domingo, 21 de diciembre de 2014

Francisco de Garay


Explorador y colonizador, fue uno de los primeros gobernadores de la isla de Jamaica y adelantado de una parte de los territorios de sur de los Estados Unidos de América.

 


Natural de Sotopuerta, Vizcaya, llegó a La Española con Cristóbal Colón en su segundo viaje, en 1493, participando en la conquista de dicha isla. Fue nombrado, junto con Miguel Díaz, para elegir al sur de la isla el lugar de la futura villa de Santo Domingo. Fundó con Bartolomé Colón, la ciudad de Santo Domingo (República Dominicana). Tuvo cargos de regidor, alguacil mayor, procurador de la isla, teniente de la fortaleza de Yaquino y repartidor de indios.

En 1515, Diego Colón le hizo gobernador de Jamaica en sustitución de Juan de Esquivel, con el encargo de organizar la explotación económica de la isla, evangelizar a la población indígena y hacer de ella base para futuras expediciones. Por eso, fue el primero en llevar ganado al Nuevo Mundo: vacas, ovejas y caballos. Ayudó a instalar la primera colonia europea en América con 40 familias vascas en Jamaica.

Ese mismo año envió tres buques comandados por Alonso Álvarez de Pineda y Alonso de Zorita con rumbo a la Florida y con el propósito de reconocer los litorales del golfo de México. La expedición resultó un éxito ya que se preparó el primer mapa que existe de esos litorales, tanto la península de Florida como Yucatán.

Animado por el buen suceso de esa expedición, Garay envió otra en 1520, confiada a Diego Camargo para que penetrara en la región del Pánuco. Esta expedición terminó en un fracaso ya que Camargo fue atacado por los indios y obligado también a retirarse por algunos hombres de Hernán Cortés.




Un año más tarde Garay logró que se le concediera el título de adelantado y gobernador en una amplia zona que abarcaba el litoral mexicano desde Pensacola hasta Cabo Rojo. Con el título de gobernador y adelantado, salió Garay de Jamaica en junio de 1523 llevando consigo más de 800 españoles y buen número de indios jamaicanos. Desembarcó Garay en el que llamó río de las Palmas, que algunos han identificado con el Río Bravo, llegando al río Mississippilo. Tuvo allí pronto numerosos problemas que se agravaron cuando hombres de Pedro de Alvarado y Diego de Ocampo, por disposición de Hernán Cortés, lo detuvieron. Vencido, fue llevado prisionero a la ciudad de México. Aunque Cortés lo recibió con cierta cordialidad, el hecho es que poco después de haber llegado, precisamente en Nochebuena de 1523 enfermó y tres días después murió. Algunos mapas europeos registraron el desafortunado intento de Garay nombrando a la región que quiso someter como Conquista Garayana.