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13/04/2026

Valentín Tadeo de Foronda y González de Echavarri


Economista, escritor y político ilustrado y liberal, uno de los máximos representantes de la corriente crítica del pensamiento ilustrado por sus principios económicos antimercantilistas y antifisiocráticos y bases del Estado liberal en los derechos de propiedad, libertad y seguridad, y la defensa los valores liberales y constitucionalistas a fines del siglo XVIII y principios del XIX mediante obras como Cartas sobre los asuntos de la Economía política y Escritos políticos y constitucionales

VALENTÍN DE FORONDA Y ECHAVARRI

Valentín Tadeo de Foronda y González de Echavarri era natural de Vitoria, donde nació en 1751, perteneciente a una familia noble y acaudalada. Su padre fue Luis Antonio de Foronda, caballero de la Orden de Santiago y tesorero general de la Santa Cruzada en La Paz; y su madre, Catalina de Echavarri, era hija de un secretario del Consejo del rey y regidor perpetuo de Vitoria. Su familia tenía intereses comerciales en la Compañía Guipuzcoana de Caracas.

Durante el reinado de Carlos III, participó en la creación del Banco de San Carlos con su amigo Francisco de Cabarrús, el principal promotor del proyecto. Cursó estudios de Economía Política en Francia, materia que más tarde impartió en el Seminario de Vergara, que él mismo impulsó, como miembro de la Real Sociedad Económica Bascongada de Amigos del País. Además impartió clases de economía política.

Desengañado del modo de obrar y pensar esta Sociedad Económica, dejó de ser miembro de la misma. Había definido a sus socios los caballeritos de Azcoitia de "fanáticos de la antigüedad", aunque mantuvo un estrecho contacto con sus socios frecuentando esta institución. También se preocupó de las duras ordenanzas de limpieza de sangre y xenofobia contra el forastero en las Provincias Vascongadas.

En 1777, fue elegido regidor de Vitoria, mandato durante el cual ayudó a fundar la Casa de la Misericordia de Vitoria.

INSTITUTO DE HISTORIA SOCIAL VALENTÍN DE FORONDA

Viajó por Italia, Francia, Flandes, Gran Bretaña Alemania y entabló amistad con los profesores extranjeros del Seminario, con lo que accedió a bibliografía exterior difícil de hallar en España. Finalmente, se estableció en Burdeos, donde mantuvo contactos con algunos de los representantes del pensamiento ilustrado del momento.

Su afición al estudio le transformó en un polígrafo interesado por numerosos temas. Tradujo, entre otras obras, Instituciones políticas, del Barón de Bielefeld; Lógica, de Étienne Bonnet de Condillac; Belisario, de Jean François Marmontel, y la Enciclopedia metódica de Charles Panckoucke; escribió asimismo diversos estudios sobre Jean Jacques Rousseau.

Publicó habitualmente en la prensa periódica (Diario de Madrid, Diario de Zaragoza, Semanario de Salamanca, etc.). Publicó obras sobre química, lógica economía y política. Fue elegido miembro de las sociedades económicas de Zaragoza y de Valladolid, de Ciencias Naturales de Barcelona, de Ciencias y Artes de Burdeos y posteriormente de nada menos que la Sociedad Filosófica Americana de Filadelfia, fundada por Benjamín Franklin. Con anterioridad a 1789, el contenido político y económico de las propuestas de Foronda fue relativamente moderado, pero, después de esa fecha, evolucionó hacia el más puro Liberalismo.

Hasta 1789, fue reflejando en su obra las ideas de Montesquieu, Coyer y el Humanismo de Filangieri, Hume y Brissot de Warville. Desde ese año, empezó a publicar una serie de cartas en las que radicalizaba los principios económicos liberales, publicadas en el Espíritu de los Mejores Diarios. Estas cartas fueron reeditadas en Madrid (primer tomo, 1789; segundo, 1794; después reimpresos en 1799) y en Pamplona (1821), bajo el título Cartas sobre los asuntos más exquisitos de la economía política, clara defensa de los ideales políticos y económicos liberales y crítica del análisis económico fisiocrático de François Quesnay. Se trataba de una gran crítica al intervencionismo estatal que reflejaban las preocupaciones de las clases burguesas españolas de un modo que era imposible encontrar en escritos anteriores. En ellas afirmó:
"Los derechos de propiedad, libertad y seguridad son los tres manantiales de la felicidad de los estados."

En dichas cartas citaba las obras de Davenant, John Locke, Adam Smith, Accarias de Serionne, Nicolás Donato, Forbonnais, Graslin, Herbert, Necker, Plumard de Dangeul, etc. En realidad, su pensamiento estaba formado en la escuela fisiocrática de Quesnay y en el Iusnaturalismo, a través de las relaciones que tuvo con Burdeos y con Guillaume Grivel, abogado y fisiócrata tardío afincado allí, pero se separó de dicha doctrina en puntos muy importantes. Rechazaba la descripción del orden social físico de esta escuela y se negaba a aceptar algunos de los principios analíticos de la misma (impuesto único sobre la tierra y el gran cultivo, por ejemplo) y las políticas derivadas de los mismos. Por otra parte, interpretaba el principio de seguridad según las ideas de Holbach y de Grivel. Por eso criticaba el despotismo y defendía los derechos políticos del ciudadano y la primacía de la soberanía popular sobre la real.

CARTAS SOBRE LA POLÍTICA, POR VALENTÍN DE FORONDA

También publicó sus Cartas sobre la policía (1781). La variedad de su producción se aprecia en libros como Miscelánea o Colección de varios discursos, que es una compilación de los discursos pronunciados en la Sociedad Bascongada de Amigos del País, que incluye, entre otros textos, Disertación sobre lo honrosa que es la profesión del comercio (1778), Disertación sobre la nueva Compañía de Indias Orientales (1784) y Cartas sobre el Banco de San Carlos (1786-1787). Se ganó rápidamente enemigos por sus ideas. Fue multado y obligado a abandonar Vergara por practicar con su hijo Fausto la inoculación de la viruela, y fue denunciado a la Inquisición por leer libros prohibidos. Además el inquisidor Juan Francisco Torrano le acusó de connivencia con los franceses durante la Guerra de la Convención (1794-1795) y la ocupación de Guipúzcoa, acusado de ser un colaboracionista francés. Ante estas delaciones, se exilió unos años a París.

Consiguió el cargo de cónsul general en Filadelfia en 1801. En 1807, asumió además el puesto de encargado de asuntos económicos del reino de España en Estados Unidos por el regreso del embajador. En esta ciudad publicó unas interesantes Observaciones sobre algunos puntos de la obra de Don Quijote (1807), aunque fue publicada en Londres bajo firma de T. E. (sus segundos nombre y apellido, Tadeo Echavarri), temeroso de la crítica cervantófoba que se volcó en esta obra; las cartas habían empezado a redactarse en 1793 en Vergara y reprochaban a la obra no ser todo lo edificante ni decorosa que fue recomendable, así como ciertas flojedades e incorrecciones de estilo, en lo que el mismo autor reconocía no conocer suficientemente la lengua de la época; parte de esas acusaciones fueron después rebatidas por Diego Clemencín.

