebró el Día de Navarra. A la capital andaluza se presentaron las autoridades forales, a las que se sumaron los ciudadanos que estaban como visitantes. Estos presenciaron una amplia programación cultural ejemplo de la diversidad cultural de la tierra foral que, como toda gran fiesta, los actos comenzaron de vísperas. Las bandas de txistularis, gaiteros y fanfarre recorrieron el recinto expositivo anunciando la celebración del día siguiente.

Una síntesis de las melodías y danzas fueron el "paloteado" de Cortes a los "volantes" de Valcarlos, desde el "baile de la era" de Estella, hasta la "karrika dantza" de los danzantes de Ochagavía. Junto a ellos estuvo la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Pamplona.

El Día de Navarra tuvo como momento principal un acto que se celebra, a mediodía, en el Palenque de la Expo, espacio abierto configurado en forma de teatro bajo lonas y refrigerado con fuentes y plantas.

Comenzó con las intervenciones de las autoridades forales y prosiguió con la escenificación del espectáculo basado en las danzas, músicas y tradiciones populares con el título de Ama Lur (Tierra Madre), dirigida por Valentín Redín. En esta enorme obra intervinieron dantzarin, gaiteros, txistularis, fanfarre, coro, trompetas, gigantes y cabezudos, hasta sumar un conjunto de 200 artistas.

Continuó con un desfile por la zona del lago donde están ubicados los pabellones de España y las comunidades autónomas, que concluyeron en el Pabellón de Navarra.

Por la tarde, se representaron otra vez el espectáculo en el Palenque y se realizó un nuevo recorrido por otras zonas del recinto.

El domingo 14, las actuaciones tuvieron lugar en las calles y plazas del centro histórico de Sevilla.

DANZANTES DE LESAKA

MÚSICOS DE BARAÑAIN

En las tres semanas consecutivas del conocimiento del verano, entre el 20 junio y el 9 de julio, la música y las danzas tradicionales de Navarra estuvieron presentes en la programación cultural de la Expo Sevilla’92. Las actuaciones que se ofrecieron fueron estas tres:

Los grupos de danzas Duguna e Iruña Taldea, de Pamplona, interpretaron la Mascarada de Zuberoa en el recinto expositivo y en las calles de la ciudad, entre el 20 y el 24 de junio.

Los dantzaris de Lesaka ofrecieron los bailes tradicionales de esta localidad que se interpreta en la fiesta de San Fermín el 7 de julio y entre el 25 y el 30 de junio.

El grupo de dantzas y la fanfarre Ardanbera, junto con la banda de música de Barañáin y bandas de gaiteros, ofrecieron una amplia muestra de folklore en el recinto y en las calles.

DANZANTES DE VALCARLOS

FANFARRE ARDANBERA

El 4 de octubre se ofreció un espectáculo denominado Zikiro, que recreó la fiesta que se celebró cada verano en las cuevas de las brujas de Zugarramurdi en torno a las hogueras en las que se asa el cabrito.

Así, deportistas rurales, dantzaris, carnaval de Lanz, Zanpantzar, ochote, bandas de música, y cocineros reprodujeron en Sevilla los aspectos más ancestrales de las expresiones festivas navarras.

Durante los días 5, 6 y 7 de octubre, cercanos a la clausura de la Exposición Universal, bandas de música navarras animaron los espacios públicos del recinto y de la ciudad.

LOGOS DE LA EXPOS SEVILLA'92 Y EL PABELLÓN DE NAVARRA

26/06/2026

Administradores vascos en Cuba en el siglo XVIII


Según escritores como Manuel Moreno Fraginals o los Baroja, los vascos dominaron la economía cubana del siglo XVIII. Los Goicoa, Arístegui, Olazábal, Lasa, Armona, entre otros, fomentaron el desarrollo económico de la isla mediante factorías de tabaco, astilleros, negocios azucareros y tráfico de esclavos. Y contribuyeron a crear la Real Compañía de Comercio de La Habana. Los Reales Consulados se establecieron en las provincias americanas como un organismo normativo de la economía pública: consulta técnica, fomento de la agricultura, la industria y el comercio, justicia mediante un tribunal.

Desde el punto de vista histórico y cultural, en los siglos XVI y XVII existió un concepto de la vida que condiciona las grandes actividades económicas vascas. Habla, Julio Caro Baroja, de un utilitarismo católico que hace apología del trabajo, concepto que es apoyado por ejemplo por las ideas y planes de la Compañía de Jesús.

Ya en la segunda mitad del siglo XVIII, muchos vascos y sus descendientes estuvieron inmersos en la corriente de la Ilustración, como miembros de las Reales Sociedades Económicas de Santiago de Cuba y de La Habana, y como autores de destacados estudios historiográficos.

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FORTALEZA DE SAN CARLOS DE LA CABAÑA EN LA HABANA

El primer historiador de Cuba fue José Martín Feliz de Arrate, regidor perpetuo del ayuntamiento desde 1734. Escribió Llave del nuevo mundo antemural de las Indias Occidentales.

Ignacio José de Urrutia fue un oficial de Infantería en la isla Fernandina de Cuba en 1789, que llegó a ser alcalde de Santa Clara. Escribió Teatro histórico y político.

