09/04/2016

Blas de Lezo Invictus




El sábado 16 de abril comienza en el teatro Buero Vallejo de Alcorcón el espectáculo teatral Blas de Lezo Invictus, por la Compañía del Uro. Una obra que fusiona teatro, música, proyecciones y luchas de esgrima, en un espectáculo audiovisual que narra la historia del marino Blas de Lezo, el almirante español que con seis barcos y tres mil hombres hizo frente a la flota británica de Edward Vernon sobre el sitio de Cartagena de Indias en 1741.

El texto es de Sergio Lara González. Una orquesta atemporal, formada por violines, guitarras y multitud de instrumentos, toca en directo una banda sonora mezcla de estilos metal gótico y clásica.

Esta espectacular escenografía hace viajar al público a través del siglo XVIII, surcar el Lago español, sentir el viento y la mar y limpiar el mar de piratas a través de fantásticas proyecciones, oir el estruendo de los cañones, contemplar duelos a punta de espada, indagar en intrigas palaciegas, y escuchar el exotismo de melodías evocadoras inspiradas en paraísos lejanos.

Este es el video promocional de la obra:


07/04/2016

Iñigo Arista contra Abd al-Rahman II y los Banu Qasi


Durante el siglo VIII, la ocupación musulmana de Pamplona fue apenas representativa, limitándose tan sólo a dejar guarniciones acuarteladas en puntos estratégicos. Esta ciudad se presentaba como la localidad más importante de la zona pirenaica y sobre ella los musulmanes intentaron ejecutar un gobierno razonable. Sin embargo, la escasez de sus efectivos, con la consiguiente difícil defensa de un territorio que superaba los 10.000 kilómetros cuadrados rodeado de valles y montañas, facilitó que los autóctonos vascones y pamploneses fueran recuperando el dominio de aquellas tierras tan poco interesantes para el Emirato de Córdoba, más preocupado en conflictos internos.

CORDOBESESVS ASTURIANOS Y PAMPLONESES

En el año 816, el emir de Córdoba Al Hakam I comisionó al general Abd al-Karim ibn Mugaith para que interviniese en Álava y Castilla. Tras unos prometedores inicios se encontró con que Alfonso II, rey de Asturias, y Velasco al-Yalasqí, conde de Pamplona, le esperaban el río Orón. La coalición de asturianos y pamploneses superó a las tropas cordobesas que debieron retirarse con fuertes pérdidas.

En el año 822, Abd Al-Rahman II lanzó una expedición de saqueo por las llanuras navarras y alavesas.

Dos años más tarde, en el 824, los condes francos Ebles y Aznar Sánchez dirigieron una expedición contra Pamplona, enviados por el rey carolingio Ludovico Pío, con la intención que recobrar el control de los territorios de la Marca Hispánica occidental. Aznar Sánchez era conde de Gascuña y muy conocedor del territorio a ambos lados del Pirineo, donde tenía vínculos familiares. Había sido depuesto del Condado de Jaca tras una revuelta contra los carolingios, sustituido por García el Malo.

La expedición militar de los aliados carolingios resultó un éxito en sus comienzos ya que llegaron a tomar Pamplona, donde recibieron el sometimiento de los magnates. Pero al regresar fueron emboscados en las montañas y apresados por un contingente unido de navarros, aragoneses y muladíes. Esta coalición militar estuvo encabezada por la figura emergente de Iñigo "Arista" Iñiguez en compañía de sus yernos García de Jaca y Musa ibn Musa de Tudela.

CORONACIÓN DE ÍÑIGO ARISTA

Mientras que Ebles fue enviado a Córdoba como muestra de su sometimiento al califa, Aznar fue liberado gracias al apoyo de sus consanguíneos. Fue el final de la presencia carolingia en Pamplona y en Jaca.

Íñigo Arista fue entronizado por la nobleza navarra formada por 300 caballeros. Contando con la colaboración de los Banu Qasi de Tudela, las dinastías vasconas Jimena e Íñigo, y el obispado de la ciudad, fundó el Reino de Pamplona. La dinastía Íñigo, la primera real pamplonesa, organizó este reino en guerra permanente con el Emirato de Córdoba Abd al-Rahman II.

Arista luchó contra musulmanes y carolingios por su independencia, forzando una alianza con la dinastía de los Bani Qasi, al casar a su hija Assona con Muza ibn Muza. Los Banu Qasi ejercían su poder en gran parte del valle del Ebro, especialmente en Tudela y Zaragoza, eran enemigos del emir de Córdoba y descendientes la familia muladí de origen visigodo Casio.

