viernes, 12 de diciembre de 2014

Francisco de Vitoria

Catedrático de teología de la Universidad de Salamanca y fundador de la Escuela Económica de Salamanca. Pasó a la historia del derecho por promulgar la primera declaración de los Derechos Humanos y promover una ley internacional basada en las actuales Naciones Unidas.
 

Natural de Vitoria, Álava, donde nació en 1483. Fue miembros de la Orden de los Dominicos y catedrático de teología en la Universidad de Salamanca donde introdujo la Summa Theologiae de Tomás de Aquino como el libro de texto básico en teología. Puesto que en aquel entonces Salamanca era una de las universidades más prestigiosas de España y Europa, el tomismo fue pronto adoptado por otras.

Fue el inspirador de la escuela de Salamanca, teorizó sobre la economía desde un punto de vista moral. La doctrina católica de su tiempo tenía el afán de lucro de los comerciantes por pecado. Según Vitoria el orden natural se basa en la libertad de circulación de personas, bienes e ideas, por ello, los comerciantes no son moralmente reprobables, sino que realizan un servicio importante para el bienestar general.

La escuela de Salamanca, junto al navarro Azpilcueta, desarrolló varias teorías económicas muy influyentes posteriormente, como una teoría del precio justo basada en la escasez del bien e influida por la oferta y la demanda, separándose claramente de la teoría del precio según el coste de producción. Esta escuela también desarrolló la teoría cuantitativa del dinero, utilizada para explicar la alta inflación del siglo XVI.

Rechazó ideas medievales: las jerarquías feudales, la supremacía universal del emperador o del papa. Así, el poder civil está sujeto a la autoridad espiritual del papado, pero no a su poder temporal.

Se preocupó por los derechos de los indios. Su obra De indis recoge las relecciones en las que expresa su postura ante el conocimiento de diversos excesos cometidos en las tierras conquistadas en América. En ella afirma que los indios no son seres inferiores, sino que poseen los mismos derechos que cualquier ser humano y son dueños de sus tierras y bienes. Este es el inicio del Derecho de Gentes. Muy respetado por su valía intelectual (fue consultado por Carlos I) sus ideas y las de Las Casas fueron escuchadas en las Cortes y en 1542 se promulgaron las Leyes Nuevas de Indias, que ponían a los indios bajo la protección directa de la Corona.

En De iure belli analizaba los límites del uso de la fuerza para dirimir las disputas entre pueblos. Es lícito hacer la guerra, pero la única causa justa para comenzarla es responder proporcionadamente a una injuria. Por tanto no es lícita la guerra simplemente por diferencias de religión o para aumentar el territorio.

Estableció, en De potestate civili, las bases teóricas del derecho internacional moderno, del cual es considerado el fundador junto con Hugo Grocio. Fue uno de los primeros en proponer la idea de una comunidad de todos los pueblos fundada en el derecho natural, y no basar las relaciones internacionales simplemente en el uso de la fuerza. Mientras que Nicolás Maquiavelo consideraba al Estado como un conjunto moralmente autónomo (y que, por tanto, no podía ser juzgado según normas externas), en Vitoria apostaba por una actuación del Estado en el mundo acorde a unos límites morales. Vitoria es calificado con razón como precursor de la idea de las Naciones Unidas.




Desarrolla ocho Justos Títulos para justificar la conquista y reinado de los españoles en América, recogidos en las leyes de conquista en el reinado de Felipe II:

1- Los españoles tienen el derecho de propagar la religión cristiana en América.

2- La protección de los naturales convertidos al cristianismo cuando sean perseguidos por otros pueblos paganos.

3- Si los indios ya son cristianos, el Papa puede darles como señor cristiano a los Reyes Católicos.

4- Cuando hay delitos contranatura, los españoles están obligados a intervenir.

5- Los indios libremente toman como rey al rey de España.

6- En las guerras indias, si los españoles actúan como aliados de unos u otros, también participan de los beneficios.

7- No podía ser afirmado con certeza, pero sí traerse a discusión. La consideración de los indios con su atraso, amentes, rústicos, discapacitados... deben ser protegidos.

“Si los bienes se poseyeran en común serían los hombres malvados e incluso los avaros y ladrones quienes más se beneficiarían. Sacarían más y pondrían menos en el granero de la comunidad.” Francisco de Vitoria