domingo, 29 de marzo de 2015

Moral de la Economía moderna

Desde la época medieval la doctrina católica tenía el afán de lucro de los comerciantes por pecado, y un problema de mala conciencia en el pensamiento ético de los agentes económicos. El descubrimiento de América y su colonización acrecentó más aún esta serie de problemas en la moral del pensamiento cristiano.

Los comerciantes se cuestionaban su manera de obrar y por ello recurrían a los eclesiásticos para solventar sus dudas, o dejaban el comercio, o se condenaban, lo que les indujo a tratar temas económicos.

Y en ese pensamiento económico surgiría la figura del alavés Francisco de Vitoria, que a principios del siglo XVI encabeza la renombrada Escuela de Salamanca, con Domingo de Soto. Junto a Vitoria, también destacó el navarro Martín de Azpilcueta.

BILBAO SIGLO XVI


La Escuela de Salamanca, formada por jesuitas, dominicos y franciscanos, supuso una variante muy influyente de la escolástica, que teorizaba sobre materia económica desde un punto de vista moral, completamente novedosa en su tiempo. Esta escuela fue muy anterior a la fundación de la Economía Clásica (Gran Bretaña, siglo XVIII, Adam Smith y sus seguidores, entre otros), que se tienen generalmente como iniciadores de la economía moderna, sin serlo.

La escuela de Salamanca desarrolló varias teorías económicas muy influyentes, como una teoría del precio justo basada en la escasez del bien y determinada por la oferta y la demanda, separándose claramente de la teoría del precio según el coste de producción. Esta escuela también desarrolló la teoría cuantitativa del dinero, utilizada para explicar la alta inflación del siglo XVI.


ESCUELA DE SALAMANCA


Francisco de Vitoria introdujo en la Escuela de Salamanca la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino, que desde aquí se proyectó al resto de Europa. Desarrolló su obra y pensamiento en torno a la dignidad y los problemas morales de la condición humana, fue especialmente influyente por sus aportaciones jurídicas, aunque también tuvieron gran repercusión sus estudios sobre teología y sobre aspectos morales de la economía.

Según Vitoria el orden natural se basa en la libertad de circulación de personas, bienes e ideas. De esta manera, los hombres pueden conocerse entre sí e incrementar sus sentimientos de hermandad. Esto implicaba que los comerciantes no son moralmente reprobables, sino que llevan a cabo un servicio importante para el bienestar general.

Así lo explicó Francisco de Vitoria en su frase: "Si los bienes se poseyeran en común serían los hombres malvados e incluso los avaros y ladrones quienes más se beneficiarían. Sacarían más y pondrían menos en el granero de la comunidad."

FRANCISCO DE VITORIA

El navarro Martín de Azpilcueta se ocupó de los efectos económicos que generó la colonización de América. Observó la relación entre la alta inflación y la abundancia de metales preciosos, oro y plata procedentes del Nuevo Mundo, siendo precursor de la teoría cuantitativa del dinero; utilizada para explicar la alta inflación del siglo XVI. Demostró la diferencia existente entre la capacidad adquisitiva del dinero en los distintos países según la abundancia o escasez de metales preciosos que hubiera en ellos.

Esta explicación de Azpilcueta coincidió con la moderna explicación monetarista basada en la ecuación de Cambridge de acuerdo que en la versión de Irving Fisher (1867-1947), la cantidad de dinero circulante M, el nivel de precios P, la velocidad de circulación de dinero V, el número de transacción T.

Definió, en el siglo XVI, lo que se llamó la teoría del valor-escasez o teoría del precio justo, basada en la escasez del bien e influida por la oferta y la demanda, separándose claramente de la teoría del precio según el coste de producción.

Dicha teoría la explica en los siguientes términos: "Toda mercancía se hace más cara cuando su demanda es más fuerte y su oferta escasea".

También hizo una de las primeras exposiciones del concepto de la preferencia temporal, es decir, que a igualdad de circunstancias, los bienes presentes siempre se valorarán más que los bienes futuros. Esta idea está en la base del concepto de interés de la Escuela Austríaca, que lo considera uno de sus precursores. Defendió la licitud del cobro de intereses en préstamos, contra el criterio de la Iglesia Católica de entonces.

MARTÍN DE AZPILCUETA

A la teoría cuantitativa en materia monetaria pronunciada por Azpilcueta se sumaría el también navarro de Tudela Pedro Aingo de Ezpeleta, teólogo, arbitrista, economista del final del siglo XVI y principios del XVII, y canónigo de la iglesia de Astorga. Fue autor de un tratado que se titula Resoluciones prácticas, morales y doctrinales de dudas ocasionadas de la baja de la moneda de vellón en los reinos de Castilla y de León, publicado en Madrid en 1643.

Aunque Expeleta se mostraba arbitrista, en gran parte fue partidario de la teoría cuantitativa en materia monetaria. Por eso estudió los efectos económicos derivados de la llegada del oro y la plata americanos y de la depreciación de la moneda bajo el reinado de Felipe IV.

PORTADA DE RESOLUCIONES DE AINGO DE EZPELETA