El Reino de Pamplona controlaba ya unos territorios considerables: desde su capital hasta los altos valles pirenaicos de Irati en Navarra y Hecho en Aragón. Pero estuvo bajo la autoridad del emir cordobés, al cual estuvo obligado al pago de un tributo hasta 852.

MUZA IBN MUZA DE LOS BANU QASI

En 841, aprovechando la muerte de Ludovico Pío, el emir cordobés organizó una gran expedición encabezada por Muza y el valí Ubayd Allah al-Balansi, tío del emir, para reforzar la autoridad de sus valíes en Zaragoza y en Tudela. La incursión militar saqueó desde la pirenaica Cerdaña hasta Narbona. Pero fracasó ante la resistencia franca y las fracturas internas de los sarracenos. Al regresar a la península los valíes de Zaragoza y Tudela atacaron a Muza, quien todavía contaba con el apoyo de sus parientes Arista.

Al año siguiente, en el 842, el emir cordobés lanzó otra incursión militar hacía el valle del Ebro, tomó Borja (Zaragoza) y capturó a uno de los hijos de Muza. Abd al-Rahman II impuso al monarca pamplonés la obligación de pagar 700 monedas de oro al año en reconocimiento de la soberanía. La imposición de sus condiciones y el pago anual de un tributo fue el origen de esta campaña y de los saqueos en las tierras pamplonesas en los años sucesivos de 843, 844 y 850.

En 843, empeoró la situación, ya que los cordobeses infligieron una tremenda derrota a los aliados, a pesar de contar en esta ocasión con contingentes de Asturias y Aragón. Muza y García I, heredero al trono de Arista, claudicaron por completo y se sometieron a las intenciones del emir. Además, obligó al pamplonés al envío a Córdoba de una embajada compuesta de 70 nobles, y escenificar la petición de paz.

En 844, Muza combatió fielmente junto a Abd al-Rahman II para expulsar a una expedición de normandos que habían tomado Sevilla. Esto hizo que el emir le recompensara con el nombramiento de valí de Arnedo.

Esta lealtad le duró muy poco a Muza, ya que en el 847 volvió a revelarse de nuevo contra el emir, que contó con la participación de sus tradicionales aliados, es decir, sus parientes navarros y aragoneses, mandados por Velasco Garcés. La victoria fue de los aliados y Muza ocupó Tudela, Tarazona y Borja. Las Crónicas cristianas recuerdan que este Musa llegó a gobernar Zaragoza, Tudela, Huesca y Toledo, y fue llamado por los suyos el "tercer rey de España", los otros dos serían el emir cordobés y el monarca asturiano.

05/04/2016

Diego Ortiz de Zárate


Gobernador, capitán general y justicia mayor del Virreinato del Río de la Plata y del Paraguay en 1576

DIEGO ORTIZ DE ZÁRATE Y FERNÁNDEZ DE ZÁRATE

Diego Ortiz de Zárate y Fernández de Zárate nació en Orduña, Vizcaya, en el siglo XVI. Era sobrino del adelantado Juan Ortiz de Zárate, por tanto señor de la Casa de Zárate.

En 1521, fue armado caballero de la Espuela Dorada por el emperador Carlos V en Aquisgrán, por sus servicios en las Guerras de Flandes, Francia e Italia. Además fue contador de la Casa de Contratación de Sevilla entre 1535 y 1555, y recibió la cruz y hábito de caballero de la Orden de Santiago, en 1543.

En 1576, fue nombrado gobernador, capitán general, justicia mayor y alguacil mayor del Río de la Plata y del Paraguay de forma interina y por disposición de su tío Juan Ortiz de Zárate. Meses después de asumir el cargo, el 23 de junio del corriente, dictó un bando por el cual la ciudad fundada por Juan de Garay debería llamarse en adelante Santa Fe de Luyando, imponiendo una pena de 200 pesos oro para la Cámara de su Majestad al que contraviniese su mandato.

En 1573, la paz de la ciudad fundada fue alterada muy pronto, al decidir Diego Ortiz de Zárate partir de Asunción, capital de la provincia, para visitar el territorio de su mando. A poco de estar, su mal proceder y los abusos cometidos le granjearon la enemistad de los santafesinos, que organizaron en 1577 la primera revolución para derrocarlo. Forzado por la voluntad del pueblo, tuvo que renunciar al gobierno del Paraguay y Río de la Plata ante las autoridades santafesinas, quienes lo remitieron detenido a España.