En otro panfleto anónimo defendió la necesidad de abandonar las colonias españolas: Carta sobre lo que debe hacer un príncipe que tenga colonias a gran distancia, en Filadelfia (1803). También publicó allí Cartas presentadas a la Sociedad Filosófica de Philadelphia, (1807).

DIVISIÓN REGIONAL DE ESPAÑA SEGÚN VALENTÍN DE FORONDA

Tras la invasión francesa y unos momentos de indecisión, en los que se le llegó a acusar de jacobino, en vísperas de su llegada a Cádiz publicó en Filadelfia unos Apuntes ligeros sobre la Nueva Constitución proyectada por la Junta Suprema de España y reformas que intenta hacer en las leyes, que merecieron los elogios del presidente Thomas. En tal escrito defendía un gobierno constitucional con separación de poderes, la soberanía del pueblo y las libertades individuales frente al despotismo.

Harto de la camarilla de Casa-Irujo y las dificultades que le ponían para solucionar los problemas que provocaba el comercio español con los Estados Unidos, solicitó su retorno a España, obteniéndolo en 1809. La Junta Suprema le nombró en 1810 intendente honorario del Ejército, y, tras las Cortes de Cádiz celebradas entre 1810 y 1813 en las que formó parte, fue nombrado miembro de la Junta de Censura, protectora de la libertad de imprenta, en Galicia.

En estos años, fue publicando diversas cartas sobre temas constitucionales: Cartas sobre varias materias políticas, en Santiago (1811), Ligeras observaciones sobre el proyecto de Nueva Constitución, La Coruña (1811). En estos escritos denunciaba una constitución que no especifica claramente los derechos individuales, otorga excesivos poderes al rey y no separa los espacios político y religioso. El proyecto territorial de Valentín de Foronda para la Constitución de 1812 trataba de dividir a España en dieciocho partes geométricas denominadas con números a fin de suprimir los nombres de Vizcaya, Castilla, Andalucía, etc., "que solo eran origen de disputas crueles, pueriles y funestas".

Siendo protegido del ministro de Hacienda, Francisco Cabarrús, Foronda defendió la pervivencia del Banco Nacional de San Carlos y participó como accionista en la Compañía naviera de Filipinas.

BARCO DE ESPAÑA ANTIGUO BANCO DE SAN CARLOS

Sus ideas se vertían en los periódicos El Patriota Constitucional, El Ciudadano por la Constitución y La Gaceta Marcial y Política, desde los cuales combatió la tortura, la Inquisición, los abusos del clero gallego, la falta de garantías procesales en los pleitos, etc. Escribió además unas Cartas sobre la obra de Rousseau titulada Contrato social, en La Coruña, en 1814. Por sus escritos críticos contra el Antiguo Régimen, se ganó la enemistad de la Iglesia gallega y de los absolutistas de la región.

Tras la derogación de la Constitución de 1812 y la vuelta del Absolutismo fernandino en 1814, ingresó en una prisión madrileña como consecuencia de sus ideas políticas, y al año siguiente fue sentenciado a diez años de destierro en Pamplona. En la ciudad navarra, a través de Vidarte, pudo colaborar en las Cortes de Navarra en 1817 y 1818 para la inclusión de los principios liberales. Al ser rehabilitado políticamente en el Trienio liberal, intentó infructuosamente conseguir el Consulado general de Francia, aunque logró que las Cortes reconocieran públicamente su labor y fue nombrado ministro del Tribunal especial de Guerra y Marina.

Reeditó algunas de sus obras, relató el juicio político a que había sido sometido en Defensa de los dieciséis cargos hechos por don José de Valdenebro, en 1820, y escribió nuevos artículos para El Liberal Guipuzcoano, en 1821. Ese año murió en Pamplona.

CONDILLAC Y MENÉNDEZ PELAYO

En el ámbito de la filosofía, Foronda ha pasado por ser uno de los más eficaces difusores del Sensualismo de Étienne Bonnot de Condillac, mediante la traducción de su Lógica. Unos años antes, el capitán Bernardo María de Calzada ya había hecho una traducción con el título Lógica o los primeros elementos del arte de pensar (1784).

Sin duda, Foronda no la encontró suficientemente asequible para todo el mundo, por lo que se propuso elaborar otra traducción, acomodada a la capacidad de su hijo, y para lo cual se esforzó en ponerla en diálogo: Lógica de Condillac puesta en diálogo por don Valentín de Foronda. Su amplio subtítulo ofrece ya una idea de los varios temas filosóficos a tratar: Y adicionada con un pequeño tratado sobre toda clase de argumentos y sofismas, y con varias reflexiones sobre la Aritmética moral de Buffon, sobre medir las cosas inciertas, sobre el modo de apreciar las relaciones de verosimilitud, los grados de probabilidad, el valor de los testimonios, la influencio de las casualidades el inconveniente de los riesgos, y sobre formar el juicio del valor real de nuestros temores y esperanzas.

Foronda consiguió el objetivo que se propuso con esta nueva versión, que fue publicada en Madrid, en 1789 y 1794. Marcelino Menéndez Pelayo se refirió a él en su Historia de los heterodoxos españoles:
"El estilo de Foronda es agradable y sencillo, casi igual en limpieza y claridad al del autor que traduce."

13/01/2025

José Joaquín Ferrer y Cafranga


Astrónomo y comerciante, uno de los más grandes científicos europeos del Siglo de la Ilustración que le valieron el calificativo de "sabio astrónomo español". Sus mediciones geográfico-astronómicas que realizó en sus primeras expediciones a América de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX fueron publicados en Astronomical observations... for determining the geographical positions of various places in the United States.

JOSÉ JOAQUÍN FERRER Y CAFRANGA

José Joaquín Ferrer y Cafranga era natural de Pasajes, donde nación en 1763. Criado desde pequeño en el entorno del comercio virreinal y tránsito marino que se desarrollaba en el puerto de su villa y más directamente por su familia. Fue su padre, contador de la Real Armada española, quien le introdujo en las ciencias matemáticas, en la navegación y en la cosmografía.

Su vocación siempre fueron su vocación, pero siguiendo los consejos de su familia, aceptó un empleo que le había ofrecido un pariente suyo en la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas. En 1780, en viaje de negocios de su compañía mercante, partió desde Pasajes a Caracas, pero el barco fue apresado por la flota inglesa del almirante Rodney durante la travesía.

Con apenas 17 años de edad, Ferrer fue llevado a Inglaterra, donde permaneció encerrado en una de las cárceles mas crueles, donde sufrió malos tratos, estuvo a punto de morir en dos ocasiones y pudo escapar de una epidemia que acabó con la vida de muchos compañeros de la tripulación.

Años más tarde, las influencias de su padre consiguieron su rescate de aquella hostil prisión y se incorporase a un colegio de su preferencia en Inglaterra logrando notables conocimiento en las matemáticas aplicadas al cálculo astronómico, en el arte de la navegación y en la astronomía náutica, además del idioma inglés, un dominio que le permitiría más tarde publicar en EEUU e Inglaterra.

