jueves, 28 de marzo de 2019

Conferencia Urdaneta y Javier por la Fundación Ingeba


Conferencia Francisco de Javier y Andres de Urdaneta, pronunciada por el doctor José Luis Orella con ocasion del trigesimo aniversario de la Fundacion de Ingeba (Instituto Geográfico Vasco).



lunes, 25 de marzo de 2019

El Infierno Vasco, por Iñaki Arteta




El Infierno Vasco
Iñaki Arteta Orbea y Alfonso Galletero Sepúlveda, Editorial Sepha, (2010), 310 páginas


El País Vasco, una de las regiones más ricas de Europa con tan sólo dos millones de habitantes, es considerado, por los que lo visitan, un pequeño paraíso. Pero tras el clima templado, los hermosos paisajes y su elevado nivel de vida, esconde una terrible realidad: desde hace treinta años, más de doscientos mil de sus ciudadanos han tenido que exiliarse para salvar su vida, escapar de la extorsión, del aislamiento social o de las imposiciones nacionalistas.

En colaboración con Fernando Savater, los autores de este libro Iñaki Arteta y Alfonso Galletero presentaron el testimonio de más de treinta víctimas del nacionalismo en el documental El infierno vasco. Film premiado con la medalla del Círculo de Escritores y Críticos cinematográficos como mejor documental de 2008. Este libro recoge los testimonios que aparecen en el documental más otros que fueron grabados para él pero se excluyeron del montaje final de este trabajo de investigación, que radiografía a una sociedad que no se atreve a mirarse por dentro.

lunes, 18 de marzo de 2019

Reinado de Pedro I: la reconquista de Huesca y Barbastro


Pedro I era hijo de Sancho V Ramírez e Isabel de Urgel. Su padre Sancho decidió confiarle, siendo aún príncipe, Ribagorza y Sobrarbe a título de rey, bajo su suprema autoridad. Seguía así Sancho Ramírez la costumbre navarro-aragonesa de delegar tierras gobernadas con títulos reales entre los infantes para colaborar en las tareas de gobierno y comenzar a ejercer responsabilidades regias. Era una fórmula que ya utilizaba Sancho III el Mayor, que concedía en vida títulos de regulus a sus hijos para que rigieran como tenencias parte de sus dominios regios. No se conservan documentos del nombramiento ni se conoce el día exacto del inicio de su gobierno sobre estas tierras, pero ya figura como tal a partir de junio de 1085.

Desde 1089 su padre le cedió el dominio en tenencia del curso medio del río Cinca, a título de rey de Monzón, tierras fronterizas muy expuestas a los ataques musulmanes de la taifa de Lérida.

PEDRO I DE ARAGÓN Y PAMPLONA

Entre los años 1093 y 1103, el Reino de Aragón, aliado del Cid Campeador Rodrigo Díaz de Vivar, en el Levante, dominó las plazas de Culla, Oropesa, Miravet, Montornés y Castellón de la Plana. Lo confirman no solo las crónicas, sino también la Historia Roderici y los diplomas suscritos por los tenentes de estas fortalezas. Se conserva un documento de julio de 1100 de Pedro I, donde se titula rey de Aragón, Pamplona, Sobrarbe, Ribagorza, Culla, Oropesa y Castellón. En ella concede a "mio cid Muño Muñoz" el castillo de Azafaz, la villa de Ova y se mencionan los tenentes levantinos: Ortí Ortiz, que tiene la honor sobre Monroig, Culla y Oropesa; y el citado Muño Muñoz, que se encargó de la tenencia de Castellón, Monroig sobre Montornés y Azafaz.

El 4 de junio de 1094, heredó el trono de los Reinos de Aragón y de Pamplona. El reinado de Pedro I se extendió durante diez años, que fueron decisivos para las tareas militares de la Reconquista, ya que significó la expansión del territorio aragonés en sus tramos central y oriental, llegando hasta la Sierra de Alcubierre y los Monegros.