La orden había tenido su principio de ejecución en Santa Fe, según se advierte en las actas del Cabildo, hasta 1578, en que desaparece.

31/03/2016

Características de la literatura medieval del Reino de Navarra


1. Escritos Literarios

Algunos historiadores de literatura incluyen en sus estudios obras que en sentido estricto no pertenecen al terreno de la literatura sino que son tratados de filosofía, historia, oratoria, ciencias, artes, etc. Esta tendencia es más acusada cuando se trata de la Edad Media, porque son muy pocos los textos estrictamente literarios y por ellos los investigadores tratan de rellenar el vacío con obras de corte más científico y erudito, que no son literatura, aunque puedan aportar algunos valores literarios.


2. Límites Geográficos

Los límites geográficos del Reino de Pamplona y más tarde de Navarra fueron muy variables en el periodo medieval, ya que en algún momento pertenecieron las Vascongadas, la merindad de Ultrapuertos, territorios de La Rioja y Aragón, etc. Se considera literatura navarra a las obras que los escritores concebían dentro de los territorios en comprendía en territorio en cada momento.


3. Orden Lingüístico

Hay que tener en cuenta la riqueza y diversidad idiomática de Navarra a lo largo de su historia:

el latín: lengua culta ligada a los monasterios, difusores de cultura.

el vascuence: lengua del pueblo en buena parte del territorio, pero se trata de una lengua de tradición oral que pasó tardíamente a ser escrita, pues sus primeras manifestaciones literarias escritas no se presentan hasta el siglo XVI.

el romance navarro: dialecto romance derivado del latín en territorio navarro, también conocido como navarroaragonés, aunque con rasgos lingüísticos propios que permiten diferenciarlo según demostraron los estudios de Fernando González Ollé y Carmen Saralegui. Fue la lengua oficial de la Corte navarra, ya que facilitaba el entendimiento con el resto de reinos cristianos.

el árabe: lengua hablada por población musulmana.

el hebreo: lengua hablada en importantes juderías de ciudades como Pamplona, Estella, Viana, Los Arcos, Tudela, etc. que cuentan con la protección real.

los dialectos occitanos: lenguas correspondientes a la población de origen franco.

Habría que considerar la extensión geográfica y difusión social de cada una de estas lenguas, pero lo que no hay ninguna duda es que todas ellas dejaron testimonios literarios escritos durante la Edad Media, con la excepción del euskera de tradición oral y cuyas primeras manifestaciones literarias impresas se encuentran a partir del siglo XVI.


4. Influencia Política y Cultural

Esta tierra fue cruce de culturas, idiomas y religiones, encrucijada de caminos, y esa circunstancia tuvo importantes repercusiones culturales. Más aún, teniendo en cuenta la importancia del proceso histórico de la Reconquista, y las relaciones que mantuvo con sus poderosos vecinos (Aragón, Castilla, Francia), y los largos periodos de unión dinástica con Aragón y con Francia.

La importancia del Camino de Santiago y la reforma de la cultura cluniacense, con la correspondiente llegada de ideas y movimientos artísticos de Europa, fueron factores muy influyentes en el desarrollo de la diversidad cultural de Navarra.

De igual manera, fueron determinantes las relaciones políticas y diplomáticas establecidas con los demás reinos hispánicos y con los territorios franceses.

Estos factores históricos determinaron los hechos culturales, y por lo tanto los literarios.

28/03/2016

Estudios de la Literatura navarra


Tradicionalmente se ha venido repitiendo el tópico sobre la insignificante aportación literaria de escritores navarros en lengua castellana. La inexistencia de una Historia de la Literatura en Navarra de forma rigurosa y completa es lo que ha motivado que el Equipo HILINA de la Universidad de Navarra se dedique a su investigación en el proyecto Historia de Literaria de Navarra, desde sus orígenes hasta nuestros días.

El pionero en el estudio literario de Navarra fue José Zalba, con el artículo Páginas de la historia literaria de Navarra, publicado en 1924 en la revista Euskalerriaren Alde, que ofrece una serie de breves apuntes sobre varios escritores navarros desde los orígenes medievales hasta el siglo XX.

Manuel Iribarren hizo el segundo intento con Escritores navarros de ayer y de hoy(Pamplona, Editorial Gómez, 1970), presentada en formato diccionario, con breves referencias para cada autor.

José María Corella Iráizoz fijó una primera Historia de la literatura navarra, Ensayo para una obra literaria del viejo Reino (Pamplona, Ediciones Pregón, 1973), que se completa con una pequeña antología de textos, una bibliografía y sendos índices onomástico y toponímico.