PASAJES, SIGLO XVIII

Cuando regresó a España en 1786, su padre lo convenció para que tomara parte de la expedición de la marina española que partiría al año siguiente desde Cádiz en la fragata Pájaro, con el objetivo de realizar tareas geográficas en el Virreinato del Perú. Aquel proyecto le proporcionó una reputación como científico, además en América consiguió una considerable fortuna gracias a sus negocios sobre análisis y estudios geográficos, cartográficos y astronómicos. Todo esto le sirvió para que una importante compañía mercante se hiciera con sus servicios.

Tuvo que viajar de nuevo a Cádiz y desde allí partió otra vez a América, esta vez con rumbo a Veracruz, en el Virreinato de Nueva España, al mando de una expedición financiada por la Compañía Torres y Hermanos, alrededor del año 1790.

Durante su segunda expedición y con solo 27 años de edad, el joven científico guipuzcoano fue designado al frente de este proyecto mercantil, compaginando las misiones náuticas con las actividades comerciales.

Se ocupó de la determinación de la posición geográfica y altura absoluta de principales ciudades y montes a través de observaciones astronómicas. Mediante a esta técnica, averiguó la posición y la altura de las cotas de Orizaba, Perote, Xalapa y Encero, elevaciones obtenidas a partir de varias mediciones de sus alturas angulares desde posiciones en la mar, lo que le permitió registrar valores promedios muy exactos.

De nuevo en Cádiz, Ferrer realizó estrechas colaboraciones con el Real Observatorio Astronómico de San Fernando. Allí, entabló relaciones no solo de trabajo sino también de amistad con marinos científicos de su generación como Cosme Damián Churruca y Elorza y José de Mazarredo y Salazar, ambos vascos como él, con los que compartió conocimientos y experiencias en astronomía y náutica. Relación especial fue la que mantuvo con Dionisio Alcalá Galiano, quien escribiría una obra póstuma llamada Biografía del astrónomo español don José Joaquín de Ferrer y Cafranga.

A finales del siglo XIX, rechazó el ofrecimiento del teniente general José de Mazarredo y Salazar, figura de gran prestigio y autoridad en ese cuerpo, para pertenecer a la Real Armada española, lo que da una medida de la admiración y el respeto que este sentía por el astrónomo. Su vocación siempre fue la investigación científica, pero enrolado en expediciones mercantiles, no navales.

DIONISIO ALCALÁ GALIANO, JOSÉ DE MAZARREDO Y COSME DAMIÁN CHURRUCA

En 1799, viajó a Estados Unidos, a cargo de varias misiones mercantiles de la Compañía Torres y Hermanos. Estableció su residencia en Nueva York durante una década, desde donde viajó a diversos territorios de la América Septentrional, a Cuba y a otras islas del Caribe, tanto para realizar observaciones astronómicas y meteorológicas como para entablar negocios mercantiles de su compañía. Allí desarrolló la etapa más productiva y extraordinaria de su vida como hombre de ciencia, realizando importantes observaciones astronómicas y de terminar posiciones geográficas de interés para la navegación y el comercio.

Ferrer determinó la posición geográfica de varias ciudades de Estados Unidos, demostrando que muchas habían sido determinadas de manera errónea, en base a coordenadas inexactas, y efectuando las correspondientes rectificaciones. Además, obtuvo nuevas coordenadas de interés cartográfico que nunca antes habían sido medidas.

Su investigación concluyó, tras seguir desde Kinderhook un eclipse total del sol ocurrido el 16 de junio de 1806, que la aureola visible alrededor de la Luna no correspondía como se creía a la atmósfera del satélite, sino que se debía a un efecto solar. Aquella investigación fue seguida mediante un cronómetro de Arnold, un círculo de reflexión y un telescopio que había sido diseñado y construido por Edward Troughton.

JOSÉ JOAQUÍN FERRER Y CAFRANGA, POR EDME VOBINET

Todos estos resultados fueron expuestos en el Volumen VI de la importante obra Transactions of the American Philosophical Society, publicada por la Sociedad Filosófica Americana de Filadelfia de 1809, en reconocimiento a su labor de rectificación de las coordenadas geográficas erróneas. Fue miembro de esta institución desde el 17 de abril de 1801, aportándole un notable prestigio como uno de los astrónomos más importantes de su tiempo.

Los informes de las mediciones geográfico-astronómicas que realizó en sus primeras expediciones a América de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX fueron publicados en Astronomical observations... for determining the geographical positions of various places in the United States, en 1809. Esta obra está considerada como un clásico en el establecimiento de las posiciones geográficas de la moderna Norteamérica, en la que se subraya el valor de las observaciones astronómicas, las matemáticas y la geodesia. La geografía americana había dado un salto cualitativo.

Su biógrafo Dionisio Alcalá Galiano destacó que, gracias a esta publicación, su prestigio alcanzó una notable nivel en Francia, Alemania, Inglaterra e Italia, siendo elogiado por figuras como Joseph Lalande, Jean Baptiste Delambre, François Arago y Charles François Dupuis, en Francia, o Alexander von Humboldt, en Prusia, quien le definió como el "hábil navegante". Estos científicos se interesaron por las determinaciones geográficas y reconocieron lo adecuado de las conclusiones que Ferrer había extraído de sus estudios en los EEUU y en las islas caribeñas.

En 1811, se trasladó a Cuba, en donde determinó la posición geográfica de la isla, así como la del canal de Bahamas, Puerto Rico, Santo Domingo y las islas de Barlovento.

REAL OBSERVATORIO ASTRONÓMICO DE GREENWICH

El mundo académico europeo comenzó a advertir la talla científica de Ferrer, por eso viajó a Inglaterra en 1813. Se instaló en Londres y colaboró en los progresos del Real Observatorio Astronómico de Greenwich, donde concluyó algunas mediciones y contactó con astrónomos que le suministraron instrumentos de precisión.

Tras el final de la Guerra de la Independencia española en 1814, llegó a Francia y se instaló en París, ciudad en la que continuó ejerciendo su actividad astronómica. Allí mantuvo contactos con ilustres astrónomos a través de los cuales sería nombrado socio del Instituto Nacional de Francia y de la Junta de Longitudes. Pierre-Simon Laplace le llamaba el "sabio astrónomo español".

A finales de 1814, regresó a España y se instaló, de nuevo, en Cádiz. Consiguió ser miembro de la Real Academia de la Historia, y de la Real Sociedad Económica Bascongada de Amigos del País y de la Real Sociedad Económica de Cádiz. Pero rechazó la dirección del Real Observatorio Astronómico de San Fernando, que hubiese sido su más importante cargo académico. Sin embargo, mantuvo alguna colaboración con este centro, como fue la redacción de un informe detallado con recomendaciones concretas de gran valor para la mejora del observatorio.

Durante este tiempo, realizó estudios en diversas provincias españolas y mantuvo contactos y correspondencias con los científicos extranjeros Joseph Jerome de Lalande, Jean Baptiste Delambre, Dominique François Jean Arago, Alexander von Humboldt, Franz Xaver Zach y Pierre Simon de Laplace, entre otros, o con el español Felipe Bauzá.

