martes, 1 de diciembre de 2015

Organización militar de Guipúzcoa


Guipúzcoa aparece preparada militarmente desde tiempos muy antiguos, como provincia situada en los confines de una nación poderosa, que le obliga a permanecer constantemente armada para defender su territorio. Cuando Guipúzcoa se unió a Castilla en 1200, contaba ya en su jurisdicción con las fortalezas de San Sebastián, Fuenterrabía, Beloaga, Aitzorrotz, Arrasate, Ataun, etc.; y después se levantaron las de Gaztelu, Behobia y otras, y se construyeron varias villas muradas y torreadas como Tolosa, Villafranca, Guetaria, Motrico, etc.

De las antiguas fortalezas no queda hoy en pié de defensa más que el castillo de la Mota de San Sebastián, y de las plazas muradas subsiste la de Fuenterrabía. De los otros castillos solo quedan escasos vestigios, indicando el lugar donde se hallaron.

En cambio se han levantado dos magníficos fuertes, uno en el monte Jaizkibel, cerca del santuario de Guadalupe, y otro en el de San Marcos, con todas las condiciones que exigía la ciencia militar en la época que se hicieron, que fue después de la última Guerra Civil.


Hubo proyectos de construir otro fuerte en el monte Erlaitz de Irún, a cuyo efecto se abrió un camino militar a dicho alto y se hicieron otras obras.




Tenía esta provincia un método peculiar de organización militar para la defensa de su territorio, así como para prestar el servicio de las armas en pro de la patria y del monarca. Todo guipuzcoano estaba obligado a ponerse sobre las armas en caso de necesidad, alistándose bajo la bandera del pueblo de donde fuera vecino. A este efecto solían estar alistados, organizados militarmente y provistos de armas, que las conservaban en sus casas consistoriales con los demás enseres necesarios para la guerra. Al año una vez, en día determinado, hacían sus revistas, que llamaban alardes, y de esta manera tenían una milicia permanente de todos sus naturales que fuesen capaces de manejar las armas. Con estas fuerzas hizo la defensa de la frontera de Francia en muchas y graves ocasiones.

Gozaba también Guipúzcoa de la prerrogativa de nombrar el coronel o caudillo principal que comandase sus milicias.

En cambio, las levas de la gente de mar para la tripulación de los buques de la Real Armada, han venido practicándose en Guipúzcoa desde tiempo inmemorial.

Desde el año 1876 en que el Gobierno Central abolió los Fueros de las Provincias Vascongadas, prestan éstas el servicio militar en la misma forma que las demás de España.



ALARDE DE IRÚN


Hasta el tiempo de los Reyes Católicos, no se tiene noticia de que hubiera aquí autoridad alguna militar, pero a partir de dicho reinado, figura siempre un capitán general, que en sus principios se denominaba capitán de Guipúzcoa y su frontera, cuya jefatura, conforme a los fines de su institución era puramente militar, reducida al cuidado de las plazas fuertes y al mando de la tropa de la guarnición de las mismas. Su residencia habitual solía ser Fuenterrabía, como plaza fronteriza, y después San Sebastián.

Varias veces estuvo unida la Capitanía General de Guipúzcoa al Virreinato de Navarra con residencia en Pamplona, y a principios del siglo XIX se dio el caso también de que el Capitán General residiese en Tolosa.

El 27 de enero de 1822, decretaron las Cortes la división del territorio español en distritos militares, formando el 5º distrito militar con Navarra y Vascongadas, con residencia del capitán general en Vitoria. Abolido el régimen constitucional en 1823, vino a crearse la Capitanía General de las Provincias Vascongadas, que duró poco, y continuó después unido al cargo de virrey de Navarra o denominándose de Guipúzcoa, con residencia en San Sebastián, de donde se trasladó en 1843 a Vitoria, capital del 12º distrito militar, nuevamente creado. En virtud del R. D. de 2 de julio de 1866, se formó de nuevo el distrito militar de Navarra y Vascongadas.




