domingo, 29 de julio de 2018

Reinado de García II Sánchez: Almanzor contra Pamplona


Hacía la última década del siglo X, cuando más arreciaban los ataques musulmanes, se estaban escribiendo, en Nájera probablemente, las Genealogías de Roda. Era otro intento de consolidar la mayoría de edad de un reino que había surgido apenas un siglo antes y en condiciones precarias.

En el año 994, tras la muerte de Sancho II Garcés, accedió al trono pamplonés García II Sánchez el Tembón. Para el califa cordobés Almanzor, las treguas y pactos entre reyes tenían un carácter personal, por eso cuando moría algún magnate cristiano debía emprender una campaña militar sobre su reino para mostrar su fuerza y evitar alguna intención hostil. Por eso, en el mes de julio de 994, se presentó con su ejército ante Pamplona, la rindió tras cinco días de asedio, y sólo entonces firmo un pacto con García II.


GARCÍA II SÁNCHEZ DE PAMPLONA


En el 997, un grupo de caballeros navarros organizaron una expedición por tierras de Calatayud, sin contar el permiso real. Esto sólo sirvió para que Almazor enfureciese y diese orden de ejecutar a los cincuenta rehenes pamploneses que permanecían presos en su palacio. Esta desafortunada noticia se supo en Pamplona y García II se movió con rapidez para establecer un nuevo pacto mediante la entrega de nuevos rehenes.

Mientras tanto, los navarros continuaron colaborando con los castellanos para frenar el empuje hostil de Córdoba. Almanzor fue informado de esta alianza, quien volvió a someter y arrasar la ciudad pamplonesa en el 999. Las represalias debieron ser muy duras. Se dio el caso en el que un grupo de monjes navarros marchó hasta la abadía de Cluny, al norte de Francia, porque pensaban que habían sido abandonados por su señor.

Pero las gentes más belicosas no se rindieron nunca, y decidieron reunirse para terminar con las continuas humillaciones de Almanzor. Así, el conde Sancho García de Castilla, Alfonso V de León y Sancho II de Pamplona mantuvieron su alianza político-militar. En el año 1000, esta coalición estuvo muy cerca de derrotar a Almanzor en la batalla de Peña Cervera (Burgos), aunque finalmente no pudieron impedir que éste se dirigiera hacia Navarra y tomase la fortaleza de Estella.

Dos años después, en el 1002, se reeditó la alianza de estas tres entidades políticas cristianas a las que se enfrentaron nuevamente contra las tropas de Almanzor en la batalla de Calatañazor. Como represalia a su derrota, lanzó una campaña de saqueo que alcanzó el monasterio de San Millán y la villa de Pedroso, en el valle medio del Ebro, por entonces pertenecientes a Pamplona.

La muerte de Almanzor, el 11 de julio del mismo año, evitó nuevos sufrimientos a los pamploneses. Su hijo Abd al-Malik al Muzaffar le sucedió en el califato. Este encontró la muerte en el 1008, envenenado por su hermanastro Abd al-Rahman Sanchuelo, hijo de Urraca Sánchez, hija a su vez del rey pamplonés Sancho II Abarca y Urraca Fernández de Castilla, que se había convertido al islam al casarse con Almanzor llamándose Abda la vascona.

De todas formas, durante el califato de Abd al-Rahman Sanchuelo y el ascenso de Sancho III el Mayor a Pamplona en año 1004, la supremacía andalucí se debilitó hasta el punto en que el conde de Castilla, Sancho García, le propinó alguna derrota.


PRINCIPALES CAMPAÑAS DE ALMANZOR ENTRE 981 Y 2002

lunes, 23 de julio de 2018

Juan de Ciriza

Secretario de los monarcas Felipe III y Felipe IV


JUAN DE CIRIZA


Natural de Pamplona, donde nació en 1560. Aristócrata navarro, marqués de Montejaso, se estableció en la Corte madrileña de la mano de un familiar, Juan Vicente Marcilla de Caparroso, del Consejo de Aragón. Allí conoció al duque de Lerma, Francisco Sandoval, primer valido de Felipe III, quién le promocionó en una carrera brillante:

- Secretario de la Capitanía General de la Caballería española
- Secretario personal de Felipe III en 1605
- Secretario del Consejo de Guerra en 1610
- Secretario del Consejo de Estado en 1612
- Secretario del Estado en Italia en 1624

Durante el reinado de Felipe IV y su valido, el conde-duque de Olivares le apartó de alto poder.