REAL OBSERVATORIO ASTRONÓMICO DE SAN FERNANDO

Según la publicación Connaisances des temps, publicada por la Junta de Longitudes de París en 1815, Ferrer concretó la situación geográfica de la isla de Barlovento, Cuba, Puerto Rico, del canal de Bahamas y de Ohio, entre otros lugares. También determinó el diámetro de la luna y el del paralelaje solar.

Dominique François Arago reconoció al astrónomo guipuzcoano como una autoridad en la determinación de posiciones geográficas, que obtenía mediante rigurosas observaciones astronómicas de eclipses y ocultaciones de estrellas, todas ellas dadas a conocer en sus informes.

Vivió en Madrid en 1815 y, finalmente, fijó su residencia en Bilbao en 1817. Falleció al año siguiente, de una enfermedad repentina, cuando apenas contaba 54 años de edad. A su muerte, toda la obra de Cafranga estaba dispersa en diversas publicaciones, siendo las más prestigiosas de la época Connaissance des Temps, del Bureau de Longitudes, de Francia, y Transactions of the American Philosophical Society de Philadelphia, de Estados Unidos, entre otras. También existen informes de Cafranga en diferentes registros oficiales, como las Memorias del Tomo 3 del Depósito Hidrográfico de la Marina. Pero la inesperada muerte impidió poder reunir todo el trabajo desarrollado en décadas en un compendio.

Transactions Connaisances astronómicas geodésicas geográficas José Joaquín Ferrer Canfraga
TRANSACTIONS OF THE AMERICAN SOCIETY Y CONNAISANCES DES TEMPS

José Joaquín Ferrer y Cafranga se había convertido en uno de los más grandes científicos europeos del Siglo de la Ilustración, notable empresario e incansable viajero entre España y América, ganándose el calificativo de "sabio astrónomo español".

Realizó investigaciones astronómicas y meteorológicas muy originales, conjuntamente con sus trabajos geográficos, obteniendo una gran cantidad posiciones geográficas de varias puntos en la España peninsular, en el Virreinato de la Nueva España, en islas del Caribe y los Estados Unidos, con elevada exactitud de las coordenadas.

Su obra sentó las bases fundamentales de la meteorología planetaria que surgió en el siglo XX, de modo que su obra en conjunto puede ser considerada patrimonio de la memoria histórica de la astronomía, la geografía astronómica y la meteorología.

Las principales aportaciones científicas de José Joaquín Ferrer y Cafranga son las siguientes:

1. Determinación de las coordenadas geográficas de numerosas posiciones en territorios del continente Americano, el mar Caribe y España. Ello favoreció el desarrollo cartográfico para una amplia porción del Nuevo Mundo y un incremento de las posibilidades de navegación con destino mas seguro.

2. Perfeccionamiento en la determinación de las coordenadas geográficas a partir de la observación de la ocultación de las lunas jovianas por Júpiter y por la luna. Este último tipo de ocultación, como referencia para la determinación de longitudes geográficas, no contaba con antecedentes en su época.

3. Corrección del valor vigente en la época para el semidiámetro lunar 15'31,69'' y de la corrección por inflexión 2,07''.

4. Rectificación del valor vigente en la época para la paralaje solar 8,593'' y, con ello, nueva confirmación de la Ley de Gravitación Universal formulada por Newton 82 años antes.

5. Actualización de las declinaciones de Sirio y Canopus. Estrellas de primera magnitud, usadas como referencia en la navegación de altura de la época, calculadas por Lacaille 58 años antes.

6. Nacimiento de la astronomía cometaria en Cuba. Primer cálculo astronómico de la trayectoria de un cometa y su comparación con el cálculo teórico.

Posiciones geográficas América astronomía José Joaquín Ferrer Cafranga
POSICIONES GEOGRÁFICAS DE AMÉRICA SEPTENTRIONAL

7. Primera caracterización del clima de La Habana. Patrón de comportamiento promedio de la temperatura y la presión atmosféricas en La Habana, primera caracterización climatológica de su tipo en Cuba.

8. Primeras mediciones de la temperatura bajo la superficie de la tierra en Cuba.

9. Primeras observaciones meteorológicas instrumentales al paso de un huracán por la isla de Cuba en el siglo XIX (Tormenta de Escarcha Salitrosa de 26 de octubre de 1810). Confirmación del descenso del barómetro como anuncio de la proximidad de un huracán o ciclón tropical, probablemente entre las primeras conclusiones metereológicas de este tipo en el mundo.

10. Definición de Corona Solar y caracterización física de la atmósfera lunar. Definición de la corona solar como consecuencia de la atmósfera solar y caracterización de la densidad y extensión de la atmósfera lunar.

11. Meteorología planetaria. Sus conclusiones acerca de la corona solar y la atmósfera de la luna constituyen la simiente de esta nueva especialidad del siglo XX.

12. Primera descripción de las hoy denominadas Sombras Volantes. Cafranga se adelanta en la descripción de este fenómeno atmosférico, visible durante los eclipses totales de sol.

20/07/2023

Félix María de Samaniego


Literato ilustrado y moralista que escribió las Fabulas en verso castellano y fue distinguido miembro de la Sociedad Económica Bascongada de Amigos del País.

Escritor ilustrado Félix María Samaniego Fabulas Morales
FÁBULAS MORALES DE FELIX MARÍA SAMANIEGO

Félix María Serafín Sánchez de Samaniego Zabala era natural de Laguardia, Álava, donde nació en 1745, y sobrino del ilustrado Xabier Munibe, conde de Peñaflorida. Su refinada educación discurrió bajo los consejos de Gaspar Calvo y luego acudió a la Escuela de Gramática de Laguardia para estudiar Humanidades. Para completar su formación se trasladó a un colegio de jesuitas en Bayona y más tarde a Burdeos. En estos años despertó su interés por la cultura y la música, por lo que desde entonces sería un asiduo de las tertulias y un excelente conversador. Tras volver a España, estudió Derecho en la Universidad de Valladolid.

Fue uno de los principales colaboradores en la fundación de la Real Sociedad Económica Bascongada de Amigos del País, y trabajó en la creación del Real Seminario de Vergara, junto a su tío. Más tarde, fue nombrado socio literario de la sociedad.

Samaniego participó en numerosos debates sobre literatura y teatro, mostrándose a favor de las tendencias neoclásicas y de la Ilustración. Intervino como mediador en el litigio creado con las provincias Vascongadas, en relación a sus privilegios forales. Establecido en la villa de Vergara, se decantó por la literatura y mantuvo más de un enfrentamiento con Tomás de Iriarte de esta naturaleza. En 1782, fue enviado por la Junta de Álava a Madrid con el cargo de Comisionado en Corte, labor de desempeñó con eficacia.

FÁBULAS DE SAMANIEGO

Influenciado durante su etapa formativa en Francia, adquirió la afición por la crítica mordaz contra la política y la religión; se burló de los privilegios, y llegó a rechazar un cargo ofrecido por Floridablanca, valido de Carlos III. Sus cuentos más subidos de tono ridiculizan los defectos humanos, con un alto nivel pedagógico poseen un componente de entretenimiento. Estos cuentos fueron escritos al estilo irónico y moralista del literato francés Jean de la Fontaine y otros autores clásicos como Esopo o Fedro. Junto a Tomás de Iriarte, fueron los dos principales escritores de fábulas de lengua española, pues nadie como ellos dos han sabido componer relatos sencillos que guardasen una inteligente alegoría moral.