PEDRO I DE ARAGÓN Y PAMPLONA

Recuperó la localidad de Milagro (1098) para el Reino de Pamplona y edificó la talaya o castillo de Milagro para consolidar una de las plazas fuertes de acoso sobre Tudela. En Milagro, casi veinticinco años después, su hermano Alfonso I, siendo rey, otorgó el Fuero de Estella para los nuevos pobladores en Puente la Reina (1122). Dos fueron las grandes conquistas de Pedro I en Aragón: Huesca y Barbastro.

Pedro I conquistó Huesca en 1096, dos años después de la muerte de su padre en el primer asedio de uno de los principales bastiones de la Marca Superior. Antes de que Huesca se rindiera y capitulara, Pedro I combatió al rey de la taifa de Zaragoza, que acudió a defender Huesca acompañado por algún noble castellano con intenciones en los territorios. Fue la batalla de Alcoraz, donde, tras varias cometidas de la caballería, los nobles consiguieron dividir el frente islámico y destruir las defensas de la infantería musulmana. El rey Al-Mustain II abandonó el campo de batalla, y Pedro obtuvo una resonante victoria, que fue cantada y celebrada durante meses. Se ensalzó el coraje y valentía de los soldados de aquel ejército cristiano que se mostró "incapaz de ceder, ni por miedo a la muerte ni por amor a la vida, y así venció por doquier la excelsa bandera de la cruz". La capitulación de Huesca incluyó condiciones de salvaguarda de los vencidos: derecho a conservar la vida, la práctica de la religión y la posibilidad de emigrar.

PEDRO I JUNTO A LA CRUZ DE SAN JORGE DURANTE AL RECUPERACIÓN DE HUESCA, POR JERÓNIMO MARTÍNEZ

Pedro combatió al lado del Cid Campeador, ya que mantenían una estrecha relación de amistad, anterior incluso al matrimonio entre sus hijos. Díaz de Vivar había sido el único guerrero capaz de vencer a los temibles almorávides, lo había hecho en los campos de Cuarte y desde entonces aguardaba la revancha mermado de efectivos. Pedro I acudió con sus tropas y también lo hizo Alfonso VI de León. Por primera vez castellano-leoneses, navarros y aragoneses se unían para frenar a los africanos. Fue una gran alianza hispánica cristiana entre León, Aragón y Pamplona.

En enero de 1097, los almorávides llegaron con un importante ejército mandado por Muhammad ibn Tasufin con objeto de recuperar para el islam la ciudad de Valencia, que había sido conquistada por Díaz de Vivar. De nada había servido el frente combinado por tierra y mar de los musulmanes que caían en la batalla de Bairén, en Gandía, ante la alianza castellano-aragonesa acaudillada por el Cid.

BATALLA DE BARBASTRO

Barbastro fue también conquistada en 1100 por Pedro I. El proceso tuvo semejanza con Huesca, aunque con menor resistencia. La primera reconquista de Barbastro fue comandada por Guillermo de Aquitania, y la segunda y definitiva por su yerno Pedro I, ya que este casó en primeras nupcias con Inés de Aquitania. El rey de aragoneses y pamploneses, al mencionar Barbastro, siempre podría reclamar que la Cristiandad le debía esa plaza al mérito militar de su familia.

El rey Pedro desempeñó también empresas menores, entre las cuales destacan: la toma de la villa de Milagro, la recuperación de Sariñera en 1101; y el sitio de Tamarite de Litera en 1104. Además reglamentó el Fuero de los infanzones.

Dentro de estas gestas de menor cuantía se encuentra una muy pequeña y próxima al final de su reinado: el intento de reconquista de Zaragoza.

Pedro I cabalgaba con unos 700 caballeros y se acompañaba de más del doble de peones. Era el mes de mayo, el ejército cristiano se aprestaba a infligir una de esas razias, arrasando cosechas en las huertas que rodean a la gran ciudad de la ribera del Ebro. Acampó por las terrazas superiores del río con su poderoso ejército. Inició la construcción de una fortaleza frente a Zaragoza en el actual arrabal de Juslibol.

Murió de enfermedad el 29 de septiembre de 1104, en el valle de Arán, que acababa de conquistar. Fue sucedido en el trono por su hermanastro Alfonso I, segundo hijo de Felicia y Sancho V Ramírez.

