viernes, 3 de julio de 2015

Batalla de Valmaseda

Por el espíritu de abierta rebeldía contra la autoridad y desprecio con que los banderizos miraban a los representantes de la ley, merecen relatarse las peleas y combates que la villa de Valmaseda presenció en 1465.


AYUNTAMIENTO DE VALMASEDA


El corregidor Juan García de Santo Domingo fue el encargado de redactar en 1452 el llamado Fuero Viejo, es decir, los primeros fueros escritos de Vizcaya, según la Junta General de Guernica, y por petición de los vizcaínos de la Tierra Llana. Los gamboinos, partidarios del Conde de Haro, deseaban que el Fuero del Señorío fuese redactado por el doctor Andrés López de Burgos.

Cuando el corregidor se reunió en la villa de Valmaseda con los alcaldes de la Hermandad de Vizcaya para impartir justicia debido a las luchas y venganzas sufridas en aquellos pueblos, se presentaron en ella Sancho de Velasco, hijo del Conde de Haro, Pedro de Avendaño, Fortún García de Arteaga, Ochoa de Murga, Juan Martínez de Ibarguen, los partidarios de los Marroquines, los de Aedo de Valmaseda y los de Velasco de Mena, todos del bando Gamboino. Su intención era capturar al corregidor y llevarlo a Medina, donde el Conde de Haro pudiera vengar en él la justicia, que en 1452 hiciera en sus parciales de Castro y Samano.

Pero los gamboinos encontraron resistencia de parte de Lope Furtado de Salcedo, Juan de Salcedo, sus parientes y todos los del linaje de la Plaza, contrarios a los de Aedo. Se entabló una lucha fratricida de dos días que dejó varios muertos de ambos bandos.

Como Sancho de Velasco recibía refuerzos cada momento, los Salcedo tuvieron que replegarse y pedir auxilio a Lope García de Salazar, quien recibió el aviso al amanecer. Al anochecer, Salazar se presentó en el puente de Valmaseda con 800 hombres.

Su presencia intimidó a los gamboinos, que se refugiaron en la iglesia de San Severino. Entonces envían como parlamentario a fray Juan de Múgica, con quien Lope García de Salazar pactó una tregua de 40 días, la puesta en libertad del corregidor y sus parciales junto con los Salcedos, y el abandono de la villa sin represalias a sus vecinos.

Cuando estaban en retirada, Sancho de Velasco, viéndose libre de enemigos, llamó a sus partidarios de Medina y hasta de Santander, y unido a ellos, emprendió una acción de saqueo e incendio de varias casas de Valmaseda y los cadalsos de Zalla, Gordejuela y Carranza y tres ferrerías de Lope García de Salazar.
 
Las represalias de esta violación de la tregua fueron terribles: 2.000 oñacinos con el corregidor y el prestamero Mendoza tomaban, después de varios combates, las casas de los principales jefes contrarios, las queman y asolan. Además llenaron las cárceles de presos, haciéndoles pagar los daños causados y sufrir la pena de cadenas en Bilbao. 

 
PUENTE VIEJO DE VALMASEDA