Su principal obra literaria fue Fabulas en verso castellano para el uso del Real Seminario Bascongado, publicada en 1781, en tono aleccionador mediante moralejas. Esta Colección de Fábulas son críticas contra personajes relevantes, hábitos sociales y actitudes políticas de dudosa integridad. Dueño de una extraordinaria ironía, muchos de sus personajes caen en el ridículo, al mostrarlos con algunos de los defectos humanos más comunes. Se trata de un conjunto de 157 fábulas distribuidas en 9 libros, entre ellas tan célebres como La paloma, Congreso de ratones, La cigarra y la hormiga, El perro y el cocodrilo, La gallega, La Mona corrida o La zorra y las uvas.

FÁBULAS MORALES DE FÉLIX MARÍA SAMANIEGO

Escribió también una colección de cuentos eróticos, de tono humorístico y contenido procaz, llamado El Jardín de Venus, que quedó inédita. Estaba inspirado en las fábulas eróticas de Jean de la Fontaine. Su producción se completa con una serie de poesías y algunos trabajos de crítica teatral.

Samaniego siempre tuvo la lengua demasiado suelta para hablar y reírse de todo con unas ideas no muy santas, y contando chistes picarescos. En 1792, fue delatado por un miembro de la Sociedad Bascongada, el escultor José María de Murga, y tuvo que enfrentarse a la Inquisición al ser acusado de leer libros prohibidos. Fue encarcelado durante algún tiempo, pero gracias a la intervención de un consejero alavés establecido en la Corte de Madrid, Eugenio Llaguno, pudo ser liberado.

Por otra parte, en tiempos de la invasión francesa durante la Guerra de la Convención sus propiedades en Guipúzcoa se vieron seriamente afectadas. Murió a los pocos años, en 1801, en su villa natal de Laguardia.

FÁBULAS MORALES DE FÉLIX MARÍA SAMANIEGO

Algunas de sus frases moralistas son las siguientes:

"Dijo la zorra al busto, después de olerlo: Tu cabeza es hermosa, pero sin seso. Como éste hay muchos, que aunque parecen hombres, sólo son bustos."

"No anheles impaciente el bien futuro. Mira que ni el presente está seguro."

"Aparta la amistad de la persona que, si te ve en el riesgo, te abandona."

"Quien oye aduladores, nunca espere otro premio."

"Cuántas veces resulta de un engaño, contra el engañador, el mayor daño."

"Quien al poder se acoja de un malvado, será, en vez de feliz, un desdichado."

"Te juzgarán virtuoso si eres, aunque perverso, poderoso; y aunque bueno, por lo malo detestable cuando te miran pobre y miserable."

"Todo varón prudente aconseja en el tiempo conveniente; que es hacer de la ciencia vano alarde dar el consejo cuando llega tarde."

"El útil bien es la mejor belleza."


FÁBULAS MORALES DE FÉLIX MARÍA SAMANIEGO

17/09/2022

Miguel de Múzquiz y Goyeneche


Secretario real de Hacienda y Finanzas durante el reinado de Carlos III

Miguel Múzquiz Goyeneche secretario real
MIGUEL DE MÚZQUIZ Y GOYENECHE 

Miguel de Múzquiz y Goyeneche nació en Eluete, Navarra, en 1719. Su tío materno había sido consejero real y secretario del Consejo de la Cruzada en 1743.

Estuvo al frente de este ministerio durante diecinueve años, entre 1767 y 1785, consiguiendo una importancia singular en el gobierno de Carlos III. El rey ilustrado se dio cuenta de su valía y preparación, nombrándolo secretario real de Hacienda y Finanzas, en el momento de la crisis que sufrió tras el motín de Esquilache, en 1766.

En el ministerio de mayor responsabilidad se realizó una extraordinaria labor de reformas económicas, cuyo éxito se llevaron otros como Olavide, Campomanes o Floridablanca. En su ministerio se reorientó la política de reforma industrial en 3 aspectos:
1. la ampliación de exenciones fiscales a la producción
2. el fortalecimiento de las fábricas estatales estratégicas y la privatización de las que no lo eran
3. la modificación de las ordenanzas gremiales

Introdujo la visión liberal en la economía a través de las medidas de libertad de comercio de los productos agrarios, de la limitación de los privilegios de la Mesta y del decreto de libre comercio con América en 1778. Supuso la superación de multitud de barreras fiscales y administrativas y el recorte de privilegios y monopolios. Gracias a esta medida, permitió la fundación de la Compañía de Filipinas, de la cual capitalistas vascos tomaron gran parte de su explotación.

En materia fiscal, continuó la política del marqués de la Ensenada, rebajando los impuestos para estimular el comercio, y fomentando la agricultura. Intentó, sin conseguirlo, implantar la única contribución en 1769, y unificó los aranceles aduaneros en 1782.

También realizó reformas en la agricultura, medidas sobre arrendamientos entre colonos y arrendatarios, etc. Desempeñó un papel importante en el desarrollo de los canales, como el de Castilla, y dio un impulsó a los proyectos de colonización de Sierra Morena mediante la construcción de las nuevas poblaciones.

Múzquiz fue, junto a su colaborador Francisco Cabarrús, el creador de la Banca de San Carlos, origen del futuro Banco de España.

banco España San Carlos
BANCO DE ESPAÑA

A él se debe también la introducción de las Rentas Vitalicias, una combinación de depósito y póliza de seguros sobre la vida, y la organización de los Reales Empréstitos, para subsanar los déficits en los momentos de apuro. El mismo Múzquiz impuso la cantidad de 120.000 reales sobre la vida de su primogénito, Ignacio, en la época de la guerra con Inglaterra en 1782.

Su contribución al gobierno del estado quedaba expuesta en el Calendario Manual y Guía de Forasteros de 1785:
- gobernador del Consejo de Hacienda
- presidente en la Real Junta General de Comercio, Moneda, Minas y Dependencias Extranjeras
- regidor de la Real Junta de Tabaco y tres de las Juntas de Montepío
- decano interino del Consejo Supremo de Guerra

Consiguió las insignias de las órdenes de Santiago, en 1743, y de Carlos III, en 1783.

Empleaba su saber, por otra parte, para acrecentar la prosperidad del país y el bienestar de todas las clases sociales. Postergaba sus propios intereses a estos fines, y dejó tan poco dinero, al morir en 1785, que el rey, conmovido, intervino para ayudar a su viuda y sus hijos. Distinguido por los miembros de la Corte, todos le guardaban respeto.

Retrato Miguel Múzquiz Goyeneche Francisco Goya
MIGUEL DE MUZQUIZ Y GOYENECHE

28/03/2022

Nicolás de Arriquíbar y Mezcorta


Jurisconsulto, comerciante y economista ilustrado, prior del Consulado de Bilbao y socio fundador y de mérito de la Sociedad Bascongada de Amigos del País. Su principal obra fue Recreación política, publicada en Vitoria en 1779.