EXPANSIÓN DE ARAGÓN SIGLO XI (1035-1104)

jueves, 14 de marzo de 2019

Juan Martínez de Recalde y Saez de Vasozavala


Marino y comerciante al servicio de Carlos V y padre del almirante de la Armada de Vizcaya Juan Martínez de Recalde

ESCUDO DE ARMAS DE RECALDE

Juan Martínez de Recalde y Saez de Vasozavala era el padre del gran marino vizcaíno de mitad de siglo XVI general almirante de la Armada de Vizcaya con el mismo nombre Juan Martínez de Recalde y Larrinaga.

Había estado al servicio de Carlos V desde aproximadamente 1519, sirviéndole como su hombre de confianza en Bilbao, su villa natal. Recalde padre se encargaba de organizar las flotas para el emperador, por ejemplo, para el transporte de soldados y dinero hacia los Países Bajos, pero también de mantener un servicio de correos con pequeñas zabras entre la costa norte de España y los puertos de Flandes e Inglaterra.

Juan Martínez de Recalde era el primogénito de la familia, Martín Pérez de Recalde era el segundo varón, Sancho López de Recalde el tercero, y Francisco de Recalde el último. Se aprecia en esta familia como el primogénito y heredero del mayorazgo familiar conserva el mismo nombre y apellido de su progenitor, mientras que los demás hijos podían tener apellidos varios en combinación con el apellido de Recalde. A parte de estos cuatro hijos varones, Juan Martínez de Recalde y Marina Saez de Vasozavala tuvieron también cuatro hijas: Catalina Saez de Recalde, Toda Urtiz de Recalde, María López de Recalde, Menzía Urtiz de Recalde.


GENEALOGÍA DEL LINAJE MARTÍNEZ DE RECALDE


Desde 1504, Recalde ya realizaba relaciones comerciales entre España y Países Bajos. 

En 1508, aparecía a cargo de fiel, máxima autoridad de la Universidad de mercaderes e maestres de naos de Bilbao. Cargo que desempeñaría en 1509 y 1514, y también fue uno de los dos diputados de la Universidad en 1516. Un año antes había sido regidor de su ciudad. También había ocupado el cargo de cobrador del dinero para pagar a los hombres que iban a servir al soberano. Era uno de los mercaderes con mayor influencia en Bilbao.

Desde 1519, desempeñó varios cargos para el nuevo soberano de España, Carlos V. Su función más importante era la de proveedor de las flotas que se organizan en la costa norte de España, que incluía tanto la compra de productos como la construcción de barcos.

En 1523, se encontraba como capitán de navío, formando parte de la armada que se dirigía a los Países Bajos con 4.000 soldados españoles. Otra de sus actividades estos años fue la organización de una pequeña flota de zabras para transportar los correos de Carlos V hacia Inglaterra y los Países bajos. Por tales servicios reales recibía de la Corte una recompensa de 40.000 maravedíes anuales.

En 1553, el hijo del mismo nombre había empezado a ayudar activamente a su padre en sus funciones para Carlos V. Incluso ya tomaba parte en los negocios paternos desde al menos 1548. Aunque dirigían muchas operaciones para el emperador, seguían funcionando como mercaderes por cuenta propia. Así pues, recibían préstamos de los Fúcares que invertían en sus expediciones comerciales, hacían de transportistas de las mercancías de Diego de Bernuy o almacenistas ya que tenían lonjas.

BILBAO, SIGLO XVI

Cayó enfermo en 1553, y murió en julio de 1557. Su primogénito y futuro héroe naval ya se encargaba de la actividad empresarial. Las fuentes describen a este Recalde hijo "como buen trabajador, que entiende bien el comercio y que es capaz de sustituir a su padre sin dificultad".

Ambos Recaldes, padre e hijo, vincularon su vida y profesión al servicio de dos Austrias mayores, Carlos V y Felipe II, padre e hijo también. Dos servidores que desarrollaron un papel importante en los contactos entre España y los Países Bajos en los tiempos de prosperidad y paz y en otros de crisis y conflicto.

domingo, 10 de marzo de 2019

El Domuit vascones de Bernardino de Estella


Bernardino de Estella en realidad era Isaac Echeberría Galdeano antes de hacerse eclesiástico de la Orden Capuchina. Nació en la villa navarra de Estella, en 1892, aunque pasó buena parte de su vida en Argentina, desde donde colaboró con publicaciones como Nación VascaEuzko Deya y Orden Cristiano.

