02/10/2026

Casa Consistorial de Vergara


La Casa Consistorial de Vergara fue construida por Lucas de Longa en estilo barroco, a finales del siglo XVII. Pero el actual edificio de esta villa guipuzcoana tuvo un largo y complejo proceso de construcción. De hecho, es una obra realizada entre 1677 y 1693, y continuó en una nueva campaña de obras en 1730.

El anterior edificio que reconstruyó el arquitecto Andrés de Larrinaga había quedado obsoleto para las necesidades administrativas del concejo del siglo XVII.

FACHADA PRINCIPAL

La idea de construir un nuevo consistorio más grande y funcional, a la vez que ampliar la plaza de San Martín de Aguirre, partió del alcalde Nicolás Antonio de Madariaga, en una reunión del concejo el 21 de enero de 1673. A petición del 11 de agosto de 1674, Carlos II otorgaba una facultad real para que el concejo impusiera una sisa durante seis años hasta alcanza la cantidad de 28.000 ducados con los que financiar la obras.

Entre 1676 y 1679, el concejo emprendió un proceso de adquisición de solares que permitieran dar la debida extensión a la plaza y consistorio. La obra se realizó en el mismo lugar donde estaba la primitiva Casa Concejil, entre la Iglesia de San Pedro y el Colegio de la Compañía de Jesús.

En 28 de febrero de 1677, el arquitecto Lucas de Longa comenzó la puesta en práctica de sus trazas. Se previó un plazo de dos años para la ejecución de la obra de cantería que encabezó el maestro Juan de Echave, ayudado por los también canteros Felipe de Ezcurra y Antonio de Valzola. Los trabajos de demoliciones del concejo y de solares, y el establecimiento de andamiajes recayó en Andrés de Yruin.

Según los maestros peritos, en la planta baja el edificio estaba dividido en dos ámbitos, uno de ellos cobijaría la alhóndiga y el peso real, de forma separada estaban el zaguán y el calabozo. La planta noble estaría ocupada por la sala consistorial donde celebraban los ayuntamientos, las elecciones a los cargos del concejo y las Juntas Provinciales, hacia la plaza, mientras en el lado opuesto se encontraban la vivienda del alcaide y celdas para los presos por deudas y casos leves. El último sobrante se utilizaría como desván y armero.

CASA ADYACENTE

Desde 1680, las obras quedaron paralizadas por falta de presupuesto, que se reanudaron cuatro años más tarde. Esta vez Lucas de Longa tuvo como principales colaboradores a los maestros carpinteros Andrés de Yruin y los hermanos Juan y Andrés de Garitano Aldaeta, y al maestro arquitecto y entallador azpeitiarra Joan de Apaeztegui.

Un año después, en 1685, los problemas volverían. Los problemas de falta de presupuesto paraban la marcha. Lucas de Longa consiguió un contrato en Orduña que le apartaba definitivamente de Vergara. Por otra parte, el arquitecto jefe reclamaba al ayuntamiento el pago de su salario: 14.652 reales y algo más de 32 maravedíes. Finalmente, tras un proceso de pleitos, Longa renunciaba a continuar con el proyecto liberando al concejo del pago de la deuda.

La primera fase de las obras de carpintería fue terminada en abril de 1688, por Andrés de Garitano Aldaeta. Pero no en su totalidad, tras un parón y una nueva prórroga de la sisa por doce años. Las obras de carpintería quedaron consumadas en 1693, gracias al contrato que la villa hizo al maestro arquitecto Felipe del Castillo, vecino de Orduña.

FACHADA PRINCIPAL

La moderna Casa Consistorial se adapta a parte del solar resultante de las distintas comprar efectuadas por el ayuntamiento y adquiere una planta en forma de trapecio, pues los planteamientos urbanísticos inherentes al proyecto obligaban a que la fachada principal se orientara hacia la plaza de San Andrés de Aguirre y fuera paralela a la de la iglesia y colegio de la Compañía de Jesús, a la que debía dar réplica. Corresponde a un modelo aglomerado y se cubría por tejado a cuatro vertientes.

La fachada principal, de piedra de sillar, presenta seis arcos de medio punto soportados por pilares de sección cuadrada sobre una pequeña basa en lo que la línea de impostas se remarca por una sencilla plantabanda.