Fue el fundador del monasterio de la Inmaculada Concepción de las Agustinas Recoletas de Pamplona en 1631.


JUAN DE CIRIZA, POR ANTONIO RIZI


Este retrato de Juan de Ciriza fue pintado en lienzo por Antonio Rizi en 1617. Presenta un excelente estado de conservación y mantiene el marco negro de época. La firma "Antonius Rizzi fa. anno 1617" aparece en un papel que lleva en la mano Juan. El secretario real aparece como un joven de pelo negro, con bigote y perilla, ataviado según la moda del momento con coleto, capa corta, gregüescos y calzas, todo negro. La gorguera amplia en torno al cuello pone un contrapunto blanco en la oscura composición. Lleva asimismo sombrero negro en la mano, botonadura; collar y cinturón de oro; la espada al cinto. El fondo es gris y el suelo está tapizado de rojo. Detrás a la derecha sobre una mesita cubierta de terciopelo hay un reloj con la leyenda "vigilat, quia... neque horam", alusión a la brevedad de esta vida en la línea del tan barroco recuerdo de las postrimerías.

lunes, 16 de julio de 2018

Blas de Lezo ante sus soldados




El teniente general de la Armada española del siglo XVIII Blas de Lezo, demostró siempre su apoyo incondicional hacia sus hombres, defendiéndolos cuando la ocasión lo requería, ganándose la admiración y respeto de sus subordinados. Así se lo manifestó al marqués de Villarias una vez finalizado el sitio de Cartagena:
"... el Cuerpo de Marina llevó casi todo el peso en el combate y quien sostuvo los intentos enemigos en la entrada del puerto de la ciudad y fuera de ella."

Esta opinión fue contraria en el virrey Eslava que, al comienzo de la batalla y a pesar de que había descendido el número de soldados debido a las enfermedades, no quiso armar a los marineros "por ser gente sin obediencia", teniendo que, en vez de cumplir órdenes, saquearan las casas.

Aunque algunos creyeron que el Cuerpo de Marina, que dirigía Blas de Lezo, no estaba capacitado para la defensa militar de aquella ciudad por tierra, el marino guipuzcoano sostuvo su valor y preparación con fuertes convicciones:
"... creyendo sin duda estas caballeros terrestres que los de nuestra profesión solo saben manejar los navíos, pero la experiencia (aunque no lo confiesen) les habrá desengañado de que en este cuerpo hay hombres para todo."



Extraído del libro El día que España derroto a Inglaterra, escrito por el historiador colombiano Pablo Victoria, en la editorial Altera en 2005. Con estas valerosas y heroicas palabras Blas de Lezo se dirigía a sus soldados para motivarles ante las proximidades del ataque de Edward Vernon al fuerte de Bocachica en Cartagena de Indias en marzo de 1741.
"Soldados de España peninsular y soldados de España americana. Habéis visto la ferocidad y poder del enemigo; en esta hora amarga del Imperio nos aprestamos para dar la batalla definitiva por Cartagena de Indias y asegurar que el enemigo no pase.
Las llaves de Imperio han sido confiadas a nosotros por el Rey, habremos de devolverlas sin que las puertas de esta noble ciudad hayan sido violadas por el malvado hereje. El destino del Imperio esta en vuestras manos. Yo, por mi parte, me dispongo a entregarlo todo por la Patria cuyo destino esta en juego; entregare mi vida, si es necesario, para asegurarme que los enemigos de España no habrán de hollar su suelo, de que la Santa Religión a nosotros confiada por el destino no habrá de sufrir menoscabo mientras me quede un aliento de vida. Yo espero y exijo, y estoy seguro que obtendré, el mismo comportamiento de vuestra parte. No podemos ser inferiores a nuestros antepasados, quienes también dieron la vida por la Religión, por España y por el Rey, ni someternos al escarnio de las generaciones futuras que verían en nosotros los traidores de todo cuanto es noble y sagrado. 
¡Morid, entonces para vivir con honra! ¡Vivid, entonces, para morir honrados! ¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Viva Cristo Jesús!"

