viernes, 12 de diciembre de 2014

Pedro López de Ayala

Canciller y cronista de Castilla, fue una de las personalidades más destacadas de la política y las letras del siglo XIV.

Natural de Vitoria, Álava, donde nació en 1359. En 1359, siendo capitán de la flota castellana, participó en el saqueo de los puertos de Valencia y Cataluña. También se vio envuelto en la guerra civil entre Enrique de Trastámara y Pedro I el Cruel, siendo partidario del segundo hasta que huyó a Francia y poniéndose partidario del Trastámara. Uno de sus servicios fue su participación en la batalla de Nájera de 1367 contra el Príncipe Negro, Juan de Avís.

López de Ayala, que no era partidario de una guerra de Castilla contra los portugueses, se esforzó por disuadir de ello al rey, pero no rehuyó la lucha cuando se produjo, empuñando el estandarte de la Orden de la Banda, a raíz de la cual fue hecho prisionero durante seis meses.


BATALLA DE NÁJERA, MINIATURA DE JEAN FROISSART


En 1375, fue nombrado alcalde mayor de Vitoria y, al año siguiente, de Toledo. Su padre murió ese mismo año, momento en el que Pedro se convertía en señor de Ayala. Fue miembro del Consejo de Castilla y embajador en Aragón y en Francia.

Ya al servicio del siguiente rey, Juan I, luchó en la batalla de Aljubarrota (1385), en la que los portugueses infligieron una severa derrota a las tropas castellanas. Pedro fue hecho prisionero durante un año, estuvo encerrado en una jaula de hierro hasta que el propio rey de Castilla pagó su elevado rescate.

En las Cortes reunidas en Guadalajara en 1390 se opuso al proyecto del rey de desmembrar su reino entre él y su hijo don Enrique. Ese mismo año Pedro pasó a ser miembro del Consejo de Regencia de la minoría de edad de Enrique III.

En 1398, a sus 66 años de edad fue nombrado canciller mayor del Reino de Castilla. Ejerció tan alto cargo hasta su muerte en 1407, en Calahorra.


SEPULCRO DEL CANCILLER PEDRO LÓPEZ DE AYALA Y SU ESPOSA
LEONOR DE GUZMÁN EN EL PALACIO DE QUEJENA (ÁLAVA)


Como literato su gran aportación a las letras castellanas fue el Rimado de Palacio, de contenido religioso, moralista y satírico. Son unos 8.200 versos escritos, entre 1385 y 1403, en su mayor parte en cuaderna vía y donde pasó revista a la sociedad de su tiempo describiendo con ironía a sus contemporáneos de la jerarquía civil y religiosa:

"Si estos son ministros, sonlo de Satanás
ca nunca buenas obras tú fazer les verás"

Atacó sus hipócritas valores políticos, sociales y morales, y mezclando cuadros realistas y disquisiciones moralizantes. Tampoco salen muy bien parados los judíos. Se quejó amargamente de cómo se acumulan los impuestos sobre los pobres pecheros y cómo ello provoca una gran crisis demográfica.

El Rimado de Palacio es en realidad una mezcla heterogénea de diversos materiales poéticos a los que su autor ha dado cierta unidad con estrofas de transición de unos temas a otros.

Escribió las crónicas de los reinados castellanos de Pedro I, Enrique II y Juan I de Castilla, y una que quedó incompleta del reinado de Enrique III de Castilla, recogidas todas bajo el título de Historia de los reyes de Castilla. Entre otros muchos acontecimientos, relató los frecuentes enfrentamientos de la Marina castellana contra ingleses y otros enemigos por la hegemonía en el Atlántico. En esta obra se mostró como un historiador de bastante mayor rigor que sus contemporáneos ya que sólo le preocupan los hechos y las circunstancias que los rodean, ignorando las escenas pintorescas y las pompas caballerescas típicas de la época. Vivaz en los retratos, logró desterrar por siempre la sequedad de los viejos cronicones.

La instrucción del canciller Ayala era muy extensa para lo que se acostumbraba en la época. Aparte de la Biblia, conocía la obra de Tito Livio, Valerio Máximo, San Agustín, Boecio, San Gregorio, San Isidoro, Egidio Romano, Vegecio, Boccaccio y alguna de las versiones de la Estoria de España de Alfonso X el Sabio. Conocía además las colecciones jurídicas de su tiempo, como Juan Andrés, Giovanni Andrea, el Decreto de Graciano, etc.. Tradujo las obras de muchos de estos autores.