lunes, 8 de diciembre de 2014

Pascual de Andagoya

Geógrafo, explorador, administrador colonial y cofundador de la ciudad de Panamá de principios del siglo XVI

 
PASCUAL DE ANDAGOYA
 

Natural de Andagoya, en el valle de Cuartago, Álava, donde nació en 1495. Siendo joven se mostró atraído por la conquista de América. Por eso, antes de cumplir los veinte años marchó al Nuevo Mundo buscando fama y fortuna, en una expedición formada por dos mil hombres y veintidós naves a las órdenes de Pedro Arias de Ávila. Este colonizador estaba encargado de pacificar la zona central americana y sus hechos fueron, más tarde, escritos por Andagoya.

En la América Central, destacó Pascual de Andagoya, como explorador y geógrafo, combinó las actividades de marino y conquistador con las de cartógrafo, especialmente en lo referido a las mediciones hidrográficas de las áreas costeras de Centroamérica. También fue el primero en fabricar barcos en estas tierras.

En Centroamérica contactó por primera vez con los súbditos del Imperio inca, lanzándose a la toma del área del Biru. En su andadura se adelantó de este modo a los hermanos Pizarro.

Se dirigió luego hacia el Norte para explorar el istmo de Darién, trazando diversas cartas marítimas de la zona y cofundando la ciudad de Panamá en 1519 con 400 colonos. Fue nombrado alcalde de esta ciudad poco después.

Desde este punto se iniciaba la conquista de América del Sur. Consiguiendo la confianza del capitán general Pedro Arias de Ávila, Andagoya continuó su misión exploratoria hacia el sur con el objetivo de informar sobre estas tierras, por ello, pidió licencia "para ir a descubrir al cacique Perú en la costa adelante del golfo de San Miguel".

Unas 50 leguas del litoral colombiano fueron recorridas por Andagoya entre 1521 y 1523, llegando hasta Cachama, territorio de la tribu de los Cueva. Se instaló en San Juan como gobernador y allí conoció al cacique de Chochama que le pidió ayuda para luchar contra sus enemigos, la gente de Birú. Acompañó al cacique de Chochama, y en una semana se presentó a las puertas del Birú. Fue entonces cuando llegó a su conocimiento la existencia del Imperio inca, en un territorio lejano denominado Birú y de un gran imperio llamado Tahuantinsuyo, que pasaría a la historia con el nombre de Imperio incaico. Eran los confines de los Andes peruanos, del cual se comentaba el mito de El Dorado.

En 1522, Andagoya intentó su conquista, remontó un caudaloso río y contactó por primera vez con los súbditos del Imperio inca, lanzándose a la toma del área del Birú. En su andadura se adelantó de este modo a los hermanos Pizarro, pero la expedición terminó en un estrepitoso fracaso al empeorar su salud sin encontrar su particular versión del mito de El Dorado.

Se dirigió luego hacia el Norte para explorar el istmo de Darién, trazando diversas cartas marítimas de la zona y cofundando de nuevo la ciudad de Panamá junto a Pedro Arias Dávila. Allí dio a conocer sus descubrimientos, en particular la existencia de un territorio con enormes riquezas en oro y plata, el Perú. La empresa que había iniciado pasó a manos de Pizarro, Almagro y Luque.


EXPEDICIÓN DE PASCUAL DE ANDAGOYA


Andagoya fue recompensado en 1539 por Carlos I con el cargo de visitador de indios y capitán general del distrito de Río San Juan, cuya jurisdicción abarcaba desde el Darién hasta el Perú. Su cargo de visitador general de indios consistió en la supervisión del cumplimiento de las leyes que regulaban los derechos de los indígenas. Destacó por su administración y buen gobierno. En 1540 se le proclamó gobernador de Popayán.

Al mando de Pedro de la Gasca, participó en la campaña para pacificar las luchas entre pizarritas y almagristas, y que terminó con la muerte de Francisco Pizarro. Luchó en la batalla de Juaquijahuana, en la que fueron derrotados los rebeldes del hermano, Gonzalo Pizarrro. Por las heridas recibidas en un combate, murió en Cuzco en 1548.

Andagoya escribió la crónica La relación de los sucesos de pedrarias de Dávila en las provincias de Tierra Firme o Castilla del Oro, y de lo ocurrido en el descubrimiento de la mar del Sur y costas del Perú y Nicaragua. Se trata de las primeras referencias sobre estas zonas recién exploradas, y que apuntaban hacia el corazón del Imperio inca.