jueves, 14 de julio de 2016

Economía vasca y navarra en el Edad Media


Hacia el siglo V, el Imperio romano caía y se imponía el modelo de producción feudal en todo el territorio europeo, perdurando hasta el siglo XVIII. Uno de los aspectos diferenciales del Feudalismo se basa en la forma de extraer y repartir los excedentes. La economía se basó en la pequeña producción y los trabajadores eran dueños de sus herramientas de trabajo; sin embargo, los grupos dominantes se apoderaron de los excedentes mediante la violencia.

Entre los siglos V y X, se establecieron dos tipos de Feudalismo en la parte norte del río Ebro:

1. Vertiente atlántica: menos romanizada, era una sociedad de clanes, la tierra era de todos y su economía se basaba en la cría de ganado y en los bosques. Los habitantes de las montañas comenzaron poco a poco a afincarse en las faldas de las montañas, creando pequeños poblados, y en los siglos IX-X aparecieron las primeras casas. Junto con la agricultura, se introdujo la propiedad privada.

2. Vertiente mediterránea: donde se crearon los señoríos feudales alrededor de los anteriores "fundi". Posteriormente, los musulmanes invadieron el territorio y esto supuso cambios en el ámbito agrícola: se construyeron acequias, facilitando la irrigación de las tierras. Durante la Reconquista, los musulmanes retrocedieron hasta el Ebro y esto influyó en el desarrollo de la agricultura.


Durante los siglos XI-XIV, las Provincias Vascongadas y el Reino de Navarra sufrieron un notable aumento de la demografía y se fortaleció el fenómeno del urbanismo; se fundaron las primeras ciudades en torno al Camino de Santiago.


SEGADORES, DE JACINTO OLAVE


Navarra se había convertido en el núcleo comercial entre el norte de Europa y Castilla. En la vertiente atlántica siguió predominando la ganadería y en la mediterránea se cultivó mucha uva. En el siglo XII, la costa se llenó de gente para trabajar en la pesca  y en las actividades comerciales. En cuanto a la industria, en esta época destacaron las ferrerías de monte, situadas en los lugares donde se extraía el mineral y se producía el carbón. Por otro lado, la industria naval cobraba importancia en la costa vasca y desde sus puertos partían barcos que exportaban la lana de Castilla y el hierro de Vasconia hacia Flandes, Francia e Inglaterra.

Durante los siglos XIV y XV, la economía vasca sufrió un parón y después, una reestructuración. En esta época se sucedieron las guerras entre bandos que formaban los Parientes Mayores, por motivos económicos: disminuyeron las rentas de los potentados porque cayeron los precios agrícolas, por lo que aumentaron los impuestos feudales. Entonces, los agricultores se agruparon en hermandades y se levantaron contra los señores feudales. Por otro lado, la economía comenzaba a despuntar en las ciudades, lo que provocó disputas entre los habitantes de las zonas urbanas y las agrícolas. Se introdujeron avances técnicos en la agricultura, y en la industria se produjo un notable aumento de la producción de hierro. Tampoco quedaron atrás la industria naval y el comercio. Las embarcaciones vascas no sólo navegaban en el Atlántico, también lo hacían en el Mediterráneo.

En el siglo XVI, se vivieron nuevas situaciones: en las ferrerías, se entablaban relaciones sociales atribuibles al sistema capitalista, los ferrones se rebelaban para mejorar sus condiciones laborales; en las ciudades predominaban las organizaciones gremiales, que tenían el monopolio, y en el entorno agrícola, se desarrolló una sociedad de propietarios, con su pequeña propiedad privada y tendencia antifeudal. Durante el transcurso de estos cambios socio-económicos, los potentados perdieron el liderazgo político.


ATANDO BOYA, POR IGNACIO UGARTE