MITOLOGÍA DEL CAMINO DE SANTIAGO

Mitología del Camino de Santiago por tierras navarras y vascas


Los peregrinos que deciden hacer en tierras españolas el Camino de Santiago hasta Compostela pueden elegir dos rutas a partir de los Pirineos: ruta desde Somport, en la frontera de Francia con la provincia de Huesca, y ruta desde Roncesvalles, Navarra. Son dos ramales de un mismo camino, el Camino Francés, que van a encontrarse en Puente la Reina, y continua hasta por Viana, Logroño, Nájera, etc. Aparte también existe el Camino del Norte que bordea la costa del Cantábrico desde Irún, y desde la misma villa también parte el Camino Vasco atravesando Guipúzcoa y Álava hasta enlazar con el Camino Francés en Burgos.

Muchos de estos peregrinos han recorrido ya por tierras francesas diversas rutas que confluyen en Saint Jean Pied de Port, último pueblo en territorio francés antes de llegar a la frontera española. Son gentes que llegan desde distintos puntos de Europa pero que hasta llegar a España van más o menos dispersas. Es a partir de los Pirineos cuando estos caminantes empiezan a encontrarse unos con otros en su andadura, en los hospitales de peregrinos, en los monasterios, en las ventas o casas particulares que les dan posada, y en la propia ruta cuando hacen un alto para descansar o comer algo.

Desde la Edad Media hasta la época actual del siglo XXI estos encuentros han sido atractivos y en muchos casos el origen de una gran amistad. Se ha tenido por costumbre contarse los unos a los otros historias, experiencias propias, oraciones y leyendas, estas últimas apoyadas casi siempre en milagros realizados por el señor Santiago, la Virgen u otros santos queridos y venerados en la Edad Media.

Las leyendas relacionadas con el Camino de Santiago llegaron a ser muy populares entre los peregrinos y divulgadas oralmente, casi siempre en reuniones nocturnas de después de la cena, al amor de la lumbre en los días fríos o bajo las estrellas en el buen tiempo. Muchas de esas leyendas están recogidas en códices de los monasterios, en el Codex Calixtinus de Aymeric Picaud y en otros documentos. Al ser recogidas de una tradición oral, en muchas de ellas se dan distintas versiones y más de una localidad reclama para sí el suceso del milagro.


01. CARLOMAGNO EN PAMPLONA

Una de las vías de entrada a la Península que tiene el Camino es a través de Valcarlos y Roncesvalles, localidades navarras que están muy vinculadas a un célebre personaje: Carlomagno.

Muchas leyendas relacionan el Camino de Santiago con el emperador, que llegó a la Península tras aparecérsele una noche el Apóstol Santiago, para encomendarle la misión de liberar las tierras donde estaba su sepulcro de las tropas musulmanas que la invadían.

Al frente de un poderoso ejército se dirigió a cumplir con la empresa requerida y, tras pasar tres meses detenidos ante las murallas de Pamplona, que terminarán por derrumbarse solas para darle paso, llegó a Galicia, liberó el territorio de musulmanes y ordenó al arzobispo Turpín que bautizara a todas aquellas gentes.

De regreso a Francia, se enfrentó al caudillo musulmán Aigolando que terminó por refugiarse en Pamplona. Allí acudió Carlomagno, con lo mejor de su ejército y los doce pares de Francia, dispuestos a luchar en una peculiar batalla que tendría lugar en los campos de Acella, cerca de Pamplona. Tras un acuerdo entre caballeros, ambos contendientes acordaron que se enfrentaran en combate veinte hombres de cada ejército, después cuarenta, luego cien y al final mil.

Los musulmanes perdieron un combate tras otro, a pesar de lo cual Aigolando seguía sin rendirse. Entonces se entabló una cruenta batalla en la que murió todo el ejército musulmán, cien mil hombres que dejaron aquel campo encharcado de sangre durante meses.


ASEDIO A PAMPLONA POR CARLOMAGNO


02. ROLDÁN EN RONCESVALLES

Los peregrinos que pasan por Roncesvalles tienen ocasión de atravesar un hermoso paraje, escenario de uno de los míticos acontecimientos que salpican el Camino. Se trata de un episodio épico, a caballo entre la historia y la leyenda, la batalla que, en el año 778, supuso la aniquilación de gran parte del ejército de Carlomagno.