Fernando González Ollé realizo para el Gobierno de Navarra en 1989 unos rigurosos y eruditos trabajos monográficos, y en especial, su síntesis Introducción a la historia literaria de Navarra, que alcanzaba solo hasta finales del siglo XIX.

Otras aportaciones posteriores son las de Félix Maraña en su trabajo Pamplona y otros relatos, y las de José María Romera Gutiérrez en la entrada Literatura de la Gran Enciclopedia Navarra.

Emilio Echevarren y Tomás Yerro reunieron dos tomos antológicos en Escritos navarros actuales (Pamplona, Gobierno de Navarra, 1990), importantes por reunir variados textos de varios autores contemporáneos.

Por último, José María Larrea Muxica y Periko Díez de Ultzurrun centraron su atención en los escritores en vascuence, en dos volúmenes de su trabajo Nafarroako euskal idazleak (1987 y 1994).

HISTORIA DE LA LITERATURA NAVARRA,
POR JOSÉ MARÍA CORELLA

23/03/2016

San Fermín


Misionero cristiano, primer obispo de Amiens, cuya iglesia construyó. Fue decapitado a los 31 años de edad, por lo que fue nombrado patrón de Pamplona, Amiens, Lesaca, y co-patrón de Navarra junto con San Francisco Javier

san fermín Pamplona patrón de Navarra
SAN FERMÍN

Según la leyenda, nació en Pompaelo romana (la actual Pamplona), hacia el año 272. Era hijo de un senador pagano de nombre Firmo, un alto funcionario de la administración romana que gobernó Pamplona en el siglo III.

La predicación de San Honesto, quien había marchado a la península tras ser milagrosamente liberado de su prisión en Carcasona, conmovió a sus padres, quienes sin embargo no se convirtieron hasta oír a San Saturnino de Tolosa. El santo habría bautizado a Fermín y a sus padres en el lugar que hoy se llama popularmente como de San Cernin.

Bajo la tutela de Honesto, el joven Fermín aprendió la religión y el arte de la prédica. A los 18 años fue enviado a Tolosa, donde sería ordenado.

Tras predicar en Navarra, marchó a Francia, donde se asentó en Amiens. Habiendo organizado la construcción de la iglesia local, fue nombrado obispo a los 24 años. La oposición oficial a la doctrina cristiana le granjeó la cárcel, donde, tras negarse a cesar su prédica, fue decapitado el año 303.

En 1186, el obispo Pedro de París llevó de Amiens a Pamplona una reliquia de la cabeza de Fermín.

Actualmente su santoral se celebra el 7 de julio. En Pamplona se conmemora con unas fiestas de fama internacional, los Sanfermines, en las que destacan los encierros de toros. Es además patrono de las cofradías de boteros, vinateros y panaderos.

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SAN FERMÍN

17/03/2016

Leyenda de la fuente de San Virila


En el año 928, San Virila era el abad del Monasterio de San Salvador de Leyre. Estando en maitines, es decir, a la hora más temprana para rezar cuando amanece, le comenzaron a entrar dudas sobre la eternidad. Entonces escuchó la dulce música de un ruiseñor y salió en su búsqueda. Perdido en los bosques de la sierra de Leyre, encontró refugio junto a una fuente, y descanso en el canto del pájaro. Terminó el eterno trino y regresó al monasterio, donde a nadie conoció y nadie le reconocía. Dijo ser el abad, y los monjes que allí habitaban lo tomaron por loco. Hasta que alguien recordó el extraño suceso de quien de maitines se ausentó y no regresó. De este modo, y con otras razones, comprendieron quién era y de qué lejano tiempo venía. San Virila despertó de sus dudas y vino a ver que lo que a él le había parecido un instante de paz, resultaron ser cien años de ausencia.

En la actualidad, la fuente de San Virila se ubica en la sierra de Leyre, comunicado con el monasterio mediante un camino. Es el símbolo del milagro de la fuente de San Virila, el abad que cayó en éxtasis místico durante cien años escuchando el canto de un ruiseñor, casi una eternidad.

La interpretación del Canto Gregoriano que realizan los monjes benedictinos del monasterio en el recinto sagrado de Leyre es un viaje a la época medieval, un tiempo más espiritual y a otro ritmo de vida más modesto y pausado. Tan pausado que incluso puede parecer eterno, como el que supuestamente padeció San Virila.

LEYENDA FUENTE DE SAN VIRILA EN EL MONASTERIO DE LEYRE

Blas de Lezo homenaje