Estuvo influenciado por el pensamiento político de su compañero capuchino Evangelista de Ibero, autor del libro Ami Basco, de ideología nacionalista. Siguiendo el estilo de exposición de esta obra, escribió su particular Historia Vasca, que contenía una serie de preguntas con las consiguientes respuestas. En realidad, reunía una serie de Apuntes de Historia Vasca dictados en la Euskal Etxea de Buenos Aires, donde impartía clases a hijos de inmigrados vascos. Esta obra de la historiografía vasca manipulada fue utilizada por el Partido Nacionalista Vasco como guía patriótica y texto que abarcase todos los territorios históricos de uno y otro lado de los Pirineos, publicándose en Bilbao, en 1932, una año después que en Bueno Aires.

HISTORIA VASCA

Bernardino de Estella fue el creador de una expresión muy utilizada por el nacionamismo vasco en relación a los vascones y el Reino hispano-visigodo: "Domuit Vascones". Se trata de un latinismo que se traduciría como "dominó a los vascones". Desde entonces, varios historiadores nacionalistas vascos y navarros han recurrido a esta cita para afirmar que fue aplicada por los reyes godos en sus crónicas, sin especificar cuales, lo que significaría que en realidad no lograron dominar a los vascones.

Esta innovación de la historiografía nacionalista fue escrita por primera vez en 1931, en Historia Vasca, por su fundador Estella:
"En las Crónicas de los reyes visigodos se encuentra una frase constantemente repetida: Domuit vascones (subyugó a los vascones). Vencer a los vascos fue la idea que abrigaron casi todos los reyes visigodos. Pero esa frase, siempre repetida hablando del mismo pueblo, indica claramente que jamás lograron dominar a las tribus vascas. Lucharon contra Recciario, Eurico, Leovigildo, Recaredo, Gundemaro, Sisebuto, Suintila, Wamba, todos los cuales atentaron contra la independencia de Euzkadi."

El mito se basaba en la suposición por la cual los vascones nunca fueron sometidos por los visigodos en su pretensión de lograr la unidad territorial de todas la antiguas provincias hispanorromanas, y fue un hecho que varios reyes godos y suevos tuvieron enfrentamientos con los vascones, ya sea para dominar sus rebeliones, ya sea para evitar sus pillajes. Sin embargo, la expresión de Bernardino de Estella, nunca existió en ninguna crónica de los reyes godos, nunca "Domuit Vascones" fue una frase escrita por Isidoro de Sevilla, a quien también atribuye, lo que convertiría a la misma en un mito sin fundamento científico. Sólo una referencia posterior en siglos, y ceñida a Leovigildo, habla de que venció a "los feroces vascones", precisamente el rey que consiguió unificar toda la península Ibérica bajo un solo estado: el Reino Hispano-visigodo.

La idea tiene un doble concepto:
1. narcisita ("nunca nos dominaron"): sucesora de las tesis vasco-cantabristas tan en auge en siglos de la Modernidad por la cual los vascos, que en realidad eran cántabros, jamás fueron sometidos por los romanos. En este caso se extrapola a los visigodos.
2. victimista ("siempre intentaron subyugarnos"): utilizada como alimento espiritual del odio contra todo lo que sea español.

El historiador Miguel Izu ha ofrecido otra explicación sobre el origen de esta frase y que la sitúa en 1877, introducida por otro navarro Francisco Navarro Villoslada en su libro Amaya o los vascos en el siglo VIII:
"Consta que Requiario, Eurico, Leovigildo, Recaredo, Gundemaro, Sisebuto, Suintila, Recesvinto y Wamba, sujetaron a los vascones, frase que constantemente repetida por espacio de tres centurias, viene a significar precisamente lo contrario de lo que suena. No puede menos que maravillarnos que algunos críticos tomen por lo serio la frase de domuit vascones, que los godos tenían como en estampilla para añadir al nombre de cada nuevo monarca toledano."
Según Izu, probablemente con esa locución latina Navarro Villoslada se tomara una licencia literaria para hacer un resumen de las noticias históricas sobre las guerras entre godos y vascones y reflejar su idea, tomada de autores como José de Moret o Fermín Gonzalo Morón, de que los vascones no fueron nunca sometidos.