jueves, 12 de julio de 2018

Bokabulario para hablar con nazionalistas baskos, por P. Fernández Barbadillo




Bokabulario para hablar con nazionalistas baskos
Pedro Fernández Barbadillo, Editorial Áltera, 140 páginas

Es un compendio, comentado y explicado con infinita ironía, que contiene múltiples definiciones sobre términos relacionados y utilizados por el nacionalismo vasco, empleando en muchas de estas citas por diferentes políticos nacionalistas. Así es como ellos escriben para deformar el español, esa "lengua de Franco", según dijo Arzallus.

Reproducción de algunas de las palabras de este Bokabulario para hablar con nazionalistas baskos:

"¿Algo habrá hecho!"Amable y compasiva frase con que se comentan en bares, lugares de trabajo, colegios, batzokis y sacristías los asesinatos etarras.

Basta ya: "Plataforma que hace antivasquismo con disfraz pacifista" (Robert Pastor, en La liebre de trapo, Deia, 15-1-2002) y "el reverso de la moneda del radicalismo que hay en este país" (Javier Arzallus, Deia, 11-11-2003). Sus miembros "quieren transformar su victimismo, real o supuesto, en honores, prebendas, dinero, y promoción profesional y académica a costa de terceros" (Francisco Letamendía, Los dos registros de ETA y Basta Ya, Deia, 17-11-2003) y "siembran cizaña en la conciencia de los vascos para destruir a Euskal Herria" (Pablo Beldarrain Solatxi, Sembrar cizaña en las conciencias, «Deia», 19-V-2003).

Bombardeo de Guernica: "Antecedente primigenio del ataque a las Torres Gemelas2 (Iñaki Anasagasti, Por las dos partes, Deia, 28-IX-2001). El número de muertos lo elevan los nacionalistas y los historiadores de izquierdas a casi 1.600, cuando osciló entre 100 y 120.

Culo: Parte del cuerpo humano en la que también se detecta la diferencia existente entre vascos y españoles. Los vascos están dispuestos a mostrar el suyo para demostrarlo, aunque no los españoles, lo que confirma la veracidad de la tesis de aquéllos. Cita: "Cuando Javier Arzallus, jesuita de entusiasta vocación, estudiaba teología en Oña, entabló una discusión con sus condiscípulos sobre el rabel de los vascos. "Nosotros, además de una sangre específica, el Rh negativo aseguraba el que luego sería ayatolá del independentismo decimonónico, tenemos un culo con unas características especiales que nos distingue del resto de los pobladores de la península Ibérica". La risa que provocó esta afirmación encontró respuesta rápida en Arzallus. "Vamos a utilizar dijo el padre Javier el argumento ad experimentum crucis, el argumento ad probandum". Y con decisión izó su sotana, arrió sus pantalones y mostró el antifonario a sus compañeros. "Esto, esto es un culo vasco", aseguró Arzallus. Y dirigiéndose a Gregorio Ruiz, jesuita palentino, añadió: "Y ahora vamos a ver un culo castellano para que comprobéis las diferencias". Gregorio Ruiz le atajó: "No hace falta, Javier. En efecto, somos distintos porque nosotros, los castellanos, no nos bajamos los pantalones". (Luis María Anson, La teoría del culo, según Arzallus, LA RAZÓN, junio de 2000).

Egibar, Joseba: Uno de los vascos más valientes que han existido, ya que ETA no le da tanto miedo como a la mayoría de sus compatriotas. La frase que le ha permitido entrar en la Historia es "Temo más a España que a ETA".

