30/05/2022

Francisco Benito Eraso


General carlista sucesor de Zumalacárregui al mando del Ejército del Norte durante la I Guerra Carlista

FRANCISCO BENITO ERASO Y AZPILICUETA

Francisco Benito Eraso y Azpilicueta nació en Garinoain, Navarra, en 1793. Proveniente de una familia noble, llegó a ser alcalde mayor del valle de Orba.

Combatió en la Guerra de la Independencia Española como guerrillero.

Durante el trienio constitucional de 1820-23, se convirtió en agente de los realistas. Hasta el 11 de diciembre de 1821, lideró un alzamiento militar contra el gobierno liberal en el valle navarro de Orba. Junto a los guerrilleros de Burgos y Álava formaban un contingente de 18.000 hombres, llamado Ejército de la Fe, que operaban de forma coordinada.

Más adelante, fue miembro de la Junta Realista Gubernativa, encargándose de aportar armas, municiones, vestuario y caballos de Francia. También viajó a Madrid para obtener financiación de los realistas de la capital.

Tras la obtención de 500 fusiles organizó el cuerpo de cazadores de Navarra en 1822. Por méritos propios, comandante de Voluntarios Realistas.

En 1830, el guerrillero liberal Joaquín de Pablos "Chapalangarra", cruzó la frontera hacia Francia, por orden de Francisco Espoz y Mina, con el propósito de restablecer la Constitución de 1812. Eraso salió a su encuentro en Valcarlos, dándole muerte.

Por esta acción, la Diputación de Navarra le nombró coronel de un cuerpo de 1.000 voluntarios, destinados a la vigilancia de la frontera para evitar incursiones de los liberales emigrados. Este Cuerpo de Aduaneros fue disuelto por la reina María Cristina en 1832.

El 12 de octubre de 1833, Eraso se unió a la causa carlista en defensa del aspirante al trono de España y del restablecimiento del sistema absolutista. Organizó una guarnición de 20 carabineros en Roncesvalles, reforzada más tarde con unos 100 voluntarios que se le unieron y, el 14 del mismo mes, marchó a Ochagavía.

Debido a su delicado estado de salud y a la persecución por las fuerzas del virrey de Navarra, el brigadier Eraso se vio obligado a huir a Francia. Allí cayó prisionero por los gendarmes franceses, iba a ser internado en Angulema, pero al pasar por Burdeos consiguió escapar y volver a España.

FRANCISCO ERASO Y TOMÁS DE ZUMALACÁRREGUI

Tomás de Zumalacárregui se puso inmediatamente a sus órdenes, pero Eraso dispuso que se reconociera a aquél como comandante general y que a él se le considerara su segundo. Así es como fue nombrado comandante general carlista de Navarra.

En 1835, Eraso derrotó al brigadier isabelino Cristóbal Linares en Lumbier y mandó la primera brigada que Carlos de Borbón revistó a su entrada en España. Por esta acción, el general Zumalacárregui le designó jefe de la Comandancia general de Vizcaya.

En la Venta del Rivero venció al marqués de Campo Verde y, a continuación, se apoderó de la ciudad y guarnición de Orduña y rechazó a una columna liberal que salió de Bilbao. Bajo las órdenes de Zumalacárregui, tomó parte en el sitio de Villafranca de Ordizia. En la acción de Villaro causó una dura derrota al general del Ejército liberal encabezado por Baldomero Espartero y, a principio de junio de 1835, obtuvo la victoria de Descarga. Por méritos propios se había ganado el rango de mariscal de campo.

Después de conseguir sucesivas acciones victoriosas en Durango y Eibar llegó a dominar por completo el Señorío de Vizcaya. El 10 de junio de 1835, el Ejército carlista inició el sitio de Bilbao. Al caer herido Zumalacárregui, Eraso tomó el mando de todas las fuerzas sitiadoras que formaban el Ejército del Norte. Levantado el asedio, fue relevado en el cargo por Vicente González Moreno, y se le encomendó la Comandancia general de Navarra.

Se batió nuevamente en Puente la Reina, y en la batalla de Mendigorría del 16 de julio, cayó herido. Debido a su estado de salud agravado por su tuberculosis, se retiró a su pueblo de Garinoain, donde murió en septiembre de 1835, al parecer como consecuencia de una caída de caballo.

BATALLA DE MENDIGORRÍA

No hay comentarios:

Publicar un comentario