miércoles, 7 de octubre de 2015

Vascos en la Expedición colonizadora del Chile


Las expediciones con un alto grado de protagonismo vasco en América del sur, tomó dos direcciones geográficas diferentes:

1- por un lado, desde el mar Caribe y Tierra Firme bordea la costa oeste del Pacífico en dirección sur, conquistado a los incas, hasta la fundación de Santiago de Chile;

2- por otra, desde el río de la Plata, las expediciones se adentraron hacia amplias zonas que hoy pertenecen a Argentina, Uruguay y Paraguay.

Tras colonizar el Imperio de los incas y establecer en su territorio el virreinato del Perú, la sociedad exploradora formada por el duo Francisco Pizarro y Diego Almagro sigue adelante, esta vez más al sur de Cuzco, la capital. Desde allí les espera el desierto de Atacama, el más seco del planeta, al norte; la cordillera de los Andes, al este; y el océano Pacífico, al oeste. Al sur se encontraba la franja de terreno conocida por los aymaras como Chillí, que significaba "donde termina la tierra". Esta era un trozo de conquista poco deseada, tanto por la dificultad para su acceso como la escasez de riquezas, especialmente de minerales, según los rumores que se contaban.

REINO DE CHILE Y GOBERNACIÓN DEL RÍO DE LA PLATA (1592)


La expedición de conquista al territorio chileno partió de Cuzco el 3 de julio de 1535 
al mando Diego de Almagro. Estaba formada por un reducido grupo de españoles y numerosos indios de servicio. Entre aquellos expedicionarios estaban algunos vascos como Pedro Gonzalo de Ayala, Francisco Pérez de Lazcano, Pedro Lazcano Gaona, Domingo de Soraluce, Juan de Ureña, Juan Villafranca de Lazcano, Francisco de Zamudio e Iñigo Ortíz de Zúñiga.

Siguió la ruta de Paria, orillas del lago Aullaga y serranía de Chincha. Desde Tupiza partió en enero de 1536, pasando por la siega del maíz para obtener alimentos y deteniéndose en Chicoana hasta que se derritieran las nieves. A través del paso de San Francisco, a la altura de Copiapó, la expedición se adentró en tierras chilenas en marzo de mismo año. Fueron momentos difíciles para los expedicionarios debido a las bajas temperaturas que había en los Andes. Estaban atravesando el “camino del inca del altiplano”, donde decenas de indios de servicio murieron congelados al soportar el frío glacial.

Una vez repuesta, la expedición continuó explorando el territorio hasta la confluencia de los ríos Nuble e Itata. Se trataba de un terreno pobre donde sus indios araucanos, también llamados mapuches, eran belicosos, y con ellos se desencadenó la primera batalla.

El navarro Juan de Rada era uno de los más fieles partidarios de Almagro, había llegado desde Cuzco a Copiapó con 88 hombres para llevar a su líder el título de gobernador de Nueva Toledo, extensa gobernación en cuyos límites estaba el Cuzco. Rada había seguido los pasos que los expedicionarios de Almagro marcaban en la nieve, se refugió de las frías ventiscas formando una barricada con los cadáveres de los indios muertos que encontró en el camino, y se aprovisionó de alimento gracias a los caballos conservados en frío.

JUAN DE RADA FUE EL PRICIPAL PARTIDARIO DE ALMAGRO
RESPONSABLE DEL ASESINATO DE PIZARRO


Almagro no quedó satisfecho con el reparto de poderes y jurisdicciones que le atribuían aquel título y decidió regresar a la capital para solucionar diferencias con Pizarro. El adelantado de Chile, regresó desilusionado, no halló recursos minerales que merezcan la pena.

La conquista definitiva de Chile fue retomada, bajo autorización de Pizarro, por Pedro de Valdivia. Era una expedición que muchos rechazaron ante el conocimiento de las escasas fuentes de riquezas que se encontraron en el anterior intento. Aun así, Valdivia reunió unas pocas decenas de españoles y unos mil indios de servicio, también tomó parte Inés Suárez, amante y compañera de fatigas del extremeño.

