LUGARES Y VILLAS DE LOS PIRINEOS


RONCESVALLES




En Roncesvalles-Orreaga se une la tradición jacobea con la épica, pues además de ser hospital de peregrinos resulta ser el campo de batalla donde fue derrotado Roldán.

El hospital de Peregrinos fue fundado en 1132 por iniciativa del obispo de Pamplona, financiado con generosas donaciones y mantenido por un cabildo de canónigos regulares que vivían según la regla de San Agustín, más tarde bajo la autoridad del Papa. Fue reformado en el siglo XVIII. Cada peregrino hospedado en él tenía derecho a pasar tres noches, y durante este tiempo le correspondían comidas y cenas, descanso, aseo personal y cura de enfermedades si padeciese.


HOSPITAL DE PEREGRINOS A SANTIAGO


La colegiata de Nuestra Señora de Roncesvalles fue mandada edificar por Sancho VII el Fuerte, rey de Navarra y uno de los vencedores de las Navas de Tolosa en 1212. Siguiendo el modelo de los templos góticos franceses tiene tres naves separadas por gruesas columnas, de las que arrancan los nervios de las bóvedas que cubren los laterales y los arcos apuntados de la nave central. La cabecera es poligonal y tiene cinco esbeltos ventanales con vidrieras modernas. La imagen de la titular es gótica, del siglo XIV. En otra capilla lateral hay un retablo con la imagen de Santiago Peregrino.

El actual claustro de la colegiata, reedificado en el siglo XVII, es el antiguo claustro gótico, donde hubo un gran número de sepulcros. En un lateral se abre la capilla de San Agustín que esconde los restos mortales del rey de Navarra, Sancho VII el Fuerte.

El conjunto está formado por el museo, el archivo y la biblioteca, y reúne un conjunto de esculturas y pinturas de la colegiata, un grupo de libros entre los que destaca el Códice de La Pretiosa (s. XIV), a la vez libro de coro y cartulario histórico, objetos de orfebrería destacando el evangelio de Roncesvalles, el ajedrez de Carlomagno, y la esmeralda de Miramamolín, arrancada por el rey Sancho VII del turbante del enemigo musulmán.



COLEGIATA NUESTRA SEÑORA DE RONCESVALLES


Junto al recinto de Santa María de Roncesvalles se encuentra la iglesia de Santiago (s. XIV), templo gótico, y la capilla del Espíritu Santo o silo de Carlomagno (s. XII), edificio románico de planta central en que hubo pinturas dedicadas a la batalla de Roncesvalles, destinada al uso funerario de los peregrinos que morían en la villa.



La épica medieval es recordada por dos monumentos a la Batalla de Roncevalles y al general carolingio Roldán. Fue en el año 778 cuando el ejército del emperador Carlomagno regresaba de una campaña militar fallida en Zaragoza. La retaguardia fue atacado por un grupo de vascones en las cercanías de esta villa donde murieron el general Roldán y los doce pares de Francia. La literatura recuerda este suceso mediante una de las primeras obras épicas del Medievo: la Chanson de Rolan.




MONUMENTOS A LA BATALLA DE RONCESVALLES Y A ROLDÁN




MESA DE LOS TRES REYES

La Mesa de los Tres Reyes consiste en una elevación montañosa, situada en el Valle del Roncal, siendo la montaña más alta de Navarra. Su silueta recuerda a una mesa de piedra; se puede considerar el vértice en el que confluyen los territorios históricos de Aragón, Navarra y el Bearn francés, un enorme hito fronterizo de 2.442 metros de altitud.

En la cumbre de esta emblemática montaña navarra, algunos miembros del Club Deportivo de Navarra colocaron la estatua de San Francisco Javier allá por el año 1952, una escultura de piedra que medía inicialmente 2,10 metros. Apenas duró un año, pues el viento y la nieve acabaron con ella. Posteriormente, se hizo una réplica en bronce de la estatua, de unos 70 cm.



ESTATUA DE SAN FRANCISCO DE JAVIER EN LA MESA DE LOS TRES REYES


Cuenta la leyenda que los magnates (dos reyes y un conde) de los tres estados medievales de Aragón, Navarra y el Bearn francés, se daban cita en la cumbre de la montaña, en torno a una mesa de piedra, para discutir sus asuntos cara a cara, sentados cada uno en su propio territorio.

