jueves, 4 de febrero de 2016

Fundación de la Diócesis de Pamplona


La predicación del Cristianismo está unida a la creación de la sede episcopal de Pamplona, y su primera noticia de su existencia data del año 589, cuando Liliolo suscribió como obispo de la ciudad en las actas del III Concilio de Toledo, en el que tuvo lugar la conversión oficial del reino visigodo a la fe católica y el abandono de la herejía arriana.

La diócesis de Pamplona estuvo presente en un momento decisivo de la historia de la Iglesia española, cuando el cristianismo católico se adoptó como religión oficial del Estado, entonces encarnado en la Monarquía visigoda. En realidad se ha mantenido hasta el siglo XX, con independencia de cuáles fueran los poderes políticos soberanos que sucedieran en la península Ibérica o cual fuera su ámbito territorial, excepción hecha de los estados musulmanes.

La ausencia de referencias a los obispos de Pamplona en las actas de tres concilios de la provincia Tarraconense, celebrados en el 516, 524 y 540, ha llevado a pensar que la erección de la sede episcopal tuvo lugar entre el 540 y el 589. Pero resulta un fecha muy tardía en comparación con las vecinas diócesis de Zaragoza (s. III) y Calahorra (s. IV). La ausencia de obispos pamploneses de los concilios provinciales y nacionales no tiene que considerarse como una prueba de la inexistencia de la diócesis, porque no difieren mucho de otras diócesis vecinas.

A falta de noticias precisas hay que tener en cuenta la conversión mayoritaria de los habitantes de las ciudades hispanas durante el siglo IV y la formación de sedes episcopales en aquellas ciudades que tenían un territorio dependiente, como era el caso de Pamplona. Estos presupuestos han permitido deducir a autores como A. J. Martín Duque, L. García Moreno o R. Jimeno que la sede episcopal pamplonesa tuvo que crearse a finales del siglo III o primeros del IV.

A lo largo de la historia, la organización eclesiástica se ha basado en el principio de la adaptación a las realidades políticas. Por eso la diócesis pamplonesa quedó inicialmente adscrita a la provincia eclesiástica de Tarragona, que coincidía con la provincia civil Tarraconense, forjada en época romana y conservada por los visigodos.


III CONCILIO DE TOLEDO, LA CONVERSIÓN DE RECAREDO