Gasolina: Elemento indispensable para elaborar el combinado de más éxito de los fines de semana y las fiestas de los pueblos: el cóctel molotov.

Gallego: Ser estúpido cuyo atraso mental sólo le permite desempeñar trabajos serviles e ínfimos, como sereno, recadero, portero, mozo de cuerda, etcétera. Los epítetos más tradicionales que se aplican a este infrahombre son los de "oso gallego", "pedazo de alcornoque", "bestia de carga", "más bruto que un arado" (en De fuera vendrá…, comedia en tres actos redactada por Sabino Arana). Asemejarse a un gallego es lo peor que le puede ocurrir a un vasco. Cita: "Los malos bizkainos… han degenerado hasta el punto de parecer gallegos." (Sabino Arana, en el artículo Ellos y nosotros, en Bizkaitarra, n° 25, de 24-IV-1895).

Guggenheim: Señor de EEUU protagonista de la versión vasca de Bienvenido Míster Marshall. En esta ocasión, en vez de "haigas", el americano trae museos.

Hitler, Adolfo: Político alemán, máximo dirigente del III Reich. Muy admirado por parte del PNV en el periodo comprendido entre la entrada de las tropas alemanas en París y la derrota de Stalingrado. Para esos nacionalistas, el Führer se adornaba de "talento político", "sagacidad" y "alto espíritu de comprensión" del «problema vasco (que) está íntimamente ligado al problema racial alemán" (citas obtenidas de un informe del Euzkadi Buru Batzar recogido en El Péndulo patriótico II, págs 111 y 112).

Hoguera: Medio para eliminar el conocimiento pernicioso para el Pueblo Vasco. Cita: "Se han publicado muchos libros sobre el tema vasco; con todos ellos podríamos hacer al menos yo encendería la mecha una hermosa hoguera digna de la Inquisición", (Carmen Torres Ripa, Los españoles que dejaron de serlo, Deia, 27-11-2003).

Ibarretxe, Juan José: "Símbolo de la realidad nacional vasca" (Koldo San Sebastián, Tras la verdad oculta, Deia, 8-11-2003). "Nuestro Gandhi con boina" (Iñaki San Sebastián, La otra mejilla, Deia, 14-1-2003). Su bondad le equipara a Luiz Inacio Lula da Silva. Cita: "Creo que todavía hay dirigentes como el presidente Lula en Brasil o el lehendakari Ibarretxe en el País Vasco que tienen como objetivo de su acción política las personas con cara y ojos" (José Luis Bilbao, Diputado General de Vizcaya, Es posible otro mundo, Deia, 21-III-2003).

Maketania: Lugar de origen de los maketos. Se identifica con el resto de España, aunque la frontera ha cambiado. En tiempos de Sabino Arana Maketania incluía Cataluña, a la que el Fundador consideraba una región española más, como Galicia o Castilla. En el imaginario abertzale, Maketania se representa como un páramo o un desierto, un lugar sin agua ni árboles y cuyos habitantes, sucios, hambrientos y salvajes, deben emigrar a Euzkadi para obtener alimento y educación.

"No nos entienden": «En los años de la Transición los nacionalistas vascos consiguieron hacer popular una frase que se utilizaba como un comodín en medio de un debate político que entonces era un caótico rifirrafe transferencial adobado con los asesinatos de ETA: Es que en Madrid no nos entienden a los vascos ». [...] De algún modo triunfó aquella frase. Se impuso incluso en las tertulias radiofónicas de fuera del País Vasco. En toda España llegó a cuajar una suerte de miedo a ser acusado de no entender a los vascos y a no entenderlos realmente. Y, sin duda, donde más éxito tuvo esta frasecita recurrente fue en Madrid. No podía ser de otro modo» (Iñaki Ezkerra, «No nos entienden, versión catalana», LA RAZÓN, 2-11-2004).