Antiguamente, estos parajes azotados por el viento y las tormentas, eran frecuentados solo por algunos pastores, o por los guardas y los carabineros que recorrían el entorno vigilando las fincas y la frontera. Pero, a mediados del siglo XX, la Mesa de los Tres Reyes se convierte también en destino habitual de los montañeros pirenaicos, que encuentra en la historia de esta cumbre un aliciente más para coronarla.



MESA DE LOS TRES REYES


MAPA DEL CAMINO DE LA MESA DE LOS TRES REYES



EL PARQUE NACIONAL DE ORDESA Y EL MONTE PERDIDO

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es un área protegida de 31.189 hectáreas y comprende los términos municipales de Bielsa, Broto, Fanlo, Puértolas, Tella-Sin y Torla. El Parque Nacional constituye una unidad geográfica de primer orden, presenta uno de los paisajes de alta montaña más espectaculares de Europa.

El Monte Perdido o Mont Perdu domina su geografía, con de 3.355 metros de altura, siendo el mayor macizo montañoso calcáreo de Europa Occidental. Otros picos también superan los 3.000 de altura como el Soum de Ramond de 3.252 m, el Cilindro de Marboré de 3.220 m, y el Tallón de 3.144 m.

Desde esta cimas derivan a modo de brazos los valles de Añisclo, Escuaín, Ordesa y Pineta, cincelados por las aguas respectivas de los ríos Bellós, Yaga, Arazas y Cinca. La orografía de la zona también incluye impresionantes cañones y numerosos circos glaciares.

Un total de 20 km de montañas del Pirineo Central recorren toda el área en dirección noroeste a sureste. Alberga parte del territorio oriental del Parque Nacional francés de Pirineos Occidentales y la totalidad del Parque Nacional español Ordesa-Monte Perdido. Multitud de cursos de agua recorren la zona formando en algunos puntos bonitas cascadas, como la de la Cueva, generada al erosionarse el terreno calizo por la acción de las aguas. Existen todavía algunos glaciares, como el del Monte Perdido o el de Marboré, pero todos ellos son pequeños y se encuentran en regresión.



PARQUE NACIONAL DE ORDESA

Cuatro circos glaciales, Garvanie, Estaubé, Troumouse y Baroude, se sitúan en la zona norte del área protegida, en la parte francesa. El primero, el de Gavarnie, es un anfiteatro glacial con una pared rocosa muy popular entre los amantes del alpinismo. Presenta una de las cascadas más altas de los Pirineos, con 423 m de caída. Sus aguas quedan heladas en invierno formando una impresionante pared de hielo muy codiciada por los escaladores, con el atractivo de que cada año esta pared es diferente.

En la zona meridional del área protegida se encuentran los cañones y gargantas del Pineta, al este, y de Escuaín, Añisclo y Ordesa, al oeste. Se trata de formas geométricas modeladas por los glaciares y que se orientan de una forma más o menos radial. También aquí se encuentran otros restos de la acción de los hielos, como son los circos de Cotatuero y Salarons.

El Monte Perdido está situado en el macizo de Marboré, en el centro del parque español. De él parte el valle de Pineta, que va hacia el este. En su parte más elevada se halla el glaciar del Monte Perdido, en la cumbre de la montaña homónima En este punto nace el Cinca, al cual vierte sus aguas el lago helado de Marboré, donde se forman magníficas caídas de agua.

MONTE PERDIDO


Próximo a él se encuentra el valle de Tella, que forma en su cabeza la garganta de Escuaín, con paredes que alcanzan los 300 metros de altura y por cuyo interior discurre el río Yaga.

A continuación aparece el cañón de Añisclo, con paredes que en algunos puntos miden más de 1.200 metros de altura. Este cañón, que se extiende 12 km, forma un paisaje realmente espectacular y sin duda uno de los más bellos del Pirineo. Por su interior corren las aguas del río Vellos.

El valle de Arazas es el que se sitúa en la zona más occidental. En su cabecera se encuentra el circo de Soaso, donde nace el río Arazas. Éste discurre por el cañón de Ordesa, que va por el interior del valle. En su recorrido el río forma espectaculares cascadas, como las de la Cola de Caballo, el Arco Iris y las Gradas de Soaso, entre las más conocidas.

En algunos puntos el terreno ha experimentado plegamientos que en ocasiones se ponen de manifiesto con claridad, como en el caso de las Tres Sorores. En las zonas altas se han formado algunas cuevas heladas, como la gruta de Cascaret, situada a 2.600 metros de altitud, que es la mayor altura del mundo que presenta depósitos de hielo fósil. Destaca también la cueva de Aso, de 1.300 metros de profundidad, y la de Manatuero, de 1 kilómetro.



