ETAPAS DEL CAMINO DEL CANTÁBRICO POR EL PAÍS VASCO

Etapas del Camino del Cantábrico por el País Vasco


ETAPA 1: IRÚN – SAN SEBASTIÁN-DONOSTIA

ETAPA 2: SAN SEBASTIÁN-DONOSTIA – ZUMAIA

ETAPA 3: ZUMAIA – MARKINA-XEMEIN

ETAPA 4: MARKINA-XEMEIN – GERNIKA-LUMO

ETAPA 5: GERNIKA-LUMO – BILBAO

ETAPA 6A: BILBAO – SOMORROSTRO

ETAPA 6B: BILBAO – BALMASEDA



ETAPA 1: FUENTERRABÍA/HONDARRIBIA – SAN SEBASTIÁN-DONOSTIA


Hondarribia/Fuenterrabía, poblada ya en la prehistoria, concedió siempre gran importancia a su protección. La larga relación de asedios y episodios bélicos que constituyen su historia demuestran su posición estratégica y la necesidad de dotarse de sucesivas fortificaciones defensivas.

Con motivo del asedio de 1638 el rey otorgó a esta villa el título de "Muy noble y muy valerosa ciudad".

El caso antiguo, con espectaculares vistas sobre el Bidasoa, es el más interesante casco urbano medieval de Guipúzcoa, y fue declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1964.

En su centro se encuentra la Plaza de Armas, donde se situa el Castillo de Carlos V, en la actualidad "Parador del Emperador", un bloque cuadrangular de paredes lisas y muros de hasta tres metros de espesor que es todo lo que queda del castillo construído por Sancho Abarca, rey de Pamplona, en el 980, sometido a numerosas modificaciones y destruido por los franceses en el siglo XVIII.

Junto al Castillo, que es en realidad la pared de la edificación original en la que se aposentaba la tropa, la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y del Manzano, cuyo abside formaba parte del sistema defensivo de la plaza. Construido entre los siglos XV y XVI, este edificio gótico con añadidos renacentistas y torre barroca es un muestrario de estilos, destacando las bóvedas de crucería, la magnífica crestería gótica y el retablo primitivo, obra de Juan de Iriarte, en el museo Parroquial, así como la talla gótica de Santiago Beltza, siglo XV.

La calle Mayor une la parte más elevada del recinto amurallado con la puerta de Santa María, y está flanqueada por una larga serie de edificios de gran interés, como la actual Casa Consistorial, edificio barroco de 1745, la Casa Casadevante, de la misma época, la casa Ladrón de Guevara, o el mismo número 6 de esta calle, insólita casa de estilo flamenco.

En el casco antiguo se encuentran también la plaza de Gupúzcoa o del Vicario, y la plaza del Obispo Rojas y Sandoval, a la sombra de la magnífica casa Echeveste.








CASCO HISTÓRICO DE FUENTERRABÍA/HONDARRIBIA


Los peregrinos ascendían hacia el santuario de Guadalupe bordeando la muralla, para ser atendidos en los hospitales de San Bartolomé, Santa Magdalena o San Gabriel, y visitaban las ermitas de la Gracia, de Santa Bárbara y de Santiagotxo, que aparece ya citada en documentos del siglo XV y de donde procede la curiosa imagen de un peregrino del XVI, tallada en madera de manzano.

La virgen de Guadalupe está fuertemente vinculada a la religiosidad marinera y a los avatares militares de los hondarribitarras. Esta advocación del siglo XV, que según algunas fuentes prodría proceder del mascarón de proa de un navío, se venera en un santuario construído en 1585 en el lugar donde se levantaba otro anterior. A mediados del siglo XVIII, se dotó a este templo, decorado con maquetas de barcos y exvotos marineros, de un altar mayor costeado por el conde de Torre-Alta.

Desde el santuario de Guadalupe se accede al vértice de la cordellera de Jaizkibel, que corre paralela al mar hasta la desembocadura del Oiartzun, en Pasaia. El monte de Jaizkibel es la montaña más alta de todo el litoral costero (543m.). Tanto la ladera norte como la ladera sur resultan interesantes desde el punto de vista naturalístico y paisajístico. La franja costera que se extiende desde el Cabo Higuer hasta el puerto de Pasai Donibane está construída por grandes bloques sueltos de arenisca.



FUENTERRABÍA/HONDARRIBIA


CIMA MONTE JAIZKIBEL


En el otro extremo del monte Jaizkibel, resguardada del mar en una amplia bahía, Pasai Donibane que, desde Lezo, se extiende en hilera hasta la embocadura del importante puerto, bello desfiladero cortado por la naturaleza entre dos cordilleras.

Las condiciones inmejorables, de seguridad, grandiosa bahía y fondo susceptible de grandes profundidades hacen del puerto de Pasajes el mejor de la costa cantábrica, apreciandose sus condiciones portuarias desde la antigüedad.

Hasta el siglo XV se le llamó puerto de Oyarzun formándose por la profundidad de los fondos un todo con RenteríaLezoSan Juan San Pedro.

En tiempo de los Reyes Católicos, se construyó la torre de San Pedro, instalándose una lonja que atraía con sus operaciones gran tráfico entre ambas orillas separadas por el canal y de cuyo movimiento de una a otra orilla, vino el nombre de Pasajes.

El trato de las grasas de ballenas y de la pesca del bacalao hicieron aumentar su riqueza, pero la posterior disminución del fondo hizo que el movimiento marítimo se desviase de Lezo y Rentería aumentando los barrios colocados al lado del canal. La pesca de Terranova tomó gran importancia en los siglos XVI y XVII, viniendo a invernar de los pueblos comarcanos los pescadores, así como de la tierra de labor y aún de Gascuña.

En el siglo XVI comenzó la industria naval a desarrollarse en gran escala con la construcción de la flota del general Pedro de Bobadilla. La mayor parte de las expediciones que se organizaron en los reinados de los Habsburgo se hacían en Pasajes, por ello, su población sufrió las consecuencias de las guerras de aquellos reinados, especialmente a finales del siglo XVI con la trajedia de la "Armada Invencible" en aguas británicas.