En correspondencia con los seis arcos, en el piso noble se abren seis puertas ventanas de dintel monolítico recreadas por sencillas fajas de placa lisa. Sobre un alto parámetro ciego se remata la obra con una cornisa volada pétrea soportada por canes decorativos de forma rítmica.

BALCONADA Y ARQUERÍA DE LA FACHADA PRINCIPAL

En dos de los pilares de la arquería están grabadas medidas patrón utilizadas en el mercado de la plaza. En uno de ellos se aprecia la medida de la doble vara o braza y lo que parece ser la representación de una balanza. En el otro, se encuentran la de la vara, la de la baldosa, así como la representación de los moldes de la teja y del ladrillo. Ente tipo de medidas patrón grabadas es poco habitual en edificios vascos.

En ambos extremos del edificio, y junto a los dinteles de los vanos, aparecen unas inscripciones tomadas de la Biblia (Eccl. 23 ver. 30).

En el lado norte: "En la casa del que jura no faltara desventura." En el lado sur: "O que mucho lo de allá o que poco lo de acá."

Este tipo de citas bíblicas o máxima morales fue tradición en la arquitectura civil vasca de la época, especialmente doméstica y palaciega.

Entre vanos están colocados los elementos ornamentales más importantes de la fachada, tres escudos y dos columnas, que, además de su función artística, actúan como elementos de articulación entre el piso principal y el parámetro ciego superior.

ESCUDOS Y COLUMNAS DE LA FACHADA PRINCIPAL

En el centro aparece el Escudo Real de la Casa de los Austrias sobre una tarja de cueros recortados con múltiples volutas y rodeado por el Toisón de Oro. El conjunto se encuentra sobre un fondo decorativo a base de vegetales muy estilizados y remata en la parte superior por la Corona Imperial que flanquean dos niños desnudos de imitación miguelangelesca.

En los espacios inmediatos se sitúan dos columnas de orden compuesto sobre complicadas ménsulas, muy relacionadas con las que soportan las repisas de los balcones y la cornisa superior. Cada una de ellas presenta una filacteria en torno a su fuste con las inscripciones "Plus" y "Ultra" y soporta una corona.

ESCUDO REAL DE LA CASA DE LOS AUSTRIAS

A la izquierda se encuentra el Escudo de la Provincia de Guipúzcoa, flanqueado por dos maceros cubiertos sólo por paños. El escudo se coloca sobre una tarja muy barroca en la que destaca su parte superior, con una cabeza de león que se integra en un fantástico conjunto de cueros recortados que se tornan vegetales en sus extremos. En la parte inferior una cabeza grotesca, tan del gusto barroco, completa este enmarque. Todo ello se encuentra surmontado por una corona. Destaca la concepción decorativa del conjunto, aunque la realización de las dos figuras de varón resulta un tanto envarada en su concepción.

ESCUDO PROVINCIAL DE GUIPUZCOA

A la derecha completa la serie el Escudo Municipal de Vergara. Al igual que el de la provincia, aparece coronado y enmarcado por profusos elementos decorativos entre los que destacan las dos cabezas grotescas situadas en los extremos inferior y superior ye el remolino vegetal de esta última parte. El conjunto se enrique por las dos figuras de niños casi desnudos y portando cuernos que aparecen a ambos lados del escudo.

ESCUDO MUNICIPAL DE VERGARA

Esta serie de elementos se labró entre 1680 y 1682. En la sobriedad que impera en la fachada destaca el barroquismo de estos escudos, que adquieren relevancia sobre la superficie predominantemente lisa.

El edifico responde a una tipología muy extendida en la época. Edificios de marcados carácter horizontal con un soportal en el primer cuerpo y ventanales precedidos de balaustrada, o más habitual entre las casas consistoriales vascas, de magníficos balcones de hierro forjado, en el segundo.

En el interior del soportal aparecen dos puertas adinteladas, sin moldura. Cada una coincide con los segundos arcos a partir de cada extremo, la de la izquierda da paso al zaguán y la de la derecha a la alhóndiga. Ambas presentan puertas de clavos de estrella típicos del siglo XVIII. El resto de arcos se corresponde con ventanas.