PARQUE NACIONAL DE ORDESA


Desde 1918 el Ordesa pasó a integrar la Red de Parques Nacionales, aunque en 1982 se amplió su superficie hasta siete veces más (de 2.100 a las 15.608 hectáreas actuales). Desde 1977, la zona central de la reserva de Ordesa-Viñamala, de 8.116 hectáreas, se incluyó en la Reserva de la Biosfera.

También se incluye una zona adyacente al parque de 4.526 hectáreas. La parte francesa está formada por la zona oriental del Parque Nacional de los Pirineos Occidentales, de 7.451 ha, que se encuentra en el departamento de Hautes-Pyrénées. Este parque fue declarado como tal en 1967. Además, se incluye igualmente una zona adyacente, la de Gavarnie, de 3.559 ha.

Por el año 1988, fue declarado Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Ese mismo año obtuvo el máximo galardón de la CEE, Diploma del Consejo de Europa a la Conservación, éste es renovado cada 5 años siempre que se continúe en una serie de estrictos parámetros de conservación del espacio natural, lográndose continuidad los años 1993, 1998 y 2003.

En 1997, recibe otro máximo galardón, la declaración del Parque como Patrimonio Mundial de la Humanidad, junto con los glaciares de la vertiente francesa, por parte de la UNESCO.

Estas tierras han estado habitadas desde el Paleolítico, entre 40.000 y 10.000 años atrás. El macizo de Monte Perdido ha sido tradicionalmente uno de los puntos más importantes de comunicación entre las poblaciones a ambos lados de la frontera. Las fuentes principales de ingresos son el turismo, básicamente formado por excursionistas, y la ganadería trashumante. Los ganaderos dejan el ganado suelto por el macizo durante los meses de clima favorable y los recogen a la llegada de los fríos.


PLANO DEL PARQUE NACIONAL DE ORDESA



ISLA DE LOS FAISANES

España y Francia poseen el condominio más pequeño del mundo, la Isla de los Faisanes. No es el único condominio que comparten estos dos países, también Andorra tiene una doble jefatura de Estado compartida por el obispo de Seo de Urgel (España) y el presidente de Francia, a los que se denomina copríncipes.
La Isla de los Faisanes es un banco de arena, de 3000 m²., situado en la desembocadura del río Bidasoa, que sirve como frontera con Francia. Su soberanía es compartida por períodos de 6 meses, durante los cuales cada país se hace responsable de su mantenimiento.

Esta isla resultó muy útil ya que en ella España y Francia intercambiaron prisioneros, convirtiéndose de esta forma en tierra neutral entre ambos países, enemigos en varias ocasiones. Durante mucho tiempo, las infantas, tanto españolas como francesas, fueron conducidas hasta la isla donde una escolta del país receptor las acompañaría hasta su nuevo destino.



PLANO DE LA ISLA DE LOS FAISANES, SIGLO XVII

El hecho más transcendental que ocurrió en la isla fue la firma del Tratado de la Paz de los Pirineos, con el que se puso fin a la Guerra de los Treinta Años. Tras este tratado empezó un rápido declive de España. Portugal dejó de formar parte del Imperio español al declararse independiente y la familia Braganza toma el control del país luso, además Francia conseguía el Condado del Rosellón tras estar unido 5 siglos al destino del Reino de Aragón.
Antiguamente la isla pertenecía al término municipal de Fuenterrabía pero en la actualidad está administrada por el ayuntamiento de Irún.



ISLA DE LOS FAISANES SOBRE EL BIDASOA VISTA DESDE IRÚN



MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE RIPOLL

En el año 888 Wilfredo el Velloso, conde de Barcelona, en presencia de su esposa Guinidilda, funda el monasterio de Santa María de Ripoll. En realidad este primer documento fechado hace referencia a la consagración de su iglesia. Es de suponer que la antigüedad en sí del monasterio sea mayor, de origen visigodo. Ripoll sería una deformación de Ricópolis (ciudad de Recadero).

Wilfredo entrega es esa misma fecha al monasterio a su hijo Rodulfo cum omni hereditate sua. A partir de ese momento, todos los condes de Barcelona se harían allí. Gracias a estos enterramientos tenemos una genealogía precisa de ellos.

