martes, 11 de agosto de 2015

Gobernadores de Fuenterrabía

Hasta 1572, los gobernadores de Fuenterrabía eran, además de alcaides o castellanos de su fortaleza, capitanes generales de la Provincia de Guipúzcoa, un empleo que Felipe II resolvió unificar aquel año con el del Virrey de Navarra, siéndolo a la sazón Vespasiano Gonzaga, que residía en Pamplona.

El castillo de Carlos V se convirtió en el principal bastión defensivo y residencia habitual del gobernador de Fuenterrabía y capitán general de Guipúzcoa. 



Algunos de los más importantes gobernadores de Fuenterrabía fueron:

Juan Gamboa:

Fue alcalde de Fuenterrabía, participando en la lucha contra los navarros de Juan de Albret. Nacido en Motrico, fue caballerizo mayor de los Reyes Católicos, miembro de su Consejo y capitán general de las fronteras de Navarra y de Francia.

En 1475 y 1476, siendo coronel de los Tercios de Guipúzcoa y de Vizcaya, se halló con sus tercios en los sucesos bélicos de Burgos, de Zamora y de Toro, durante la Guerra de Sucesión al trono de Castilla. En 1468, cuando estaba al servicio del usurpador Juan II de Navarra, rey de Aragón, sitiando a Peralada, cerca de Figueras, fue sorprendido por el ejército francés al mando del duque de Anjou. El valor y esfuerzo desplegado por Gamboa con un corto número de hombres pudo contener el asedio que el enemigo efectuó al rey, expuesto a quedar prisionero, recibiendo varias heridas. Después de este suceso el mismo Juan II armó caballero al general Gamboa concediéndole además la nobleza de Aragón.

 
Juan Pérez de Azcue 

Fue alcalde de Fuenterrabía el año en el que su ciudad sufrió el sitio de Fuenterrabía de 1521, por el ejército francés. Hecha la capitulación, reunió un contingente de 800 vecinos armados que no decidieron rendirse y se estableció en Lezo. Con esta compañía estuvo creando hostilidades a los franceses durante meses, hasta que en la noche del 29 al 30 de junio de 1522, acudió a la batalla de San Marcial, en Irún. Junto al capitán Ambulodi y el capitán general duque de Alburquerque, estuvo al frente de 3.000 hombres, que derrotaron a un numeroso ejército de alemanes y franceses, que en gran parte quedaron rendidos o muertos en el campo de batalla.

Azcue murió de un tiro disparado por un soldado suyo contra un francés desorientado por la oscuridad de la noche mientras hacía la guardia.
 

Diego Butrón y Leguia

Fue alcalde y capitán de su ciudad natal durante el sitio de Fuenterrabía de 1638. Tuvo gran determinación en la defensa de la villa, a pesar de sufrir un largo asedio, la falta de provisiones y de municiones, y el desánimo de sus soldados. Diego Butrón ofreció toda su plata para fabricar balas, y con enérgicas frases consiguió que las tropas sitiadas resistieran hasta la victoria, producida el 7 de septiembre.

Alcanzó tanta resonancia su hazaña que al año siguiente Felipe IV le nombró caballero de la Orden de Santiago y teniente alcalde de Fuenterrabía, con sueldo de 50 escudos al mes. En 1649 fue nombrado gobernador militar de la plaza de San Sebastián con categoría de maestre de campo, y en 1651 gobernador militar de Fuenterrabía, cargo que le satisfizo extraordinariamente y que desempeñaba cuando murió en el castillo de Carlos V en 1655, a los 60 años de edad.


 
Juan Urbina

En 1638, durante el sitio de Fuenterrabía, fue capitán, y en 1645 figura como gobernador de Madrid y almirante; en 1664 fue nombrado gobernador de Sanlúcar de Barrameda, y murió en Junio del año siguiente.

 
Gonzalo de Luna Mora

Fue maestre de campo, alcaide de Fuenterrabía y teniente de capitán general de Guipúzcoa; en 1665 se hallaba en México. Dejó un hijo, Diego, capitán de la infantería española.