En San Juan se construyó en 1602 el castillo de Santa Isabel. Existieron, en las orillas del puerto, dos astilleros en San Pedro, dos en San Juan, tres en la parte norte, el de los particulares, y el de Berrachoco y Basanoaga, así como los de Lezo y Rentería. En el canal se armaban los barcos que se construían en dichos astilleros, así como los que se fabricaban en los demás puertos de la Provincia.

Deva, San Sebastián y Pasajes eran los puntos de embarque de las lanas, hierros, frutas, pieles y otras mercaderías que de Castilla y otros puntos se enviaban a diversos puertos de Europa, y más tarde a Caracas, La Habana o Manila.










BAHÍA DE PASAJES/PASAIA

La configuración de Pasaia/Pasajes ordena el conjuto histórico-monumental de la villa, como el palacio de Arizabalo, edificio barroco del siglo XVIII dotado de un rico alero tallado, la iglesia parroquial de San Juan Bautista, que guarda un retablo barroco del siglo XVIII con tallas del escultor donostiarra Felipe de Arizmendi y, ya en la calle San Juan, la casa de Victor Hugo, o cualquiera de las edificaciones de carácter marinero. La calle prosigue por la plaza de la Piedad, donde se alza el palacio de Villaviciosa de estilo renacentista del siglo XVI y el Humilladero, atravesando la Casa Cámara, estrecha y larga edificación que va desde la mar hasta el monte, hasta la plaza de Santiago. El camino asciende hasta la ermita de Santa Ana, con amplia vista a la bahía, y continúa en dirección al mar, tras flanquear la basílica del Santo Cristo de Bonanza que guarda en su interior un Cristo barroco de plata, para terminar en el crice de la ría y emprender desde Pasai San Pedro el ascenso al monte Ulía.

El fragmento de cornisa que se extiende entre Pasaia y Donostia-San Sebastián es el monte Ulia, cuenta con el faro de la Plata, encaramado en una peña cubierta de una nutrida colonia de gaviota argéntea. Algunas ruinas delatan las funciones militares, pesqueras y lúdicas que ha conocido el monte durante su historia. Su uso como atalaya de balleneros donostiarras es recordada mediante varias placas sitas en un elevación denominada peña del Rey, en las que puede leerse "Atalaya para los balleneros de Guipukcoa en el siglo XII", y que, junto con las peñas del Ballenero y del Aguila, formaba parte de una batería de miradores.

Además de un tranvía, inaugurado en 1902, Ulia tuvo su funicular, que entró en servicio en 1907. Este "transbordador funicular" fue diseñado por el ingeniero Leonardo Torres Quevedo, creador posteriormente del transbordador de las cataratas del Niágara, y que dejó de funcionar como consecuencia de la suspensión del servicio del tranvía, en 1920.



ETAPA 2: SAN SEBASTIÁN-DONOSTIA – ZUMAIA

Los orígenes de la ciudad de San Sebastián-Donostia se encuentran en el barrio Antiguo, donde se levantó el monasterio de San Sebastián, santo vinculado a la lucha contra la peste, puede relacionarse fácilmente con otros centros similares que jalonan el Camino de Santiago. Una posible entrada de los peregrinos a la ciudad es el barrio de Altza donde se encuentra una Casa del Peregrino.

A pesar de su convulsa trayectoria histórica, Donostia-San Sebastián cuenta con edificios que han sobrevivido a guerras e incendios. El más antiguo, la iglesia de San Vicente, en la parte Vieja, una sobria construcción gótica que cierra en un extremo la calle 31 de Agosto.

Esta calle nace en el pórtico de otro de los edificios emblemáticos de la ciudad, la basílica de Santa María (s. XVIII) y que alberga en el altar mayor a la patrona de la ciudad, la Virgen del Coro. La entrada se encuentra en una de las paredes laterales y, enmarcada por una valiosa portada barroca, mira de frente a la catedral del Buen Pastor, edificio neogótico del siglo XX.

La Biblioteca Municipal, situada en la plaza de la Constitución, fue la antigua Casa Consistorial, construida en 1832 sobre los restos del antiguo ayuntamiento que no sobrevivió al incendio de 1813.

Sin abandonar la parte Vieja, el museo de San Telmo, antiguo convento dominico en el que pueden admirarse el claustro renacentista, los frescos de José María Set y los fondos del museo. San Telmo se encuentra en la falda del monte Urgull, en el que todavía se conservan vestigios de la muralla que rodeaba la ciudad. Donde se ubicaba el primitivo castillo del siglo XI se encuentra hoy la capilla del Cristo de la Mota, en la base del Sagrado Corazón que corona el monte.

Desde lo alto se divisa el monte Ulía, y a sus pies la playa de la Zurriola y el centro de congresos Kursaal, una de las más vanguardistas obras de arquitectura europea, cuyo autor es Rafael Moneo.

En la base de Urgull se encuentran el museo Oceanográfico, el museo Naval y el paseo Nuevo que desemboca en el puerto.

Al emprender el paseo de la Concha se encuentra en primer plano la actual Casa Consistorial, inaugurada como casino (1887). El Ayuntamiento cierra en uno de sus extremos la Alameda del Boulevard, eje que divide la parte Vieja y el primer ensanche de la ciudad, proyectada por Antonio de Cortazar. En el otro extremo, junto al monte Urumea, se levantan dos bellos edificios de similares características, el teatro Victoria Eugenia y el hotel Maria Cristina.

Bordeando la playa de la Concha camino de Ondarreta, domina la bahía sobre el pico del Loro el palacio de Miramar, sede del veraneo real y actualmente edificio de servicios que alberga los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco así como numerosos congresos y convenciones. Esta edificación fue proyectada en 1888 por un arquitecto inglés que le dio su característico estilo de "cottage" británico.

El paseo de Ondarreta nos conduce hasta el punto en el que la ciudad se pierde en el mar. El Peine del Viento del escultor donostiarra Eduardo Chillida, es el remate de una paseo escultórico que comienza en el solar del Kursaal, en Gros, continúa en pleno paseo de la Concha con el Homenaje a Fleming del propio Chillida, y la penúltima cita, la obra de José Ramón Anda en los jardines de Ondarreta.