La arquitectura del monasterio ha sido restaurada en gran parte en el siglo XIX, tras su casi total destrucción, pero siguiendo los cánones del Románico más primitivo. Ripoll es el mejor ejemplo de Románico catalán, especialmente en escultura.



MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE RIPOLL


Pero el románico de Ripoll es único en toda España, ya que posee cinco naves en la planta de su iglesia y otra semicircular de crucero con siete capillas absidales.

La pieza más pura y original es su portada, de finales del siglo XII. Está cubierta de esculturas que se distribuyen en largas piezas horizontales. El artista que trabajó en ella se inspiraría en miniaturas bíblicas de la época, aunque no faltan en esta impresionante serie de relieves las escenas sobre la historia y personajes del propio monasterio.

De arriba a abajo aparecen esculpidos personajes de Apocalipsis con escenas y santos del Antiguo Testamento. De los siete frisos, en el quinto, los personajes aparecen bajo arcos. El sexto está compuesto por diversas escenas con animales, y el último y más inferior, recoge, en diversos medallones, los pecados capitales. Estos últimos frisos son los más simples y sobrios si los comparamos con algunos de los anteriores, especialmente con el cuarto y quinto, en donde el escultor ha mostrado un mayor detalle y mucho más agilidad en los trazados.

Ninguna pieza semejante entre las de los escultores del siglo XII se puede comparar con esta portada de Santa María de Ripoll. Relieves como los de los claustros de las catedrales de Gerona y Tarragona, o los mismos de San Cugat del Vallés, no se pueden comparar con éstos.



PORTADA DEL MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE RIPOLL



FORTALEZA ROMÁNICA DE LOARRE


El castillo abadía de Loarre es una fortaleza románica situada en la localidad del mismo nombre, en la sierra de Loarre, de Huesca. La ubicación de la construcción es un aspecto fundamental para entender su carácter militar. Está situado a la entrada de los Pirineos, justo en frente, al sur, se extiende la gran llanura La Hoya de Huesca hasta orillas del río Ebro. Al otro lado, al norte, están los montes Pirineos y la importante ciudad de Jaca.

El castillo fue construido en el siglo XI por orden del rey Sancho III, para servir como avanzadilla fronteriza, desde la que organizar los ataques contra la localidad de Bolea, principal plaza musulmana de la zona, situada en la llanura que domina la construcción. Además, desde su posición se tiene un control sobre toda la llanura de la Hoya de Huesca.

El castillo se asienta sobre un promontorio de roca caliza que utiliza como cimientos. Esto suponía una gran ventaja defensiva, ya que así los muros no podían ser minados (técnica habitual en el asedio de fortalezas, que consistía en construir un túnel por debajo del muro para después hundirlo y abrir así una brecha por la que asaltar). Además está rodeado por una muralla con torreones. Destacan la pequeña capilla, la cripta de santa Quiteria, situada a la entrada y la majestuosa iglesia del castillo en la que llama la atención la cúpula.




De la época de su construcción datan el edificio real, la capilla, el torreón de la Reína, el patio de armas, las estancias militares y de servicio y la torre del homenaje (antigua torre albarrana). Posteriormente, hacia 1071, durante el reinado de Sancho Ramírez se realiza un ampliación que le da la forma que mantiene en la actualidad. De esta época son las demás construcciones incluida la iglesia.

Todo el conjunto está rodeado de una gran muralla que se construyó en 1287. La muralla abarca unos 10.000 metros cuadrados y tiene un perímetros de 172 metros. Está realizada con torreones semicirculares, hay uno rectangular en donde se ubica una de las entradas.

Tras la ampliación se funda un monasterio de canónicas de San AgustínPedro I de Aragón, hijo de Sancho Ramírez, cambia la cabeza de la congregación a Montearagón, con lo que Loarre pierde el carácter monasterial. El desalojo de los musulmanes de la comarca de La Hoya, hace que el castillo pierda su carácter militar. Perdiendo relevancia e influencia.




La puerta de entrada de la construcción es de estilo románico con decoración en el tímpano. Tras ella se abre una imponente escalera cubierta por una bóveda de cañón y adornada con una cenefa de ajedrezado jaqués. A los lados de la escalera hay dos estancia, la de al izquierda es el cuerpo de guardia y la de la derecha es la cripta de santa Quinteria, que fue lugar de enterramientos. Desde ella por dos estrechas escaleras se accede a al iglesia.

Sobre la cripta se ubica la iglesia de San Pedro, una construcción románica de una única nave y ábside semicircular decorado con columnas adosadas a los muros con capiteles tallados con motivos fantásticos, vegetales y bíblicos. La nave está cubierta por bóveda de cañón y decorada por una larga cenefa de ajedrezado jaqués. Entre el ábside y la nave se abre una cúpula de 26 metros de altura.

A la derecha de la construcción se encuentran las dependencias de los canónicos y de los nobles que habitaron el castillo. También esta el calabozo (que fue también utilizado de almacén) y la sala de armas. Varias ventanas ajimezadas dan vista hacia donde se ubicó el pueblo de Loarre hasta el siglo XVI.

Al sur, en lo que fue la parte del castillo original y más militar, está el patio de armas y junto a él la iglesia de Santa María, la que había antes de la fundación del monasterio. Destaca el aljibe con capacidad para guardar hasta 8.000 litros de agua, las estancias militares, la torre norte (que esta destruida) y las cocinas.

La torre de la reina se sitúa sobre la entrada a la parte militar y protege la misma. La torre del homenaje, de 22 metros de altura, tiene 5 plantas y esta comunicada con el castillo por un puente levadizo.




En el siglo XV, la población que vivía a los pies del castillo se traslada a la actual villa de Loarre, reutilizando materiales de la fortaleza.

En la actualidad presenta un buen estado de conservación, lo que hace que sea uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar y civil del románico de España. Está considerado como la fortaleza románica mejor conservada de Europa. Fue denominado Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional en el año 1906. Las instituciones regionales y comarcales están interesadas en promover su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.


CASTILLO DE LOARRE Y LA HOYA DE HUESCA



SAN JUAN DE PIE DE PUERTO Y VALCARLOS

Saint Jean Pied de Port es la capital de la Baja Navarra, en el departamento francés de los Pirineos Atlánticos. La Navarra de Ultrapuertos quedó al margen de la anexión de Navarra a la Monarquía española (1512) y perteneció independiente hasta finales de ese siglo, cuando Enrique III de Navarra fue coronado como Enrique IV de Francia. Mantuvo sus antiguos privilegios hasta la Revolución Francesa (1789).

En esta ciudad acampó Carlomagno tras recuperar los cadáveres de los doce Pares que fueron velados con cirios clavados sobre lanzas durante la emboscada de Roncesvalles del 778.

Encrucijada de caminos, esta ciudad amurallada fue centro de intercambios de productos de la zona, especialmente de las manufacturas de lana y queso. Mercancías y personas debían pagar el portazgo para acceder a su mercado interior. Los peregrinos que marchaban camino de Santiago de Compostela entraban por la Puerta de Saint Jacques, monumento Patrimonio de la Humanidad por la Unesco (1998) dentro de los Caminos de Santiago en Francia.



SAN JUAN DE PIE DE PUERTO


La Ciudadela, edificada en el antiguo Palacio de los reyes de Navarra, se asienta sobre una explanada a la que se accede por la Puerta del Rey, junto a la Casa de los Gobernadores. El bastión es un magnífico mirador sobre la ciudad y los valles pirenaicos.

Por la calle de la Ciudadela, aparecen las casonas decoradas con conchas peregrinas y con inscripciones y detalles labrados en sus dinteles, como por ejemplo, la casa Arcanzola (s. XVI), casa natal del pintor y jesuita Juan de Mayorga, o la cárcel de los Obispos, y termina junto a la iglesia de Notre Dame du Bout du Pont. Esta última es un templo gótico del siglo XIV construido sobre la iglesia primitiva que mandó construir Sancho el Fuerte de Navarra para conmemorar la victoria de las Navas de Tolosa (Jaén) en 1212 frente a los musulmanes. Consta de tres naves y presbiterio poligonal, cubiertos con bóvedas de crucería.

El camino pasa por la puerta de Navarra, o del Mercado, el puente de la iglesia y la puerta de España, construida sobre la antigua calzada romana que unía Astorga y Burdeos.

Desde Saint Jean, los peregrinos ascendían por los puertos de Cisa hasta el siglo XII. Pero desde el XIII empezó a ser frecuente la subida al puerto de Ibañeta por Valcarlos, hoy convertida en carretera, a través del puente internacional de Arnegui, última población francesa, para entrar en Pekotxeta, el barrio fronterizo del lado español. Hoy en día, el trayecto se realiza a través de los puertos de Cisa.

Por el puente antiguo salió en 1876 Carlos VII, pretendiente al trono de España, poniendo final a las Guerras Carlistas.

