08/04/2026

Regimiento de Granaderos de Navarra


El Regimiento de Infantería de Navarra es el Regimiento de Infantería nº25 del Ejército español.

Tuvo su origen en las Cortes navarras reunidas en Sangüesa, aprobado por real despacho del 21 de julio de 1705, y organizado por el mariscal de campo Francisco Ignacio de Mencos, con el nombre de Regimiento de Mencos. Incluso tuvo como predecesor en el Regimiento del Condestable de Navarra desde el año 1632, posiblemente uno de los cuerpos militares más antiguos de la Infantería española.

Esta unidad había sido instaurada en España por Felipe V en 1704 al ordenar que, por cada regimiento de doce compañías, debería haber una compañía de granaderos.

La prenda del uniforme de granadero más distintiva era la casaca de color blanca, con el color rojo en bocamangas, forros y chupas. Llevan correas de bandolera, la de la izquierda mantiene el sable y la de la derecha sujeta la cartuchera. Otro elemento muy característico era la birretina de granadero, tratándose de un gorro con cierta altura, recubierto de piel de oso con un trozo de tela roja en su parte trasera generalmente decorado con el escudo de armas del regimiento. Este birrete de granadero sustituía al habitual gorro con amplias alas de la época.

Tenía por escudo de armas un campo de azur, con la cadena del escudo foral de oro puesta en orla, en cruz y en aspa, con un punto de sinople en el abismo, y una corona real sobre el blasón.

GRANADEROS DEL REGIMIENTO DE NAVARRA

El Regimiento de granaderos de Infantería tuvo su primera intervención en la Provincia de Huesca, para frenar el avance del Ejército austracista sobre el río Cinca, así como sofocar una rebelión de catalanes que apoyaron al archiduque de Austria. Drante la Guerra de Sucesión española entre 1701 y 1714, Navarra tomó parte del Ejército borbónico y del pretendiente Felipe V.

A partir del año 1707, fue llamado Regimiento de Navarra, y al año siguiente Regimiento de Infantería de Navarra. Desde entonces, esta unidad de combate ha participado en todas las contiendas españolas, tanto en la defensa del Imperio como en las internas civiles.

En las Guerras de Italia de 1718-1720, 1734-1736, y 1742-1747, cuyo motivo era la defensa del Reino de Sicilia y Nápoles en posesión de Felipe V.

En la defensa de las plazas norteafricanas, como la defensa de Ceuta en 1753, la defensa de Argel en 1775, las defensas de Orán en 1790 y 1791, las Guerras de África de 1846, de 1856, y de 1859-1860, y las Guerras de África de 1921-1922 y 1924-1926.

En las dos Guerras hispano-lusas, la Guerra Fantástica en 1762-1763, entre la coalición hispano-gala contra la alianza británico-portuguesa, dentro de la Guerra de los Siete Años; y de la Guerra de las Naranjas, en 1801, entre ambos países ibéricos.

En los procesos de emancipación de las provincias virreinales españolas en América, entre 1813 y 1823, a favor del bando realista y la lealtad a Fernando VII.

En la Primera y Tercera Guerras Carlistas entre 1833 y 1840, y entre 1872 y 1875, además de la Guerra Civil entre 1936 y 1939.

En los sucesos políticos de Teruel y Torrejón en 1843, de Madrid en 1845, de Barcelona en 1854 y 1869, de Palau Sarroca en 1855, y de La Bisbal y San Celoní en 1869.

GRANADEROS DEL REGIMIENTO DE NAVARRA

Tras varios años de tranquilidad, el Regimiento se embarcó desde el Departamento Naval de Ferrol hacia el puerto de La Habana por real decreto de 22 de agosto del año 1778. España se preparaba para apoyar al bando insurgente en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos de América en 1780-1783, en colaboración con los aliados franceses, y en contra el Imperio británico. El regimiento estaba a las órdenes del general Bernardo de Gálvez.

Tras permanecer en la isla durante cerca de dos años, el 1º Batallón fue enviado a proteger la Bahía de Mobila, mientras que las Compañías 5ª, 7ª y 8ª lo hicieron en la plaza de Pensacola.

Se destacaron en la toma del Fort George y en la reconquista de Pensacola, el 8 de mayo de 1781, último bastión de la resistencia británica en la provincia de La Florida. Entre los 7.500 hombres desplegados para esta batalla 672 pertenecían al Regimiento Navarra, denominado el Triunfante.

