lunes, 8 de diciembre de 2014

Íñigo Ortiz de Retes

Almirante y expedicionario famoso por liderar la expedición a las islas orientales e incorporar la isla austral de Nueva Guinea para el Imperio español

 
MAPA DE NOVA GUINEA, SIGLO XVII


Natural de Retes de Llanteno, en la tierra de  Ayala de Álava, donde nació a principios del siglo XVI. Atraído por la empresa americana, marchó a Sevilla para embarcarse en algún galeón atlántico. En 1538, marchó, junto a Pedro de Alvarado como gobernador de Guatemala, para explorar la costa occidental del virreinato de Nueva España e intentar alcanzar las islas Molucas.

Asentado en la ciudad de México e implicado en los preparativos técnico-financieros de la expedición de Alvarado hacia las Molucas, fueron sorprendidos por una sublevación de indios palisqueños en territorios de Nueva Galicia obligaron a suspender temporalmente la aventura marítima.

En 1541, participó en la expedición de Alvarado hacia Nueva Galicia enfrentándose en las refriegas pacificadoras, y muriendo Alvarado en la batalla de Nochistlán.

La expedición hacia las islas orientales pasó a cargo del marino malagueño Ruy López de Villalobos,  capitán de las flotas de Indias, que continuase los avanzados planes de Alvarado y armase la flotilla expedicionaria, con el objetivo de alcanzar y establecer bases españolas en las tierras de poniente, y de trazar una ruta fiable de regreso desde las islas orientales a las costas pacíficas de Nueva España. Iñigo Ortiz de Retes estaba de nuevo ligado al proyecto descubridor de la Mar del Sur.

En 1542, Villalobos y Ortíz de Retes partieron con seis pequeñas naos y 370 hombres desde el puerto de Navidad (Jalisco), con rumbo oeste, para descubrir las rutas marítimas del Pacífico. Avistaron el archipiélago de Revillagigedo, bautizando diversas islas como la Nublada, de Roca Partida, el Placer los Bajos de Villalobos,  de los Corales, los Jardines (archipiélago de las Marshall), alcanzando las ya descubiertas Carolinas Orientales y arribando en el archipiélago de las Filipinas, concretamente en la isla de Cesárea Carola (Mindanao), bautizada en honor del emperador Carlos I.

Exploraron las Filipinas, pero la continua pelea con temporales y borrascas y la falta de alimento les obligaron a refugiarse en la isla moluqueña de Tidore, territorio colonizado por los portugueses.

Villalobos decidió jugarse la última baza con la nao San Juan, que en esos momentos era la única capaz de aguantar una singladura hasta Nueva España, a cargo de Iñigo Ortiz de Retes a quien se le entrega el mando de la nave. Fue en 1545 cuando Ortiz de Retes realizó una de las más fructíferas singladuras por la Mar del Sur, desde el punto de vista geográfico, al iluminar un amplio espacio de mar y tierra.

Partiendo de Tidore, en mayo de 1545, en dirección norte, rumbo muy acertado ya que estaban en la época de los monzones del oeste muy frecuentes en las latitudes australes, y buscaron el camino de regreso por debajo de la línea equinoccial.

Varios días después de la partida, avistaron las llamadas islas Talud, cambiando el rumbo hacia el sur y buscar corrientes propicias para marear en dirección a las Indias, avistando islas nombradas como la Sevillana (Supiori), la Gallega (Noemfer), las Martires. (Schouten) al adentrarse la nao de Retes por el estrecho de Japen.

 
MAPA DE ORTELIUS DEL 1589
 

En las islas Padaido, más de treinta pequeñas embarcaciones cargadas de indígenas intentaron flechar a la marinería. La San Juan, salva la situación rumbo sur, con la vista puesta en el horizonte de cumbres que a levante mostraba la Isla Grande Nueva Guinea, tropezaron con una pequeña isleta triangular, la Ballena (Koeroedoe) y tres días más tarde hallaron la desembocadura del río San Agustín (Mamberano).

El vasco desconocía que con la toma de aquella enorme isla, Nueva Guinea, un 20 de junio de 1545, ampliaba los dominios del imperio español en casi 800.000 kilómetros cuadrados.

Los primeros que desembarcaron en el norte de la Isla Grande fueron los expedicionarios de Álvaro de Saavedra en 1528 (y quizá algún superviviente de la nao Santiago de Hernando de Grijalva en 1537). Mas, sería Ortiz de Retes y sus hombres los que formalmente tomaron posesión para la Corona hispana.

Ortiz de Retes fracasó en la búsqueda de una ruta de vuelta hacia levante, arribaron en las islas Kumamba, avistaron islas volcánicas como Magdalena, Gaspar Rico, las Volcanes, las Barbada Caimana, etc.

Pero las grandes corrientes contrarias de la zona y los vientos cambiantes y escasos, donde el marear se hacía difícil les impidieron navegar hacia América, unido a los ataques de tribus nativas aborígenes en las inmediaciones de las islas, regresando a Tidore para reunirse con el resto de la expedición inicial en aquel puerto portugués y ser repatriados por barcos portugueses por la ruta del Índico y del Atlántico, hasta llegar de forma deshonrosa hasta Lisboa en 1548.

Fracasaba así un nuevo intento hispano de regresar a América desde las islas de poniente: Gómez de Espinosa con la nao Trinidad por Elcano en 1522; las dos tentativas de Álvaro Saavedra, desde latitudes semejantes a las de Ortiz de Retes (1528 y 1529); el trágico amago de tornaviaje de Hernando de Grijalva en 1537; y el escarceo de Bernardo de la Torre semanas antes del de el capitán alavés.

Habría que esperar hasta 1565 para que otros dos vascos, Legazpi y Urdaneta, marcasen las derrotas definitivas que permitieron asegurar la navegación de los galeones entre los territorios pacíficos de la monarquía española.

 
NUEVA GUINEA