Una de la posibilidades de llegar a lo alto del monte Igueldo es el viejo funicular, sólido a pesar de las muchas décadas dedicadas al transporte de donostiarras y visitantes al también vetusto Parque de Atracciones de Igueldo, una de cuyas mejores atracciones es la espléndida vista sobre la ciudad.










SAN SEBASTIÁN-DONOSTIA


De Donostia-San Sebastián a Orio, vuelve a aparecer una cordillera paralela a la costa que, tras atravesar el barrio de Igeldo, nos pone en camino hacia la ría del Oria.

Orio ofrecía un respiro a los peregrinos que, en este punto, estaban exentos del pago del maravedí que debían abonar a los barqueros que les ayudaban a cruzar las numerosas rías a su paso. Les permitía también visitar las ermitas de San Martín de Tours, objeto de una devoción muy arraigada ya que guarda una bella imagen plateresca del santo titular, y la de San Juan.

Ya en el caso urbano, la iglesia parroquial de San Nicolás (s. XVI) era parte básica del sistema defensivo de la villa y estaba perfectamente amoldado al conjunto de callejas angostas que componen el casco antiguo de Orio.





ORIO


En Zarautz se puede admirar edificios como la iglesia parroquial de Nuestra Señora la Real (s. XVI), que que conserva en su interior un magnífico retablo barroco comenzado por Andrés de Araoz, discípulo de Berruguete, y terminado por su hijo Juan de Araoz. En esta construcción se encuentra la imagen de la titular de la parroquia, así como una "Tumba del peregrino" dedicada a su historia jacobea.

Adosada a la iglesia, la casa-torre de los Zarautz fue utilizada en las luchas banderizas entre gambionos y oñacinos. El palacio de Narros (s. XVI) fue construido con los restos de la casa-torre que existió en el lugar, ubicada al final del paseo marítimo y de espaldas a la mar.

En el centro de la villa se levantan dos edificaciones que, junto con la torre de la iglesia, dan testimonio de épocas en los que la vida en Zarautz no era tan plácida como en la actualidad, las torres Luzea y Motza, buenas muestras de arquitectura defensiva vasca.

Cada 9 de septiembre, se celebra el día Grande, las Euskal Jaiak o fiestas vascas. Se trata de un variado programa de actos festivos que cuenta con exhibición y concurso de danzas tradicionales, conciertos de instrumentos autóctonos, degustación de productos gastronómicos, deporte rural, etc.






ZARAUZ


El camino llevaba a los peregrinos a la ermita de San Prudencio, que conserva un atalaya gótica de la Virgen del Socorro, Ama Birjina Sokorrokua, de más de un metro de altura y a la que acudían en romería las personas aquejadas de bultos, dolores de cabeza y tumores, el día del santo, el 28 de abril.

Más adelante, otro enclave dedicado a San Martín de Tours, patrón de caminantes y peregrinos, la iglesia del mismo nombre, situada en el barrio de Askizu, es una construcción gótica sobre la que domina una plazuela con vistas a la entrada de Zumaia.

Por último, Getaria se encuentra cubierta de viñedos en los que se produce la uva con la que se elabora uno de los vinos más característicos de Euskadi, el txacolí, cuya cuna está precisamente en esta localidad costera. Getaria es la localidad natal de Juan Sebastián Elcano, el primer navegante que entre 1519 y 1522 completó la vuelta al planeta demostrando su esfericidad. Cada cuatro años, el 7 de agosto, en el litoral de la población, los habitantes de Getaria escenifican a media tarde el desembarco de la expedición de Magallanes y Elcano en Sanlúcar de Barrameda.

Esta localidad costera cuenta con la hermosa iglesia parroquial de San Salvador. Se trata de un impresionante templo gótico construido en el siglo XIV de singular finura y elegancia. El genial escultor Jorge Oteiza considera esta iglesia como la catedral de las iglesias vascas.





GETARIA


Algunos kilómetros y hacia el interior, fuera ya de la ruta jacobea, se encuentra el santuario de Loiola, lugar de nacimiento de San Ignacio de Loiola, el fundador de la Compañía de Jesús. Se trata de una de las obras más ambiciosas del barroco peninsular. Proyectado por Carlo Fonte, en ella destaca su original fachada ondulante y la extraordinaria integración de todos los elementos del barroco. En el conjunto se deja la decisiva influencia del genial italiano Bernini.



ETAPA 3: ZUMAIA – MARKINA-XEMEIN

Zumaia, en la desembocadura del río Urola, es una localidad plagada de vestigios jacobeos, como la playa y la ermita de Santiago, que ya se cita en el siglo XV, junto a la que se encuentra el museo Zuloaga, que contiene valiosas obras de arte debidas a Goya, El Greco, Zurbarán, etc. Ambos edificios componen un hermoso conjunto enclavado en un tranquilo parque junto a la playa. Es notable la sólida iglesia parroquial de San Pedro, de estilo gótico vasco y construida en dos fases entre los siglos XIII y XVI, en cuyo interior destaca el retablo de Juan de Antxieta (s. XVI), única obra de este escultor vasco en Guipúzcoa.






ZUMAIA


Entre Zumaia y Deba, se encuentra Itziar, con una iglesia plateresca (s.XVI) levantada sobre restos de una construcción románica con ventanas ojivales. Junto con la del Juncal, la imagen de la Virgen de Itziar (s. XIII) es una de las más antiguas de Guipúzcoa, ambas fueron muy visitadas por los peregrinos que seguían la costa. Esta iglesia contiene un interesante retablo plateresco atribuido a Andrés de Araoz.

Itziar pertenece al municipio de Deba, pero podría ser una de las localidades más antiguas de Guipúzcoa, pues podría tratarse del Tricio Tubólico citado por los romanos.

En este tramo, entre Zumaia y Deba, se extiende una de las franjas costeras menos conocidas y más hermosas de la provincia. Su paisaje, por sus grandes lienzos de acantilados, contituyen una de las panorámicas más hermosas y espectaculares de la costa.

Esta zona de costa tiene un gran valor ecológico, pues se trata de una de las escasas zonas de rasa marea de estas características en Europa. En baja mar, deja al descubierto una extensión de más de medio millón de metros cuadrados que alberga un rico ecosistema. Es la denominada plataforma de abrasión desarrollada por la acción del oleaje, forma playas como la de Endata, Aitzuri y Sakoneta, relativamente preservadas hasta ahora, y que se esconden bajo acantilados de hasta 100 metros de altura.