Con motivo de la sublevación de la orilla izquierda del río Mississippi contra el fuerte de Natchez, el general Gálvez dispuso que la Compañía 1º de Granaderos con otras cinco de fusileros pasasen a la región de Luisiana.

En agosto de 1782, la 1ª Compañía regresó a La Habana y con el resto de tropas de aquella plaza, se embarcaron con destino a Güarico, en la Provincia de Venezuela, en el Virreinato de la Nueva Granada. Allí permaneció acantonada hasta participar en la expedición que se preparaba para tomar Jamaica, isla en poder británico. Tras la firma del Tratado de París en 1783, el Regimiento de granaderos navarros regresó a Cádiz.

En 1789, el Regimiento se embarcó en Cádiz para reforzar la plaza de Orán, e hizo su regreso en 1792 en el puerto de Barcelona. Su nuevo cometido era cubrir los destacamentos de la frontera española con Francia y luego tomar parte en la Guerra de la Convención entre 1783 y 1785.

En 1796, los 1º y 2º Batallones pasaron a Extremadura, para formar un cuerpo de observación, y el 3º a Mallorca. En 1801, los tres batallones formaron parte de la Tercera División del general marqués de Castelar, que se preparaban en Extremadura para atacar Portugal. La Guerra de las Naranjas fue un pequeño conflicto entre España y Portugal, impulsada por la Francia de Napoleón Bonaparte por su apoyo a Gran Bretaña. El 20 de mayo de 1801, participó en la toma de Olivenza, y tras sucesivas victorias, se forma el Tratado de Badajoz. El 15 de septiembre, el Regimiento regresó a Madrid.

En abril del año 1804, los Batallones 1º y 3º fueron destinados a Santander y el 2º a Gijón y Oviedo, para reforzar los puertos del Cantábrico con motivo de la Guerra anglo-española de 1804-1805. En septiembre de aquel año, el 1º Batallón se trasladó a Bilbao para sofocar la rebelión conocida como Zamacolada, la última de las machinadas vizcaínas.

GRANADEROS DEL REGIMIENTO DE NAVARRA

En 1806, recibió la orden de pasar al distrito militar de Galicia. En abril del año siguiente, todo el Regimiento reunido en La Coruña protegía la plaza frente a algún ataque británico. En abril de 1808, se trasladó al Departamento Naval de Ferrol, contando con sólo 892 plazas. Ante la sublevación contra la invasión del Ejército napoleónico en la Comandancia de La Coruña, el Regimiento se une a finales de mayo, donde se mantuvo hasta finales de junio. A la órdenes del general Joaquín Blake, formando parte de la 4ª División del mariscal de campo Francisco Javier de Barahona y Dávila, tomó parte en varias acciones armadas y defensivas de la Guerra de la Independencia española contra el Ejército francés.

Tras la huida de los napoleónicos por la frontera, el Regimiento se concentró en Navarra hasta la rendición francesa y la firma del Tratado de París de 1814.

Por real decreto del 12 de mayo de 1814, se ordenaba que los regimientos destinados a los virreinatos de América y Filipinas se llamaran segundos para quedar en la España peninsular otros de igual nombre, cuya medida iba a afectar al cuerpo navarro.

Por real decreto del 5 de diciembre de 1815, el Regimiento de Navarra fue enviado a las provincias españolas en América, a la vez que desde La Coruña se organizaba otro nuevo Regimiento de Navarra con destino peninsular. El 26 de marzo de 1817, el viejo Regimiento de Navarra, formado por dos batallones, zarpó desde el puerto de Cádiz integrado en la división del brigadier César José de Canterac Orlic, un general de origen francés que había participado en la Guerra de la Independencia. El nuevo destino fue el puerto de Cumaná, para defender la lealtad al rey Fernando VII en el Ejército Realista, durante la Guerra de Emancipación de los Virreinatos del Perú y de Nueva Granada.

Mientras tanto, en la España peninsular se organizó el nuevo Regimiento, cuyo resultado fue que el Batallón 1º lo formó el Regimiento de Monterrey, acantonado en Orense; el Batallón 2º lo constituyó el Regimiento Vizcaya, instalado en Bilbao; y el Batallón 3º lo formó el Regimiento de Voluntarios de Navarra, que se hallaba acantonado en el valle del Baztán. En abril del año siguiente, los Batallones 2º y 3º del Regimiento peninsular de Navarra pasaron a acantonarse en las ciudades de Mondoñedo y Orense, con el objeto perseguir a los bandidos y custodiar las cárceles.