Cuando el emperador tenía cercado en Zaragoza al rey Marsilio, éste se mostró dispuesto a capitular. Para negociar con él, Carlomagno envió a Ganelón, padrastro de su sobrino Roldán. Pero Ganelón odiaba a su hijastro y aprovechó para tramar una traición que le permitiera deshacerse de él. Convenció entonces a Carlomagno de que el rey moro había claudicado, y le propuso regresar a Francia con parte del ejército, mientras Roldán, al frente de veinte mil hombres entre los que estaban el arzobispo Turpín y el resto de los doce pares, cubrían la retaguardia.

Carlomagno llegó a las inmediaciones de Valcarlos, donde acampó para esperar al resto de su ejército. Pero cuando Roldán y sus hombres avanzaban por el desfiladero de Roncesvalles, una lluvia de piedras comenzó a caerles encima, mientras miles de hombres, musulmanes y vascones, se les echaban encima aniquilándolos.

Sólo Roldan permaneció vivo, aunque malherido, cuando trató de romper su espada contra una roca para que no cayera en manos enemigas, pero fue la piedra la que se rompió y no la espada. Entonces, moribundo, intentó avisar al emperador e hizo sonar su olifante con sus últimas fuerzas, hasta reventarse las venas y morir.

Según las fuentes escritas esta fue una historia real, aunque el caracter épico que los cronistas de la época otorgaban a la batalla ha hecho pensar a los historiadores modernos que ha existido un cierto grado de leyenda.


MONUMENTO A LA BATALLA DE RONCESVALLES



03. LA VENGANZA DE CARLOMAGNO

El emperador Carlomagno, mientras tanto, esperaba en Valcarlos jugando al ajedrez con el traidor Ganelón. Al oir el sonido de la trompa de Roldán, Carlomagno partió en su ayuda, pero cuando llegó tan sólo encontró los cuerpos sin vida de todos sus caballeros.

Postrado sobre una roca, en la que según se cuenta aún perduran las marcas de sus lágrimas, lloró por su sobrino y sus hombres. Después, montó en su caballo y partió en busca de quienes habían perpetrado aquella matanza.

Con la ayuda de Dios, que detuvo el avance del Sol y alargó el día, alcanzó a los musulmanes que, acosados por los hombres del emperador, intentaron cruzar el Ebro pereciendo todos, unos por las armas de los franceses y la mayor parte ahogados. Más tarde, derrotó a Marsilio, hizo juzgar a Ganelón por traidor y ordenó descuartizarlo.


CARLOMAGNO


04. EL BOSQUE DE LAS LANZAS

Algunas leyendas relatan que, tras la matanza de Roncesvalles, un ángel se apareció a Carlomagno mientras dormía y le anunció una terrible batalla, aconsejándole que, para cubrir las bajas, convocara a las doncellas de su imperio.

Reunió de esta manera en Valcarlos a 56.066 muchachas dispuestas a luchar y así, llegado el día, las jóvenes, vestidas con armaduras de caballeros, avanzaron hasta el alto de Ibañeta mientras sus enemigos huían asustados, creyéndolas guerreros de largos cabellos. En el camino de vuelta, las mujeres pararon a pasar la noche en un descampado, en el que clavaron sus lanzas antes de dormir. Al amanecer, las lanzas se habían convertido en árboles que formaban un hermoso y frondoso bosque.


GRANDES CRÓNICAS DE ROLDAN



05. EL RONCESVALLES DEL CODEX CALIXTINUS

Según escribió Aymeric Picaud en su Codex Calixtinus sobre el paso de Roncesvalles y el puerto de Ibañeta: "en este monte, antes de que el cristianismo se extendiera por todo el territorio español, los impíos de los navarros y de los vascos, tenían por costumbre, a los peregrinos que se dirigían a Santiago, no sólo asaltarlo, sino montarlos como asnos y matarlos".