COSTA ENTRE ZUMAIA Y DEBA


Ya en Deba, resulta obligada la visita a la iglesia parroquial de Santa María La Real (s. XVI) siguiendo las pautas del estilo gótico vasco. Son de gran interés la portada (s. XIV-XV) con tallas de los doce apóstoles a tamaño natural, el parteluz con la imagen de Cristo, el atrio cubierto, el claustro (s. XVI) que es un ejemplo de gótico tardío con ventanales apuntados y calados en piedra. Existen numerosas blasonadas, y en sus alrededores, atractivos valles como Lastur, célebre por sus vacas bravas de reducida envergadura o por las cuevas de Ekain, descubiertas en 1969, ricas en pinturas rupestres.

Cruzando el río Deba, que antaño fue navegable hasta Alzola, los peregrinos abordaban el último tramo de su complicada travesía costera, dirigiéndose hacia las estribaciones del monte Arno, límite entre Guipúzcoa y Vizcaya, a través de Motrico-Mutriku.

En el barrio de Astigarrabia de esta villa se halla el más antiguo de los templos que se conservan en Guipúzcoa, la iglesia de San Andrés, ya que en 1931, Manuel de Lekuona encontró un ventanal prerrománico de estilo visigótico, oculto por el altar mayor. En 1968, se confirmó que bajo la actual iglesia se hallaba un templo románico y, en un tercer nivel, el visigótico.






MOTRIKU/MOTRICO


Bajando de Arnoate entraban los peregrinos a Vizcaya buscando el valle del Artibai, por Markina-Xemein; villa fundada en 1355 por don Tello, hermano bastardo de Pedro I el Cruel, por privilegio firmado en Bermeo, y dotado del fuero de Bilbao.

De su configuración urbana típicamente medieval, con calles paralelas y cantones, y de su funcionalidad defensiva, con su núcleo amurallado, puede verse todavía hoy claros ejemplos. Quedan en la villa importantes muestras de su pasado esplendor: de época medieval, la torre de los Barroeta y de época más tardía, los palacios renacentistas y barrocos de antiguos linajes afincados en ella como, por ejemplo, la torre de Mugartegui.

Su parroquia de Santa María, o Andra Mari, es de época tardía, 1510, aunque construida sobre una anterior documentada con el apelativo de Xemeingan (monasterio), de estilo gótico vasco, y cuenta con tres naves y seis potentes columnas. Destaca en el trayecto el megalito natural de la ermita de San Miguel de Arretxinaga, donde los restos medievales, constatados arqueológicamente, pueden datarse en el siglo XI-XIII.

En su cemeterio neoclásico se resumen las concepciones del pensamiento ilustrado. Es una mezcla de dos clasicismos: el griego, en la composición y en las columnas que se apoyan directamente en el suelo simbolizando el deseo radical de igualitarismo; y el egipcio, manifestado en la puerta de acceso y la capilla.

A algunos kilómetros de Markina-Xemein, fuera del Camino de Santiago, la villa de Lekeitio, en la costa vizcaína, muestra en su trazado un bello ejemplo de urbanismo rural en el que destaca por su singularidad la plaza Mayor, de estilo neocáscio. Esta plaza asoma al mar, lo que supone una ruptura con el esquema tradicional urbano de las poblaciones pesqueras, que requiere resguardar y proteger los edificios frente a las inclemencias de la naturaleza.






LEKEITIO



ETAPA 4: MARKINA-XEMEIN – GERNIKA-LUMO

Desde Markina-Xemein, remontando el río Artibai, se divisa el monte Oiz, con 1026 metros de altitud, siendo la cumbre más alta del sinclinorio de Vizcaya, que se extiende desde Punta Galea hasta el monte Urko, en Ermua. Franja de tierra de 50 kilómetros de longitud y 2-6 de ancho. Los Oiz, Sollube, Ganekogorta, Kolitxa y Gorbea forman los cinco montes bocineros del Señorío.

Por la ribera derecha del río, los peregrinos alcanzaban, al pie de Oiz, la población de Bolíbar. Esta villa tiene aspecto de fortaleza, por sus torres y aspilleras. En su plaza se encuentra la iglesia de Santo Tomás, fundada por los señores de Bolíbar en el siglo X y recontraida con posterioridad. Bajo el pórtico está la capilla de Santa Ana, con diversas cubiertas de enterramientos en el suelo, algunas de ellas decoradas. Esta capilla exenta está muy alterada por los monumentos conmemorativos realizados para exaltar el solar del libertador de Venezuela, Simón Bolíbar, a quién también se ha dedicado un pequeño museo monográfico en el pueblo.

Desde Bolíbar, atravesando Cenarruza-Ziortza, se asciende, mediante uno de los pocos tramos con calzada empedrada, a la colegiata de Ziortza para penetrar en el conjunto por la llamada puerta Este. La colegiata está constatada en el año 1082 por el documento de donación de don Lope Iñiguez. En 1379 el templo fue convertido en colegiata, siendo su primer abad Pedro Martínez de Marquina.

Durante la etapa banderiza, Ziortza apoyó al bando oñacino, lo que provocó disturbios y rapiñas; por ello se pidió al rey de Castilla, Juan I, que la tomara bajo su protección y, dotándola de un Real Privilegio y de buenos ingresos, este exigió en 1386 que a cambio se fundara un hospital de peregrinos.

Los momentos de mayor esplendor se alcanzaron con el renacentista abad Irusta. Este abad y el papa León X, que le nombró para el cargo en 1514, dotaron a Ziortza de los privilegios necesarios para la edificación, reparación y mantenimiento de un hospital que, en 1526, se incendió antes de estar acabado y hubo de ser rehecho. En el 1851 la colegiata fue convertida en simple parroquia.

El templo cuenta con amplio atrio cubierto con armazón de madera decorada, y un portada gótica que es entrada principal. Junto a la portada aparece un sepulcro decorado con diversos motivos y, entre ellos, un Santiago Matamoros. Destaca el retablo del altar mayor, de estilo plateresco, comenzado por Juan Ayala en 1543 y terminado por Guiot de Beaugrant. Tiene algunos añadidos de época barroca y una Andra Mari del XIV. La capilla de las Angustias (1531) guarda un retablo renacentista que alude a su advocación y la sepultura del Abad Irusta; importante grupo escultórico donde se representa al abad orando de rodillas mientras acude a él un peregrino a coronarlo, obra de Guiot de Beaugrant. En la nave del templo y bajo el suelo actual, se localizó la planta de una estructura templaria de tipología monánica.