Un contrato de compañía obligaba a Valdivia a compartir la expedición con Sancho de la Hoz, pero mediante un acuerdo se decidió que Valdivia saliera primero por tierra y De la Hoz, cuatro meses después, por mar.

EXPEDICIÓN DE ALMAGRO

La expedición partió desde Cuzco en enero de 1540, en dirección sur hacia Arequipa, y prosiguió camino cerca de la costa hasta llegar a Moquegua, Tacna y Arica. Desde allí inició la ardiente travesía por el desierto de Atacama. Durante el camino se unieron nuevos integrantes, y al llegar a Tarapacá, esperó la llegada de los refuerzos al mando de Rodrigo de Araya. Progresivamente fueron llegando más refuerzos en pequeños grupos. En San Pedro de Atacama se unieron 15 jinetes y 10 arcabuceros y ballesteros al mando de Francisco de Aguirre, y ya en Copiapó otros 20 más por Gaspar de Vergara. En total reunieron unos 150 expedicionarios.

En el fértil valle de Copiapó recogieron gran cantidad de maíz, allí fueron informados por los naturales de la existencia de oro y cobre. Pero por contra, aquellos indios eran hostiles y sufrieron la deserción de los indios de servicio que les acompañaban. Durante la marcha hacia Coquimbo, campamento fundado a orillas del Pacífico, fueron atacados. El primer expedicionario muerto fue uno apellidado Olea.

La expedición de Valdivia llegaba a finales de 1540 al valle de Mapocho, donde fundaron el 12 de febrero de 1451 la ciudad de Santiago del Nuevo Extremo (Santiago de Chile). El alarife Pedro de Gamboa hizo el trazado de la ciudad, y Francisco de Aguirre fue nombrado primer alcalde. Introdujeron cultivos en la zona gracias a los cargamentos de semillas de trigos y maíz que traían los indios auxiliares.

LA FUNDACIÓN DE SANTIAGO, POR PEDRO LIRA


Pero surgieron las rebeliones de los indios araucanos. Fue el comienzo de una serie de guerras del Arauco. El gobernador y capitán general de Chile, Valdivia, tuvo que ir a sofocarlas. Durante su ausencia, la ciudad de Santiago fue duramente atacada por los araucanos y defendida por los españoles que al mando de Inés Suárez resistieron con valor.

La expedición continuó hasta el Itata, en junio de 1541, donde Valdivia nombró contador real a Francisco de Arteaga y factor a Francisco de Aguirre. Un par de décadas más tarde, Francisco de Aguirre continuó la actividad exploradora y fundó Santiago del Estero en 1553, y San Pedro de Tucumán en 1563, cuando atravesó los Andes en una expedición para liberar a la primera del asedio indio.

Para favorecer una ruta que comunique con Perú, Valdivia funda más al norte de Santiago la ciudad de La Serna en 1545. Al año siguiente, Valdivia organizó una expedición punitiva al río Biobío, pero tras enterarse de la rebelión de Gonzalo Pizarro en Perú, se dirigió desde Valparaíso a Cuzco, en apoyo de la Corona. Por méritos propios, fue confirmado como gobernador de Chile. Francisco de Aguirre quedó como gobernador de la zona entre Choapa y Atacama. El vascongado tuvo que reorganizar la actividad de la ciudad de La Serna atacada por los araucanos en 1549 e instaló la primera fundición de Chile dos años más tarde.

La expedición, con Valdivia de vuelta, siguió más al sur, hacia el río Biobío y fundó Concepción en la desembocadura del río en 1550, Tucapel en 1551 y Valdivia en 1552. El ritual fundacional de una ciudad durante este tipo de expediciones consistía en plantar un árbol de justicia o símbolo de la ciudad, el jefe expedicionario blandía la espada en las cuatro direcciones y daba un tajo a la tierra para señalar la posesión. Acto seguido se repartían las tierras entre los pobladores que lo acompañaban en la expedición. Se nombraba alcalde y se formaba el cabildo con regidores a la vez que se asignaba el escudo de armas de la nueva ciudad. Y por supuesto, se levanta la primera iglesia, por la gracia del Señor y en nombre de Carlos I o de Felipe II.