"No son vascos": Máximo insulto en el imaginario nacionalista. Está destinado a grupos como los votantes del PP, los inmigrantes del resto de España y los terroristas cuando matan a un afiliado al PNV o se exceden en la matanza. Para recibir este insulto es indiferente que la persona tenga o no apellidos vascos, ya que se le excluye de la comunidad por su conducta. Cita: "No son vascos, de ninguna manera, quienes cometen estas atrocidades, son simplemente alimañas, son simplemente asesinos. A ningún vasco de buen corazón, con dignidad, jamás se le ocurriría matar ni extorsionar a nadie" (declaración de Juan José Ibarretxe el 11 de marzo, Deia, 12-III-2004).

Obisparra: Prelado no necesariamente vasco ni navarro que se siente más a gusto con las familias de los etarras que con las de las víctimas. Se aprovecha de su cargo para impulsar una paz sin vencedores ni vencidos. Sabe escribir pastorales sin citar ni a Dios, ni a Cristo, ni a la Virgen.

Parabellum: Píldora imprescindible para que se desarrolle en el cuerpo social el proceso de construcción nacional vasca.

Pegatina: Instrumento de propaganda política. Suele llevarse en el pecho, las mejillas y la frente. Su difusión entre los nacionalistas se debe a la comodidad. En una pegatina cabe todo el ideario político abertzale.


Rancio: Condición de antiguo o viejo. Aplíquese siempre al PP, a José María Aznar, al nacionalismo español, a los historiadores disidentes, a la boda del Príncipe de Asturias, a la unidad de España, a los desfiles, al Real Madrid, a Operación Triunfo, al arzobispo castrense…

Reyes Magos: Visitantes extranjeros que hacen obras de caridad con los hijos de los vascos asimilados. En realidad, son un guardia civil, un militar y un espía del CESID.

Separatista: Calificativo que los medios de comunicación españoles reservan, exclusivamente, a los rebeldes chechenos, kosovares y cachemires. Úsese en su lugar, y sólo para el ámbito español, soberanista.

Tortilla: Prueba imprescindible para el ascenso social y profesional. Cuanto mejores sean las tortillas que entrega la madre (la ama) al batzoki local, más prosperará la carrera profesional del hijo en el partido y la Administración. Dígase siempre «tortilla de patatas», nunca «tortilla española»; la equivocación supone perder puntos.

Untal: Nombre de pila muy frecuente entre los varones españoles. Ejemplos: Untal Blázquez y Untal Montoro. En femenino se escribe Unatal.

sábado, 7 de julio de 2018

El Navarrismo racial de Pascual Madoz


Pascual Madoz e Ibáñez nació en Pamplona, en 1805. Estudió derecho en la Universidad de Zaragoza. Desde joven fue un ferviente liberal, llegando a fundar junto a otros políticos liberales el Partido Progresista. Fue diputado en el Congreso y ministro de Hacienda en 1855 en una joven España liberal. Participó en la comisión encargada de ofrecer la Corona española a Amadeo I de Saboya.

Pasó a la historia de la política española por llevar a efecto su proyecto liberal: la Ley de Desamortización general civil y eclesiástica. Supuso una gran reforma en las áreas política y económica, en la que se incluyeron las propiedades de los ayuntamientos y las iglesias.


PASCUAL MADOZ


No se entiende como un ministro liberal español pudiese crear una serie de mitos relacionados con los navarros, y que décadas después llegaran a ser parte del dogmatismo etnicista de Sabino Arana. Estas ideas fueron:
1. los vascones y los várdulos convivieron en armonía local.
2. los navarros pirenaicos (vascones) eran euskaros, mientras los navarros ribereños tenían raigambre castellana.
3. los navarros del norte eran más democráticos, libres y justos.
4. los vascones pactaron con todos los pueblos invasores para preservar su identidad.

Estas cuatro ideas resumidas formaron las bases de la doctrina que décadas más tarde conformaría el pensamiento de Sabino Arana.

El Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y las posesiones de Ultramar, publicado en Pamplona, en 1845, marcó un avance para la historiografía navarra del siglo XX. En él, Madoz presentó a Navarra como el resultado "de la alianza de ciertos pueblos, que en mayor antigüedad, fueron conocidos y célebres bajo los nombres de vascones y várdulos".

