viernes, 23 de enero de 2015

Alarde de Fuenterrabia

El 1 de julio de 1638, Fuenterrabia sufrió su asedio más famoso en el marco de la Guerra de los Treinta Años. Las tropas francesas del rey Luis XIII de Francia cercaron la villa al mando del príncipe de Condé. En los primeros días del asedio, los hondarribiarras, reunidos en la parroquia, juraron a la Virgen de Guadalupe que si por su intercesión lograban librarse, se lo agradecerían anualmente yendo en procesión a su Santuario situado en el promontorio de Olearso. La ciudad resistió durante 69 días, levantándose triunfal el sitio el 7 de septiembre de 1638.

Por la exitosa resistencia, el rey Felipe IV concedió a la ciudad el título de "Muy noble, muy leal, muy valerosa y muy siempre fiel".

Consecuencia de su promesa, los hondarribiarras llevan cumpliendo el Voto año tras año con una procesión cívico-religiosa, escoltada por el Alarde. 
Es una fiesta totalmente militar en que los barrios forman compañías de infantería, además hay gastadores, un escuadrón de caballería y hasta una batería de artillería. Actualmente las uniformidades y la música de pífano y tambor se remontan a la época de la Guerras Carlistas.

El Alarde de Fuenterrabia se celebra cada 8 de septiembre desde el año 1.639. Es la renovación anual del voto que se hizo a la Virgen de Guadalupe en agradecimiento por la liberación del asedio sufrido en 1.638.


Entrada del alarde al casco antiguo por el arco de Santa María y subida por la calle Mayor, año 2014: