viernes, 23 de diciembre de 2016

El Epítome vizcaíno de Antonio Navarro de Larreátegui

Antonio Navarro de Larreátegui nació en Beasain en 1554. Fue contador en Chile y secretario real durante el reinado de Felipe II, y preboste y alcalde de la merindad vizcaína de Busturia, archivero de los Reales Archivos de Simancas, diplomático en Turín y secretario de Felipe III.

En 1620, publicó en Turín su Epítome de los Señores de Vizcaya, siendo la primera historiografía vizcaína. El valor del texto se vió perjudicado por la falta de rigor crítico y la admisión de fábulas y mitos tradicionales en la historiografía clásica de los secretarios reales vascos que defendían el sistema foral de estas tierras desde el siglo XVI con Garibay.


ESCUDO HISTÓRICO DE VIZCAYA EN VIDRIERA


Afirmaba que el vascuence era una de las 72 lenguas bíblicas que surgieron de la torre de Babel, traída por Túbal, hijo de Jafet y nieto de Noé. Consideraba por tanto a Túbal, además de patriarca de los vascos y primer poblador de España, el primer señor de Vizcaya 2163 años antes del nacimiento de Cristo:
"Y bien se puede estender la consideración y decir que, desde Túbal, su fundador y padre, que como se ha notado, vino a Hespaña y pobló a Cantabria y Vizcaya año dos mil ciento sesenta y tres antes del nacimiento de nuestro señor Jesu Christo. Los vizcaínos tubieron sus legítimos señores, como fueron el mismo Túbal, Ybéro, Ydúbeda, Brigo, Tágo y Béto."

También consideró a Cantabria el hogar de los que nunca fueron conquistados por los romanos, siendo continuista de la tesis vascocantabrista:
"Hasta que Augusto Cesar en persona vino con solo animo de sugetar a Cantabria. Y aunque juntó tanto poder y tres exercitos Consulares, no pudo hazer triumph, ni tropheo desta Naçion. Porque vista la feriçidad y valentia, sitio, naturaleza de la tierra, larga asistencia, costosa y tan dudosa en el suçesso de lo que trataban, para verle fin tanto daño, le redugeron a numero señalado de soldados, para que lo combatiesen, o para quedar en paz, o vençidos. Hizose ansí, vinçieron los Vizcaynos, quedaron con su libertad, lengua, havito, leyes y costumbres, de que dura hasta hoy."

Larreátegui contraponía a la tesis de la goticidad como fundamento de la nobleza española, el de la hidalguía originaria de los vascos anterior a cualquier sistema de supremacía del hombre sobre el hombre.

Existe una segunda edición de esta obra efectuada en Madrid en 1702. Posteriormente fue plagiada, en 1780, por Pedro de Montoya en su Compendio Histórico de la sucesión de los Señores de Vizcaya que no vio la luz.

Navarro Larreategui amó a Vizcaya con delirio y ordenó en su testamento que sus restos mortales fuesen sepultados en la parroquia de Santa María de Lequeitio.


EPÍTOME DE LOS SEÑORES DE VIZCAYA