NICOLÁS DE ARRIQUÍBAR

Nicolás de Arriquíbar y Mezcorta nació en Bilbao, Vizcaya, en 1714.

Jurisconsulto, comerciante y economista ilustrado, fue miembro de una conocida familia vizcaína, arraigada en Bilbao, estrechamente vinculada al Consulado y Casa de Contratación de la Villa y propietaria de un próspero negocio comercial especializado en la exportación de lana. Su niñez transcurrió en Bilbao y su formación guardó una estrecha correspondencia con la extracción comercial de su entorno familiar y social. Estudió para la cátedra de Matemáticas que mantenía el Consulado de Bilbao, aunque pronto se incorporó al negocio familiar.

En 1741, fundó en Madrid su propia compañía comercial llamada Arriquíbar y Compañía, dedicada a la comercialización de productos, al giro de letras, y la representación ante la Corte de diversos comerciantes bilbaínos. Pero su principal actividad era la exportación de lana a Londres, Ámsterdam y varias ciudades francesas, y la exportación de pescado y productos de consumo.

El rápido establecimiento y desarrollo de su negocio fue en parte gracias a emparentar con Ana Josefa de Mendieta y relacionarse con un restringido grupo de comerciantes, financieros y consejeros reales vascongados y navarros asentados en Madrid, como los Gorbea, Uría Nafarrondo, Uztariz, Muzquiz, Gardoqui, etc.

En la década de los 70 regresó a Bilbao, combinando su actividad empresarial con la participación en administraciones del Señorío de Vizcaya. Desde 1765 a 1769 trabajó de prior del Consulado. Defendió los intereses comerciales de Bilbao de los intentos de desviar el tráfico de la lana castellana hacia la ruta Burgos-Santander, la construcción del camino de Bilbao a Castilla a través de la peña de Orduña y la reedición de las Ordenanzas del Consulado.

Fue socio de mérito y benemérito de la Real Sociedad Económica Bascongada de los Amigos del País, principal organismo de la Ilustración vasca desde el reinado de Carlos III. Para esta institución redactó varios informes para el fomento de la industria manufacturera especializada en textil y en carruajes en la ciudad de Bilbao.

Durante los primeros años de la década 70, colaboró estrechamente con la sociedad para configurar una compañía privilegiada dedicada a salar, escabechar y enriquecer el pescado para su comercialización en el mercado nacional español. Su plan geminó mediante la fundación en 1775 de la Compañía de Pesca Marítima en las Costas del Mar Cantábrico, una empresa privilegiada que cerró seis años después, a pesar de contar con el patrocinio del gobierno de Carlos III.

Murió en Madrid el 28 de septiembre de 1775. En razón a los numerosos servicios prestados, la Sociedad Bascongada le dedicó un merecido "elogio póstumo" en el que destacaba su "genio profundamente calculador" y en palabras del conde de Peñaflorida su condición de "eminente político y comerciante".

Su busto está expuesto en la fachada principal de la Casa Consistorial de Bilbao, junto con el fundador de la villa y otros ilustres bilbaínos.

RECREACIÓN POLÍTICA DE NICOLÁS DE ARRIQUÍBAR

Su principal obra fue Recreación política: Reflexiones sobre el amigo de los hombres en su tratado de población, considerado con respecto a nuestros intereses, escrita en 1770 y publicada en Vitoria en 1779. La publicaron los Amigos del País que la utilizaron como lectura obligada de los socios. Está compuesta de dos grupos de cartas: el primero contenía once, dedicadas preferentemente a la agricultura, y fue redactado entre octubre de 1764 y octubre de 1765; el segundo constaba de siete, relativas a la industria, y fue escrito entre mayo de 1768 y mayo de 1769.

Está precedida de un Tratado de aritmética política, traducido del inglés por sus cuartas comisiones traducción de la Política Arithmetic de Charles d'Avenant. La obra es una respuesta contradictoria de las tesis de Mirabeau (padre) expuestas en su obra L'ami des hommes ou Traité sur la population. Aboga por la introducción de mejoras en la agricultura pero combate a los fisiócratas defendiendo la primacía de la industria.

Preconizó, Arriquíbar, el proteccionismo a la manufactura y la libertad interior del comercio de cereales, único medio de sostener una política de "pan barato" con la cual mantener la mano de obra necesaria para la industria. Para Arriquíbar, debían suprimirse los gravámenes a las materias primas y objetos de primera necesidad y debía ejercerse una fuerte imposición fiscal sobre los artículos de lujo:
"Se infiere incalculable el daño que nos han hecho las rentas provinciales en haber gravado la parte más útil de la nación, que son los pobres, en quienes estriban la agricultura y las artes mecánicas, pero no es menor el que nos han ocasionado con el favor hacia los poderosos y ricos, dejando casi exentas las cosas de superfluidad."

La Recreación política representa un buen ejemplo de la literatura económica que floreció en España tras la llegada al trono de Carlos III. El subtítulo de la obra Reflexiones sobre el Amigo de los Hombres en su tratado de población, considerado con respecto a nuestros intereses pone de manifiesto que el objeto era realizar un examen crítico del muy divulgado L’Ami des hommes, ou Traité de la population (1756-1760) del francés Victor Riquetti. La literatura agrarista francesa de mediados de siglo y, en particular, la proveniente de la escuela fisiócrata se hallaban en su máximo apogeo cuando Arriquíbar comenzó a escribir sus cartas. La resonancia que el libro de Mirabeau y otros similares empezaban a tener entonces en España le llevó a tratar de "examinar con imparcialidad sus proposiciones" y, sobre todo, a rebatir aquéllas cuya adopción sería, a su juicio, perjudicial para los intereses económicos españoles.

La idea principal de la Recreación política es la de que el origen de las riquezas no se hallaba únicamente en las actividades agrícolas, sino también en las industriales, porque un sector igualmente productivo y creador de trabajo. Más aún, Arriquíbar, haciendo uso de conceptos económicos muy modernos en su tiempo, como el modelo circulatorio de la renta y el multiplicador de la renta y el empleo, defendía que las posibilidades de crecimiento de la economía española no se hallaban propiamente en la agricultura.

Para Arriquíbar, la capacidad de expansión del sector agrario se veía seriamente limitada en razón a la rigidez de las necesidades de bienes de primera necesidad y, en particular, al difícil acceso que la agricultura española tenía a los mercados internacionales, debido a la falta de un mercado interior bien estructurado y al atraso en las vías de comunicación. Por el contrario, la industria era presentada en su libro como un sector más dinámico y flexible en cuanto a las posibilidades de consumo de sus productos y con más potencialidades en cuanto a su desarrollo futuro.

En defensa de esta estrategia de crecimiento, cuyos fundamentos conectaban no sólo con la omnipresente obra de Uztáriz en el siglo XVIII, sino con la vieja tradición industrialista defendida por diversas corrientes del arbitrismo español del siglo pasado, este ilustrado relacionaba la dependencia de la producción con respecto al consumo, defendía una actitud positiva hacia el lujo moderado y destacaba el papel económico dinamizador que debía desempeñar la ganancia individual.

