Carta de aforamiento de doña María Díaz de Haro a Bilbao, por Julián Lucas

Carta de aforamiento de doña María Díaz de Haro a Bilbao
un eslabón en un largo proceso fundacional


Julian LUCAS

Resumen de la comunicación presentada al XIV symposium Bilbainos/as en la Historia: 1310-2010: de María Díaz de Haro a nuestros días.




Hemos querido hablar de doña María y de la carta puebla de 1310 como protagonistas, que lo fueron, pero no aisladas, sino enlazando con actores cercanos, su tío Don Diego y las cartas de 1300, y con otros alejados unos sesenta años hacia adelante, el infante Don Juan y su documento a Bilbao de 1372, y hacia atrás, su bisabuelo Don Lope con gran actividad repobladora hacia 1230 y con incidencia especial en Bilbao, como trataremos de demostrar.

Veamos quiénes fueron esos cuatro protagonistas:

1º. Lope Díaz de Haro II, Señor de Vizcaya de 1214 a 1236, con posesiones continuadas desde Vizcaya a La Rioja y Calahorra y en núcleos tan lejanos como Baeza. Controló todos los territorios de la franja que separaba Castilla de Navarra y de Aragón.

Con relación a Vizcaya Don Lope poseyó Orduña y Balmaseda, dio cartas de población a Bermeo y a Plencia y consideramos que es autor de una primera carta de población de Bilbao con la concesión del fuero de francos logroñés y algunas particularidades sobre términos y otros privilegios puntuales (3).


2º Diego LOPEZ DE HARO V, 1295-1310, fue hermano del conde don Lope asesinado en Alfaro. Hacia 1273 tuvo ya el Señorío de Vizcaya en nombre de su hermano al expatriarse éste a Granada. Tras la muerte de don Lope defendió en Aragón los derechos del linaje y, en circunstancias favorables, entró en Vizcaya y ejerció su señorío hasta su fallecimiento en 1310.

El 5 de octubre de 1299 don Diego otorgó carta-puebla a la villa de Plencia, al objeto de dar nuevo impulso a la primitiva fundación realizada por su abuelo don Lope entre 1214 y 1236. Bilbao recibe carta de población en junio de 1300 mediante dos documentos, uno del día 11, y la conocida carta del posterior día 15. Con ambas se erige, o se hace “en Bilbao de parte de Begoña nuevamente población e villa”. El 4 de enero de 1301 don Diego recabó de Fernando IV privilegios en sus reinos para los vecinos de Bilbao, para que dicho lugar, que “nos dixo que el facia poblar nuevamente [...]”, se habitase mejor. No aclara quién había erigido la primera puebla.


3ª Doña María DÍAZ DE HARO I

María Díaz de Haro I, hija de Lope Díaz de Haro III, había nacido hacia 1274. Contrajo matrimonio con el infante don Juan, hijo de Alfonso X, en 1287. Enviudó el 25 de junio de 1319. En junio de 1307 vino a Vizcaya, en compañía de don Diego, a fin de recibir la aceptación de los vizcaínos como Señora para después de los días de su tío, según habían decidido los Haro en el último y definitivo arreglo. En junio de 1310 realizó su primer acto jurídico dentro del Señorío: dar nueva carta de población a Bilbao.


4º Infante Don JUAN

La muerte sin descendencia de todos los miembros del linaje Haro dio pie a Enrique II para conceder el Señorío a su hijo Juan, ante el convencimiento de que pertenecía por herencia a su mujer doña Juana Manuel. Comenzó a titularse Señor de Vizcaya en septiembre de 1371, en las Cortes que se celebraron en Toro. A finales de año acudió a tomar posesión del Señorío y a jurar los fueros. De vuelta a Castilla, desde Burgos, el 11 de enero de 1372, confirmó a Bilbao todos los privilegios de que disfrutaba.



Lope Díaz de Haro “Cabeza Brava” (VI señor de Vizcaya, de 1214 a 1236)
según un sello céreo


Consideraciones sobre la fundación de Bilbao

Como indicamos en el título de esta comunicación, consideramos que la fundación de Bilbao es efecto de un largo proceso, en el que los cuatro Señores arriba presentados participan de manera determinante.

Tenemos a Don Diego concediendo a Bilbao dos documentos, uno del día 11, por el que se dispone el paso obligado por la villa del tráfico entre Orduña y Bermeo y la exclusividad mercantil hasta Areta, y la conocida carta del posterior día 15. Con ambos se hace de nuevo, “en Bilbao de parte de Begoña nuevamente población e villa”. A tal fin se asignan unos amplios términos, otorgándose exención de prestaciones señoriales, el fuero de Logroño y la alzada ante los alcaldes de Bermeo. Se conceden la entrada en vecindad de los labradores censuarios que posee dentro de su amplio término, parte de los ingresos de la iglesia y el monte de Ollargan. No hay duda que se intentó un nuevo impulso poblacional a una realidad jurídica ya existente. Es claro que se había emitido con anterioridad otro documento fundacional, sin que conste el Señor emisor.