José Antonio de Armona nació en Respaldiza, Álava, en 1726, procedente de una familia señorial de Ayala. Prestó servicios relevantes a la corona en América, luego fue intendente en Galicia y después corregidor de Madrid. Fue miembro de la Sociedad Económica Bascongada de Amigos del País desde 1771 y fue muy estimado por Carlos III, con quien coincidió en la renovación del pensamiento hacia un Neoclasicismo ilustrado. Dejó abundantes escritos, en Noticias privadas de casa ofreció testimonio de su propia vida en la tierra de Ayala y Orduña. Sobre América dejó escrito Navegaciones antiguas y modernas a la mar del Sur y otras partes del Globo. Como corregidor en la capital escribió Noticias de Madrid desde el año 1636 hasta el de 1638, y desde el año de 1680 hasta el siglo presente, importantes para restaurar la historia de esta ciudad, y Memorias cronológicas sobre el origen de la representación de comedias en España, que mereció la atención de Prosper Mérimée.

Félix Erenchun era propietario de la imprenta La Antilla en 1857 y editaba los Anales de la Isla de Cuba. El castellano y el euskera adquirieron algunas palabras de la lengua taína, la lengua indígena de Cuba: tabako, hamaca, huracán, kazike, kaiman, tiburoi, kanoa, etc.

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ASALTO INGLÉS AL CASTILLO DEL MORRO

Agustín de Arriola fue alcalde de La Habana y gobernador de Cuba a principios de siglo XVIII, y, en 1713, pasó a la Corte.

Juan Antonio Ayans de Urreta fue brigadier del ejército que llegó a Santiago de Cuba en 1774 como gobernador electo de la isla. Cuando murió en 1776, fue sustituido por Esteban de Olóriz.

José de Ilincheta fue gobernador de La Habana a finales del siglo XVIII y asesor del cabildo.

Luis de las Casas y Aragorri, nacido en Sopuerta, Vizcaya, en 1745, participó en una expedición española contra Argel, en el bloqueo de Gibraltar, y la conquista de Menoría, fue gobernador de La Coruña, mariscal de campo y gobernador de Orán. En 1790, estuvo al cargo de la Capitanía General de Cuba. Fue considerado por muchos historiadores como el mejor gobernador de Cuba de la época virreinal.

Domingo Lizundia Odria, natural de Elgóibar, Guipúzcoa, fue tesorero de las Rentas Reales de Tabaco de La Habana y obtuvo el título nobiliario de la ciudad.

Juan Justo Vélez de Elorriaga, nacido en Elorriaga, Álava, en 1786, fue abogado, catedrático y sacerdote de notable erudición. Perteneció a la Sociedad Económica Bascongada de Amigos del País y fue presidente de la sección de educación.

Lorenzo de Larrazabal, natural de Maruri, Vizcaya, fue escribano de guerra, alcalde ordinario, rector y tesorero del colegio de escribanos, miembro de la Sociedad Económica Bascongada de Amigos del País, se convirtió en un rico hombre en Cuba.

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TEATRO TACÓN EN LA HABANA

Burgueses vascongados en Cuba dedicados a la explotación azucarera durante el siglo XVIII fueron Manuel José Tellería o Pedro José Iznaga.

José de Veitia y Rentaría, nacido en Baquio, Vizcaya, fue dueño de varias plantaciones azucareras en Cuba. En 1770, recibió el primer título nobiliario que se concedió en tierras americanas, por la generosidad en ofrecer sus beneficios en servicio a los intereses reales.

Francisco Arango y Parreño instituyó el discurso del poder, el de la sacarocracia, y comenzó una época de prosperidad que luego se conocería como la del boom azucarero. Se convirtió en el representante de la oligarquía esclavista cubana en Madrid y abogó la prolongación de la actividad esclavista. Escribió Discurso sobre la agricultura de La Habana, en 1792, que postulaba la promoción de la plantación azucarera, la importación de esclavos mediante un tráfico controlado de forma local, la hegemonía de La Habana y la implantación de ciertas ideas moderadas de la Ilustración. Su programa logró el respaldo de la Corona española, consiguiendo que se dictaran las diversas reales cédulas que otorgaran las libertades de comerciar con esclavos. Hacendados vascos en Cuba durante el siglo XIX, dedicados a la explotación azucarera, fueron la familia Zuaznábar, Martín Felipe de Apezteguía, los hermanos Ayestarán, Juan Aguirre, José M. Cortina, etc.

Más tarde, también aristócratas como Julián de Zulueta, por ejemplo, fue ennoblecida con distinguidos títulos de vizconde de Casa Blanca y marqués de Álava. Entre los socios del círculo de hacendados de Cuba, presidido por Julián de Zulueta, inscritos durante el año de su fundación, en 1878, se encontraban muchos empresarios vascos: Luis Díez de Ulzurrun, Pascual de Goicoechea, Joaquín Martínez Elizarán, Pablo Aranguren, Matías Galárraga, Francisco Setién y hermanos, Vicente Garciarena, Ignacio de Larrondo, herederos de Pedro Elósegui, Juan de Bautista Elizalde, José Antonio Galárraga, José Vergara, Juan S. Aguirre, José Zabala, Juan A. Amezaga, etc.