CÓDICE CALIXTINO



06. UN PRECIO INEVITABLE

En tierras de Navarra, Carlomagno se enfrentó a las tropas del navarro Furro en las inmediaciones de Villamayor de Monjardín. El emperador, dispuesto a salvar la vida de todos sus hombres, rogó al Apóstol Santiago que le indicara cuáles de sus hombres iban a morir en la batalla. Como respuesta, apareció una cruz roja pintada sobre el escudo de ciento cincuenta soldados.

Carlomagno decidió entonces que aquellos hombres no participasen en la batalla y quedasen a salvo en sus tierras. Sus tropas libraron la contienda sin sufrir bajas, pero cuando regresaron al campamento, encontraron muertos a todos los soldados que habían sido anunciados por Santiago.


SANTIAGO MATAMOROS


07. ROLDÁN Y FERRAGUT

El Poyo de Roldán es una colina situada entre Navarrete y Tricio, tramo del Camino por tierras riojanas, que lleva la leyenda del gigante sirio Ferrafut, descendiente de Goliat. El gigante musulmán había vencido a los doce pares de Carlomagno, en una época en la que los francos vivían su esplendor de su imperio.

Finalmente Roldán acudió a desafiar a Ferragut a Nájera. Consiguió conocer el secreto de su poder e incluso un punto vulnerable de su cuerpo por el cual atacarle. En el combate Roldán hundió la punta de su lanza en el punto débil y fue así como el fiero Ferragut cayó herido de muerte. Desde entonces el cerro en el que se desarrolló el duelo se llama Podium o Poyo de Roldán.

El gigante Ferraguto y Roldán son dos personajes muy representados en la iconografía histórica y religiosa del Camino de Santiago desde Roncesvalles hasta Nájera, como por ejemplo, en los capiteles que adornan la fachada del Palacio románico de los Reyes Estrella.


ROLDAN CONTRA FERRAGUT


08. SOMPORT Y SANTA OROSIA

La otra vía de entrada del Camino en la Península, es a través del puerto de Somport, para llegar a tierras de Aragón. Allí cerca hubo un importante centro de acogida de peregrinos, el Hospital de Santa Cristina de Somport, sobre cuya fundación se cuentan muchas leyendas. Según una de ellas, dos peregrinos franceses que se quedaron una noche aislados por la nieve y aterrados por los lobos, se refugiaron en una cueva prometiendo levantar un albergue si sobrevivían. Al amanecer, cumpliendo su palabra, empezaron las obras.

Más adelante, esta localidad de Jaca, cuya patrona, Santa Orosia, llegó a España desde el Centro de Europa, para casarse con un soberano visigodo. Apresada por los moros, su caudillo se enamoró de ella y al ser echizado por la muchacha, hizo matar a su hermano y a su tío. Como aun así la joven no cedió, el jefe musulmán ordenó matarla, descuartizándola y tirar sus restos en una cueva.

RESTOS HOSPITAL SANTA CRISTINA DE SOMPORT


09. EL PUENTE DEL DIABLO

La foz de Lumbier está situado en el valle de Ibargoiti, es el resultado de la formación de dos paredones de piedra caliza del extremo occidental de la sierra de Leyre por el que sigue el curso del río Irati. Por él, pasa una de las dos variantes del Camino de Santiago que parte de tierras aragoneses hacia Navarra. En uno de sus extremos, pasando el segundo túnel, aparecen los restos de un antiguo puente entre dos calizas. Es el puente del Diablo o de Jesús.

La tradición piadosa cuenta que una sirvienta que iba en busca de un agua de propiedades curativas para atender a su señora hizo un pacto con el diablo para que hiciera el puente en una noche y antes de las seis de la mañana. Como pese a hacerlo, el diablo no fue puntual, la mujer hubo de entregarle su alma y rebautizó el puente con el nombre del Diablo.

FOZ DE LUMBIER


10. EL PUENTE DE ZUBIRI

El pilar central puente de Zubiri sobre el río Arga ha ejercido la función de sanadora de animales y peregrinos que desde Roncesvalles descendían hacia Pamplona. Su virtud taumatúrgica contra la rabia se lograba dando varias a su alrededor. Su causa fue el descubrimiento en el siglo XI de los restos perfumados de una joven dentro de la roca que sirve de base del pilar central del puente que se estaba levantando en dicha villa. Se trataba del cadáver de Santa Quiteria, protectora de la rabia.

