miércoles, 23 de septiembre de 2015

Domingo de Ossoro y Landaverde

Almirante General de Cantabria, destacado en la defensa de Fuenterrabía de 1638





Natural de Deva, comenzó a servir a Felipe III en la Real Armada, en 1638, hallábase de Gobernador de la Plaza de Urrugne.

Fue nombrado sargento mayor de Fuenterrabía cuando el ejército francés del príncipe de Condé invadió la ciudad el mismo año de 1638.

Se distinguió en su defensa de Fuenterrabía por su heroico valor y su destreza en el manejo de las armas, especialmente en sus combates con el hijo del presidente de Burdeos, con el coronel que sustituyó a este en el mando de la columna asaltante y con Guebres a quienes mató causando con esto la desbandada huida de las fuerzas que iban bajo sus órdenes.

En premio de sus servicios, Felipe IV le concedió el mando de una compañía de caballos corazas.

Más tarde fue nombrado maestre de campo y gobernador de San Sebastián, cargo que encajaba mejor en sus aficiones por su relación con el mar y que desempeñó durante muchos años.

En 1654 fue nombrado almirante general de Cantabria.


FORTIFICACIONES DE FUENTERRABÍA EN 1638