sábado, 21 de enero de 2017

Juan Castaños y Beistegui

Almirante de la flota Nueva España y almirante de la Armada Real




Natural de Baracaldo, Vizcaya, donde nació en 1604. Comenzó su carrera naval en 1622, como grumete, siguiendo en la marina como guardia, contramaestre, hasta llegara a ser capitán de mar y guerra de la Armada de Nápoles en 1636. En esta Armada desempeñó con acierto los puestos de gobernador de la gente de mar y guerra de la Capitanía Real del Océano, y posteriormente el de capitán de mar y guerra de la Armada del Océano, alcanzando también en ella el cargo de almirante y gobernador.

En el año 1687, el rey le ofreció uno de los llamados Galeón de Plata, que hacía la Carrera de Indias Orientales entre Malina y Acapulco, pero no ocupó el mando porque fue enviado con carácter urgente en búsqueda del galeón San Salvador, que varó en Cádiz y estuvo perdido. Lo salvó la pericia y técnica de Juan Castaños.

En el año 1648, fue nombrado almirante de la Flota Nueva España, pero tampoco pudo efectuar el viaje porque fue enviado a Italia para recuperar Nápoles, lo que consiguió tras una brillante victoria naval.

En 1649, como homenaje a sus señaladas victorias, sus paisanos le nombraron por "fiel" de la anteiglesia de Baracaldo y mayordomo de la fábrica de su parroquia de San Vicente. El cargo de "fiel" lo desempeñó en su nombre su pariente José Beurco y Larrea, a la sazón, mayorazgo de Baracaldo.

En 1655, Juan de Castaños y Beisategui fue nombrado almirante de la Armada Real. Y un año más tarde, en 1656, ingresó en la Orden de Santiago, vistiendo el hábito de comendador.

Después de servir a su patria como buen marino durante 55 años, se retiró a descansar a su pueblo en la casa solar de Gorostiza, su casa natal.


CASA SOLAR DE GOROSTIZA


Este ilustre marino era hijo de Juan Castaños y Gorostiza, natural de Baracaldo, que estaba casado con la también baracaldesa María Sáez de Beisategui. Así mismo era hijo de este matrimonio el también ilustre marino Martín de Castaños, capitán de la Real Armada, que hubo de retirarse del servicio por haber perdido un ojo y quedado inútil de una bala de mosqueta recibida mientras luchaba contra la Armada de Francia en el combate del golfo de Nápoles, cuya plaza fue ganada por el heroísmo de los españoles.

Así también fue descendiente de esta casa solar y apellidado Castaños el también ilustre general, vencedor de las tropas de Napoleón, en la batalla de Bailén, Francisco Javier Castaños y Aragorri, ascendido por méritos de guerra a capitán del Ejército español, que ganó el título de duque de Bailén y fue marqués de Portugalete.