Los restos santos se enterraron en Burlada, ante la imposibilidad de hacer caminar a la mula que los arrastraba durante la procesión hacia la catedral de Pamplona. El cortejo dictaminó que era decisión desde el cielo que Santa Quiteria permaneciera para siempre en aquella villa caminera y allí se depositaron sus reliquias.

PUENTE DE ZUBIRI


11. EL BOSQUE DE IRATI

El Camino sigue su recorrido por tierras de Aragón y entra en Navarra, en cuyo territorio está el misterioso bosque de Irati, donde cuentan que deambula el espíritu de la reina Juana de Labrit, madre de Enrique IV. Esta mujer, que murió envenenada, pasó toda su vida atacando a los católicos, a los que destruían sus iglesias y sus casas. Su cadáver fue robado por las lamias, de cuerpo de dragón y cabeza de mujer. Las noches de tormenta salían a destruir iglesias, hasta que los vecinos descubrieron que las construidas en sábado eran respetadas, lo que les sirvió para librarse de las molestias de estos espíritus.

BOSQUE DE IRATI


12. LA FUENTE DE LA RENIEGA

La fuente de la Reniega está situada en la ruta jacobea entre las localidades navarras de Zariquiegui y Uterga.

La leyenda por el nombre a esta fuente y cuenta que un peregrino caminaba exhausto y sediento antes de la subida al alto del Perdón cuando se encontró con otro romero. Preguntó el agotado caminante por una fuente y el otro, desvelándose como el diablo, le dijo que le llevaría a una si renegaba de Dios. Viendo que el otro se resistía, rebajó su pretensión y le pidió que renegara de la Virgen, y viendo que a esta tampoco renegaba, le ofreció el agua a cambio de renunciar a su devoción a Santiago.

A pesar del cansancio, el peregrino se mantuvo firme y terminó por desmayarse. Santiago acudió en su ayuda y en ese mismo lugar hizo brotar una fuente y le dio de beber con su concha. El nombre de la fuente se parece, además, al de la sierra en euskera: Erreniega.

FUENTE DE LA RENIEGA


13. EL MISTERIO DE SAN GUILLERMO Y SAN FELICIA

Sucedió en la villa de Obanos, cerca de Villamayor de Monjardín, lugar por el que pasa el Camino, la leyenda de Santa Felicia y San Guillén.

La princesa Felicia de Aquitania realizó cual peregrina el viaje de visita romera al santo Apóstol Santiago en Compostela. En esta ruta encontró la fe en Dios. Al regresar, decidió renunciar a su vida de lujo cortesano e ingresar como sirvienta del señorío de Amocain, en el valle de Egües. Su humilde vida está destinada a la ayuda a peregrinos y pobres.

Su hermano, el duque Guillén, al enterarse de tal decisión fue a buscarla y cuando dio con ella, trató de que volviera, recordándole su compromiso de boda y honor de su familia. Pero ella, reconfortada con su nueva vida, insistió en quedarse. El desenlace: Felicia muere, apuñalada por Guillén, totalmente enajenado.

Posteriormente, el duque, arrepentido del desgraciado suceso, llegó a confesarse en Roma ante su pecado. Fue obligado a peregrinar a Compostela pensando que quizás en el Camino podría encontrar el perdón de la misma manera que su hermana hallo la fe.

Al regresar, continuando también los pasos de la princesa Felicia, renunció a su vida anterior, construyendo una ermita en el monte Arnótegui, quedándose allí el resto de su vida como penitente. El cuerpo de Felicia fue enterrado en la Labiano, desde entonces, sus gentes curan sus dolores de cabeza venerando sus reliquias. De aquella ermita de Arnótegui, del siglo XIII, se conserva la actual parroquia de San Guillermo.