Tras la Restauración borbónica, el territorio de la península se halla dividido en 8 regiones militares. Al frente de cada región se halla un teniente general con la denominación de capitán general, que asume el mando de todas las fuerzas activas y en reserva que se encuentran en ella, y los servicios militares afectos a la misma. El gobierno de la provincia de Guipúzcoa corresponde estar desempeñado por general de brigada con nombramiento expreso de este cargo.

Guipúzcoa corresponde a la 6ª región militar, cuya capital es Burgos. Además de Guipúzcoa, entran a formar parte de esta región Burgos, Santander, Palencia y Álava.

El gobernador militar de la provincia reside en San Sebastián y tiene a sus órdenes un ayudante de campo, un secretario y un auxiliar. Residen también en San Sebastián el sargento mayor y ayudante de plaza.

Comandancia de artillería de plaza y parque de artillería. Hay un coronel que hace de comandante director, y un teniente coronel; jefe del detall, que lo desempeña un comandante; jefe de talleres un capitán; un interventor, un comisario de guerra y un encargado de efectos y caudales. Hay tres baterías.

La Comandancia de Artillería de plaza de San Sebastián fue creada el 2 de noviembre de 1904, y en la plana mayor figuran un coronel, un teniente coronel, tres comandantes, ocho capitanes, cuatro primeros tenientes y cuatro segundos, un médico y un capellán.


SEDE DEL ANTIGUO GOBIERNO MILITAR DE SAN SEBASTIÁN



Comandancia de ingenieros. Un teniente coronel, un comandante, un capitán, un interventor y un encargado de efectos y caudales.

Servicios administrativos. Un subintendente de segunda, un oficial primero y otro segundo de infantería.

En la intervención. Un comisario de guerra de segunda.

Hospital militar. Un subinspector, médico de segunda que hace de director, el médico mayor, farmacéutico primero, el interventor, el administrador y el párroco o capellán.

Comisión mixta de reclutamiento. Un coronel de infantería, que hace de vicepresidente, un teniente coronel de infantería, un comandante de infantería y médico mayor, que hacen de vocales, y un comandante de infantería que hace de oficial mayor.

Guarnición de San Sebastián. Se compone del regimiento de infantería de Sicilia número 7, y del primer regimiento de zapadores minadores. Plana mayor y tres baterías de la comandancia de artillería de plaza.

Fuerte de San Marcos. Un comandante militar, ayudante y capellán, y de guarnición un destacamento del regimiento de infantería de Sicilia número 7.

Fuerte de Nuestra Señora de Guadalupe de Fuenterrabía. Un comandante militar, ayudante de plaza, y de guarnición una batería de la comandancia de artillería de plaza de San Sebastián. En Irún un comandante militar que desempeña un comandante de infantería.


FUERTE DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE


Reclutamiento y movilización del ejército. Para el reclutamiento y reemplazo del ejército, está dividido el territorio de la Península en ciento diez y seis, circunscripciones, cada una de las cuales tiene una caja de recluta y un cuadro del batallón de segunda reserva. Estas circunscripciones se agrupan en cincuenta y cuatro zonas militares de reclutamiento y reserva para la administración, régimen y servicio interior de las unidades que en ellas se organizan. A las cajas de reclutas existentes en cada zona, están afectos los mozos en caja, los reclutas con licencia ilimitada, los sujetos a revisión por enfermedad, defecto físico o cortos de talla y los prófugos declarados por los ayuntamientos o por las comisiones mixtas.

En cada zona hay un depósito al que pertenecen los mozos excedentes de cupo, redimidos, substituidos y exentos del servicio activo, hasta que reciben su licencia absoluta. La zona de San Sebastián hace el número 39 y comprende toda la Provincia; la residencia de las cajas de reclutas se halla en dicha ciudad.