domingo, 19 de abril de 2015

Lope III Díaz de Haro

Octavo señor de Vizcaya entre los años 1254 y 1288, Mayordomo real, Canciller y Alférez Mayor del Reino de Castilla.




Lope III Díaz de Haro 
fue el octavo señor de Vizcaya, entre los años 1254 y 1288. Nació en 1288, era hijo de Diego III López de Haro y Constanza de Bearne.

Tomó posesión del señorío de Vizcaya siendo todavía menor de edad tras el fallecimiento de su padre y como este había tenido disputas con el rey de Castilla Alfonso X el Sabio, poniéndose bajo las órdenes del rey de Navarra, Lope fue llevado por sus tutores a Estella en 1255 para ofrecer igualmente sus servicios al rey navarro.

Más adelante se reconcilió con el rey de Castilla, logrando que este le confirmase los privilegios sobre Haro que su padre había perdido y fue armado caballero por Fernando de la Cerda, primogénito de Alfonso X.

Tras la muerte de Fernando de la Cerda en 1275, su hijo Alfonso de la Cerda y su hermano Sancho empezaron a disputar la sucesión del reino de Castilla. Lope decidió apoyar a Sancho que en un principio tenía también el apoyo de Alfonso, pero que en 1282 pasó a apoyar a su nieto, privando a Lope del señorío de Haro, en favor del infante Jaime, quien moriría en 1283 a los dieciocho años, por lo que es probable que no llegase a tomar posesión.


El señorío de Lope III Díaz sufrió los primeros enfrentamientos entre banderizos, las guerras entre linajes nobiliarios de la Baja Edad Media. Así, en 1270, se produjo la lucha entre los de la cada de Zamudio y los de Leguizamón, en el monte Abril, con victoria de Diego Pérez Leguizamón, gracias a la colaboración de Pedro de Luzarra y los de Deusto. Diez años más tarde, moría durante una encerrona en Castrejana, encabezada por los de Zárraga y de Martiartu.


ESCUDO DE ARMAS DE LA CASA DE LOS HARO


Al fallecer Alfonso X en 1284, Sancho fue nombrado rey de Castilla. Estaba casado con María de Molina, hermana de la mujer de Lope III Díaz, lo que convirtió al señor de Vizcaya en cuñado del rey. Esto le dio un gran poder y fue nombrado mayordomo realcanciller y alférez mayor. También le fue devuelto el señorío de Haro y el gobierno de la región desde Burgos al Cantábrico. En 1287 era regente del reino junto a Martín González, obispo de Astorga.


Por petición de Lope III Díaz, Sancho permitió hacer salazones a los vecinos de Bermeo en los puertos de Galicia y Asturias. El 18 de marzo de 1285, hallándose los dos en Burgos, confirmó el rey el privilegio de fundación de Bermeo, dado por su abuelo Lope II Díaz, ampliando los términos que le dio aquél, como por ejemplo eximiéndoles de los derechos de portazgos y treintazgos en los puertos de Castro Urdiales y Laredo.

La desmedida ambición de Lope III Díaz conllevó protestas de otros nobles y provocó muchos problemas al rey. Hallándose este en Alfaro el 8 de junio de 1288, entre otros nobles convocó al infante Juan y a Lope, para reclamarles los castillos que le habían usurpado. Agriada la discusión, ordenó que apresasen al de Haro.

Fue entonces cuando éste ... se levantó mucho asina e dijo: 
"¿Presos? ¿Cómo? ¡A la merda! ¡Oh, los míos!" e metió mano a un cuchillo e dejóse ir para la puerta donde estaba el Rey el cuchillo sacado e la mano alta ... ballesteros e caballeros, veyendo que el Conde iva contra el Rey, firieron al Conde, e diéronle con una espada en la mano, e cortáronsela, e cayó luego la mano en tierra con el cuchillo; e luego diéronle con una maza en la cabeza, que cayó en tierra muerto."

Se casó con Juana Alfonso de Molina, hija del infante Alfonso de Molina y nieta de Alfonso IX de León, sin el consentimiento regio, lo cual suponía una afrenta al soberano. El lugar elegido para la celebración fue el Monasterio de San Andrés de Arroyo donde se encontraba la contrayente. 

De este matrimonio nacieron dos hijos: Diego IV López, señor de Vizcaya, y María Díaz, que contrajo matrimonio con el infante Juan de Castilla, hijo de Alfonso X.