Esta leyenda es representada a modo de auto sacramental con el título de Misterio de San Guillermo y Santa Felicia, que se celebra en la plaza del pueblo de Obanos en la segunda quincena de agosto cada dos años y en el que se involucran sus vecinos. Es una magnífica representación de la tradición piadosa en la que además de la leyenda se escenifica el ambiente de las peregrinaciones medievales y la historia de la localidad.

IGLESIA DE OBANOS


14. LA TUMBA DE CÉSAR BORGIA

César Borgia, cuya biografía tanto interesó a Nicolás Maquiavelo, y cuya aureola aventurera y libertina desbordó todas las fronteras, une su nombre al de Navarra desde 1491. Destinado a ser Papa (o César), ocupó su vida entre el estudio, los lances de fortuna y la diplomacia vaticana. Fue nombrado obispo de Pamplona a los 16 años, príncipe, guerrero, cardenal a los 19, general de los ejércitos de la Iglesia a los 22. En 1499 se casó, en Blois con Carlota d´Albret.

Muerto su padre, el papa Alejandro VI en 1503, los reveses de la fortuna le llevan a Roma a Nápoles, de Nápoles a la torre de la Mota, de prisión en prisión. En 1506 huyó a Navarra, en plena Guerra Civil de Navarra. En 1507, su cuñado el rey Juan d´Albret le nombró condestable de Navarra y capitán general de los ejércitos. El 12 de marzo del mismo año, en una desafortunada escaramuza contra el conde de Lerín, César Borgia murió a los 32 años en el Campo de la Verdad, próximo a Viana, donde fue enterrado.

LÁPIDA DE LA TUMBA DE CÉSAR BORGIA


15. LA BATALLA DE CLAVIJO

El castillo de Clavijo se alza a veinte kilómetros al sur de Logroño entre los valles de los ríos Iregua y Leza. En la mítica batalla de Clavijo, las tropas cristianas vencieron a los musulmanes, muy superiores en número, gracias a la milagrosa y legendaria aparición del apóstol Santiago Matamoros quien encabezó la vanguardia del ataque cristiano en el Campo de la Matanza.

La leyenda dice que en 844 Ramiro I, rey de León, acudió a los campos de Clavijo para luchar contra los sarracenos y liberar a los territorios cristianos del humillante tributo de las Cien Doncellas, que anualmente debían entregar. La mayoría de los historiadores sitúan esta batalla el 23 de mayo de 844, otros niegan su existencia, y otros la sitúan durante el reinado de Ordoño I, en el año 860.

SANTIAGO MATAMOROS EN CLAVIJO


16. LA VIRGEN DE SANTA MARÍA LA REAL DE NÁJERA

El actual monasterio de Santa María la Real de Nájera es el resultado de la reconstrucción de una iglesia anterior que fue fundada en 1052 por el rey García.

Cuenta la leyenda que el rey, un día que estaba cazando por estos parajes, descubrió en una cueva una imagen de la Virgen; para honrarla ordenó edificar un monasterio que entregó a los benedictinos.

MONASTERIO DE SANTA MARÍA LA REAL DE NÁJERA


17. EL MILAGRO DEL ASNO DEL APÓSTOL

La iglesia del convento de Santo Domingo, construida sobre la antigua iglesia de Santiago, conserva en su interior unas tablas pintadas que narran el llamado milagro del asno del Apóstol.

La tradición se remonta al menos al siglo XII y dice que un peregrino francés llega a Pamplona con su mujer y sus hijos. La mujer muere y el mesonero que les aloja le roba. Además del dinero, le quitó el burro en el que llevaba a sus hijos pequeños. Después de muchas penalidades en el camino, el apóstol Santiago se le apareció y les prestó otro rucio para que pudiera llegar a Compostela.

Allí se le apareció de nuevo y le dijo que podía disponer de la montura para el regreso, que el mesonero pamplonica se mataría al caer de la solana de su casa y que recuperaría todas sus posesiones. Así sucedió y al llegar a su casa, los niños bajaron del burro y este desapareció al momento.


