miércoles, 6 de enero de 2016

Andrés de Aguirre

Eclesiástico participante de las expediciones de Legazpi y Urdaneta, llegó a ser uno de los primeros evangelizadores y misioneros de las islas Filipinas.



Natural de Vizcaya, Andrés de Aguirre ingresó en la Orden de los agustinos y, en 1530, profesó en el convento de San Agustín de Salamanca.

Fue enviado a México, en 1542, para ser prior del convento de Totolapa en 1563. Otro fraile agustino, Andrés de Urdaneta le llevó en la expedición de Legazpi a Filipinas, en 1564, y de regreso a México en el llamado Tornaviaje de Urdaneta.

Acompañó a su amigo Urdaneta en visita ante el rey Felipe II, en 1566, para informar sobre las expediciones de Legazpi y Urdaneta en el Pacífico. Madrid les recibió con admiración.

Aguirre regresó a México y, más tarde, marchó a Manila al frente de una misión de agustinos para evangelizar indígenas. Fue nombrado prior del convento de Manila y más tarde provincial de la Orden.