El valle del río Luzaide se estrecha al ascender a Valcarlos, ciudad que recoge los hechos legendarios narrados en el cantar de gesta Chason de Roland y en el Codex Calixtinus.



VALCARLOS


Valcarlos se compone de cinco barrios. En el principal, Eleizalde, se encuentra la iglesia de Santiago, destruida durante la Guerra de la Convención en 1793 y reconstruida en 1799. Junto a ella existió un hospital de peregrinos, otro más, ascendiendo el puerto, en la Venta de Goroscaray, y el último en la cima del puerto. Los tres hospitales eran dependientes de la Colegiata de Roncesvalles.

En este punto, la cima del puerto de Ibañeta, donde confundían los dos itinerarios, se alzaba la cruz de Carlomagno desaparecida a finales del siglo XVIII, habiendo en su lugar un monumento al héroe de la gesta.

El monasterio de San Salvador de Ibañeta ha dependido de la abadía de Leyre desde 1071, y de Roncesvalles desde el siglo XIII. Mientras tanto, ha sufrido el desgaste del tiempo, un incendio en 1794 y varias reconstrucciones hasta reducirse a la ermita actual desde 1965.



MAPA DEL CAMINO DE SANTIAGO POR VALCARLOS



PUERTO Y TUNEL DE SOMPORT

El puerto de montaña de Somport es un paso natural utilizado desde la antigüedad, de hecho Somport proviene de "somus porta" (somos la puerta), entre Hispania y la Galia, aunque se maneja también el origen etimológico de "summus portus" (el puerto más alto).

El puerto de Somport es el único paso de montaña de los Pirineos Centrales que suele ser accesible todo el año salvo condiciones de nieve excepcionales. Es frontera entre el valle del Aragón, en España, y el valle de Aspe, en Francia. También, según algunas fuentes es considerado el límite entre el Pirineo Occidental y el Pirineo Central.



PUERTO DE SOMPORT


Hay constancia del uso permanente de este paso de montaña desde la época romana, cuando fue construida una calzada conocida como Vía Tolosana. Posteriormente hay evidencia de que esta fue la vía utilizada por los pueblos bárbaros de los vándalos, alanos y suevos, así como por visigodos más tarde para entrar en la península Ibérica, durante la caída del Imperio romano de Occidente a comienzos del siglo V.

Del mismo modo fue utilizado durante el siglo VIII por las huestes musulmanas en su intento de conquistar el Reino franco.

El paso fue fortificado durante el siglo XVI por los Habsburgo Carlos I y Felipe II protegiéndose de una posible invasión francesa, que sin embargo no sucedería hasta la Guerra de la Independencia, cuando el general Louis Gabriel Suchet franquea el puerto en 1808, seguido por el coronel Leonard Morin quien refleja en sus Memorias del 5º Regimiento (1812-13) la peligrosidad del puerto y la dura resistencia de la población de Canfranc. El ejército napoleónico usaría este puerto de nuevo para regresar a Francia tras ser derrotados por el general Francisco Espoz y Mina en 1814.

Así, multitud de fortalezas protegen el puerto tanto por el lado español como por el francés. El Fuerte del Portalet (en francés, Fort du Portalet), en el valle de Aspe, ordenado construir por Luis Felipe I entre 1842 y 1870 sustituye a una estructura anterior situada más al norte para proteger el lado francés de la frontera. En él estuvieron presos Leon Blum, Édouard Daladier, Paul Reynaud, Georges Mandel y Maurice Gamelin bajo la Francia de Vichy. Tras la guerra, Philippe Pétain estuvo en él también preso entre el 15 de agosto y el 16 de noviembre de 1945.

Por el lado español, primeramente los castillos de Candanchú y de Canfranc constituyeron durante la Edad Media la línea defensiva principal en la ruta que unía Francia con Aragón.

Posteriormente a finales del siglo XVI, Felipe II ordenó la construcción de un nuevo sistema defensivo para protegerse de posibles invasiones francesas que fue encomendado al ingeniero Tiburzio Spannocchi quien tomó como punto principal la nueva Ciudadela de Jaca, y una serie de torres defensivas en Ansó, Hecho, Santa Elena de Biescas y Baños de Benasque a lo largo del límite entre Francia y Aragón, siendo la Torre de la Espelunca la que protegía el acceso al puerto de Somport.