Gerrikaitz, villa con privilegio otorgado por Tello en 1366, nunca ha logrado desarrollo siendo unida en 1882 a la anteiglesia de Arbatzegi. Gran parte de los 24,50 kms. de extensión se encuentra en la ladera norte del monte Oiz. Un bello paisaje respetado por el desarrollo industrial.

La villa cuenta con interesantes ejemplos de casa-torre como la de los Jauregui, Totorica, Goikolea, y sobre todo los Bengolea y Munitibar que terminará por dar nombre al municipio. El barrio de Aldaka, situado en un bello paisaje debe corresponder con un poblamiento medieval.

Junto al camino se halla la ermita de Santiago, cuya advocación es bastante elocuente. Es un edificio extraño, de estructura rectangular, lateralmente lleva un portiquillo reformado. Destaca la bella imagen de un Santiago Peregrino que se guardaba habitualmente en uno de los caseríos de la Cofradía.

La importancia del puente que une Arbatzegi con Gerrikaitz, de probable factura renacentista, quedó reflejada en el escudo de la casa Zubialde, próxima al mismo, en uno de cuyos cuarteles se reproduce el perfil del mismo. Cruzando la divisoria de aguas, antes de llegar a Berreño, se penetra en la Reserva de la Biosfera de Urdabai, protegida legalmente.

La zona comprendida entre el cabo Matxitxako y la punta de Arbolitz, abarcando la cuenca hidrográfica y desembocadura de Urdaibai, presenta varios ecosistemas naturales de extraordinaria importancia: sistema estuarino, sistema cárstico, encinar cantábrico y costa. El lugar ya fue declarado en el año 1984 Reserva de la Biosfera por la UNESCO.

A esta importancia objetiva hay que añadir los numerosos yacimientos arqueológicos declarados en la zona, que también han sido incluidos en la protección.

Aparte del valle, merece destacarse el valor paisajístico del litoral, sobresaliendo del mismo el cabo de Ogoño (360 m.) cuya mole caliza se desploma sobre el mar, la isla de Izaro, situada en la mitad de la boca del estuario y las playas de Laida y Laga, una auténtica gozada, sobre todo en bajamar.



ETAPA 5: GERNIKA-LUMO – BILBAO

Gernika-Lumo tiene una especial relevancia en la ruta. En primer lugar porque en ella enlazaba el camino que desde Bermeo, por Mundaka, Axpe-Busturia y Forua, recorrían quienes habían iniciado el viaje por vía marítima desembarcando en dicho puerto. Aprovecharían para ello los restos de la vieja calzada romana que comunicaba el núcleo de Forua con tierras romanizadas de la vertiente mediterránea.

En segundo lugar, Gernika-Lumo resulta importante porque desde tiempos inmemoriales es considerada como la cuna de las libertades del pueblo vasco.

Ubicada en el Anticlinal de Vizcaya, ocupa la parte central del valle del río Oca, el comienzo de la ría de Mundaka y los rebordes montañosos de los montes que lo delimitan, destacando en el paisaje el monte Sollube (663 mts.). Tiene la calidad de monte bocinero del Señorío desde los que se tocaban bocinas para indicar a las gentes del territorio la convocatoria de juntas o la existencia de peligro.

Anteiglesia y luego villa, fundada por Tello en 1366 con privilegio firmado en Orduña y dotándole de Fuero de Logroño, Gernika-Lumo era el lugar donde bajo el roble se reunían los hombres libres de Vizcaya para gobernarse según sus usos y costumbres: el árbol de GuernikaGernika Arboloa. A este lugar acudían los Señores de Vizcaya y algunos reyes de Castilla, para jurar sus fueros.

Hoy, la Casa de Juntas es sede institucional de las Juntas de Vizcaya, archivo y museo. El complejo se articula en dos edificaciones básicas, el salón de juntas con sus dependencias, levantadas en el siglo XIX con una estética neoclásica, y el atrio con el roble y la también neoclásica ermita de Nuestra Señora la Antigua. Merece la pena ver el museo etnográfico del Pueblo Vasco y el museo dedicado al bombardeo de Guernica, provocado por la aviación alemana en 1936. Esta barbarie supuso el primer bombardeo de una fuerza aérea militar sobre población civil de la historia mundial. Pablo Picasso dedicó su obra pictórica Gernika por orden del gobierno de la II República, y que actualmente se encuentra en el museo Reina Sofía de Madrid.

La iglesia de Santa María, construida entre los siglos XVI y XVIII, tiene una gran escalinata que conduce al atrio y a la portada gótica abocinada, con parteluz y esculturas, destacando la imagen de la virgen. Su rectangular interior tiene tres naves cubiertas con bóvedas acordes al estilo.






Próximas a Gernika-Lumo se encuentran las famosas cuevas prehistóricas de Santimamiñe, en Kortezubi. En las recóndidas bóvedas de las cámaras y pasillos de las cuevas se pueden descubrir en admirables trazos y colores los asombros perfiles de la fauna prehistórica: renos, bisontes, caballos, etc., que componían la magia de la caza de los primeros seres humanos. Y cerca se encuentra el castillo de Gauteguiz Arteaga, en estilo gótico, levantado a finales del siglo XIX.

Continuando el camino hacia Bilbao por la denominada Ruta Juradera, se encuentra la iglesia parroquial San Vicente de Muxika, de las pocas que conservan restos románicos en Vizcaya. Se trata de una ventana geminada en el muro Norte, de medio punto, con tímpano en el que tiene un óculo en forma de cruz. El parteluz es estriado.

Alto de Gerekiz, o de Morga, es una ruta marcada por la calzada romana que parece atestiguada por el hallazgo de diversas lápidas de esta época en la ermita de San Esteban. Es el interfluvio de los valles del Oca y del Butrón.

