miércoles, 8 de junio de 2016

Pero Ochoa y Domingo de Uriarte

 
Naturales de la anteiglesia vizcaína de Ispaster. En el siglo XVI, se dedicaron exclusivamente a hacer barcos para empresarios y comerciantes, básicamente, con fines mercantiles. Los hermanos Uriarte desarrollaron su actividad constructora en varios puertos del Cantábrico, por lo que respecta a Guipúzcoa, en Zumaya, Deva y Motrico. Es decir, en una de las franjas costeras vascas con mayor movimiento mercantil y pesquero; y en donde la industria naval era más pujante.

Pero Ochoa era el mayor de los dos hermanos y fue el que mayor movilidad laboral mostró. No tuvo un lugar fijo para el desarrollo de sus artes y compaginó las fábricas en los astilleros vizcaínos con los guipuzcoanos.

Domingo Uriarte efectuó un porcentaje muy elevado de sus barcos en los astilleros de Zumaya, unas veces en las gradas municipales y otras en las privativas de Oiquina, Escazabel y Gorostiola.

 
 
 
Fueron raras las ocasiones en las que los Uriarte fueron contratados para hacer entre ambos una embarcación. Esta circunstancia se dio tan sólo en dos ocasiones y ambas en 1576. En este año, uno de los de mayor actividad en los astilleros de Zumaya, los Uriarte labraron en este puerto una nao de 500 toneladas para Bartolomé de Garro, vecino de Zumaya; y otra de 300 para Antonio de Urquiola, de Guetaria.
 
Esta no fue la única ocasión en la que Pero Ochoa y Domingo Uriarte estuvieron ocupados en la labra de varios barcos simultáneamente. El maestre carpintero no siempre trabajaba con la azuela o hacha en mano, sino que supervisaba y dirigía equipos de maestranza que, bajo su responsabilidad, proseguían con las labores constructivas.