En el siglo XIX, la construcción de la carretera entre Zaragoza y Francia puso de manifiesto el deteriorado sistema defensivo del siglo XVI y se construyen nuevas torres de fusilería en los Arañones y en el estrechamiento del valle entre los Arañones y el pueblo de Canfranc, esta última la única conservada. Igualmente, para completar el sistema defensivo de la frontera el ingeniero militar Juan Martínez Zermeño construye el Fuerte de Coll de Ladrones sobre una edificación anterior, y el Fuerte de Rapitán junto a Jaca en la entrada al valle del Aragón.

La delimitación de la frontera entre España y Francia viene regulado por la Paz de los Pirineos (1659), y el Tratado de Bayona (1856), que a su vez es una reedición de los términos del Tratado del puerto de Astún (siglo XII).




PUESTO FRONTERIZO DE SOMPORT


El puerto de Somport fue sin duda la ruta más popular para los peregrinos de Santiago de Compostela hasta que el en siglo XII se consiguen pacificar las zonas controladas por bandidos vascos y navarros que hicieron el menos abrupto paso de Roncesvalles una vía más segura, y unos 100 km más corto.

Existen pocos puntos de interés para el peregrino más allá del monumento a los peregrinos, la moderna ermita del Pilar construida en 1995, y de las ruinas del castillo de Candanchú y del hospital de San Cristina de Somport, y por supuesto los fantásticos paisajes de alta montaña. Santiago de Compostela queda aproximadamente a 870 km del puerto. Así mismo la Via Tolosana o Camino de Arles procedente de Francia pasa a denominarse Camino Aragonés al atravesar el puerto.




PUERTO DE SOMPORT


A principios del siglo XX se construyó un túnel ferroviario que enlazaba por ferrocarril las ciudades de Zaragoza y Pau. Cerrado al tráfico este túnel en 1970, la carretera quedó como única vía de comunicación, con el problema de que esta carretera tiene que franquear el puerto, a 1.640 metros de altitud, cuyo tráfico rodado queda muy limitado durante los meses invernales.



TÚNEL FERROVIARIO


En 1987 los Gobiernos español y francés incluyeron el túnel dentro de la planificación viaria de la frontera  pirenaica. Dos años después, en 1989, se constituye una comisión hispano-francesa que comienza a hacer los estudios previos del proyecto técnico. En 1990 la Unión Europea lo incluye en Plan de Infraestructuras dentro de la ruta europea E-7. Finalmente, en abril de 1991 se firma el convenio para la construcción del túnel. En enero de 1994 dan comienzo las obras. En julio de 1997 los operarios españoles y franceses se encuentran bajo la cordillera. En el año 2000 se emprenden los trabajos de equipamiento del túnel, aunque tras el accidente del túnel de Mont Blanc (1999), la obra retrasa su conclusión debido al incremento en las normativas de seguridad que finalmente establecen la creación de una galería de evacuación hacia el antiguo túnel ferroviario cada 400 m (originalmente España propuso una galería cada 600 m, pero el proyecto se comenzó a realizar con una galería cada 800 m como había estipulado Francia). Finalmente tras ocho años de obras el túnel fue inaugurado en enero de 2003 por Francisco Álvarez Cascos y Gilles de Robien, ministros de Fomento de España y Francia.


TÚNEL POR CARRETERA



CALZADA ROMANA DEL VALLE DE ECHO Y BOCA DEL INFIERNO
El vestigio más importante que se conserva de la época Romana en los montes Pirineos es la Calzada Romana del valle de Echo. Esta vía conectaba Benearnum (Béarn, Francia) con Caesaraugusta (Zaragoza). Por ella pasaban las legiones romanas y carruajes.

Entrando por el puerto del Palo, la calzada romana desciende por las Foyas y Guarrinza hasta llegar al barranco llamado Boca del Infierno, el tramo mejor conservado de esta cazalda. Este barranco trascurre por la parte mas estrecha del río Aragón Subordán. Se trata de un barranco acuático con varios saltos espectaculares, uno de ellos tiene unos 8 metros de desnivel, muy utilizado durante la estación de verano por los aventureros que practican descenso de cañones.


RESTOS DE LA VÍA ROMANA


La calzada llega al valle de Echo, y siguiendo el curso del Aragón Subordán hasta Puente la Reina. Otros tramos interesantes de la vía son el puente del cementerio en Siresa, Lo Sacadero o la selva de Oza.

En la Edad Media, durante los inicios de la peregrinación a Santiago, se convirtió en una de las principales vías que conformaron la primera Ruta Jacobea.