Pero, para conseguir una recuperación de la economía española también el Estado debía reformar el sistema fiscal de rentas provinciales, practicar un moderado proteccionismo en el comercio exterior y realizar un conjunto de reformas liberales orientadas hacia el desarrollo industrial y distribución de la agricultura.

NICOLÁS DE ARRIQUÍBAR E IRURAC BAT

Las tesis de la Recreación política suponían una contraposición a las ideas económicas del marqués de Mirabeau, ya que su adopción resultarían demoledoras para la economía española. En cambio, sus críticas tenían muchos puntos en común con el mercantilismo tardío de fuerte tendencia liberal de autores como F. V. de Forbonnais, Plumard de Dangeul y otros economistas franceses relacionados con el influyente núcleo de V. de Gournay, opuestos a las ideas fisiócratas francesas.

Junto a su visión industrialista, muy relacionada con el perfil reformador de la Sociedad Bascongada, la obra de Arriquíbar destacó también en el conjunto del siglo XVIII español debido a la utilización de una metodología cuantitativa en el análisis de la economía española y sus posibilidades de crecimiento.

La notable difusión que consiguió la Recreación política de Arriquíbar en su época fue debido al uso de la aritmética política y métodos cuantitativos en el análisis de fenómenos económicos, influenciado por el tratado de Davenant traducido al español. Esta traducción constituyó uno de los ejes vertebrales de todo el pensamiento económico de la Ilustración española, desde Uztáriz hasta Jovellanos. Por eso, la Recreación política fue muy apreciado por Jovellanos, Alcalá Galiano, Anzano o Foronda, convirtiéndose en uno de los tratados económicos más significantes e influyentes del siglo XVIII español, sentando las bases del liberalismo e industrialización del siglo XIX.

Otra obra suya publicada al mismo tiempo fue Beneficios de tierras incultas. Labor del ganado vacuno. También tradujo a diversos autores sobre temas económicos.

08/03/2021

Santiago Agustín de Zuloaga


Capitán de fragata de la Expedición de Límites al Orinoco de 1751, maestro de la Academia de Guardiamarinas, y escritor náutico que publicó Cartilla marítima para instrucción de guardiamarinas en 1763, y Tratado práctico de maniobras navales en 1766.

SANTIAGO AGUSTÍN DE ZULOAGA

Santiago Agustín de Zuloaga era natural de San Sebastián, donde nació en 1715.

En 1729, a los catorce años de edad, comenzó sus servicios en la Real Armada española como grumete junto a su tío, el teniente de navío Jorge de Echevarría. Allí aprendió conceptos de pilotaje y matemáticas, y consiguió habilidades en maniobra y táctica de bajeles. Sus primeros servicios los hizo en los buques de la Real Armada de la Carrera de Indias, por el Atlántico y las Antillas.

En 1730, realizó su primera navegación atlántica hasta La Habana, embarcado en la fragata Potencia, también llamada Blandón, cuyo capitán era Ignacio Danteville. Al año siguiente, regresó a Cádiz en el navío Gallo Indiano, al mando del teniente general Rodrigo de Torres, siendo su capitán de navío Antonio Escudero. Tras trasbordar al navío Reina en Cádiz, en la escuadra de Rodrigo de Torres, partió hacia Barcelona y Liorna.

En 1732, embarcó en el navío Sanfranco, cuyo capitán de navío era Francisco Álvarez Cuevas. Partió de Cádiz en operaciones de persecución de piratas, y tras llegar a cabo Francés, volvió a Cádiz en los galeones del teniente general Manuel López Pintado.

Continuó en la fragata Galga, de la división del jefe de escuadra Andrés Reggio, con la que salió para Barcelona, Liorna y Puerto Especie, donde invernó aquel año. Tras trasbordar al navío Guipúzcoa, llegó a la isla de Malta, para formar parte de una flotilla de cuatro navíos de la Orden de Malta. Su misión era alcanzar el cabo Bodo y la isla Pantelaria, en la búsqueda de una escuadra y convoy otomanos en la ruta de Constantinopla a Argel, que no se apresó por culpa de un temporal.

En Alicante, trasbordó al navío Reina del capitán de fragata Bartolomé Armaolea, en la escuadra del teniente general Antonio Serrano. Al atracar en el puerto de Barcelona, se embarcaron tropas que condujo a Especie, Nápoles y otros puertos de Italia, regresando a Cádiz a finales de 1734.

TRATADO DE MANIOBRAS NAVALES, POR SANTIAGO DE ZULOAGA

En 1735, trasbordó a la fragata Incendio del capitán de navío Francisco Liaño, siendo su comandante era el capitán de fragata Agustín de Iturriaga. Ambos marinos vascos navegaron hasta el puerto de Portobelo, en el Virreinato de Nueva Granada, regresando a Cádiz a inicios de 1736.

En la primavera de 1736, formaría parte de una expedición al Virreinato del Río de la Plata. Se encontraba en la fragata San Esteban al mando de su tío segundo Jorge de Echavarría, siendo comandante José de Arratia. La nave zarpó desde Cádiz a Buenos Aires, trasportando tropas de dragones, sostuvo varios combates contra navíos portugueses.

Uno de aquellos combates tuvo lugar al entregar un contingente de armamento para expulsar a los portugueses que habían ocupado las islas de Martin García y las Vacas, bajo las órdenes del teniente de navío Agustín Alduncín, en 1738. En esta expedición solicitó el mando de alguna embarcación, y consiguió dirigir una balandra, en la que permaneció diez y ocho meses desempeñando diversas comisiones a Montevideo, Maldonado y Rio de la Plata y en acciones de castigo de los portugueses.

A finales de 1739, siendo segundo piloto, embarcó en una nave capturada a los portugueses con el nombre La madre de Dios y el Señor de los Poderes, al mando del alférez de fragata Martín de Lastarria. Junto a las fragatas Hermiona y San Esteban, partió de Buenos Aires con destino a Cádiz, pero a falta de víveres y agua, hizo escala en Santa Cruz de Tenerife, en marzo del 1740. En el puerto canario, el buque fue carenado y artillado con 8 cañones, 50 fusiles y 120 hombre que el capitán general del archipiélago le proporcionó. Tras salir en enero de 1741, al mando del capitán Pedro Sainz de Sagardia, mantuvo combate contra un corsario inglés de 14 cañones y 24 pedreros al que puso en fuga, y fondeó en Cádiz en febrero.

TRATADO DE MANIOBRAS NAVALES, POR SANTIAGO DE ZULOAGA

En marzo de 1741, Zuloaga fue ascendido a primer piloto en el Departamento Naval de Cádiz, pasando a la escuadra del almirante Francisco Laño. Embarcó en el navío Poder del capitán de fragata Juan Beaumont, con la que hizo el crucero al cabo de San Vicente. Después, continuó en el navío Poder del capitán Rodrigo de Urrutia, en la escuadra del general Juan José Navarro, para llegar al Departamento Naval de Ferrol y de regreso al de Cádiz, en verano del mismo año. Entonces, España estaba en pleno enfrentamiento con Inglaterra en lo que fue la Guerra del Asiento, entre 1739 y 1748. A finales del 1741, zarpó con la escuadra para Bucelona, donde embarcó tropas que condujo a puerto Especie. Terminadas las operaciones de mar por el descalabro que experimentó la escuadra, entraron todos en el puerto de Tolón.