MILAGRO DEL ASNO DEL APÓSTOL



18. LA COLEGIATA DE ZIORTZA

Cuenta la tradición que en la villa de Gerrikaitz, el pueblo asistía a la misa en Santa Lucía de Gara el día de la Asunción de la Virgen de un año 968. Entonces, un águila tomó una calavera del osario y, volando, la trasladó hasta un lugar donde la dejó caer. Ese lugar es el actual emplazamiento de la Colegiata de Ziortza, la única en toda Vizcaya, y se consideró el hecho de su existencia como milagroso.

COLEGIATA DE ZIORTZA


19. EL PUENTE DEL DIABLO

Castrejana es una villa situada en las cercanías de Bilbao, por su Puente del Diablo sobre el río Cadagua pasaban los peregrinos en busca de la conexión con las rutas más cómodas de la costa cantábrica hacia Santiago.

La denominación de este Puente del Diablo se debe a una leyenda que tiene diversas variantes; la más antigua es la que narra que una bella jovencita, enamorada de un apuesto joven residente en la otra ribera, pactó con el diablo la construcción del puente en una noche, antes de que su prometido partiera a la guerra. La deuda que iba a contraer fue evitada merced a la intervención de San José, quien en lugar de Satanás, puso la última piedra al puente antes de amanecer.

PUENTE DEL DIABLO SOBRE EL RÍO CADAGUA


20. LA ERMITA DE SANTIAGOMENDI

La ermita de Santiagomendi, situada en Astigarraga es una de las más importantes referencias jacobeas del entorno guipuzcoano, ya que es lugar del paso en las peregrinaciones del Camino del Interior hacia Santiago de Compostela.

Aseguran algunas fuentes que la construcción de la ermita de Santiagomendi se debió a una ingenua confusión de las gentes de la zona, que consideraron los numerosos fósiles de conchas hallados en el monte como restos del paso del Apóstol por aquel monte.

ERMITA DE SANTIAGOMENDI


21. SAN MIGUEL Y EL DRAGÓN HERENSUGE

Durante el primer siglo de la Reconquista, el caballero Teodosio de Goñi volvía a su señorío tras luchar contra los árabes. El diablo, disfrazado de ermitaño, le engañó asegurándole que ante su ausencia su mujer le había sido infiel. Entró en ira, acudió a su torre y por equivocación apuñaló a sus padres, quienes dormían en su cama matrimonial. Arrepentido por su imprudencia, quiso pagar su penitencia arrastrando unas pesadas cadenas hasta Aralar.

El diablo volvió a aparecer ante él, esta vez en forma de dragón-culebra conocido como Herensuge. Con la ayuda del arcángel San Miguel, quien también apareció, le libró de sus ataduras y le ayudó a vencerlo. Como muestra de agradecimiento, Teodosio construyó una ermita bajo la advocación del arcángel. Herensuge fue enterrado entre los valles de Aralar y Ultzama, a medio camino entre San Sebastián y Pamplona.

El culto a San Miguel pervive aún en Navarra. La iconografía de algunos de sus templos muestra a este mensajero divino sometiendo al dragón o Príncipe de las Tinieblas.

SAN MIGUEL Y EL DRAGÓN HERENSUGE


22. MURUMENDI Y MARI

Una de las varias montañas por las que asciende el Camino de Vasco a su paso por la sinuosa geografía de Guipúzcoa es Muramendi, situada entre Tolosa y Ordizia. Muramendi es una de las montañas emblemáticas de la mitología guipuzcoana, centro geográfico del territorio en cuyas simas y cuevas se refugian numerosos genios y la indiscutible dama de la zona, Mari. Esta hechicera era capaz de despertar las más terribles tempestades cuando cruza el cielo convertida en bola de fuego.

MONTE MURUMENDI


23. LA SANTA INQUISICIÓN

El Camino sigue después su ruta por tierras navarras hasta llegar a La Rioja, cuya capital Logroño, acogió en el siglo XVI el Tribunal de la Santa Inquisición, donde se juzgó una gran cantidad de casos de brujería, siendo el más conocido el de Zugarramurdi, celebrado en 1610 y en el que fueron condenados a morir en la hoguera varias de las treinta y una personas que fueron juzgadas.

CUEVAS DE ZUGARRAMURDI