BOCA DEL INFIERNO



MONASTERIO DE SANTA CRUZ DE LA SERÓS
Santa Cruz de la Serós está situada a 10 kilómetros de Jaca en dirección a Pamplona, al noroeste de la provincia de Huesca. Aparece enmarcada por un bello entorno natural, que tiene como telón de fondo la sierra de la Peña. En recuerdo del antiguo enclave benedictino que fue conserva un monasterio femenino fundado en el año 992 por Sancho II Garcés, rey de Pamplona, y su esposa doña Urraca.

Denominado originariamente monasterio de Santa María de las Sorores de San Cruz, está formado por una nave con bóveda de cañón nervada y arcos ojivales, así como otra transversal que le proporciona forma de cruz latina. La cúpula octogonal del crucero, los tres ábsides y la torre, campanario con cuatro cuerpos, son muestras muy bien conservados del estilo románico. En el tímpano se representa la figura de Cristo flanqueado por dos leones.




El interior posee un retablo gótico del siglo XV, con una imagen de la Virgen con el Niño realizada en alabastro. También es de gran interés artístico una pila bautismal cuyo pie está constituido por dos capiteles románicos invertidos.

El monasterio fue construido en vertical porque había una sala oculta sobre la bóveda de la iglesia a la que sólo se podía acceder a través de una escala secreta en la parte del coro. Aprovechando la torre se realizaron otras salas. Precisamente entre las curiosidades del templo hay una, recogida por la tradición popular, que cuenta cómo un grupo de religiosas permanecieron ocultos en su interior durante la época de las persecuciones.

En el exterior, una amplia variedad de canecillos ofrece imágenes diversas con motivos animales y vegetales.



El pequeño pueblo de Santa Cruz de la Serós muestra también a la entrada la iglesia de San Caprasio, levantada en el siglo XI. Constituye un ejemplo excelente de la arquitectura lombarda reflejado en las bellas arquerías de sus muros exteriores. Cuenta con una sola nave y un ábside semicircular y forma parte del románico más puro y antiguo.

Además, la villa aún conserva un sabor característico que se refleja en sus casas, especialmente en los remates de las chimeneas. Éstas tienen forma de tronco de cono y un tejadito cuyo diseño proporciona un aspecto original a la fisonomía del pueblo.

Las fiestas populares, ambientales con música y danzas típicas, tienen lugar en honor a San Caprasio y San Salvador, y son los mejores momentos para degustar los platos propios de la zona.



PUERTA DEL EXILIO

El Port de Salau fue y es uno de los pasos fronterizos más importantes del Pallars. Hubo explotación conjunta de la alta montaña entre catalanes y occitanos, una hermandad que sigue celebrándose cada primer domingo de agosto en una jornada festiva en el mismo puerto. También han coincidido comerciantes y jornaleros que cambiaban de vertiente en busca de lo que le faltaba para su tierra.

Pero, sobre todo, el Port de Salau, fue la puerta de salvación de muchos exiliados. Siendo el único puerto vigilado por los aduaneros, por esta frontera pasaron miles de personas entre los años 1936 y 1944. Desde brigadistas internacionales que iban a combatir con el ejército republicano o desertores, hasta cientos de personas que huían de la ocupación nazi en Francia. Con el hundimiento del frente de Aragón y la llegada de la guerra de 1936-39 en el Pallars, fue escenario del exilio del 1938, con el paso de más de 500 personas hacia territorio francés.

Desde la base en Sort, y remontando el curso del río Noguera Pallars se llega a Fornet, para empezar a escalar el pico de Portavera donde se ubica la puerta al exilio francés, Port de Salau.



MUSEO ETNOGRÁFICO JORGE OTEIZA

El Museo Etnográfico Jorge Oteiza se encuentra en Elizondo, en la Casa Puriosenea, uno de los edificios más antiguos del casco urbano que alberga un  recopilatorio de usos y costumbres baztanesas. Se encuentra una exposición permanente de la obra del escultor modernita Jorge Oteiza y del pinto costumbrista Javier Ciga.



ABADÍA DE CUIXÁ

La abadía de Sant Miguel de Cuixá organiza la primera semana de julio las Jornadas Romanas. Cada año trata un tema particular relacionado con las artes y la sociedad en los siglos X, XI y XII. Su programa suele reunir especialistas, catedráticos e investigadores y visitas a los principales monumentos románicos del Rosselló, Languedoc y Alt Empordá.