PRIMERA MISA REALIZADA EN CHILE, POR PEDRO SUBEREASEAUX



En 1552 Valdivia nombró alguacil mayor del reino y capitán al vizcaíno Pedro de Velasco y Abendaño. Según la Crónica del Reyno de Chile de Pedro Mariño de Lobera, los primeros refuerzos que trajo Abendaño eran, en su mayor parte vizcaínos: sus hermanos Martín y Miguel de Velasco y Abendaño, sus primos Lope y Martín Ruiz de Gamboa, sobrinos de Marín Ruiz de Abendaño, banderizo de Vizcaya.

El cacique araucano Lautano preparó una revuelta masiva contra los expedicionarios españoles. Y con ella, una sucesión de enfrentamientos militares se desarrollaron al sur del río Biobío. Valdivia fue derrotado en Tucapel, en 1553 durante uno de esos enfrentamientos, hecho prisionero, torturado y muerto. A los que fueron a auxiliar a Valdivia se les llamó los "trece de la fama", de los cuales sobrevivieron seis, dos de ellos eran vascos: Pedro de Abendaño y Martín de Ariza. Pero Abendaño cayó al poco tiempo en Cañete combatiendo contra los indómitos araucanos.

Villagra sucede a Valdivia como gobernador de Chile. Entre 1554 y 1555 aparecen: Lope Ruiz de Gamboa, como corregidor de Cañete; Miguel de Abendaño y Velasco como alguacil mayor de La Imperial; Diego de Orúe, como escribano del Cabildo de Santiago, y Manuel Ortiz de Zúñiga, como visitador eclesiástico.

En 1557 llegan a Chile Alonso de Ercilla y Zúñiga y Francisco de Andia Irarrazabal y Aguirre; este último natural de Deva. En octubre Ercilla se distinguió en la defensa del fuerte de Penco, y en noviembre los sometió en Millarape. En 1558 atravesó el canal de Chacao, llegando a la isla de Chiloé. Meses más tarde, derrotó al cacique Elicura durante un combate en Quipeo.

Miguel de Abendaño y Velasco capturó en 1558 a Caupolicán, jefe supremo de la Araucanía, y su hermano Antonio de Abendaño fue nombrado diez años más tarde obispo de la Imperial, fundando el Seminario de Chile en 1583.

MARTÍN RUIZ DE GAMBOA, SARVIA Y SOTOMAYOR


Martín Ruiz de Gamboa de Berriz, natural de Durango, fundó Castro en 1567, capital de la isla de Chiloé a la cual llamó Nueva Galicia, controló a los indios cuncos y dio nombre al río Gamboa. Fue gobernador de Chiloé, y general y justicia mayor de Arauco y Tucapel.

Sufrió la derrota de Mareguano en 1569, cuando murieron 45 españoles, por lo que abandonó la isla. Pero volvió a la conquista de Chile participando en la expedición del gobernador Rodrigo de Quiroga a las tierras de Arauco y estuvo presente en la repoblación de Cañete y Arauco. Tranquilizada la región por los éxitos españoles, llevó a cabo el proyecto de Quiroga de conquistar la región de Chiloé.

En 1580, a la muerte de Quiroga, Ruíz de Gamboa sucedió a este como Gobernador de Chile y fundó San Bartolomé de Gamboa (Chillán). En el mismo año se implantó la tasa Gamboa por la cual se mejora la condición del indio e intenta redimirlo de su prestación personal. En 1583 Martín Ruiz de Gamboa es gobernador interino de Chile. Francisco de Argañaras fundó Álava en 1575 y Jujuy en 1593.

Las últimas expediciones de conquista y colonización hacia Tucumán y el Cuyo partieron desde Chile y Perú. La situación de la guerra durante su mandato sólo empeoró, ya que a la rebelión mapuche se sumó la de los huilliches, que anteriormente no se habían mostrado agresivos, y la de los picunches en Chillán.

Hacia 1593 aparece como vecino de la ciudad de Santiago, expresando su opinión sobre la guerra que debía organizar el entonces gobernador Martín Oñez de Loyola.

QUIÑONES, MARTÍN OÑEZ DE LOYOLA Y VISCARRA