En febrero de 1744, Zuloaga tomó parte en la acción que la escuadra combinada franco-española del general Navarro y el vicealmirante De la Court sostuvo contra la inglesa del almirante Mathews, sobre las costas de Provenza en aguas de cabo Sicié. En este combate de Tolón, se hallaba en el Poder del capitán Urrutia, quienes se batieron con 5 navíos ingleses. Como el navío Poder fue muy dañado, transbordó al navío Constante en el Departamento Naval de Cartagena.

Y desde entonces hasta 1748, Zuloaga se dedicó a realizar expedición en corso por el Mediterráneo, además de una comisión a la plaza de Orán en 1745.

En marzo de 1748, partió en el navío León haciendo escala en Canarias, donde escoltó a 16 embarcaciones de convoy del general Liaño que formaban la Armada de la Carrera de Indias, llegando a Veracruz en junio. Al año siguiente, volvió a realizar la misma Carrera indiana en la armada del teniente general Andrés Reggio, fondeando en La Habana y regresando a Ferrol.

En 1750, estaba a bordo del navío Nueva España en la escuadra del general Pedro María de la Cerda, con el que realizó actividad en corso sobre aguas de los cabos San Vicente y Santa María, y sobre las costas berberiscas.


RAUDALES DE MAIPURES EN EL RÍO ORINOCO

En 1751, fue comisionado para participar en la Expedición de Límites al Orinoco, organizada por José de Iturriaga, al mando de la fragata Inmaculada Concepción, de 275 toneladas de capacidad. Esta expedición científico-política partió desde Cádiz a Cumaná, en la Provincia de Venezuela, perteneciente al Virreinato de Nueva Granada. Durante la misión, Zuloaga actuó como capitán de fragata, piloto, maestre y contador mayor, realizando también trabajos cartográficos.

Al término de esta comisión, en marzo de 1756, describió el desarrollo del mismo con estas palabras:
"Eolo regaló a su soberano la llave del subterráneo en que tenía aprisionados los vientos furiosos y sólo daba licencia a las auras pacíficas y regocijadoras que llevaban al navío en mares de leche; obsequio estimable, pero no necesario, para la seguridad de aquella escuadra, no gobernada por pilotos ni palinuros oscilantes, que refiere Virgilio, al avistarse con la flota de turno, sino gobernada por una trenza visible y fortísima, tejida de hilos más finos que el coral, más preciosos que el oro y duros que el diamante que eran los pensamientos, los amores y deseos que constituían el cable fortísimo de las ansias de España, que, prendiendo del tajamar al Fénix , hacía por atraer y sincopar la extensión de los mares y lograr cuanto antes el día feliz de ver al rey venir de Levante a Poniente."

SANTIAGO AGUSTÍN DE ZULOAGA

En verano de 1756, Zuloaga fue nombrado maestro de maniobras de la Academia de caballeros Guardiamarinas de Cádiz, en cuyo . En este cargo estuvo empeñado varios años, realizando salidas marítimas de forma intermitentes, mientras desarrollaba una importante actividad pedagógica y redactaba reglamentos para el uso de guardiamarinas, obras de las que luego se hicieron reglamentarias para los oficiales. Entre estas obras destacaron dos:

1. Cartilla marítima para la breve instrucción de los Guardias Marinas, impresa en Sevilla, en 1763, y reeditada en 1778. Era un manual para oficiales que se inician en la práctica marinera. El texto está acompañado de ilustraciones acerca los nombres y funciones de las partes de un navío sus ligazones más principales, los nombres, usos y método de colocación de los palos y vergas, las jarcias y cabos de labor, las obligaciones del oficial de mar, las voces con que se manejan los marineros en sus faenas.

2. Tratado instructivo y práctico de maniobras navales para el uso de los caballeros guardias marinas, publicada en 1766 en dos volúmenes, de la que luego se hicieron varias ediciones. Fue texto oficial de la Escuela Naval e influyó en los trabajos de otros profesionales de la navegación como Antonio Gabriel Fernández y Gabriel Ciscar.

En 1759, formaba parte del contingente de oficiales que escoltaron al rey Carlos III en su viaje de toma de posesión al trono español desde Nápoles a Barcelona. Siendo ascendido a teniente de navío, estaba al mando del navío Fénix, y demostró sus habilidades literarias en la redacción de esta real singladura:
"No quiso asomarse Neptuno sobre las espumas volubles para descubrir su rociado semblante y sus líquidas y cristalinas barbas; no se atrevió a mandar siquiera que estuviese sin inquietarse el piélago, porque comprendió que sería inútil su imperio y quedaría ocioso y desairado su afamado tridente. Por instinto iban y venían las olas del mar en volúmenes nevados de espuma al deshacerse al contacto del Fénix…"

santiago agustín zuloaga tratado maniobras navales
TRATADO INSTRUCTIVO Y PRÁCTICA DE MANIOBRAS NAVALES

En 1761, volvió a paralizar su actividad docente en la academia para salir en expedición en corso por la costa portuguesa en el navío Aquiles del capitán Juan Ignacio Salaverría. Después, pasó al navío Septentrión del capitán Hermenegildo de Orte para llegara a las islas Azores. Tras regresar, prosiguió en la Academia gaditana.

En 1775, recibió el paquebote San Juan Nepomuceno, buque-escuela utilizado para la enseñanza de las maniobras navales a los guardiamarinas, donde continuó con la docencia.

En 1778, fue ascendido a capitán de navío y se le asignó el navío San Rafael, con el que participó en las campañas de los tenientes generales Miguel Gastón, primero, y Luis de Córdova, después. A inicios de 1780, tuvo que desembarcar por motivos de salud.

Santiago Agustín de Zuloaga murió en la isla gaditana de León, el 4 de julio de 1780. Había servido a la Armada española durante 52 años, en el transcurso de los cuales realizó 24 campañas por aguas europeas y americanas, tomando parte en bastantes combates navales, también dedicado a la docencia de maniobras y tácticas navales en la Real Academia de Guardias Marinas de Cádiz, y a la redacción de textos para la enseñanza.

Se había casa con María Antonia Yurramendi, natural de la villa de Hernani, empezando un saga de marinos que destacaron al servicio de la Armada española. Sus hijos fueron Lucas, Manuel y Santiago, que ingresaron en la Real Compañía de Guardiamarinas.

Santiago de Zuloaga y Yurramendi, nacido en 1768, llegó a ser teniente de navío y murió al mando del Real Carlos en el estrecho de Gibraltar en 1801. Su nieto Lucas de Zuloaga fue jefe de escuadra y su biznieto Enrique de Zuloaga fue capitán de navío.

TRATADO DE MANIOBRAS NAVALES, POR SANTIAGO DE ZULOAGA