De la iglesia de Santa María de Morga destaca la escultura de Andra Mari (s. XIV), y el Santiago en Clavijo existente en un retablo.

La ermita de San Salvador, en Aretxabalagana, es un humilde templo que guarda uno de los elementos artísticos más importantes de Vizcaya, una ventana de piedra monolítica, con dos perforaciones circulares y otra dividida por una columnata a modo de parteluz que, estilísticamente, se corresponde con los primeros momentos de la arquitectura cristiana vizcaína, en el siglo X, emparentada con el estilo mozárabe.

El trazado del itinerario a seguir coincide con la Ruta Juradera, San Emeterio y San Celedonio es el lugar donde este acto se celebraba por segunda vez, después del de Bilbao. Ante un sacerdote, el pretendiente debía arrodillarse y jurar ante los vizcaínos mantener y guardar su fuero. Después, subían a Aretxabalagana para recibir el besamanos de los infanzones e hijosdalgo vizcaínos que le acompañaron hasta Gernika. El último rey que cumplió el ritual señalado fue Fernando el Católico, en 1478.

Antes de llegar a Goikolexea, un crucero renacentista señala la subida a Aretxabalagana. En el barrio de Goikolexea, perteneciente a la villa de Larrabetzu, está el templo dedicado a los mártires calagurritanos San Emeterio y San Celedonio, de origen románico, aunque restaurado en el siglo XVI.

En la anteiglesia se conerva la mesa de piedra de la anteiglesia, allí se debatían los asuntos referidos a la comunidad aldeana. El interior cuenta con uno de los retablos más importantes de Vizcaya, hispanoflamenco, en madera policromada y sobredorada, que representa las escenas de la AnunciaciónNacimientoMatirio de Emeterio y Celedonio, etc.


Larrabetzu es otra de las veinte villas medievales existentes en Vizcaya, fundada por el infante Juan el año 1376. Su estructura urbana era la ciudad-camino: las viviendas se alineaban contiguamente a lo largo de una calle que era en realidad el camino que la cruzaba. Su iglesia de Santa María (s. XVI) guarda una bonita imagen de Nuestra Señora.

Próxima a Larrabetzu, en la localidad de Galdakao está situada la iglesia de Santa María, un bello ejemplo de románico vizcaíno cuya portada al mediodía con arco trilobulado es de inspiración compostelana. En su interior la Virgen con el Niño, Andra Mari, es uno de los mejores ejemplares de la escultura monástica de Vizcaya. Del retablo de estilo plateresco se desconoce el autor, aunque se sabe que fue realizado entre 1530 y 1540.

Entrando por el valle del río Asúa, físicamente muy degradado por la gran densidad demográfica e industrial existente en su suelo, se llega a Lezama, Zamudio, Sondika y Bilbao.

Lezama, con el Humilladero de Santa Cruz (1542), contaba con un hospital contiguo y además conserva una pintura mural con el tema caminero-jacobeo de Santo Domingo.

Zamudio, ofrece la iglesia de San Martín, advocación vinculada a la peregrinación, es un emplo de transición románico-gótico, con retoques del gótico vasco del siglo XV. Y la torre de los Malpica, del IX, es una muestra de arquitectura civil gótica, fue levantada por Galindo Ordoñez, nieto del rey navarro Fortún Garcés.

Por Sondika se alcanza el collado de Artxanda, y la colina de Artagan, donde se asienta la virgen de Begoña.

La anteiglesia era el último paso de caminante antes de llegar a Bilbao; en 1300 Diego López de Haro, fundador de Bilbao, cita la iglesia en el documento fundacional de la villa. Destaca de aquella época la imagen de la virgen, románica de transición (s. XIII-XIV). Sin embargo el templo actual fue levantado en 1519 y ampliado en el 1588; gótico de tres naves, tiene unas preciosas bóvedas de crucería estrellada. Típico estilo gótico tardío, gótico-vasco.

El castillo de Butrón, ubicado a algunos kilómetros de Sondika, es una libre reconstrucción de la anterior torre medieval. Su autor, Francisco de Cubas, se inspiró en los castillos y palacios bávaros, y dejando rienda suelta a su fantasía construyó un edificio propio de un cuento de hadas.



ETAPA 6A: BILBAO – SOMORROSTRO

Bilbao, villa medieval fundada por Diego López de Haro, señor de Vizcaya, en 1300. Desde su fundación experimentó un desarrollo económico y urbano que la han convertido en uno de los grandes centros metropolitanos de España.

A Bilbao se entraba por el camino de Zamudianos, hoy llamado calzadas de Mallona, que bajaba desde Begoña. La llegada de los peregrinos a Bilbao, que sólo comprendía el actual Casco Viejo con las Siete Calles, se hacía por el paseo de Los Caños y se entraba en la villa por el portal de Ibeni, por el puente del Castillo, hoy de San Antón, o por el portal de Zamudio frente al arrabal de San Nicolás, en el Arenal.

Nada queda ya de viejos elementos del camino, hoy desaparecidos, como por ejemplo, el puente románico anteriormente situado aguas abajo respecto a la iglesia de San Antón, el castillo sobre cuyas piedras se levanta la iglesia de San Antón Abad, el alcázar que fue derribado durante el reinado de Pedro I el Cruel y la parroquia inaugurada en 1433.

La iglesia de San Antón, gótico de último período, se caracteriza por su aspecto cuadrangular, aumentando por la ausencia de ábside. Su portada es ya renacentista y su torre tardía, del XVIII, obra de Gabriel Capelastegui, arquitecto barroco. El interior guarda esculturas de Guiot de Beaugrant, platerescas, y de Juan de Archieta, manieristas. El puente y la iglesia son símbolos de la ciudad y como tal figura en los escudos de la villa.

En el Rebal de Ibeni, hoy Atxuri, había un hospital, en la hoy Escuela de Formación Profesional; también hubo otro, en el siglo XIV, junto a la iglesia de San Juan cuya bula de construcción la dictó el Papa Sixto, en 1480, para destinarla a sepultura de los que morían en el cercano hospital y, entre ellos, los peregrinos. Hoy es Museo Histórico, Arqueológico y Etnográfico de Bilbao.