La fachada opuesta está realizada en mampostería y presenta sillares en los ángulos y recerco de vanos. Al estar situada a un nivel superior no puede presentar la misma organización que la fachada principal. En alzado muestra un primer nivel de semisótano se separa del resto del inmueble por la sencilla planta banda que lo recorre a poca altura. El él se sitúan cuatro pequeños vanos enrejados que daban aire y luz a la cárcel. Y en el centro una puerta dintelada enmarcada por una sencilla moldura de placa lisa que da acceso al vestíbulo zaguero del ayuntamiento. La planta noble presenta cuatro ventanas sobre las ya referidas y una más pequeña cuya función es la de iluminar la escalera posterior. El último piso presenta cinco ventanas menores siguiendo la misma organización que los vanos anteriores. El conjunto se remata por la cornisa que recorre el edificio.

FACHADA LATERAL

El muro lateral es también ora de mampostería y la piedra sillar queda reservada al recerco de los vanos y en los sectores cercanos a las esquinas. El desnivel de esta fachada obliga a que parte de ella se sitúe al nivel de la plaza y parte junto a una escalera. Destaca su arco de medio punto que da paso al pórtico, con tres vanos y uno de ellos da luz al zaguán. En la primera planta aparecen cuatro venos, dos de ellos hacia la plaza, que son dos puertas ventanas que dan luz a la sala capitular. El piso superior solo presenta dos ventanas más estrechas e iguales a las de la fachada posterior.

En su interior, solo queda de su original disposición la caja de escaleras, situadas a la izquierda del edificio, y la sede de sesiones, que ocupa todo el piso noble hacia la plaza, aunque ambas dependencias han sufrido modificaciones. El resto del edificio ha sido plenamente transformado en su interior a lo largo del tiempo.

El Salón Principal es su sala más ornamentada. Su pintura contiene una galería de personajes ilustres de Vergara, que data de los últimos años del siglo XIX.

CASA ADYACENTE

La casa adyacente surgió de la voluntad de Lucas de Longa de levantar una casa de su propiedad en uno de los espacios vacíos de la plaza, adquiriéndolo en 1687. Tras comenzar las obras con brevedad para terminar la plaza, quedó paralizada en 1699 y pasó a propiedad municipal.

Las obras de esta casa terminaron en 1709, tras pasar por las manos de varios maestros canteros como Andrés de Larrañaga, Jacobo de Jauregui Ayesta, Miguel de Bascaran y Domingo de Iturbe, y carpinteros como Juan Sáez de Garitano y José de Muguerza.

El edificio se corresponde de forma arquitectónica y ornamental con la Casa del Concejo. Se mantuvo el piso bajo con cuatro arcos continuando el pórtico adyacente de seis, pero son más estrechos. En el piso noble se dispusieron cuatro puertas ventanas, y en el nivel superior se abrieron otros cuatro vanos más estrechos y sencillos, pero en consonancia con el resto del conjunto. La cornisa superior y las ménsulas de los balcones son una reproducción de la del ayuntamiento.

El muro lateral presenta una organización pareja a la de la fachada norte del ayuntamiento, basada en arco de acceso al soportal, dos amplios vanos en el primer miso y dos menores en el superior.

LATERAL DE LA CASA ADYACENTE

El 14 de febrero de 1729 una campaña de reformas comenzaba sobre la original diseñada por Lucas de Longa. El derecho a la sisa sobre el vino, concedido por Felipe V el 14 de octubre del mismo año, permitió financiar el proyecto que habilitaba balcones con verjas de hierro y caños para recoger aguas pluviales, en el exterior. En el interior, pasaba por una remodelación de la sala principal, la caja de escaleras sobre la que se habilitó un aposento para presos y otras obras menores. En 1731, también se colocaron vidrieras en los balcones de la salida principal, por el maestro pintor Juan Ángel Barón de Guerendian. Los herrajes de los balcones fueron realizados por Antonio de Elorza, maestro de Elgoibar procedente de una destacada familia de ferrones.

Con la colocación de la balconería se completaba el exterior del edificio y tendía a unificar la Casa Consistorial con la casa adyacente.

ESCALERA INTERIOR CON MURAL DE SAN MARTÍN DE AGUIRRE EN JAPÓN

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