La carta de Doña María de 25 junio de 1310, nos ayuda poco. Es el primer documento jurídico que firma en el Señorío, El texto copia la Carta de Don Diego e incluye las dos concesiones otorgadas por éste cuatro días antes.

Pero sí aporta luz sobre el tema un párrafo del documento que doña María Díaz de Haro I expidió el 5 de abril de 1331 en arreglo de las diferencias entre Sancho Sánchez de Leguizamón, patrono de Santa María de Begoña, y los clérigos del templo bilbaíno de Santiago, sobre los derechos a percibir por oficiar en aquella iglesia. Se regula que de todo pan cocido que se ofreciese en la iglesia begoñesa sería la mitad para los clérigos bilbaínos y que esto debe cumplirse “a parte de la mesa que solían haver en tiempo del conde mi padre”. No hay duda, pues, de que tres lustros antes de 1300 dicho Santiago existía y que sus clérigos se encargaban de los servicios religiosos en la monasterial de Begoña y que por ello recibían compensación. El que en vida de don Lope, es decir, antes de 1288, Santiago fuese una iglesia servida por un cabildo, es indicativo de que el núcleo al que pertenecía tenía ya una base poblacional de cierta entidad e importancia económica y demográfica.

Volvamos a la actividad privilegiadora de don Juan. El 11 de enero de 1372, confirmó a Bilbao todos los privilegios de que disfrutaba. Es un documento en el que, sobre el articulado del fuero de Logroño, con adaptación de las particularidades de la villa, dado a Bilbao por don Lope, es decir, la primera carta fundacional, se incrustaron lo concedido en las cartas-puebla de 1300 y 1310 (31) además de otras disposiciones concedidas por el nuevo Señor. La cancillería de don Juan creó un documento nuevo en el que incluyó una carta de población dada por don Lope, y que pudo ser Lope Díaz de Haro III o Lope Díaz de Haro II.


Diego López V de Haro (XII Señor de Vizcaya, de 1295 a 1310)
según óleo de 1664 en la Casa de Juntas de Gernika


Trataremos de dilucidar cuál de los dos fue. En la carta de Lanestosa son numerosas las referencias al concedente, Lope Díaz de Haro III. De número similar son las alusiones a don Lope en la de Bermeo, en este caso Lope Díaz de Haro II. El primero se mienta a sí mismo ocho veces, cuatro como “don Lope Conde de Haro”, una como “don Lope el Conde”, otra como “Conde don Lope” y, por último, como “Conde don Lope Diaz”. En ningún caso se nombra con la denominación escueta de don Lope y en todas aparece el título nobiliario. Por el contrario, el segundo, figura una vez como “don Lope Díaz” y nueve veces como “don Lope”. Se puede asegurar que el redactor de la carta de don Juan tuvo delante una primera carta fundacional de Bilbao, y que hubo de ser la de don Lope y no la del conde. Y, por otro lado, la redacción en conjunto de ese documente, la adaptación del fuero de Logroño, es enormemente semejante a la de fundación de Bermeo, también de don Lope Díaz de Haro II, y muy distinta en las particularidades a la de Lanestosa, ésta de don Lope Díaz de Haro III.

Creemos, al igual que Enríquez y Sesmero,1 que el documento de don Juan es el primitivo fuero dado a Bilbao, pues no tendría ningún sentido inventarlo en 1372 ni es posible creación de algún otro Señor entre 1310 y dicho año. Por nuestra parte estimamos que, comprobada la existencia de un primer fuero anterior al de don Diego, su autoría correspondería a don Lope Díaz de Haro II, debiendo fecharse entre 1214 y 1236 y con más probabilidad dentro de los diez años anteriores al último indicado, que fue el de su fallecimiento. Opinamos, pues, que don Lope Díaz de Haro II, en los años anteriores a 1236, realizó un primer aforamiento de Bilbao concediéndole una carta que, al igual que la de Bermeo, se basaba en el fuero de Logroño, introduciendo alguna disposición sobre términos y tal vez otro derecho que se nos escapa. El redactor de la carta de don Juan copia aquel, y de haber sido del “conde don Lope”, lo habría hecho constar trasladándolo así. Escribe “don Lope” porque figura tal cual en la carta que tiene delante, la de don Lope Díaz de Haro II. Y, por otro lado, la adaptación del fuero de Logroño es enormemente semejante a la de fundación de Bermeo, también de don Lope Díaz de Haro II, y muy distinta en las particularidades a la de Lanestosa, ésta de don Lope Díaz de Haro III.2


1 ENRÍQUEZ y SESMERO: Bilbao Medieval, Bilbao: Librería Anticuaria Astarloa, 2000.
2 LUCAS, J.: Los Señores de Vizcaya..., Bilbao: Librería Anticuaria Astarloa, 2005.



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