lunes, 18 de septiembre de 2017

Batalla de las Navas de Tolosa


La Batalla de Las Navas de Tolosa, datada el 16 de julio de 1212, fue una de las más decisivas de la Reconquista. Permitió extender los reinos cristianos, principalmente el de Castilla, hacia el sur de la península Ibérica, entonces dominado por musulmanes, y frenar la invasión del Ejército almohade. La contienda tuvo lugar cerca de la población jiennense de Las Navas de Tolosa.

Fue el resultado de la Cruzada organizada en España por el rey Alfonso VIII de Castilla, el cronista navarro y arzobispo de Toledo Rodrigo Ximénez de Rada y el papa Inocencio III contra los musulmanes que dominaban Al-Ándalus desde mediados del siglo XII.

Las tropas castellanas estaban lideradas por Alfonso VIII, encabezadas por el señor de Vizcaya Diego II López de Haro, y formadas por 20 milicias municipales, a las que hay que sumar las tropas de los reyes Sancho VII de Navarra, Pedro II de Aragón y Alfonso II de Portugal, y varias órdenes militares.

Varias obras reflejaron el momento decisivo de la batalla, cuando Sancho VII se enfrentaba a la temida Guardia Negra de los almohades que luchaban atados con grilletes al suelo. En este óleo de Marceliano Santa María aparece el gran rey navarro a caballo, superando las cadenas de la guardia formada por esclavos negros africanos que protegían el palenque del sultán Miramamolín (Muhammad An-Nasir). Esta embestida supuso la puesta en huida del Ejército almohade y la consecuente victoria de la hueste hispánica cristiana.




Este tapiz elaborado por Vicente Pascual en 1950 fue llamado Sancho el Fuerte o Cadenas. Está basado en el diseño preliminar realizado por Ramón Stolz en óleo sobre lienzo. En la actualidad se encuentra en el Palacio de las Cortes de Navarra.