La medieval villa de Bilbao estaba ceñida entre murallas, constituída inicialmente por tres calles (Somera o calle de arriba, Artecalle o del medio y Tendería o Santiago) unidas por cantones, ampliadas más tarde a siete (Pescaderías o Belosticalle, Carnicería, Barrencalle Susera y Barrencalle Yusera, hoy Barrena). Además tenía un paseo de ronda, hoy patente en una calle con esta denominación y que circunvalaba adosado torres de los principales linajes; especialmente por la zona sur, frente a la ría, donde no existía lienzo de muralla (en lo que hoy es la Ribera), y por ello se había convertido en el espacio público abierto más significativo; allí estaba el azoque o mercado y, posteriormente, el Consulado de Bilbao. En el centro y como iglesia de la villa, la parroquia que hoy es catedral del Señor Santiago, desde 1949.

La ermita del Apóstol Santiago, antes dependiente de Begoña, se convitió tras la fundación villana en parroquia y centro polarizador de la nueva puebla. Ante el crecimiento de la ciudad la iglesia también hubo de agrandarse y para ello se la reedificó en el típico estilo gótico-vasco. Sus inicios deben datar de finales del XIV.

Su existencia y advocación es anterior a la creación de la villa y sin duda está relacionada con la cultura jacobea europea del siglo XI y XII. También es cierto que la ermita original puede que no estuviera donde hoy se ubica, pues algunos autores piensan que la hornacina con el Santiago Matamoros existente en Urazurrutia nos indica el lugar, o al menos la zona, donde se alzó el antiguo templo.

Destaca su claustro gótico-florido del XVI, cuadrado y no de proporciones exageradas, con grandes ventanales de variadas trazerías. Su puerta de los Peregrinos, hoy puerta del Ángel, da a la calle Correo.

El templo tiene girola y triforio, como corresponde a las iglesias de peregrinación. Al este tiene amplio pórtico trapezoidal renacentista, de elevada altura y sostenido por seis pilares que sujetan una cubierta con bóvedas de crucería sencilla, como en el interior. Este es un limpio y sencillo, con tres naves de igual altura y las laterales prolongándose en triforio. Seis pilares sustentan las bóvedas, junto a uno de ellos, en el lado de la Epístola, podemos ver una buena talla del Apóstol realizada por Pérez Comendador.

En el siglo XVIII fue muy transformada. Del altar mayor renacentista, obra del maestro Guiot de Beaugrant, sólo quedan algunos restos en el Museo de Arqueología. Digna de admiración es la cabeza de Santiago que, como el resto del retablo, fue comenzada en 1535 por encargo del Cabildo.

La devoción de Bilbao por Santiago queda patente al ser elegido patrón de la villa. Bilbao cuenta con una importante red de museos entre los que se encuentra el museo de Bellas Artes, el de Arqueología, Etnografía e Histórico Vasco, el Benedictino de Bilbao, el de Reproducción Artística, el de Medicina Vasca o el de las Ciencias, pero sin duda, el emblema de la ciudad que ha dado a Bilbao una gran proyección internacional es el museo Guggenheim, obra del arquitecto Frank Gerhy. El palacio Euskalduna es el palacio de Congresos y de la Música Euskalduna, simboliza un barco que desafía la quietud del río. La construcción enarbola la recuperación de un área industrial en declive, y la transformación de una metrópolis en pleno proceso de revitalización urbana, económica y cultural.









Uno de los emblemas de Vizcaya es el Puente Bizkaia, puente colgante-transbordador que une las localidades de Portugalete y Getxo. Se trata de una obra que une ingeniería y arte en el que fue el primer puente colgante del mundo. Su autor, el arquitecto e ingeniero Alberto de Palacio, lo proyectó en 1887 y ejecutó en 1893. De la austeridad de su concepción logra su mayor expresividad, confiriéndole al hierro su valor estructural más puro, en la actual es considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En Zorroza se situaban los confines de la villa, justamente en el Cadagua que lo separa de la vecina anteiglesia de Barakaldo, la siguiente etapa por la ruta costera.


Portugalete, en la desembocadura de la ría, es otro claro ejemplo de ciudad medieval, con un urbanismo de calles ordenadas, murallas, iglesia y torre feudal. La villa fue creada por María Díaz de Haro la Buena, viuda del infante Juan, asesinado por Tello. Recibió el Fuero de Logroño en 1322. Su casco viejo es Conjunto Histórico Artístico.

Destaca su iglesia de Santa María, gótica de tres naves y bóveda sostenidas por fuertes pilares. De su primitiva construcción (s. XVI)  poco queda pues en el XV y XVI fue reedificada. Tiene un pequeño trifolio, como las iglesias de peregrinación. En su retablo sobresale un Andra Mari, o Vigen María, del XIV, aunque el retablo es renaciente en su conjunto, obra del maestro Guiot de Beaugrant. Esta iglesia cuenta con un pequeño altar dedicado a Santiago Matamoros en Clavijo.



Muy próxima a ella, defendiendo una de las entradas a la villa, sobre el antiguo puerto, se levanta la torre de Salazar. Fueron los Salazar importante linaje encartado, cuya influencia alcanzaba, por el Valle de Mena, las Merindades de Castilla. El más conocido de sus miembros es el primer cronista de Vizcaya, Lope García de Salazar, con su obra Biendanzas y Fortunas, legó un precioso documento histórico verdadera crónica social y política, espejo de la vida nobiliaria en la Baja Edad Media.

García de Salazar protagonizó en esta torre algunas de sus "aventuras", como una fuga cuando se encontraba preso de sus hijos; de la torre pasó a refugiarse al campanario de Santa María, hasta que fue de nuevo reducido.

Portugalete está documentado explícitamente por una fuente jacobea directa. Se trata del armenio obispo Mártir, de Arzendjan, que en 1494 realizó el viaje de ida y vuelta por esa ruta costera; a su regreso se aposentó en "La ciudad grande de Portugalete".






Siguiendo hacia Muskiz, república encartada donde se localiza el castillo de Muñatones, cuna y solar del linaje Salazar y, tal vez, la más sobresaliente de las fortalezas vizcaínas. Contaba con un palacio cercano y una ermita de San Martín; el conjunto fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1944.

Aquí, preso y tras dos intentos de fuga, relata García de Salazar "...estando en mi casa matriz de San Martín, preso de los que yo engendré y crié, temeroso del mal bebedizo, y yo, teminéndome de la desordenada codicia que es por llevar mis bienes, que no me soltarían, esperando de Dios y por quitar pensamiento e imaginación, compuse este libro". A sus setenta años fue envenenado, tal y como temía.

El área geográfica que comprende Muskiz está enrizada de antiguas torres medievales. Su función no sólo se reducía a la defensa de rutas y caminos, ríos y cultivos, sino que también constituían el centro organizador de la vida económica y social de la zona. Por la costa el Camino del Norte continua hacia el Finesterre, pasando ya a tierras de Cantabria.



ETAPA 6B: BILBAO – BALMASEDA

En Castrejana, el puente del Diablo, sobre el río Cadagua, fue construído en estilo gótico poco después de la fundación de Bilbao (1396). Es esta villa se conocen obras de 1435 dirigidas por Pedro Ortíz de Lekeitio, pero su obra actual parece del siglo XVI.

El puente franquea el vado y nos introduce en la jurisdicción de Alonsotegi, permitiendo subir a la ermita de Santa Agueda con imagen de Santiago Matamoros.

El valle del Cadagua o Salcedón serpentea bajo las faldas del Ganekogorta, tercer monte bocinero, en el transito del camino, y que en su otra variante contacta ya con tierras alavesas de Llodio. Geológicamente, sus pliegues forman parte del denominado Anticlinal del Ganekogorta. Su cumbre, de 998 metros de altitud, divide los valles del Cadagua y del Nervión.

En Güeñes, el barrio de la Quadra-Olakoaga presenta la Torre de los Salcedo de la Cuadra, considerada un bello ejemplo de torreón del siglo XV: estructura cuadrangular, gruesos muros, patín al mediodía, puertas ojivales, saeteras y rodeada de cerda que defiende un verdadero patio de armas, con acceso por estrecho pasillo acodado. La zona fue violento escenario de las luchas encartadas.

En el paisaje se muestran ejemplares del denominado "casio encartado cúbico", de volumen compacto, cúbico, cubierto a cuatro aguas, de dos o tres alturas, portal en la fachada, etc. Su origen puede estar en el siglo XVII, como derivación de la casa-torre, frente al tipo que en etapas anteriores era característico, denominado "caserío vizcaíno", caracterizado por su nave y cubiertas a dos aguas, cuerpos laterales y el central retranqueado, etc., posiblemente modelo creado en el XVI.

En Güeñes, la iglesia de Santa María une el gótico final y el primer renacimiento. Construída sobre otra anterior, en el siglo XVI, destaca por su portada con arco conopial de estilo gótico-plateresco.

A la salida de Zalla, el entrañable rincón de San Pedro de Zarikete está ubicado en un lugar privilegiado, junto al río Cadagua y al pie de la Calzada Medieval que, siguiendo el curso del río, era el camino utilizado por los peregrinos en su tránsito hacia Compostela.

Configuarado por una serie de elementos difícilmente separables entre sí: la ermita de San Pedro ad Vincula (s. XVI), con interesantes restos arqueológicos, decoraciones murales medievales, retablos y tallas policromadas, la antigua casa de la Beata, el Roble retoño del de Gernika plantando en 1912, la Plaza con la Fuente de los Peregrinos y la Campa del Santo, probable camposanto o cementerio de la ermita.

Cercana a Zalla, aunque fuera de la ruta jacobea, en la localidad de Avellaneda se ubica una importante casa señorial renacentista. Es la Casa de Juntas, cuyos escasos vanos y sus almenas le confieren un aspecto fiero y guerrero propio de la Edad Media, que es suavizado por algunos detalles arquitectónicos como la galería de arcos del ventanal de su lado izquierdo, o la riqueza ornamental del escudo de la fachada. El edificio alberga un interesante museo.

Bolunburu es el perfecto ejemplo de núcleo señorial rural vizcaíno compuesto por torre, ermita, ferrería y otras dependencias.

Entre Bolunburu y La Herrera, se extiende una de las zonas equipadas por la Diputación, "Áreas Recreativas", donde se puede disfrutar de la naturaleza.

La Herrera, lugar donde el valle del Cadagua se estrecha y donde se presenta el bello ejemplar de casa-torre de villa, está próxima a la ermita de San Antonio.

A Balmaseda se llega por la orilla izquierda del Cadagua. A su lado, el Kolitza (874 mts.) es cumbre de los montes de Ordunte, situado justo como límite frente a las tierras castellanas del valle de Mena. Se trata de otro de los montes simbólicos del foralismo vizcaíno.

En su cumbre una ermita, la de San Roque y San Sebastián, conserva importantes restos románicos; su portada sur, ligeramente abocinada, sin columnas pero con dos canecillos y en una de las arquivoltas una inscripción que data de 1073.

Esta villa contaba contaba con una importante judería, barrios gremiales (Las Tenderías y Tejeduría) y también, con torres nobiliares como, por ejemplo, las de Sáenz de Velasco, Juan de Cereceda o la de Cuesta. Fue fundada en 1199 por el Señor de Bortedo, Lope Sánchez de Mena, biznieto del primer Conde de Ayala, Vela de Ayala, y la dotó con Fuero de Logroño.

Dos son sus iglesias: San Severino y San Juan. La iglesia parroquial de San Severino es un templo construido entre el XIV y XV en estilo gótico, porsteriormente retocada en gótico; tiene ventanales ojivales, portada de poniente muy decorada, con rosetón y con vano de entrada geminado y en el mainel un bella escultura del Salvador, planta de cruz latina y tres naves cubiertas de bóvedas de sencilla crucería, sepulturas de tipo gótico y retablos de Beaugrant. La iglesia de San Juan, fundada en el siglo XV, hoy amenaza ruina.

El Puente Viejo o Puente de Muza es declarado Monumento Nacional; de origen romano y hoy de estilo románico, con una fuente torre y tres ojos desiguales. Era el paso entre Vizcaya y Castilla aprovechando el antiguo trazado de la calzada que unía Herrera del Pisuerga, en Palencia, con Castro Urdiales, en Cantabria. Los peregrinos también lo cruzaron por El Berrón, siguiendo la calzada romana, para adentrarse en el valle de Mena con destino a Santiago.