EUSKAL ETXEA EN BUENOS AIRES

Pero la expresión fue asumida como un hecho histórico por los autores posteriores y adornada con otros datos igualmente ficticios. Así, la invención del mito historiográfico del "Domuit vascones" fue utilizado por sucesivos nacionalistas: Arturo Campión, Hermilio de Oloriz, Eugenio Urroz, Agustín Azkarate, Iñaki Anasagasti, Josu Jon Imaz, etc.

El vascómano useño Mark Kurlansky, en una Historia vasca del mundo muy vendida en Vascongadas, repitió la expresión concluyendo:
"Todos los gobernantes de la Península hasta el actual Ejecutivo español han abrigado la misma intención: Hay que controlar a los vascos."
El cura Anastasio Arrinda insistió, en 1997:
"Todos los cronicones de la vida de los reyes godos o visigodos terminan con esta frase lapidaria: Domuit vascones…, señal de que nunca los subyugaron."

Continuaron el el siglo XII, algunos dirigentes nacionalistas del PNV. José Jon Imaz atacaba, en un artículo furioso: "No pongáis vuestras manos en la educación de nuestros hijos. Para historia nacional, ya tenemos la nuestra"; y se burlaba de "esa lista de reyes godos cuyas biografías terminaban siempre en el domuit vascones"Iñaki Anasagasti hizo apología de este lema: "El frentismo español diseña una vez más el domuit vascones." Y hasta abertzales batasunos: "Recordémosles la historia de Rodrigo, el último rey visigodo, que por andar entretenido en dominar una vez más a los vascones perdió su reino y su vida. Para que aprendan..."

El doctor de la universidad de Deusto, Armando Besga, resumió esta falsedad capaz de fundamentar una visión histórica y política actual:
"Aunque parezca increíble, lo cierto es que la dichosa expresión domuit vascones no aparece ni una sola vez en las fuentes de la época de los reinos germánicos, lo que demuestra cómo se ha hecho una parte de la historia de los vascones que, además, ha trascendido mucho."

 PLACA CONMEMORATIVA DE LA BATALLA DE RONCESVALLES

martes, 5 de marzo de 2019

Iglesia-fortaleza de Ujué




Ujué es un pueblo de origen medieval surgido sobre una colina en la construcción de una fortaleza de fronteriza de montaña, por el Reino de Pamplona. Su epicentro fue la Iglesia de Santa María de los siglos XII y XIV. Paulatinamente, se fueron incorporando los vecinos en busca de refugio. La villa es un espectacular mirador entre los montes Pirineos, las Riberas del Cidacos y del Ebro, y el pico Moncayo. 



La Iglesia-fortaleza de Santa María de Uxué fue en sus orígenes una pequeña capilla prerrománica. Durante el reinado de Sancho Ramírez, rey de Aragón y Pamplona, en 1090, se construyó un templo románico aprovechando la capilla originaria, que tuvo tres naves. 

En el siglo XIV, a instancias del rey navarro Carlos II el Malo, se demolieron las tres naves románicas, quedando en pie los tres magníficos ábsides con bóvedas de medio cañón, y en su lugar se alzó una única y grandiosa nave gótica. A este rey se le deben también el mirador ojival y el paso de ronda abovedado, que oculta al exterior los tres ábsides.

TRES ÁBSIDES ROMÁNICOS

PORTADA ROMÁNICA


El rasgo principal de este santuario mariano es su aspecto de fortaleza medieval por sus torres almenadas, pasos de ronda y robustos contrafuertes. Fue declarado monumento histórico artístico desde el 26 de junio de 1936. El aspecto actual del templo responde a diversas restauraciones, la última en 2011.




