viernes, 16 de septiembre de 2016

Literatura épica medieval


Durante la Baja Edad Media, surge una moda literaria que se extiende a todos los escritores y poetas hispánicos. Una literatura época que trata de cantar los triunfos y los hechos gloriosos medievales con un sentidos nacional y no regional, son "fazañas" españolas contra el enemigo común, lo mismo se refiere a Alfonso VIII y Fernando el Santo que a Jaime I el Conquistador o a los almogávares de Roger de Flor.


MONUMENTO A LA BATALLA DE RONCESVALLES
 
 
En la Chanson de Roland se describe a la alianza de vascos y musulmanes que aniquilaron en Roncesvalles a la retaguardia de Carlomagno en el territorio de los vascones, en 778: "Espaigne, la bele" (v.59) de esta forma: "los soldados de Marganice" (caudillo de los vascones durante la invasion musulmana) "son peores que los diablos, con una nariz grande y unas anchas orejas" (v.1916-18) "dieron la estocada final a los ultimos caballeros". (Gautier de l'Hum, el arzobispo Turpin y Rolando). Los vascones destacaron de su fisonomía por estos dos rasgos que describió Roland hasta el punto de constituirse en un elemento fundamental de su identidad al denominar a un extranjero "cipayo" o "belarrimotz" (orejicortos).
 
Según un fragmento de la primera historia del Reino de Pamplona, Additio de regibus pampilonensium:
"En la era 944 [905] surgió en Pamplona un rey de nombre Sancho Garcés. Fue hombre de inquebrantable veneración a la fe de Cristo, piadoso con todos los fieles y misericorde con los católicos oprimidos. ¿A qué decir mucho ? En todas sus acciones se mostró magnífico guerrero contra las gentes de los ismaelitas; causó múltiples desastres a los sarracenos. Este mismo conquistó, en Cantabria, desde la ciudad de Nájera hasta Tudela, todas las plazas fuertes. Desde luego la tierra de Degio [Monjardín, en las cercanías de Estella], con sus villas la poseyó entera. La tierra de Pamplona la sometió a su ley, y conquistó asimismo todo el territorio de Aragón con sus fortalezas. Luego tras eliminar a todos los infieles, el vigésimo año de su reinado partió de este mundo. Sepultado en el pórtico de San Esteban [Monjardín], reina con Cristo en el cielo (Murió el rey Sancho Garcés en la era 964).
Luego, su hijo el rey García reinó cuarenta años. Fue benévolo e hizo muchas matanzas de sarracenos. Y así murió. Fue sepultado en el castillo de San Esteban (Murió el rey García en la era 1008).
Sobreviven sus hijos en su tierra, a saber, Sancho y su hermano Ramiro. A los que Dios Omnipotente guarde por espacio de muchos años, cuando transcurre la era presente de 1014 (976)."

MONUMENTO A LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA
(SEÑOR DE VIZCAYA DIEGO LÓPEZ DE HARO, ARZOBISPO RODRIGO XIMÉNEZ DE RADA Y REY DE NAVARRA SANCHO VII EL FUERTE)


Los vascones provenientes de los territorios de Álava y Guipúzcoa fueron una parte importante de los guerreros castellanos del Condado de Castilla durante el periodo de guerras conocido como Reconquista, que en el siglo IX consiguieron establecer un primer impulso político y militar, primero en la independencia del reino de León, y después en la expansión territorial por la meseta.

Así pues, el primer conde de Castilla, Fernán González, contó con la colaboración del señor de Vizcaya, Lope Iñiguez en la batalla de Hacinas, en 939. Su hijo Iñigo López murió durante una de sus campañas.

Un monje del Monasterio de San Pedro de Arlanza, a mediados del siglo XIII, escribió en versos alejandrinos el Poema de Fernán González, en el que dedicaba a la batalla de Hacinas 281 versos de los 740 de que consta el poema. En él incluye entre las huestes militares que acuden a la batalla al señor de Vizcaya Lope Iñiguez y a alaveses de Treviño:
"Fue dado por cabdillo don Lope el Vizcaino,
bien rico de manzanas, pobre de pan e de vino.
Con él fueron contados fijos de don Laíno,
e otro de la montaña que dicien don Martino,
había ahi de burgoñeses, otrosí de treviñanos,
de Castilla la Vieja hobo ahi buenos castellanos,
que muchos buenos fechos ficieron ahi por sus manos."
El arzobispo de Toledo, Rodrigo Ximénez de Rada, navarro, presagió el destino de la unidad de los reinos cristianos peninsulares y reconquista total del territorio del extinto Reino Hispano-visigodo, que llegaría dos siglos y medio después del reinado de Fernando III.


ARZOBISPO RODRÍGO XIMMÉNEZ DE RADA


Lope de Vega recordó en La Jerusalén conquistada la participación de los españoles de las distintas regiones en las grandes hazañas de las guerras contra el islam. Citó hasta los nombres de un capitán por región e insiste con estos versos:
"Ya la hidalga Vizcaya se apercibe,
los fuertes asturianos y leoneses,
la gente que entre el Segre y Turia vive
y en Duero y Miño algunos portugueses:
ya la imperial Toledo los recibe
y de rojo color cruzado arneses...
pasa la puente el batallón Gallardo."

El sepulcro del señor de Vizcaya, Diego II López de Haro el Bueno, participante en las Navas de Tolosa, enterrado en el monasterio de Santa María la Real de Nájera, lleva esculpido los siguientes versos:
"Fue de Vizcaya en su tiempo la gloria,
defendiendo a Castilla en su libertad,
sufriendo el destierro y la cautividad,
lo cual sobrepuja en bravura y gloria."
SANCHO VII DE NAVARRA EN LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA

No es de extrañar que en el siglo XVII, un secretario real de Felipe III dedicase unos versos a la importancia de los vascos en la fundación de Castilla y la aportación a la Reconquista:
"¡Oh Vizcaya cantabriana,
academia de guerreros,
origen de Caballeros,
donde toda España mana!"
El Poema de Alfonso XI, del siglo XIV recoge los mismos sentimientos:
"E ricos ommes de gran guisa
de Castilla la real, infanzones de Galicia
e cavaleiros de Portugal.
Lioneses, asturianos, gallegos, portogaleses,
biscaynos e guipuzcoanos,
e de la montaña e alaveses.
Cada unos bien lidiauan que siempre será fasaña,
e la mejoría dauan al muy noble rrey de España."

DIEGO II LÓPEZ DE HARO