Para definir a estos vascones, acudió a los tópicos más utilizados por los investigadores interesados por este tema en su época. Los vascones "reunían también la gloria de ser justamente calificados de los más antiguos de España, de aquellos en que se encuentra menos adulterada la relea primitiva". Una pureza que se manifestaba en virtudes. Así, los habitantes de la montaña, distinguidos de los demás por su uso del idioma vasco, "participan (en mayor medida que en la Ribera) de aquel tipo democrático y de independencia que conservaron contra todo género de invasiones".

Sin embargo, Madoz veía en Navarra la confluencia de dos tipologías de etnias "al punto que casi puede decirse que proceden de dos razas distintas": los navarros ribereños del sur y los euskaros de la montaña pirenaica. Los habitantes de la montaña, que hablaban el euskera, mantuvieron pura su ralea primitiva y representaban aquel tipo democrático e independiente frete al invasor. Salvaguardaron las costumbres y particularismos y su raza indígena, viviendo en paz y superando invasiones especialmente difíciles como la romana y la visigoda.

Igualmente, los godos subyugaron a España, "pero siempre se conservó aquí más deslindada la raza indígena, siempre más puros los principios hispano-romanos".


DICCIONARIO GEOGRÁFICO-ESTADÍSTICO-HISTÓRICO DE ESPAÑA

lunes, 2 de julio de 2018

Martín Hurtado de Arbieto


Conquistador del Perú, Gobernador y Capitán General de la Provincia de Vilcabambas


MARTÍN HURTADO DE ARBIETO


Martín Hurtado de Arbieto, nació a principios del siglo XVI en Orduña, Vizcaya.

Fue uno de los primeros descubridores y conquistadores de las provincias del Virreinato del Perú y de otras de aquel territorio. Estuvo en la órbita de influencia del gobernador del Potosí, Martín Ortiz de Zárate, de origen guipuzcoano.

Durante la rebelión Tupac Amaru, el último cacique inca, en 1572, estuvo al mando de las fuerzas que conquistaron Vilcabamba y pacificaron la zona. Aunque la captura fue realizada por el guipuzcoano Martín García de Loyola, nieto del hermano de san Ignacio de Loyola.

Martín Hurtado de Arbieto ocupó el cargo de gobernador, capitán general y justicia mayor de la Provincia de Vilcabamba en el Virreinato del Perú, a las órdenes del virrey del Perú, Francisco Álvarez de Toledo, entre los años 1569 y 1581. Además fue regidor de Cuzco durante varios años.

Promovió varias expediciones hacia los territorios del norte para intentar ampliar su gobernación en los territorios amazónicos. Pero encontró una fuerte resistencia en la tribu de los pilcozones, que causaron varias matanzas entre los expedicionarios; aunque mantuvieron buenas relaciones con los manaríes. A partir de 1585, los expedicionarios, entre ellos Hurtado de Arbieto, renunciaron a ocupar nuevos territorios en aquella parte de la Amazonía y se concentraron en la explotación de los territorios ya conquistados.

Cuando los colonizadores  ocuparon la zona procuraron recuperar la agricultura en la zona y se extendió la producción de coca que era transportada a Cusco y en buena parte enviada luego a Potosí. Se extendió rápidamente el cultivo de la caña de azúcar, que es una planta de origen asiático, llevada a América por Colón.

Murió en 1591 en Lima, en el Virreinato del Perú. Le sucedió su hijo Juan Hurtado de Arbieto, que murió en 1595, cuando la actividad económica en el territorio empezaba a manifestar un fuerte decaimiento.

Existe un retrato al óleo sobre este personaje, Don Martín Hurtado de Arbieto presentado por San Martín, cuyo autor es Maerten de Vos, atribuido a la Escuela Flamenca, del año 1576. Se encuentra en la iglesia parroquial de Santa María de Orduña.


DON MARTÍN HURTADO DE ARBIETO PRESENTADO POR SAN MARTÍN,
POR MAERTEN DE VOS