El pórtico de la Iglesia de Santa María es una obra maestra del gótico del siglo XIV. Representa un esquema apuntado y abocinado de diez arquivoltas de rica ornamentación. Destaca el tímpano central en el que están representadas la Última Cena y la Adoración de los Reyes Magos, ambas escenas de gran dinamismo.



En el interior se conserva la talla románica de Santa María de Ujué, realizada en madera de aliso en 1190. La Virgen "morenica" toma su nombre de la leyenda de la paloma. Según la tradición, un pastor que cuidaba sus rebaños vio a una paloma entrando y saliendo constantemente del interior de gruta. Al acercarse a observar mejor, encontró dentro de la cueva la imagen de la virgen y, posada a sus pies, la paloma. Con el fin de darle cobijo, los peregrinos y eclesiásticos construyeron una primitiva capilla para ella. El nombre de Ujué proviene, según la leyenda, de dicha paloma, que significa en eusquera "Uxua".

VIRGEN DE UXUÉ SOBRE ARCO ROMÁNICO


Los reyes navarros de la dinastía de Évreux tuvieron especial devoción por esta virgen. Carlos II construyó el templo gótico y aportó grandes donaciones a sus monjes. Su hijo Carlos III continuó la tradición, peregrinando en varias ocasiones desde su Corte en el castillo-palacio de Olite, y lo mismo hicieron su hija doña Blanca de Navarra y su hermana Leonor.

Carlos II el malo, rey de Navarra y aspirante al trono de Francia, murió en extrañas circunstancias: tras un desmayo se le aplicaron paños humedecidos con coñac, pero en un descuido un criado le prendió fuego, muriendo el rey abrasado. Su cadáver fue descuartizado y momificado, enterrado su cuerpo en la catedral de Pamplona, sus vísceras en la colegiada de Roncesvalles y el corazón llevado a la iglesia-fortaleza de Ujué. 

Por tanto, el corazón de Carlos II está guardado en una arqueta dentro de una vitrina, junto a la virgen que tanto adoró. Esa fue su voluntad que dejó escrita en su testamento, como perpetuo testimonio de su devoción. También la reina Blanca quiso ser enterrada en Ujué, pero los muchos conflictos de su época lo impidieron.



Frente a la portada norte se encuentra ubicado lo que fue el patio de armas del castillo del siglo IX. Los musulmanes lo consideraron la atalaya más inexpugnable del Reino de Pamplona, del que hoy día sólo queda el aljibe que almacena el agua para épocas de asedios.

PATIO DE ARMAS


Las torres almenadas son llamadas de los Cuatro Vientos y de los Picos o de las Campanas, y se conservan en estilo románico.

TORRES


Los centinelas utilizaban el paseo de ronda para asegurar el perímetro de la fortaleza, ya que la rodea por completo. Destaca el mirador con techumbre de madera, bellas pilastras, balaustradas pétreas con cuadrifolios y unas impresionantes vistas de la Ribera de Navarra.

MIRADOR


Carlos II el Malo además de mandar construir la nave gótica de la iglesia, quiso impulsar en Ujué uno Estudio general, institución germen de la universidade. La falta de fondos le obligaron a paralizar las obras en 1368 y de aquella iniciativa tan solo quedan unos muros en ruinas adosados a la iglesia.

RUINAS DEL ESTUDIO GENERAL


Desde la iglesia se observa una amplia panorámica en dirección al monasterio de La Oliva. Aparece lermita de San Miguel, que fue construida en el siglo XIII y derribada en 1806 dado el ruinoso estado de su bóveda. Apenas conserva los muros, la portada con el óculo, y la espadaña con los huecos para las campanas. Detrás de la ermita hay un altar donde se coronó a la virgen en 1956.

ERMITA DE SAN MIGUEL Y ALTAR DE LA VIRGEN DE UJUÉ


Ujué es un pueblo de piedra que creció al abrigo de la iglesia fortaleza. Sus casas y pasadizos se desparraman en fuertes pendientes por su ladera sur. Desde el reinado de Sancho Ramírez, se rodeó de una muralla para una mejor protección, hasta que en el siglo XVIII, con el crecimiento de su población, se derribó.