El 30 de abril de 1817, fue destinado al Distrito de Castilla la Vieja, en las plazas de Ciudad Rodrigo, Salamanca, Ávila y Arévalo. En mayo de 1819, fue deslocalizado al Distrito de Extremadura para hacer de guarnición en la plaza de Badajoz.

En 1820, el general Rafael del Riego, al mando de las Fuerzas expedicionarias de Andalucía con destino a sofocar las rebeliones independentistas de América, se sublevó en Las Cabezas de San Juan y proclamó la Constitución de 812, dando comienzo el Trienio Liberal hasta 1823. Por real orden del 18 de enero de 1820, el Regimiento de Navarra partió hasta Sevilla y, después, al Campo de Gibraltar. Tras jurar la Constitución el rey Fernando VII, en los siguientes años el Regimiento fue enviado a diversos destinos: Badajoz, Ciudad Real, Valencia, Alicante, San Fernando de Figueras, etc. Los Cien Mil Hijos de San Luis luchaban contra las tropas liberales de Riego con el objetivo de restablecer el Antiguo Régimen. Entonces, los granaderos de Navarra ya no formaban un regimiento compacto, sino batallones independientes integrados en otras divisiones.

Al final de la contienda, l Batallón 1º estaba integrado en al Ejército de Cataluña, custodiando San Fernando de Figueras. Este enclave que fue atacado y rendido por el Ejército del mariscal Mancey, y el batallón fue hecho prisionero a Francia. El Batallón 2º también fue cercado y rendido por el mismo ejército francés. Por real decreto de 20 de marzo de 1823, firmado por la Regencia Provisional de Fernando VII, fueron disueltos los batallones del viejo Regimiento de Infantería de Navarra.

Mientras, en América, el viejo Regimiento de Navarra capitulaba ante las fuerzas independentistas de José de San Martín y de Simón Bolívar, el 4 de agosto de 1823. Tras hacer escala en La Habana, llegó a Cádiz, el 2 de abril de 1824.

Por real decreto del 3 de marzo de 1825, el nuevo Regimiento de Infantería de Navarra fue reorganizado como ligero, pasando de guarnición a la plaza de Pamplona, cinco años después en Madrid, y luego a Zamora.

GRANADEROS DEL REGIMIENTO DE NAVARRA

Declarada la Primera Guerra Carlista, en 1833, pasó a formar parte del Regimiento al Ejército del Norte, al mando del general Tomás de Zumalacárregui. En 1837, el Batallón 1º pasó destinado al Ejército del Centro, integrado de la División del mariscal de campo José de Buerens. Al año siguiente, el Regimiento continuaba dividido, el Batallón 1º en el Ejército de Aragón, el 2º en Navarra, y el 3º que estaba de reserva en Badajoz partió hacia para Castilla la Mancha, y fue disuelto en Villaverde tras la Paz de Vergara.

En 1841, los Batallones 1º y 2º pasaron al Distrito de Andalucía, para hacer de guarnición en Sevilla, donde volvió a reorganizarse el Batallón 3º. Poco después fueron enviados al Regimiento en Valencia.

El 10 de junio del año 1843, el Regimiento de Navarra secundó al general Narváez en su alzamiento nacional contra la Regencia de Baldomero Espartero, acompañando a sus tropas hasta Madrid.

En 1848, el Gobierno de Isabel II determinó la ocupación de las islas Chafarinas. El batallón 2º participó en la expedición, sirvió de guarnición y se acantonó en fortificación levantada por una compañía de ingenieros.

Por real decreto del 29 de marzo de 1848, se fundaron los terceros Batallones de varios Regimientos de Infantería, el del Navarra se organizó en Granada, correspondiéndole el cuadro de oficiales y sargentos de los extinguidos Regimientos Provisionales, y la fuerza de quintos del depósito de Sevilla.

En 1850, se ordenó que los terceros Batallones pasasen a formar la reserva, Al Batallón 3º de Navarra le correspondió fijar su residencia en Lugo, mientras los Batallones 1º y 2º se trasladaron a Málaga, y al año siguiente, al Distrito de Valencia.

Durante la Revolución de 1854 y el pronunciamiento militar de Leopoldo O'Donnell en Vicálvaro, el Regimiento estaba situado en el Distrito de Cataluña. El Batallón 2º participó en los sucesos del 14 de julio, sofocando la rebelión en la plaza de San Jaime de Barcelona. Durante el Bienio Progresista, el Regimiento estuvo reunido en el Castillo de San Fernando de Figueras.

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