13/05/2026

Fundación de Jujuy por Francisco de Argañaraz y Murguía en 1593


A finales del siglo XVI, la región que bordeaba la ribera del río de La Plata en sur América había sido consolidada por los colonizadores españoles. Eran un amplísimo territorio en el cono sur que formaba parte del Virreinato del Perú.

Por aquel tiempo, en la provincia de Tucumán se habían fundado siete ciudades: Santiago del Estero, San Miguel de Tucumán, Londres, Córdoba, Esteco, Salta y La Rioja. Sin embargo, en los valles Calchaquíes y la Quebrada de Humahuaca era imposible mantener un enclave estable debido a la hostilidad de los pueblos indígenas, quedado despoblados estos territorios.

PROVINCIA DE TUCUMÁN POR FRANCISCO DE ARGAÑARAZ Y MURGUÍA

En 1561, se había fundado el enclave de la Villa de Nieva, ubicado en el barrio Ciudad de Nieva al norte de la actual San Salvador de Jujuy. Aquel primer asentamiento fue destruido el año siguiente por una rebelión encabezada por Juan Calchaquí, jefe de un pueblo conocido como "Tolombom".

En 1575, el alavés Pedro Ortiz de Zárate realizó un segundo intento en tierras jujeñas mediante la fundación de San Francisco en la Nueva Provincia de Álava, en la confluencia de los ríos Grande y Xibi Xibi, donde se ubica hoy el barrio de Punta Diamante. La aldea alcanzó escasamente un año de vida, ya que no pudo soportar los ataques de los indios omaguacas.

Era de vital importancia establecer un asentamiento definitivo en aquel valle de la Quebrada de Humahuaca, que sirviese de vía de comunicación entre el valle de La Plata y el interior del Virreinato del Perú. Y esta expedición colonizadora iba a tener lugar entre 1586 y 1588, siendo Francisco de Argañaraz y Murguía uno de sus protagonistas. Este colonizador vasco había nacido en 1563, en la villa guipuzcoana de Amezqueta y pertenecía a un linaje nobiliario con tradición militar. Había llegado a la Capitanía General de la Plata en 1585, acompañando al nuevo gobernador de la provincia del Tucumán, Juan Ramírez de Velasco, y tenía con el cargo de maestre de campo. Al año siguiente, se estableció en Santiago del Estero, para tomar el cargo de regidor del cabildo de la ciudad, donde adquirió encomiendas. Durante su mandato, Argañaraz participó en numerosos choques contra los indígenas del amplio valle de La Plata.

FRANCISCO DE ARGAÑARAZ Y MURGUÍA

En un primer momento, el gobernador Ramírez de Velasco había designado al capitán Pedrero de Trejo para la organización de una expedición que fundara una ciudad en el valle de Jujuy, pero pasó un tiempo sin conseguir los medios ni convencer a pobladores de Estero para involucrarse para tan difícil proyecto. Entonces, Argañaraz solicitó a Trejo que le cediera sus derechos.

Argañaraz tenía como objetivo la búsqueda de la más adecuada ubicación para que la ciudad por fundar contase con agua, pastos y montes; y el compromiso de sostener a la población durante un periodo de seis años. El adelantado guipuzcoano reunió a un centenar de españoles en Salta, acompañados de numerosos indígenas, y se dirigió hacia el valle de Jujuy, donde debió derrotar repetidas veces a los indios jujuyes, ocloyas y omaguacas.

El 19 de abril 1593, Argañaraz fundó la ciudad de San Salvador de Velasco, nombre que conmemora a su gobernador Ramírez de Velasco. Asumió el cargo de teniente de gobernador, justicia mayor y capitán a guerra de la nueva ciudad, que desempeñó con prudencia y sabiduría, estando en funciones hasta el 7 de junio de 1596. En los meses siguientes se reunieron con él su esposa Bernardina y los numerosos hijos del matrimonio.

En 1594, Argañaraz organizó expediciones de hostigamiento y pacificación a los nativos de Quebrada de Humahuaca y de Puna. Desde 1589, Viltipoco era el líder de los indios omaguacas de Purmamarca. Este había liderado una insurrección de varias tribus indígenas confederándolos para lanzar un ataque. Se trataba de una amplia coalición de comunidades rebeldes que según las crónicas españolas formadas por 10.000 combatientes Quebrada y de Puna.

Mediante una incursión sorpresiva nocturna en Purmamarca, Argañaraz capturó al líder quebradeño y sus capitanes, probablemente traicionado La rebelión fue sofocada y la región de Tucumán pacificada, evitando llevar al fracaso la nueva fundación.

FRANCISCO DE ARGAÑARAZ Y MURGUÍA

Tras esta victoria militar, la ciudad se pobló rápidamente, impulsada por el comercio entre el Tucumán y Potosí. Además, fue dotada de una jurisdicción que coincide con los límites aproximados de la actual provincia de Jujuy, más el este y noreste de la actual provincia de Salta.

Argañaraz planeó realizar otra campaña militar hacia las regiones ubicadas al este, en el valle de San Francisco, para doblegar a los indios chiriguanos. Pero, no pudo ponerla en marcha tras la aparición de dos pleitos sobre la titularidad jurisdiccional del territorio. Durante un año, estuvo rivalizando con el capitán Juan Ochoa de Zárate, hijo y heredero del responsable de la segunda fundación, la de San Francisco de Álava. En noviembre de 1595, Argañaraz fue confirmado como teniente de gobernador, capitán y justicia mayor de Tucumán. A Ochoa de Zárate se le asignó la encomienda otorgada a su favor de los ocloyas y omaguacas. Por su parte, los pueblos de Casabindo, Cochinoca y Palpalá quedaron bajo jurisdicción de Jujuy.

Poco duraría su gobernación, pues Argañaraz dejó aquel cargo en 1596, cuando la Audiencia de Charcas falló en favor de Ochoa de Zárate, pero pasaría a la historia por ser el responsable de la tercera y definitiva fundación de la capital de Jujuy, en el Virreinato del Perú.

FUNDACIÓN DE NUEVA RIOJA POR JUAN RAMÍREZ DE VELASCO

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